Según la información oficial, en el ciclo que está finalizando, el área total bajo siembra con estos cultivos alcanzó las 34.5 millones de hectáreas, siendo 12.7 las dedicadas a cereales y 21.8 las implantadas con semillas oleaginosas.
Publicado el 26/12/2011 en Columnas
Por Primicias Rurales
[ 1 ]
Buenos Aires, 26 diciembre (Especial para NA, por Gustavo López*)-- Las primeras previsiones de la cosecha argentina de granos y oleaginosas permiten inferir un nivel de producción, que probablemente se constituya en un nuevo récord productivo.
Según la información oficial, en el ciclo que está finalizando, el área total bajo siembra con estos cultivos alcanzó las 34.5 millones de hectáreas, siendo 12.7 las dedicadas a cereales y 21.8 las implantadas con semillas oleaginosas.
De este total, el área efectivamente ocupada alcanzó las 31.7 millones de hectáreas, considerando la cosecha de soja de segunda siembra.
En ese esquema, la relación entre cereales y oleaginosas se mantuvo en torno al 37 a 63 por ciento respectivamente, poniendo una vez más de manifiesto un esquema que será necesario ir equilibrando en el futuro, si se pretende un esquema de producción sustentable.
Esta relación a nivel mundial recordemos que oscila en torno al 70 a 30 por ciento con un gran dominio de los cereales en la canasta productiva.
En el ciclo 2011/12 se estima que el área bajo siembra se expande por segundo año consecutivo (cabe consignar que en el ciclo 2009/10, producto de la seca se contrajo la superficie total) a un nivel récord de entre 34.5 a 35.3 millones de hectáreas, de las cuales las efectivamente ocupadas rondarían entre 31.4 a 32.1 millones de hectáreas.
Ya definida la siembra de cosecha fina, se observa un estancamiento de la superficie triguera, compensada en alguna medida por el permanente avance de la cebada y otros cultivos.
Por su parte, se espera un incremento importante en maíz y sorgo, al mismo tiempo de un nuevo récord con soja, donde se alcanzarían las 19 millones de hectáreas.
En ese contexto, de mediar condiciones climáticas normales, en particular en la etapa de floración de los cultivos de cosecha gruesa, es dable esperar una mejora en los rendimientos de los cultivos.
Si consideramos una productividad unitaria promedio para los últimos ciclos, la producción final podría oscilar en un rango 103 a 112 millones de toneladas.
Recordemos que en el ciclo que finaliza se alcanzó el último récord con 102.4 millones de toneladas totales entre cereales y oleaginosos.
La hipótesis de máxima producción contempla un volumen récord de maíz con algo menos de 30 millones de toneladas, lo cual sumado a una producción de sorgo granifero cercana a 5 millones de toneladas, permite inferir una oferta de forrajeros muy importante con un récord en materia de exportaciones.
A ello se sumará además una oferta de oleaginosos también récord, la cual se explica por una producción de soja cercana a 53 millones de toneladas y algo más de 5 millones de toneladas para el resto de estos cultivos considerando el girasol, maní y otros menores.
Esta oferta permitirá sin duda disponer de un saldo de exportación de materia prima y derivados (aceites, harinas y biocombustibles) muy significativo lo cual se traducirá en un ingreso de divisas y fiscal -a partir de los actuales niveles de derechos de exportación- de relevancia que compensará en alguna medida el menor nivel de precios de estos productos.
Primicias Rurales
NA
Noticia publicada el 26/12/2011 a las 00:14
Última modificación: 26/12/2011 a las 00:14