Arturo Navarro, consultor y ex presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA)
Ante la disolución de la Oncca
"Los productores agrícolas pagan retenciones a las exportaciones, que les significan una detracción de casi 8000 millones de dólares al año en su ingreso bruto", sostiene Navarro.
Publicado el 13/03/2011 en Reflexiones
Por Primicias Rurales
[ 1 ]
Buenos Aires, 13 marzo (PR11) -- La disolución de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario, Oncca, es una muy buena oportunidad para jerarquizar el Ministerio de Agricultura opina Arturo Navarro, consultor y ex presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA).
Considera que esa jerarquización puede ocurrir si se le asignan "solamente todas las funciones específicas que le corresponde y para que el sector agropecuario y agroindustrial pueda desarrollar toda la capacidad de producción que tiene reprimidas, por las intervenciones burocráticas de la ex Oncca".
"Los productores agrícolas pagan retenciones a las exportaciones, que les significan una detracción de casi 8000 millones de dólares al año en su ingreso bruto", sostiene.
Las alícuotas, "como todos saben, son muy elevadas y han inducido a la especialización en soja, dado su menor costo por hectárea".
"Adicionalmente, sufren toda clase de distorsiones comerciales, sobre todo en aquellos productos que forman parte de la mesa de los argentinos", acota.
Para Navarro, las principales distorsiones son las restricciones a exportar y los cupos permitidos, en toneladas de producto, que se disponen desde el Ministerio de Agricultura, con la activa participación de la ex Oncca.
"Claramente, hay una pérdida de más de un tercio de la producción agrícola pampeana, que constituye un subsidio del productor a la industria elaboradora y al consumidor interno de bienes de primera necesidad", manifiesta.
Esta situación "produce un desaliento en la oferta, sobre todo de aquellos bienes cuya comercialización es incierta (trigo y maíz)".
Navarro considera que no se asegura el abastecimiento local.
La exportación se regula en base a los llamados ROE, como se denomina al "Registro de Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior".
Hay un ROE de cada color, para granos (verde), carnes (rojo) y lácteos (blanco).
"Como la intervención estatal pretende que el subsidio al consumo no lo paguen los productores chicos, surgen las compensaciones, que aparecen como beneficiando al productor o a la industria que muchas veces no los cobran", dice.
Cuando todo esto falla y "por la falta de oferta, suben los precios, como pasó con la carne, la Secretaría de Comercio interviene con controles directos de precios o promoviendo la merluza o la milanesa para todos: El resultado, como se dijo, es que, apenas se salva la soja".
Todos los instrumentos mencionados, que no sean retenciones ni controles directos, tenían como Autoridad de Aplicación a la Oncca: registros, pagos de compensaciones y la distribución de la Cuota Hilton. Por eso, había crecido desmesuradamente.
Navarro propone además de "una paulatina pero previsible reducción" de las retenciones, la transparencia comercial y el estímulo a la oferta agropecuaria, eliminar las normas que crean y reglamentan los ROE, así como todos los mecanismos de subsidio.
También sugiere derogar por ley las llamadas "ley de granos" y "ley de carnes", que habían sido la base de la creación de las ex Juntas y donde se encuentran detalladas las llamadas "funciones delegadas", que originalmente asumiera el área de Agricultura (en 1991) y que posteriormente fueron parcialmente asignadas a la ex ONCCA.
Además considera que se deben liberar las exportaciones de carnes y lácteos, a fin de fomentar el valor agregado exportado.
Primicias Rurales
NA
Noticia publicada el 13/03/2011 a las 13:28
Última modificación: 13/03/2011 a las 13:28