Especial para NA por Daniel Asseff y Federico Landgraf*
Aumento de cupos de exportación para trigo y maíz
El mercado de commodities se caracteriza por la simplificación de la operatoria comercial, en los cuales las calidades están estandarizadas, los precios son bien conocidos y se desenvuelven en mercados menos regulados.
Buenos Aires, 15 noviembre (Especial para NA por Daniel Asseff y Federico Landgraf*) -- El mercado de commodities se caracteriza por la simplificación de la operatoria comercial, en los cuales las calidades están estandarizadas, los precios son bien conocidos y se desenvuelven en mercados menos regulados.
Este no es el caso de los cereales argentinos, especialmente trigo y maíz.
La cuotificación de la exportación es una herramienta que esta administración utiliza habitualmente y perjudica la operatoria y suma imprevisibilidad a la actividad.
Desde hace más de seis años los productores de trigo no tienen un mercado "normal".
La imprevisibilidad sobre los anuncios de cuotas exportables fue la característica más notable de la Secretaria de Comercio Interior.
Los exportadores desconocían si podían cumplir sus compromisos con los importadores y estos últimos buscaban proveedores más confiables en otros países.
Así fue como la industria local quedó como el único demandante del producto en un mercado por demás abastecido.
El resultado fue una tracción de demanda muy débil y sobreabundancia en la oferta, lo que causó una reducción tal en las operaciones del comercialización que, de hecho, hizo desaparecer el mercado y se distorsionaron los precios pizarra.
De ese modo el productor perdió los valores de referencia real.
Otra particularidad de la "cuotificación" en un contexto de abundante oferta es que la poca demanda que existe se pone muy selectiva y de esa manera se perjudican las producciones de sudeste de la provincia de Buenos Aires y la provincia de Entre Ríos, tal como sucediera en la campaña anterior.
Queda claro, entonces, que "cuotificar" no es el camino.
A diferencia de los anuncios anteriores, esta vez el volumen del cupo es superior y permitiría más de fluidez a la operatoria comercial.
De una producción estimada en 12.000.000 toneladas de trigo mas un carry over de 1,5 millones, hay un teórico saldo exportable de 7,5 millones de toneladas.
Si el gobierno autoriza 5,5, el mercado debería responder mejor que años anteriores.
El caso del maíz es similar. Con una producción de 26 millones de toneladas y un consumo alrededor de ocho, el saldo es de 18 millones de toneladas.
Es decir que la operatoria se mejora, pero no soluciona el problema de fondo ni hace que el productor reciba el precio pleno.
Sería una muy buena señal para los productores trigueros y maiceros que el Ministerio de Agricultura libere de un modo real las exportaciones y evitar así volver a las alquimias de años anteriores con cuotificación, ROEs y listados de productores, que no produjeron el efecto buscado por el Gobierno Nacional y que perjudicaron a los agricultores.
Es importante que estos anuncios sean acompañados de una instrumentación adecuada para que puedan ser cumplidos y no ocurra como con promesas anteriores tales como las de Maíz Plus o la devolución de las retenciones de trigo.
(*)Analistas Económicos de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Cooperativa Limitada, CONINAGRO.
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Noticia publicada el 15/11/2010 a las 08:37
Última modificación: 15/11/2010 a las 08:37