En cambio, el profesional propone volver a la experiencia de Sauberan y Molina que sembraron de 20 a 30 kilos por hectárea de semilla de sorgo de escobas también con......
Biotecnología para recuperación de suelos salinos
Este tipo de suelos "hay que manejarlos siempre cubiertos por vegetación ya que de lo contrario volvería a resucitar la falta de producción", consignó
Buenos Aires, 23 agosto (PR10) -- Un método biológico que se usó
con éxito en la década del 60 y que hoy se podría llamar
biotecnológico diseñado por los ingenieros Carlos Sauberan y
Jorge S. Molina adquiere fundamental importancia en la
actualidad, en la recuperación de suelos improductivos que se
utilizan para ganadería.
Es difícil estimar la superficie cubierta por suelos alcalinos
o con algún problema de salinidad en el mundo, opinó el ingeniero
agrónomo Adolfo Guerrico.
"Es evidente, como decían Sauberan y Molina, que el desarrollo
económico de ciertos países está vinculado estrechamente a la
posibilidad de recuperar este tipo de suelos improductivos", dijo
a Noticias Argentinas el especialista en pasturas.
En la Argentina, en las provincias de Santa Fe, Buenos Aires,
Córdoba, Entre Ríos, La Pampa y San Luis, que ocupan cerca de 91
millones de hectáreas de superficie, aproximadamente hay
alrededor de 12 millones afectadas por problemas de salinidad".
Las características de estos suelos son: PH (mide la acidez)
elevado, de grado ocho en adelante; compactados, degradados,
desnudos; con alta cantidad de aluminio que es un elemento tóxico
para las plantas y para los microorganismos.
La revolución la están haciendo con nuevos cultivares de una
megatérmica como grama rhodes que, tras avanzar en el centro-
norte del país, ahora ofrece una nueva oportunidad en otras
zonas, según explicó un matutino porteño.
"Son pastos tolerantes a salinidad como es el caso de grama
rhodes, agropiro, lotus, melilotus y otras variedades, pero su
utilización no ataca a las causas", sostuvo Guerrico.
En cambio, el profesional propone volver a la experiencia de
Sauberan y Molina que sembraron de 20 a 30 kilos por hectárea de
semilla de sorgo de escobas también conocido como maíz de Guinea,
en noviembre, y lo pastorearon cuando estaba por florecer
mediante una "comida rápida" con una alta carga animal de cinco o
seis cabezas por hectárea.
"Luego de este aprovechamiento se pasa un disco pesado que
pique el cultivo, pero lo deje en superficie y sobre esta base se
siembra en marzo-abril distintas especies forrajeras como
agropiro, melilotus alba, melilotus oficinalis, lotus y otras
variedades", aclaró.
El sorgo de escobas tiene por función cubrir el suelo y su
alto volumen de forraje que queda en descomposición más las
raíces que "han trabajado respirando forman un microclima con
gran producción de dióxido de carbono que hace descender el PH y
removiendo las sales de sodio por lavado con las lluvias y la
insolubilidad del aluminio que eliminaría su toxicidad".
Este tipo de suelos "hay que manejarlos siempre cubiertos por
vegetación ya que de lo contrario volvería a resucitar la falta
de producción", consignó.
La gran población de "raíces, bosteos y aparición de insectos
labradores del suelo continuarán con el mejoramiento, a través de
un buen manejo", advirtió.
"Esto significa pasar de un campo pelado o con forrajeras de
bajo valor a un lote empastado permanentemente de alta
producción", concluyó.
Primicias Rurales
NA
Noticia publicada el 23/08/2010 a las 15:42
Última modificación: 23/08/2010 a las 15:42