La buena campaña 2010-2011 de colza y la posibilidad de tomar precios no intervenidos vuelven atractivo al cultivo invernal oleaginoso.
Colza: la tentación invernal
Al finalizar la campaña 2010-2011, en muchas zonas se encontraron rendimientos que oscilaron entre 3000 y 4000 kilos por hectárea a nivel de lote.
Publicado el 05/06/2011 en Agricultura
Por Primicias Rurales
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Buenos Aires, 5 junio (PR11) -- La buena campaña 2010-2011 de colza y la posibilidad de tomar precios no intervenidos vuelven atractivo al cultivo invernal oleaginoso.
En las últimas dos campañas, comenzó a observarse un progresivo aumento en la intención de siembra de colza por parte de productores de diversas regiones pampeanas.
Ese fenómeno se presentó en línea con una mayor estabilidad en el rendimiento del cultivo.
Al finalizar la campaña 2010-2011, en muchas zonas se encontraron rendimientos que oscilaron entre 3000 y 4000 kilos por hectárea a nivel de lote.
Además de los beneficios agronómicos conocidos, como el adelantamiento de la fecha de siembra del posterior cultivo de verano, la colza cuenta con una gran ventaja en el actual escenario: la transparencia comercial.
Así lo determinó un relevamiento del movimiento CREA (Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola).
Hoy el mercado de colza permite vender el producto sin ninguna restricción lo que significa una gran ventaja si se lo compara con el trigo y además se fijan precios a partir de referencias internacionales.
Otro dato importante para el flujo de fondos: se trata de dinero que ingresará en el mes de diciembre.
Para el manejo de las distintas tecnologías, es necesario determinar la zona del país donde se va a implantar el cultivo.
A grandes rasgos, la región pampeana se puede dividir en tres zonas de acuerdo con las condiciones de temperatura y humedad.
La ruta 5 funciona como divisoria imaginaria de las regiones productivas norte y sur es útil para establecer una diferenciación en el uso de variedades por sus requerimientos de frío y por la fecha de ocurrencia de heladas en implantación y floración.
Además, a medida que el productor se desplaza hacia el oeste bonaerense, las precipitaciones decrecen y aparece otra zona en la que el cultivo requiere un manejo particular del agua disponible.
Una de las herramientas de mayor valor para intentar asegurar una producción exitosa de colza es el conocimiento de la cantidad de agua almacenada en el perfil.
Arrancar con un buen nivel de humedad es clave para el desarrollo del cultivo durante todo el invierno.
Por lo general, condiciones de baja humedad inicial e inviernos secos suelen conducir al fracaso.
El manejo de la cobertura es clave para la implantación del cultivo.
La colza se adapta muy bien a la siembra directa, pero en lotes con muchos residuos es imprescindible utilizar el barrerrastrojo para lograr una buena implantación.
Este recaudo es necesario en todas las zonas de producción, porque muchas veces la colza pasa de temperaturas templadas a heladas en el transcurso de unos pocos días.
Primicias Rurales
NA
Noticia publicada el 05/06/2011 a las 12:54
Última modificación: 05/06/2011 a las 12:54