La ofensiva judicial de Echegaray se concentra en el presidente de la Cámara Pesquera Marplatense, Daniel Tunoni, a quien demandó en los fueros civil y penal tras acusarlo de intentar mancharle su imagen e intentar extorsionarlos a él y a sus principales colaboradores para sacarles dinero o algún otro beneficio.
Tunoni tampoco se quedó atrás. Afirmó que varios colaboradores de Echegaray lo abordaron para que callara lo que sabía sobre los subsidios irregulares de la Oncca, le pagaron para negar ante la Justicia lo que ya le había contado a la prensa y así salvar al actual titular de la AFIP en una causa penal sensible.
Echegaray también redobló su apuesta. Presentó ante la Justicia las copias de los mails que le envió Tunoni. Por sorteo, cayó en manos del juez federal Sergio Torres y el fiscal federal Guillermo Marijuán.
“Ese señor [por Tunoni] es capaz de todo”, destacó a La Nacion el defensor de Echegaray y ex ministro bonaerense de Seguridad, León Arslanián. “Ya se desdijo antes y en esos mails aparece presionándolo a Echegaray, que también lo demandó en el fuero civil por daños”, alertó.
Esos correos electrónicos, cuya copia obtuvo La Nacion, exponen la presunta relación que colaboradores de Echegaray tejieron con Tunoni durante los últimos años, en simultáneo con la entrega de los presuntos subsidios irregulares de la Oncca por montos multimillonarios, el escándalo público que siguió y, por último, tras la apertura de la investigación judicial.
El primer paso público ocurrió en mayo de 2010, cuando Tunoni describió ante la prensa la maniobra que permitió desviar un subsidio de un millón de pesos de la Oncca a través de un feedlot inexistente y a nombre de un changarín. Todo, dijo entonces, lo habrían urdido colaboradores de Echegaray. Entre ellos, Fernando Villaverde.
Temor
Tunoni alertó, además, que recibía amenazas y que temía por su vida. Pero optó por retomar su bajo perfil público. ¿Qué ocurrió? Según expuso dos meses después el abogado de la Cámara Pesquera Marplatense, Andrés Barbieri, negoció su silencio. Por eso le envió una carta documento: “He tomado conocimiento que el Sr. Fernando Villaverde le pagó la suma de $ 16.000 para que se retracte de las expresiones denunciadas en mi presencia y en las oficinas de mi estudio”.
Tunoni negó haber recibido dinero ante la consulta específica de La Nacion. Pero hizo mención a un supuesto pago en un mail que le envió a Echegaray para pedirle reunirse a solas. “Me hicieron entrega de 15.000 dólares para que amplíe a favor suyo y de otros miembros de la ex Oncca y actual AFIP, en las distintas causas penales que se encuentran en trámite”, planteó. Y así fue. Repetidas veces.
En agosto de 2010 declaró en la causa sobre las presuntas cuentas bancarias en el exterior del senador nacional Luis Juez. También declaró en contra del también opositor Francisco de Narváez. Y en septiembre confirmó las irregularidades en la Oncca, pero afirmó que detrás de la operatoria estaba el vicepresidente Julio Cobos, lo que descolocó a los investigadores.
Reuniones secretas
Tunoni retornó luego a Mar del Plata. Pero de los mails surge que habría mantenido reuniones y conversaciones con emisarios de Echegaray. Entre ellos, su jefe de asesores en la AFIP, Rafael Resnick Brenner, y también con otro allegado de Echegaray, Julio Contreras, que se presentó en un bar de Colón e Independencia del balneario como “Julio Nieto”. Durante ese encuentro, afirma Tunoni, un amigo le sacó fotos al emisario.
Pese a esos encuentros solapados, no obstante, Echegaray lo demandó en el fuero civil por sentirse afectado en su imagen por aquellas primeras declaraciones ante la prensa de Tunoni, que no se presentó a la audiencia de mediación previa, el 25 de febrero pasado, aunque antes y después volvió a reunirse con más emisarios llegados de Buenos Aires y envió más mails.
De allí en más, el proceso se amplió. Le envió un par de mails -a una cuenta de Speedy- al jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. Le pidió entrar en el programa de “protección de testigos”. Y en abril radicó una denuncia en una comisaría de Mar del Plata. Relató las presuntas amenazas y los supuestos contactos con los emisarios.
De esa denuncia le envió copias a la cuenta Speedy que le atribuyó a Aníbal Fernández; también, a una cuenta “Echegaray Ricardo 2010″. No queda claro cómo consiguió Tunoni esas casillas de correo. Tampoco surge de esos mails por qué, en primer lugar, los allegados al titular de la AFIP se reunieron con él si sólo buscaba extorsionarlo o perjudicarlo.
UNA TRAMA OSCURA DE DENUNCIAS JUDICIALES
La primera denuncia. El empresario marplatense Tunoni denunció en declaraciones periodísticas, en mayo de 2010, que colaboradores de Echegaray desviaron un subsidio millonarioa a un feed lot inexistente anotado a nombre de un changarín.
- La retractación. Ante la Justicia, unos meses después, se desdice y señala que la operatoria fue liderada por Julio Cobos. Para los investigadores sonó inverosímil.
- Denuncia de amenazas. Tunoni va a una comisaría de Mar del Plata a fines del año pasado y denuncia que desde el entorno de Echegaray lo habrían amenazado, al tiempo que le habrían pagado de dinero a cambio de su silencio.
- Contraataque de Echegaray. El jefe de la AFIP lo demandó civilmente por difamación. Y ahora el empresario dice que quiere volver a declarar ante la Justicia para contar lo que verdaderamente pasó con los subsidios de la ex Oncca.







