Vale la pena reiterar entonces que fue fundamental que se permitiera la construcción de puertos privados, porque al lado de los puertos se montaron las fábricas, además de admitirse la exportación de soja en grano
Juan Gear: recuerdos de Semillas
La industria de semillas ha cambiado totalmente en el mundo, de la época heroica del mejoramiento convencional se ha pasado a este desarrollo de alta tecnología, que logra varias generaciones por año.
Buenos Aires, 18 octubre (PR10) -- El ex presidente de Maizar y referente agropecuario, Juan Gear, relató la historia del desarrollo de las semillas de los principales cereales y oleaginosas. Publicamos a continuación la cuarta y última parte:
La industria de aceite de soja comenzó en la década del '60, pero no cobró impulso hasta el año 76.
Por ejemplo, Aceitera General Deheza, una empresa de 1967, es la nacional más grande que hay de soja.
Previamente hubo un intento del ingeniero µlvaro Alsogaray para construir una planta sobre el río Paraná, que después se vendió a La Plata Cereal y también hubo un intento de Sasetru, y hoy podemos ver la fábrica abandonada cuando cruzamos el puente Zárate Brazo Largo.
Vale la pena reiterar entonces que fue fundamental que se permitiera la construcción de puertos privados, porque al lado de los puertos se montaron las fábricas, además de admitirse la exportación de soja en grano y la importación de herbicidas de última generación y maquinarias modernas de siembra, y todo lo necesario para manejar el cultivo.
Entre tanto, al verse que el cultivo se adaptaba perfectamente, se inició la expansión de la soja en nuestro país.
Habíamos conocido el Lazo y la Atrazina (herbicidas) en Estados Unidos en el 63, pero en la Argentina recién entraron en el 76.
Si bien antes existía la Atrazina, los impuestos a su importación la hacían tan cara que casi imposibilitaban su utilización, entonces hubo que liberar de impuestos la importación de todos esos productos para que fueran accesibles al productor.
De la mano de las variedades transgénicas, de los herbicidas y de la siembra directa la soja logró una expansión extraordinaria en nuestro país y se ha convertido en el cultivo más importante de la Argentina, aprovechando así las excelentes condiciones agroecológicas que tenemos para su desarrollo.
Así, Argentina junto con Brasil y Estados Unidos forman el G3 de la soja y entre los tres producen más del 90 por ciento de la producción mundial.
Resulta interesante destacar también que, actualmente,la producción de Sudamérica supera a la del hemisferio norte.
La industria de semillas continuó avanzando.
En el caso particular del maíz, que es el cultivo en el que el mundo más invierte en investigación, después de los híbridos dobles, aparecieron los híbridos triples y finalmente los híbridos simples, o sea, la cruza de dos líneas.
Eso significó un aporte muy importante a la producción porque se verificó un nuevo salto en el rinde.
En la década del 90 se expandieron fuertemente los híbridos simples de maíz a nivel mundial, y a su vez en la Argentina ya estaban dadas las condiciones para traer la biotecnología del resto del mundo.
A partir de 1996-1997 comienzan a descubrirse los eventos transgénicos, los organismos genéticamente mejorados,tanto de maíz como de soja, que motivaron los rindes que se están alcanzando por hectárea.
En la última campaña fueron de 8.500 a 8.600 kilos de maíz por hectárea como promedio nacional, cuando hace veinte años ése era el rinde máximo que se lograba o se aspiraba a lograr en el corazón de la zona maicera.
Es impresionante observar cómo se ha extendido la tecnología a todo el país, que junto con un clima favorable han logrado alcanzar esos rindes por hectárea,como consecuencia de las mejores semillas y de un mejor paquete tecnológico.
La producción actual de semillas está fuertemente ligada a la biotecnología, razón por la cual la mayoría de los grandes criaderos de semillas hoy pertenecen a grandes laboratorios o empresas farmacéuticas que dedican enormes montos a la investigación.
Así es que una empresa como Dekalb hoy pertenece a Monsanto, Pioneer a Dupont, Syngenta a Novartis, todas multinacionales que a su vez pueden licenciar sus logros tecnológicos a terceras empresas, lo cual permite la difusión de estas semillas a nivel mundial.
La industria de semillas ha cambiado totalmente en el mundo, de la época heroica del mejoramiento convencional se ha pasado a este desarrollo de alta tecnología, que logra varias generaciones por año.
Así fue que la producción de semillas en Argentina creció a un ritmo comparable al de los países más desarrollados.
Primicias Rurales
NA
Noticia publicada el 18/10/2010 a las 13:20
Última modificación: 18/10/2010 a las 13:20