Buenos Aires, 21 junio (PR10) -- La elección de la semilla de trigo que se va a sembrar en lo que resta de la actual campaña de trigo 2010-2011 tiene aristas económicas que superan las situaciones de la agronomía.
El coordinador de la Comisión de Agricultura de la región Mar y Sierras del Movimiento CREA señaló también que la humedad disponible también condiciona la elección del ciclo más adecuado para cada situación.
La pregunta que recomienda al productor es "¨qué ambiente tenemos que hacernos? ¨cuál tenemos y qué disponibilidad de agua?".
En tanto las respuestas apuntan a determinar si tiene sentido sembrar un grupo tres de "alto potencial" o bien conviene optar por otro de "menor rinde potencial" pero de mayor calidad.
En ese sentido, el técnico dice que lo que debería hacer cada productor es determinar cuánto de su producción total debe ser comercializado o liquidado en cosecha para pagar cuentas.
Además debe analizar cuánto está dispuesto a retener para buscar oportunidades de venta a lo largo del año "haciendo valer la calidad ante los molinos".
"Algunos materiales (semillas) que empiezan a llegar al mercado presentan un mejor equilibrio entre rendimiento y calidad", confirmó.
Entre la genética nueva que apareció se encuentra la que se originó en el marco del convenio de semilleros Syngenta-Buck, que genera una expectativa de materiales más equilibrados.
"Si esa promesa se concreta en la campaña 2010-2011, va a ser un aporte muy favorable para el cultivo", manifestó.
Dado que en la actualidad, los números del negocio de trigo 2010-2011 son muy ajustados, es muy difícil prever cuáles serán los precios de venta lo que condiciona la adquisición de fertilizantes y el trigo es muy demandante de nutrición.
"En términos relativos, el fósforo está caro para trigo, mientras que la urea cuesta menos, aunque también pesa en los costos directos del cultivo", señaló el experto.
Respecto de enfermedades, los casos de trigo con síntomas de virosis asociada a la presencia de ácaros ya pasaron a ser un problema serio en la región Mar y Sierras.
"Lo que hay que saber es que los ácaros se transfieren del cultivo de trigo al trigo guacho y éste vuelve a infectar al cultivo de trigo; o sea que lo que debemos controlar son los cultivos guachos", explica González Montaner.
Para evitar la presencia de trigo guacho, el especialista recomienda aplicar la táctica de vacío sanitario que es obligatoria en Brasil para controlar la expansión de la roya de la soja.
"En Brasil queman todo guacho de soja para que la roya no se propague", apunta.
Destaca que "en la última campaña se detectaron presencias importantes de ácaros en la zona sur de Buenos Aires; la recomendación es tratar de evitar sembrar trigo en lotes lindantes a otros donde se estén quemando rastrojos de trigo infectado".
"Hemos probado combatir el problema con insecticidas y hemos encontrado que en dos y hasta tres aplicaciones, en particular con Dimetoato y Abamectina, suelen bajar la incidencia en lotes con baja afección, con una respuesta del orden de 400 kilos por hectárea de aumento de rinde.
No obstante, "cuando la virosis está muy instalada, prácticamente no registramos diferencias", dijo el técnico.
Al tratarse de un comienzo de campaña más húmedo, habría que esperar que las enfermedades fúngicas del trigo aparezcan más temprano.
"Cuando tenemos diferentes razas de royas que avanzan de manera agresiva, en general los triazoles solos son pocos efectivos", destacó.
Primicias Rurales
Fuente: CPCECABA - NA
Noticia publicada el 21/06/2010 a las 01:27
Última modificación: 21/06/2010 a las 01:27