La estrategia de Malvinas por la paranoia del gas.
Actualmente, tras la bonanza que sobrevino a los hallazgos de yacimientos en el Mar del Norte en los 70 y 80, el gas alimenta a todas las casas y genera el 40% de la electricidad británica.
Publicado el 07/02/2010 en Opiniones
Por Primicias Rurales.
[ 1 ]
Buenos Aires, febrero 7 (PR/10)-- "¿Cuánto tiempo falta para que las luces se apaguen?", se
preguntó en un artículo publicado por el Daily Telegraph el analista David Strahan luego de que el organismo regulador de la energía del Reino Unido, Ofgem, alertara esta semana sobre la
necesidad de reformar urgente su sector energético.
Strahan, autor del libro "the last oil shock", señaló que la última vez que el Reino Unido tuvo la misma amenaza, la frase"seguridad energética" estaba referida a una escasez del carbón.
Ahora el problema pasa por la falta de gas natural.
Actualmente, tras la bonanza que sobrevino a los hallazgos de yacimientos en el Mar del Norte en los 70 y 80, el gas alimenta a todas las casas y genera el 40% de la electricidad, lo que
convierte a Gran Bretaña en el quinto consumidor mundial.
Pero las señales de alarma tienen luces más intensas cada invierno boreal y también alcanzan al petróleo. De hecho, los británicos se convirtieron en importadores netos de hidrocarburos
en los últimos años y los proveedores no le resultan confiables.
Mientras tanto, las facturas de gas residenciales se han duplicado en los últimos seis años y podrían subir otro 25% en la próxima década, según el informe publicado por Ofgem.
De acuerdo con el artículo del Telegraph, nadie hubiera imaginado este escenario hace unos años cuando la producción del Mar del Norte permitía al Reino Unido más que autoabastecerse en
materia de gas. Pero en 2004 se convirtió en importador neto y para 2015 espera comprar tres cuartos del gas que consume.
En cuanto al petróleo el panorama es similar. Si bien cuenta con la segunda mayor reserva en el Mar del Norte, que baña las cosas de varios países, más de la mitad de esos depósitos ya
fueron vaciados y la producción se desplomó en la primera década del siglo al punto de tener que importar crudo.
.
Solución imperial
.
El gobierno británico jura que no tendrá problemas de abastecimiento con sus actuales abastecedores y reservas, pero los recursos no son renovables y toda esta crisis hace mirar cada vez
con mayor cariño a las Malvinas.
Ese territorio con escasos encantos turísticos -más allá de la creciente afluencia de visitantes- y clima cruel, está parado sobre un tesoro natural, lo que justifica más que nunca el reclamo
por la soberanía que mantiene la Argentina.
Sucede que del lado argentino los pronósticos tampoco son alentadores en materia de exploración y explotación de yacimientos de gas y petróleo.
La producción hidrocarburífera en la Argentina cayó el año pasado comparado con 2008 y por tercer año consecutivo, de acuerdo con datos oficiales. El bombeo de crudo bajó 4,3% mientras que el
del fluido se redujo un 3,7% en doce meses.
"Las empresas están sobre explotando los yacimientos cuya productividad está en declive", dijo el secretario de Energía durante el gobierno de Fernando de la Rúa, Daniel Montamat, citado
por el sitio web especializado Upstream.
Ya en 1982 algunos analistas atribuían a la riqueza natural la defensa británica de ese territorio usurpado, no sólo en el sector de hidrocarburos sino también por las regalías pesqueras.
Pero el interés por el oro negro y el gas aumentó en los
últimos años con la madurez de yacimientos y el aumento del crudo en las pizarras, que hizo viables algunos costosos proyectos para extraer en tierra o desde plataforma mar adentro.
A esas fotos que habrá que mirar en secuencia se le suma la de geólogos británicos que han descubierto una serie de campos en el Atlántico Sur, paso previo a que el gobierno del Reino Unido en las islas comenzara a entregar licencias de exploración.
Ahora, la empresa Desire Petroleum, una de las cuatro autorizadas a explorar en Malvinas, se dispone a extraer luego de encargar un estudio que arrojó la posible existencia de 3.000
millones de barriles de crudo y gas en la zona.
Ese es un pronóstico cauteloso de los muchos que fueron publicados en medio de una fiebre por los recursos malvinenses. La Agencia Británica de Geología cree que puede llegar a haber
60.000 millones de barriles en el área, lo cual ubicaría a ese territorio en disputa en el rango de naciones productoras de primera línea como Libia y Nigeria.
La Argentina, que canaliza anualmente en Naciones Unidas su reclamo de soberanía, advirtió a las empresas interesadas que corren el riesgo de ser penalizadas económicamente. Todavía no
definió si iniciar una batalla legal en algún tribunal internacional como puede ser el del CIADI, en el que se resuelven controversias comerciales, pero buscó desalentar las inversiones.
Pero claro, mientras tanto, las acciones de las empresas suben verticalmente y el negocio no sólo asoma promisorio, sino que puede aplacar la paranoia británica del gas.
Noticia publicada el 07/02/2010 a las 13:59
Última modificación: 07/02/2010 a las 13:59