Buenos Aires, oictubre 27 (NA) --La floricultura argentina
genera 200 millones de dólares por año, a cargo de unos 1500
productores que desarrollan una actividad que supera
económicamente al cultivo de pera, naranja, mandarina y la
producción de sorgo y lana.
El 99 por ciento de la producción nacional de flores se
consume en el mercado interno, el mayor de Sudamérica junto con el
brasileño.
Desde la década del 70 sólo ha habido exportaciones puntuales
de rosa, clavel, lisiantus, gypsofila, fresia, aster, bulbos de
tulipán y, recientemente, peonía.
Tradicionalmente utilizadas para expresar sentimientos,
también exploran nuevos territorios como los medicinales y
culinarios.
Hoy, consolidan un sector que posee grandes perspectivas y, con
el apoyo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA),
enfrenta una demanda creciente y asume el desafío de superar su
actual producción de 200 millones de dólares por año.
"Esa cifra ubica a la floricultura en el límite superior del
tercer grupo de rubros en orden de importancia económica, por
encima de actividades como el cultivo de pera, naranja, mandarina,
sorgo y lana", indicó el INTA.
Daniel Morisigue, investigador del Instituto de Floricultura
del INTA Castelar aseguró que "alrededor de 1.500 productores
generan 200 millones de dólares anuales y, si se suma a los otros
actores de la cadena, este número se cuadriplica".
Son "avances necesarios para impulsar un mayor crecimiento del
sector que requiere experimentación y ajustes a las condiciones
locales para una mejor calidad final", sintetizó el técnico.
Entre los aportes del organismo al sector se destacan el
desarrollo de nuevas especies comerciales para la producción del
interior, algunas de ellas obtenidas a partir de especies nativas
con valor ornamental, de los cuales ya se han inscripto variedades
de lapacho, tecoma, calibrachoa y mercadonia.
Para el especialista de Castelar, la Argentina presenta un gran
potencial por su situación geográfica, diversidad agroecológica y
tecnología disponible.
Américo López, presidente de la Cooperativa Argentina de
Floricultores, la floricultura "es un gran generador de mano de
obra, una alternativa para pequeños productores, ya que mediante
pequeños beneficios económicos o financieros, se emplea
automáticamente a familias enteras".
Actualmente emplea a 22.000 trabajadores directa e
indirectamente, distribuidos en su mayoría en el Gran Buenos
Aires, Salta, Jujuy, Tucumán seguido por Mendoza, Rosario y Córdoba.
Las flores más demandadas tanto en el país como en el exterior
son los tradicionales crisantemos, claveles y rosas.
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Inta Informa
Noticia publicada el 27/10/2011 a las 09:38
Última modificación: 27/10/2011 a las 09:40