Los nematodos son otra luz de alarma de las muchas que vemos en nuestra forma de producción y buscamos soluciones parciales, efímeras, pero no resolvemos la causa que la generó.
Publicado el 12/04/2010 en Opiniones
Por Primicias Rurales.
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Buenos Aires, abril 12 (Especial de PR/10 por Ing. Agr. Pedro Lobos) --El suelo nos está mandando una nueva señal con la proliferación de nematodos que antes estaban reservados a los ambientes tropicales en su mayoría.
Además estos parásitos no se manifestaban en la zona núcleo porque había controles naturales dentro del ecosistema suelo.
La salud radicular es uno de los puntos más importantes a tener en cuenta y para lograrla, prácticamente existen tres caminos:
1. La rotación de cultivos.
2. La restitución periódica de materia orgánica.
3. La fertilización foliar estratégica.
La nutrición de la planta es algo obvio que ni siquiera merece ser considerado porque se cae de maduro que debe realizarse o ser cuidada.
En cambio, la rotación de cultivos corta los ciclos de las plagas, mejora la estructura del suelo por la exploración de los distintos sistemas radiculares, aporta diferentes rastrojos que a su vez tienen distinta composición y relación carbono-nitrógeno.
De este modo, con un adecuado manejo de las plantaciones, se minimiza la aparición explosiva de plagas.
La pregunta que debemos hacernos es si en el sistema de producción argentino se contemplan estos aspectos. La respuesta es negativa.
No hay rotación de cultivos, tampoco reposición de nutrientes, no se mejora la estructura del suelo, se percibe compactación del terreno, por lo tanto existe falta de aireación y de oxígeno.
En este panorama, disminuye la cantidad de materia orgánica en índices alarmantes además de la pérdida de biodiversidad.
También ha llegado el momento de reponer por vía foliar los nutrientes que la planta necesita y no puede absorber porque no están disponibles en el suelo.
La aparición de nematodos es una consecuencia del manejo que se está haciendo.
“No es la solución, combatir la especie indeseada, en cambio hay que modificar el ambiente que la creó”, opina Ana Primavesi, ingeniera agrónoma, fundadora y directora del Laboratorio de Química del Suelo de la Universidad Federal de Santa María, Río Grande Do Sul.
Sugiere que el ambiente se “torne desfavorable” para la plaga y “más favorable al cultivo y a la multiplicación de otros seres vivos”.
Esos “seres vivos” pueden ser antagonistas y volver a controlar el problema que generamos productores y técnicos con el inadecuado manejo del sistema agrícola.
“Mientras no sea modificado el ambiente, la especie indeseada o nociva, volverá cada vez con formas más resistentes ya que según la ley de la naturaleza, aquella es dueña legítima del suelo”, dice Primavesi.
Los nematodos son otra luz de alarma de las muchas que vemos en nuestra forma de producción y buscamos soluciones parciales, efímeras, pero no resolvemos la causa que la generó.
Nuestra visión reduccionista del ecosistema suelo nos puede llevar a consecuencias cada vez más graves. Siempre queda la posibilidad de cambiar.
PRIMICIAS RURALES.
Noticia publicada el 11/04/2010 a las 22:15
Última modificación: 12/04/2010 a las 12:08