Pero, el intervencionismo estatal en los mercados y sus nefastas consecuencias siguen haciendo estragos no sólo en la producción sino también en el bolsillo de los consumidores a los que se les prometió pan a 2,50 pesos, cuando es bien ...
Publicado el 07/08/2011 en Reflexiones
Por Primicias Rurales
[ 1 ]
Buenos Aires, 7 agosto (Especial para NA por Carlos Vila Moret*) -- Las 450 mil toneladas de trigo recientemente liberadas a la exportación no representan una real apertura del mercado que pueda beneficiar a los productores, sino otra medida aislada para beneficio de unos pocos.
De esta forma, la historia del aislamiento entre el Gobierno y la realidad cobra un nuevo capítulo en el que pierden muchos y ganan solo unos pocos.
Luego del tibio y tardío pedido del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, el secretario de Comercio Interior autorizó un nuevo cupo de exportaciones, direccionado discrecionalmente a favor de algunas empresas.
Pero, el intervencionismo estatal en los mercados y sus nefastas consecuencias siguen haciendo estragos no sólo en la producción sino también en el bolsillo de los consumidores a los que se les prometió pan a 2,50 pesos, cuando es bien sabido que el kilo no baja de los ocho pesos.
Es que, la bolsa de harina que los molineros deberían vender, según había estipulado el gobierno a 48 pesos a los panaderos se comercializa hoy a 100 pesos, a pesar de que la ex Oncca pagó subsidios a la industria molinera (les llaman compensaciones) desde 2006 por 4.000 millones de pesos.
Los productores deben soportar, además de las retenciones, una quita adicional al vender su trigo como consecuencia del cierre de las exportaciones que no permite la competencia de la demanda y que genera enormes beneficios para pocas empresas exportadoras.
Como resultado, el área sembrada de trigo para la presente campaña se estima en 4,5 millones de hectáreas, lejos de las seis o siete que el país podría estar sembrando.
Manifiestan así los hechos que si continúa tercamente la decisión de mantener restringidas sus exportaciones y de no permitir el normal funcionamiento de los mercados, la inevitable consecuencia será la reducción de la siembra del cereal y menor desarrollo para todo el interior del la Argentina.
(*) Director de la Sociedad Rural Argentina (SRA).
Primicias Rurales
NA
Noticia publicada el 07/08/2011 a las 10:41
Última modificación: 07/08/2011 a las 10:41