Buenos Aires, agosto 29 (PR/10) -- La transformación de las pasturas y su materia seca en escasos kilogramos de carne y leche se debe a un pobre manejo del recurso ya que el productor debe observar y medir rigurosamente los lotes.
Muchos productores todavía desconocen la metodología para manejar este recurso, el pastoreo y el rebrote, opinó el ingeniero agrónomo Adolfo Guerrico.
"Se les termina responsabilizando de producir poco a las pasturas, pero no tienen la culpa de la pobre productividad", sostiene el especialista.
Una solución que plantea el técnico es el "pastoreo racional rotativo" que "todavía no ha conseguido su objetivo: que se encuentren en el sistema tanto las necesidades del animal como los requerimientos de las plantas de las pasturas".
Guerrico explicó a Noticias Argentinas que los diseños, en general, tienen por lo menos tres defectos básicos que impiden su éxito:
-No se toma en cuenta la necesidad de variar o ajustar los períodos de recuperación entre pastoreos de acuerdo con las condiciones de crecimiento
-No se limita suficientemente el período de pastoreo a cada parcela en cada momento.
-No se provee a los animales con plantas en estado de crecimiento que les permita el consumo de grandes ingestas de forraje de alta calidad que se traducirá en ganancia de kilos de carne.
"El éxito radica en producir la mayor cantidad de pasto, de alto valor forrajero, en la forma más económica posible y aprovecharlo de acuerdo con los requerimientos de las categorías de animales que pastorean", expresó.
Para este ingeniero agrónomo, "evidentemente hay que alimentar la hacienda a pasto" y cómo hacerlo es su preocupación.
En Estados Unidos fue abordado el pastoreo desde dos grandes vertientes.
Una ha sido la renovación de pasturas, un proceso caro ya que el pasto es matado con herbicida, se realizan diversas labores y la siembra de distintas mezclas de semillas.
La segunda es la cosecha mecánica de pasto que se da de comer al animal ya sea ensilado, en fardo o con distintas técnicas.
Ninguna de las dos resolvió el problema del manejo de pasturas.
Sin embargo, para Guerrico es más conveniente apostar a una pastura permanente "bien manejada, rotada, fertilizada" y está de acuerdo con el francés André Voisin que veía al pasto en forma diferente a como las veían otros.
"Sentía que si nos ocupábamos y cuidábamos de las plantas de las pasturas y de la vida del suelo, ellos se encargarían de los animales que pastoreaban. Y eso es justamente lo que pasa", explicó.
Cada ganadero, según esta concepción, debe convertirse en un eficiente productor de pasto que esté pendiente del "bosteo" que indica si el "animal está comiendo un alimento equilibrado" y a través de un análisis puede señalar qué nutrientes repone en las pasturas.
"Todo criador o engordador debe saber cuál es su oferta forrajera en todos los meses del año, cuánto crece el campo natural por potrero cada estación, mes y si es posible cada día", expresó.
Ese productor de pasto debe "evaluar y calcular los requerimientos de la población de hacienda por categoría y de acuerdo con esto realizar un presupuesto forrajero para no llevarse sorpresas".
"Lo que hace que una pastura sea potencialmente más productiva y más rentable es la cantidad de energía que capta del sol, que es gratis", concluyó.
Primicias Rurales
NA
Noticia publicada el 29/08/2010 a las 12:21
Última modificación: 29/08/2010 a las 12:21
Comentarios
El 27/03 a las 20:02, yefersson molina comentó: eso no me sirvio de nada no saben haser nada si no chimbiar