Sídney, 10 julio (PR/18) — Cinco grandes compañías de pesca de kril acordaron este martes detener sus operaciones en amplios sectores de la Antártida para ayudar a proteger la fauna, una decisión considerada "audaz y progresista" por los conservacionistas.
   El gran continente helado es el hábitat natural de pingüinos, focas, ballenas y otras especies marinas para las que el kril, una especie de pequeño camarón, es su alimento básico.
   Pero la combinación del cambio climático y la pesca a gran escala golpearon a las poblaciones de este crustáceo, lo que podría tener un impacto desastroso en los predadores de mayor tamaño.
   Las cinco empresas que componen la Asociación para la Recolección Responsable del Krill (ARK, por sus siglas en inglés) – -procedentes de Chile, Noruega, Corea del Sur y China– acordaron dejar de pescar en zonas costeras sensibles.
   "Nuestros miembros acordaron que la industria debe desarrollarse de forma sustentable para garantizar la viabilidad a largo plazo de las existencias de kril y de los predadores que dependen de él", dijo la ARK en un comunicado.
   "Hoy avanzamos con una iniciativa pionera, aplicando zonas de restricción voluntaria para le pesca del kril en la península Antártica".
   El crustáceo, rico en proteínas, se emplea sobre todo en la industria de la acuicultura, aunque su aceite también es un popular suplemento dietético.
   ARK representa al 85% de la industria pesquera del kril antártico.
   Para los conservacionistas, la decisión fue un gesto significativo.
   "Esta es una respuesta audaz y progresista de las empresas de pesca del krill y esperamos que el resto de la industria del kril siga el ejemplo", dijo el portavoz de Greenpeace Phil Vine. 
 
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AFP-NA