Buenos Aires, 9 marzo (PR/19 Especial por Matilde Fierro) — La liquidación de vientres que lleva a la reducción del stock ganadero vacuno es una realidad, en la actualidad, con una faena de hembras del 48 % en febrero, luego de cinco meses de realizarlas por encima del 45%.
Así lo consignó la Cámara de Industria y Comercio de Carnes, Ciccra, que dirige Miguel Schiariti en su último informe económico
del sector del mes de febrero.

“En este contexto y sin consulta con todos los actores de la  cadena parece temerario y hasta irresponsable que la Secretaría de
Agroindustria resuelva bajar el peso de faena de hembras para que algunos, muy pocos, hagan un negocio financiero con la vaquillona cada vez más liviana a expensas del resto de la cadena”, indicó el reporte.
Añadió que “según una encuesta de la cámara de engordadores a corral el 75% de los empresarios se opone a liberar o bajar el
peso de faena de las hembras”.
Según sus cálculos el faltante será de “cerca de 500 mil terneros el año 2020, cuando se verán los efectos de la política
ganadera aplicada ahora por Agroindustria, traducidas en freno de la producción y las exportaciones y aumento de precio para los
consumidores locales”.
De acuerdo con las estimaciones de Ciccra, en febrero de 2019 se faenaron 970 mil cabezas de ganado vacuno; el nivel de
actividad resultó inferior tanto en comparación con enero de 2019 como con febrero de 2018.
En tanto, la participación de las hembras en la faena total volvió a subir, “llegando a 48,3% del total, algo que no se
observaba desde marzo de 2010 o noviembre de 2009”.
“La creciente demanda china, así como la persistencia de un elevado costo del dinero, son factores que explican por qué los
productores ganaderos deciden vender cantidades crecientes de vacas”, precisaron.
Por su parte, la participación de las hembras en el arranque de 2019 llegó a 48,0% del total, “sólo comparable con los registrados
en los primeros bimestres de 2008 y de 2009, cuando el sector transitaba la peor fase de liquidación de hembras de las últimas
décadas”.
El nuevo peso mínimo de faena para hembras vacunas se redujo a 140 kilogramos res con hueso y en machos sigue en 165 kilos.
Las autoridades de la Secretaría de Agroindustria dispusieron reducir el peso mínimo de faena para hembras para que encuentren
“oportunidades de abastecimiento de los mercados en condiciones económicas razonables que no afecten el libre juego de los
mismos”.
La resolución 74/19 –publicada en el Boletín Oficial– produjo reacciones adversas y a favor.
Para la Sociedad Rural Argentina la nueva medida va en “el sentido correcto” y la SRA destacó además en un comunicado que
están “convencidos de que la ganadería argentina puede generar más producción que garantice mayor oferta de carne tanto para el
mercado interno como la exportación, y que esto debe lograrse a través de incentivos”.
“Abastecer los mercados internacionales que demandan la producción de novillos pesados” necesita que “el mayor peso de
faena deba procurarse a través de incentivos de mercado y no de penalidades, por lo que abogamos por la ausencia total de
restricciones o intervenciones por parte del Estado en esta cuestión”.
En este sentido, “la disminución del peso mínimo de faena para las terneras publicado en el Boletín Oficial se encuentra en
el camino correcto en tanto le permite al criador percibir un mejor precio para sus terneras”, sostuvo la SRA.
Por su parte, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) recibió con beneplácito la
resolución que diferencia el peso mínimo de faena entre machos y hembras.
“Entendemos desde CARBAP, que se trata de una medida que va en el sentido correcto, hacia la eliminación total del peso mínimo de faena, sin afectar la producción global de carnes”, expresó la entidad que agrupa a 114 asociaciones rurales de dos provincias.
También afirmaron que “concluye una situación que generaba negocios para pocos en detrimento de muchos. Y es por ese motivo
que seguramente se oirán muchas voces críticas al respecto”.
“Esta decisión, para nada atenta contra la producción de carnes en la Argentina, y menos aún ocasiona una menor producción de
carne como algunos intentan hacer creer; por el contrario, permite que muchos teneros vayan a la producción de novillos porque el
consumo estará suficientemente abastecido”, precisó Carbap.
En tanto, la medida fue durante muchos años solicitada por Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas
(Fifra) “por considerar que existen sobradas razones técnicas de índoles biológicas, regiones productivas, razas de hacienda,
disponibilidad de alimentos, económicas y financieras, que determinan que el peso mínimo de faena debe ser diferente para
machos y hembras”.
También manifestaron que “la composición de las categorías de faena de los últimos cinco años está compuesta por un 60% de
categorías livianas (teneros, novillitos y vaquillonas) y dentro de éstas el 15% está representado por terneras”.
“Esto significa que el sector productor tiene que vender con destino a faena aproximadamente 2 millones de terneras por año. Es
una clara medida de ayuda al criador y productor ganadero”.
Por otra parte, precisaron que “en virtud de la caída en la cantidad de animales encerrados en corrales hacia finales de 2018 y comienzo de 2019, consideramos que esta medida ayudará para que haya en lo inmediato un mayor encierre y consiguientemente una reactivación de ese sector”.
“Esta decisión no ocasiona una menor producción de carne como algunos intentan hacer creer; por el contrario, permite que muchos teneros vayan a la producción de novillos porque el consumo estará
suficientemente abastecido”, dijeron.

No es el caso del Consorcio de Exportadores de Carnes de Argentina (ABC), entidad que representa a los exportadores de productos cárnicos bovinos del país que lamentó la medida adoptada mediante resolución Nº 74/2019 de la Secretaría de Agroindustria y consideró que se “ha retrocedido de manera categórica en la recuperación de la producción de carnes”.
“Indudablemente con la resolución adoptada se producirá menos volumen de carnes, a contramano total de las políticas de los
países competidores, que incentivan permanentemente la faena de animales pesados y la recuperación en kilogramos del stock
ganadero”, añadieron.
Advirtieron que Argentina volverá a tener medias reses de 70 kg en su comercialización de carnes, “favoreciendo a determinados intereses particulares y castigando al bien general de todos los operadores de la cadena de ganados y carnes”.
“El tema fundamental para recuperar el sector es indudablemente la transparencia y el control de la evasión, que hoy alcanza niveles alarmantes. En tal sentido, la resolución adoptada incentiva la operación de los sectores informales que son los interesados en contar con hacienda liviana”, sostuvo ABC.

Matilde Fierro para Primicias Rurales