Por Eduardo Sierra*.
.
Buenos Aires, 28 septiembre (Especial para NA) — Estamos en una situación de sequía continental en este momento.
Durante el fin del otoño y el invierno la circulación intercontinental se combinó para dejar sin lluvias a la amazonia brasileña, no a la selva amazónica sino a la cuenca del Amazonas, que son ocho millones y medio de kilómetros cuadrados.
También, a gran parte de la cuenca del Plata.
De manera que hoy en día las únicas áreas que tienen buena humedad es la mesopotamia argentina, el sur, la región oriental del Paraguay, Santa Fe, Uruguay y el este de Buenos Aires y de Córdoba. Es una situación que se da muy raramente, yo la comparo con la sequía de 1951-1952, lo que da una idea de cuánto hace que no se veía una sequía tan continental.
Entonces lo que esperamos, como esto fue causado en gran parte por la circulación polar que estuvo tan fuerte, por eso esos fríos tremendos que sufrimos y heladas, es que ahora como está empezando la primavera, la circulación polar se retire hacia el sur y van a poder a avanzar los vientos del nordeste.
Por lo tanto, se va a ir volviendo a recuperar la humedad, por lo menos en la región oriental del Paraguay, el sur del Brasil, Uruguay, litoral fluvial argentino y el este de Buenos Aires. En cambio el centro y norte de Brasil, el oeste de Paraguay y todo el centro y sudoeste de Argentina probablemente sigan con sequía.
Esto es en cuanto a los impactos, se puede producir un impacto grande en el centro y norte de Brasil (no en el sur), en buena parte de Paraguay y en todo lo que es el oeste del área agrícola de Argentina.
Pero al mismo tiempo, las áreas principales de Argentina y Uruguay y sur de Brasil van a tener buenas lluvias y tal vez en estas zonas se dé una buena producción.
La buena producción sería en lo que es Entre Ríos, Santa Fe, este de Córdoba y de Buenos Aires, lo mismo en Uruguay, Rio Grande Do Sul en Brasil, Santa Catarina, Parana en Brasil y los departamentos del sur de la región oriental del Paraguay que son Alto Paraná y Caaguazú.
Justamente ahora se va recuperando la humedad tanto para la formación del rendimiento de trigo argentino como para las siembras de maíz y soja en toda esta área.
Va a ser una campaña agrícola 2019-2020 con grandes contrastes de precipitaciones, para lo que es el sudeste de Sudamérica que se llama geográficamente así, el sur de Brasil, la región oriental del Paraguay, todo lo que es la región oriental agrícola de la Argentina y el Uruguay, ahí se esperan buenas lluvias.
Pero lo que es centro y norte de Brasil, que es toda la línea de Matto Grosso y Minas Gerais eso se ve seco todavía, también es de hacer notar que se ve seca la selva amazónica.
En esa parte es que como está muy seco el cerrado brasileño donde se queman los pastizales, se transmite el fuego a la parte sur de la selva amazónica donde hay mucha preocupación.
Esto se da cada tanto tiempo, si uno quiere buscar una antecedente de esta situación que hay tiene que ir a los libros del escritor brasileño Jorge Amado, como “Gabriela”, que empieza en 1928 o algo así, en la peor sequía del sertao brasileño.
Ocurrió que en esa época hubo una sequía continental tan grande que quedó desierto lo que es el interior brasileño.
También en Argentina se desertificó y se desertizó que es cuando la población se va del interior, era la época de los bandidos rurales argentinos, como “Mate Cocido”. En Norteamérica fue la sequía en el Midwest, que empezó en Texas, en 1928.
A los productores argentinos les recomiendo esperar, tener paciencia, aguardar un poco, ya que pensamos que se van a ir recuperando las lluvias en la región oriental húmeda.
Para la gente que ya está más al oeste de Córdoba, La Pampa, el sudoeste de Buenos Aires, les decimos que hay que ser muy prudentes porque no le podemos asegurar que se recupere la humedad.

(*) Especialista en agro-clima. .

Primicias Rurales

NA