En qué se pone la cabeza: avanza octubre y ya casi estamos llegando a la definición electoral. Después de las PASO todas las conversaciones empresarias se referían a la política y a la macroeconomía. Pero en el agro de los últimos 30 días esas charlas fueron reemplazadas por otras: el clima y los precios fundamentalmente. La falta de lluvia en casi todas las zonas afectó a los cultivos de cosecha fina, atrasó las siembras tempranas de la gruesa y achicó brutalmente la base forrajera de planteos ganaderos y lecheros. El agua caída en estos días corrige bastante hacia adelante, aunque algunos daños quedaron (menos producción de trigo, menos siembra de maíz temprano, menor producción de leche o más costos de suplementación, pérdida de estado corporal de las vacas, etc). Y respecto a precios…en granos Chicago marcó primero una caída, luego un fuerte repunte y ahora muestra un mercado estable con mejores precios pero lleno de interrogantes por el clima en EEUU y por el eventual aumento de retenciones post elecciones. Por lo tanto, en eso se puso la energía empresaria de los últimos días. Ahora que se acerca el 27 de octubre, y entre marchas, debates, declaraciones, palabras de algunos políticos que dan vergüenza ajena por su cinismo y una macroeconomía que muestra signos de deterioro evidente, la política volverá a ocupar un lugar relevante. Pero a no confundirse: las decisiones en las empresas agropecuarias no se detienen, la biología y la necesidad de sostener competitividad no lo permiten. Va a ser necesaria mucha inteligencia, garra, entusiasmo y serenidad para enfrentar lo que viene, gane quien gane las elecciones.

> La foto de la macro: inflación de septiembre del 5,9%, desempleo encima del 10%, pobreza en alza, dólar formal a 60$ pero todas sus variantes (MEP, contado con liqui, blue) en valores que se ubican entre un 15% y un 20% más arriba. O sea que ya hay un desdoblamiento cambiario de hecho. La foto es muy mala. Sólo se salva el superávit de la balanza comercial que terminaría el año en el orden de los 15.000 millones de dólares, aunque fundamentalmente por la caída de las importaciones. Es innegable que el deterioro se agudizó luego de que la fórmula Fernández-Fernández se impusiera en las PASO, pero también es clara la fragilidad de la economía que venía manejando el gobierno actual. El que venga tendrá poco margen para volver a equivocarse.

> La cadena comercial: la caída de las corredoras Grimaldi y BLD dejó muchas cuentas sin pagar en el mercado de granos, agravando problemas de liquidez financiera. Además obligó a los damnificados a ocupar tiempo en pleitos, demandas y en tratar de superar la sensación de estafa, más allá de lo que diga la ley. Y aparece la pregunta: ¿tenemos que revisar a quién le vendemos nuestros productos? ¿Hay más agentes comerciales en problemas? Queda claro que es un tema que se está revisando, y en general ocurre que en estos casos se prioriza vender a quienes han demostrado una conducta en los años y a quien tiene una marca establecida. Y se usan elementos de consulta de situación de los compradores en la base del Banco Central o en las bases de empresas privadas que ofrecen este servicio de control de “veracidad”. Esto obliga a los acopios y corredores menos conocidos a extremar recaudos y a mantener contacto fluido con sus clientes. En la cadena comercial de la carne no se escuchan ruidos, hay apertura de nuevos frigoríficos y en general están pasando un buen momento de rentabilidad. En las ventas de terneros o vacas preñadas se toman más recaudos con los consignatarios y se pide en varios casos la entrega de cheques de pago diferido. En la cadena de la leche las usinas grandes están cumpliendo con los acuerdos y los plazos de pago. Mientras que las empresas chicas focalizadas en consumo interno están alargando los plazos de pago, lo que genera una primera señal de alarma en el sector.

> La cadena de pagos y el financiero: la cadena de pagos comienza a sensibilizarse. Atrasos en la devolución del IVA por parte del Estado, los bancos anulando algunas líneas crediticias, reticentes a renovar créditos (sobre todo en dólares) y en general con tasas exorbitantes, sumado a la caída de actores comerciales y a las expectativas económicas que generan las elecciones, generan una combinación que deteriora la cadena de pagos. Será  complejo llegar a la fina, requerirá de mucho trabajo e inteligencia, y quizá el entendimiento entre los distintos actores involucrados en el negocio. Lo mencionado generará gran presión de venta a cosecha, fenómeno que habitualmente se traduce en una quita de precios sobre el disponible, retraso en los cupos y prioridad de descarga para el negocio nuevo sobre el forward realizado.

> Simplificando la burocracia en las ventas: así como destacamos hace un tiempo el avance que representa para las ventas ganaderas el poder sacar los DTE (Documento de Transporte electrónico) de SENASA a través de internet y en algunos municipios la posibilidad de hacer el DTU (Documento de Transporte Único) para poder también sacar las guías de carga, ahora llega un avance para los granos. En la provincia de Buenos Aires, a partir de un acuerdo entre ARBA y la AFIP, se elimina el COT cuando un contribuyente gestione y obtenga un remito electrónico de AFIP para trasladar un producto, ya que la AFIP intercambiará esa información con ARBA, evitando la duplicación innecesaria de registros. Es por ahí. El Estado puede controlar, pero tiene que evitar estorbar.

> Uso propio de semillas autógamas: según informó el INASE (Instituto Nacional de Semillas), los productores que no puedan demostrar el origen legal de la semilla no podrán hacer uso propio gratuito de las mismas que contempla la actual ley de semillas. Afecta principalmente al trigo y a la soja.

> Buenas prácticas agrícolas: cada vez es un tema más instalado y los productores agropecuarios entienden que no sólo hay que hacer las cosas bien sino que además habrá regulaciones crecientes impulsadas por los gobiernos, por la sociedad y por los compradores de productos. Las buenas prácticas apuntan a lograr que en el proceso productivo no se afecte al medio ambiente, ni a la salud humana o animal. En mayor o menor medida empiezan las certificaciones internas siguiendo procesos y en algunos casos, aunque no es obligatorio, se certifican con IRAM los procesos. Esta semana la provincia de Córdoba aprobó por ley el Programa de Buenas prácticas que ya existe hace un par de años. Incluye aportes de dinero no reintegrables y por ahora el ingreso de los productores al mismo es voluntario.

> El futuro de los precios de los granos: Posición cosecha MATBA, diferencia mensual

Todos los indicadores positivos para los valores de los granos posición cosecha. Se destaca la recuperación de los valores del trigo, buena noticia de cara a la cosecha, quizás compensando en algo la merma por sequía.

> Negocio ganadero: los precios de la hacienda gorda cayeron respecto a nuestro último informe cerca de un 8%, aunque si se toma punta a punta el período del 1 de agosto al 30 de septiembre la suba fue del 10%. El “problema” es que luego de las PASO el precio pegó un salto importante que luego no pudo sostener totalmente. Hoy los precios del novillo se ubican en el orden de los 68$ a 70$ por kilo y la vaca gorda de calidad por encima de los 60 $/kilo. Muy tentador el precio de la vaca en términos relativos. Con estos precios y el aumento de costos que ha habido, la rentabilidad ha perdido varios escalones. El ternero de invernada se afirmó un poco ubicándose en los 80 $/kilo aunque en los más livianos se alcanzan valores de 85 $/kilo. Esto ubica la relación flaco/gordo cerca de 1,20 lo que complica ganar dinero a los feed lots y puede anticipar una menor producción de gordo en los próximos meses. La exportación, liderada por la fuerte demanda de China, sigue con buenos valores. Pero el mercado interno, con un consumo de unos 51 kilos/habitante/año, no convalida subas de precios por encima de la inflación. Toda la carne de carnicerías se consume, pero a precios menores en términos reales. Hay dudas sobre lo que podría hacer un nuevo gobierno a la cadena de la carne si quiere imponer un rasgo populista de “carne barata” generando pérdida de competitividad y una vuelta a escenarios que la Argentina ya recorrió en el pasado.

Negocio lechero: tal como se venía viendo, el precio de la leche se sigue atrasando. El aumento del precio del último mes fue del 2% dando un precio SIGLEA de 15,72 $/litros o 226,29 $/kilo de sólido. El aumento respecto a un año atrás es del 98%, lo que hace que aún no se note tanto el efecto en las finanzas y en el resultado. Pero si la tendencia no se modifica, sumado a un fuerte aumento de costos, hará que muchos tambos empiecen a tener caídas importantes de renta. Las usinas siguen demandando leche porque están procesando menos leche que su capacidad, pero el mercado interno no reacciona y ahora se suma una caída interanual en la cantidad de leche exportada. A nivel del productor, la sequía generó una menor producción forrajera que obligó a aumentar los niveles de suplementación y a secar las vacas de menor producción. Negocio en observación.

Fuente:

Primicias Rurales