El más pequeño de vosotros es el más importante.»

El más pequeño de vosotros es el más importante.»

Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,46-50):

En aquel tiempo, los discípulos se pusieron a discutir quién era el más importante.
Jesús, adivinando lo que pensaban, cogió de la mano a un niño, lo puso a su lado y les dijo: «El que acoge a este niño en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí acoge al que me ha enviado. El más pequeño de vosotros es el más importante.»
Juan tomó la palabra y dijo: «Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre y, como no es de los nuestros, se lo hemos querido impedir.»
Jesús le respondió: «No se lo impidáis; el que no está contra vosotros está a favor vuestro.»

Palabra del Señor

Os aseguro que el que os dé a beber un vaso de agua porque sois del Mesías no quedará sin recompensa.

Os aseguro que el que os dé a beber un vaso de agua porque sois del Mesías no quedará sin recompensa.

Lectura del santo evangelio según san Marcos (9,38-43.45.47-48):

En aquel tiempo, Juan dijo a Jesús: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y se lo hemos prohibido, porque no es de nuestro grupo.»
Jesús replicó: «No se lo prohibáis, porque nadie que haga un milagro en mi nombre puede luego hablar mal de mí. Pues el que no está contra nosotros está a favor nuestro. Os aseguro que el que os dé a beber un vaso de agua porque sois del Mesías no quedará sin recompensa. Al que sea ocasión de pecado para uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le colgaran del cuello una piedra de molino y lo echaran al mar. Y si tu mano es ocasión de pecado para ti, córtatela. Más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos al fuego eterno que no se extingue. Y si tu pie es ocasión de pecado para ti, córtatelo. Más te vale entrar cojo en la vida, que ser arrojado con los dos pies al fuego eterno. Y si tu ojo es ocasión de pecado para ti, sácatelo. Más te vale entrar tuerto en el reino de Dios que ser arrojado con los dos ojos al fuego eterno, donde el gusano que roe no muere y el fuego no se extingue.»

Palabra del Señor

«Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»

«Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»

Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,18-22):

Una vez que Jesús estaba orando solo, en presencia de sus discípulos, les preguntó: «¿Quién dice la gente que soy yo?»
Ellos contestaron: «Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros dicen que ha vuelto a la vida uno de los antiguos profetas.»
Él les preguntó: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»
Pedro tomó la palabra y dijo: «El Mesías de Dios.»
Él les prohibió terminantemente decírselo a nadie.
Y añadió: «El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día.»

Palabra del Señor

Mastellone Hnos. lanza un programa educativo destinado a escuelas agro-técnicas pensando en los tambos del futuro

Mastellone Hnos. lanza un programa educativo destinado a escuelas agro-técnicas pensando en los tambos del futuro

Escuela Rivera

Buenos Aires,23 de septiembre (PR/21).–  – En el marco del compromiso de Mastellone Hnos. con la comunidad, la educación y el desarrollo de la industria láctea, la compañía lanzó un programa destinado a escuelas secundarias agro- técnicas del interior del país pensando en el futuro de los tambos en Argentina.
El principal objetivo de esta acción educativa es abordar y trabajar, junto con alumnos y
docentes de los últimos años de la secundaria, conceptos como la sustentabilidad en el
tambo, mostrar los avances tecnológicos en la industria, el rol de los agrónomos, técnicos
agropercuarios y veterinarios en el asesoramiento y manejo de los animales. A su vez, la
iniciativa pretende mostrarles a los alumnos las nuevas tendencias y tecnologías aplicadas al
trabajo en el tambo.
“La compañía trabaja históricamente de forma cercana con los productores remitentes de leche y sus tamberos, a través de distintas iniciativas y acciones. En esta oportunidad, estamos lanzando un programa que refuerza nuestro compromiso con la educación y,
particularmente, la comunidad agro, público clave en nuestro desarrollo, generando lazos con actuales y futuros tamberos”, señaló Samanta Zarlenga, Jefa de Relaciones con la Comunidad de Mastellone Hnos. “Creemos que es clave la integración entre la escuela y las actividades profesionales y que de esa integración saldrán mejores prácticas futuras”, agregó.
El programa ya se inició en el interior de la provincia de Buenos Aires en la Escuela de Educación Secundaria Agraria Nº1 Dr. Bernardo de Irigoyen, la Escuela de Educación Secundaria Agraria Nº1 “Manuel Belgrano” (donde sus alumnos de 7° tienen orientación en lechería), el Instituto Arturo Figueroa Salas en Bardero y la Escuela Agropecuaria Inchausti ubicadas en las localidades de Rivera, 30 de Agosto, Baradero y 25 de Mayo respectivamente
De esta manera, Mastellone Hnos. implementará este nuevo programa educativo en línea
con su estrategia de relacionamiento con la comunidad, el cual le permitirá seguir generando
un vínculo sostenido con productores, tamberos y estudiantes del agro. Aportando así, un
gran valor a los principales actores que integran la cadena de valor fundamental para el
desarrollo de la compañía, pero también pensando en los futuros lideres del sector de la
lechería apostando así a la sustentabilidad y sostenibilidad de la actividad.

Primicias Rurales

 

¿Quién es éste de quien oigo semejantes cosas?»

¿Quién es éste de quien oigo semejantes cosas?»

Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,7-9):

En aquel tiempo, el virrey Herodes se enteró de lo que pasaba y no sabía a qué atenerse, porque unos decían que Juan había resucitado, otros que había aparecido Elías, y otros que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas.
Herodes se decía: «A Juan lo mandé decapitar yo. ¿Quién es éste de quien oigo semejantes cosas?»
Y tenía ganas de ver a Jesús.

Palabra del Señor

En aquel tiempo, habiendo convocado Jesús a los Doce, les dio poder y autoridad sobre toda clase de demonios y para curar enfermedades

En aquel tiempo, habiendo convocado Jesús a los Doce, les dio poder y autoridad sobre toda clase de demonios y para curar enfermedades

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,1-6)

 

En aquel tiempo, habiendo convocado Jesús a los Doce, les dio poder y autoridad sobre toda clase de demonios y para curar enfermedades.

Luego los envió a proclamar el reino de Dios y a curar a los enfermos, diciéndoles:
«No llevéis nada para el camino: ni bastón ni alforja, ni pan ni dinero; tampoco tengáis dos túnicas cada uno.

Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio.

Y si algunos no os reciben, al salir de aquel pueblo sacudíos el polvo de vuestros pies, como testimonio contra ellos».

Se pusieron en camino y fueron de aldea en aldea, anunciando la Buena Noticia y curando en todas partes.

 

Reflexión del Evangelio de hoy

Enseñanzas de la misión que Jesús encomienda a sus apóstoles

Jesús envía a sus discípulos a predicar y curar. La proclamación del reino va íntimamente unida al remedio de las necesidades básicas de la gente. Un cierto nivel de bienestar parece indispensable para poder acoger la buena noticia que Jesús viene a difundir. A su vez, hablar del reino de los cielos proporciona un horizonte trascendente a quien se preocupa de las cosas de la tierra. El reino proclama la derrota del mal y la llegada de la salvación que trata de eliminar todas las esclavitudes.

Los Doce llevarán a cabo su misión en la mayor pobreza, poniendo en Dios su confianza absoluta. Tiene que quedar claro que la riqueza que aporta el Evangelio es únicamente don de Dios y, al mismo tiempo, que sus mensajeros sólo se apoyan en Él para hacer que llegue a todos esa buena noticia.

El gesto de sacudir el polvo de los pies al salir de algún pueblo es expresión de la ruptura con esa población que se ha negado a recibir el Evangelio. Es cierto que Dios no da la espalda a nadie, por muy refractario que alguien se haya mostrado a aceptar sus consignas. Pero también es indudable que sus designios han de ser aceptados libremente para que alcancen su eficacia concreta en la vida de las personas. Si esa libertad los rehúsa, el beneficio ofrecido no llega; si bien Dios sigue insistiendo de diversas maneras para que se acoja.

Varias preguntas surgen de este imperativo misionero: Nuestra predicación –nuestra preocupación evangelizadora- ¿va acompañada de un interés efectivo por atender las necesidades de nuestro prójimo? ¿Hablamos de Dios confiando en la fuerza de su palabra, o descuidamos esa palabra pretendiendo utilizar sólo la nuestra? ¿Nos desentendemos de aquellos que parecen ignorar o repudiar lo que decimos, o insistimos –respetuosamente- en proponer el mensaje que nos ha sido confiado?

Fray Alexis González de León O.P.Fray Alexis González de León O.P.
Convento de San Pablo y San Gregorio (Valladolid, España)