«Me dejaréis solo»

«Me dejaréis solo»

Lectura del santo evangelio según san Juan (16,29-33):

EN aquel tiempo, aquel tiempo, los discípulos dijeron a Jesús:
«Ahora sí que hablas claro y no usas comparaciones. Ahora vemos que lo sabes todo y no necesitas que te pregunten; por ello creemos que has salido de Dios».
Les contestó Jesús:
«¿Ahora creéis? Pues mirad: está para llegar la hora, mejor, ya ha llegado, en que os disperséis cada cual por su lado y a mí me dejéis solo. Pero no estoy solo, porque está conmigo el Padre. Os he hablado de esto, para que encontréis la paz en mí. En el mundo tendréis luchas; pero tened valor: yo he vencido al mundo».

Palabra del Señor

Día de María Auxiliadora patrona del Agro Argentino

Día de María Auxiliadora patrona del Agro Argentino

El Papa Francisco envió, este domingo 24 de mayo, día de María Auxiliadora, “un afectuoso y cordial saludo a los salesianos y salesianas” y le hizo un especial pedido.

En este día de fiesta de especial importancia para la Familia Salesiana, el Santo Padre recordó, al finalizar el rezo del Regina Coeli en la Biblioteca del Palacio Apostólico del Vaticano, sus años de formación con los salesianos.

“Recuerdo con agradecimiento la formación espiritual que recibí de los hijos de Don Bosco”, dijo remontándose al año 1949 en que el ahora Pontífice asistía al Colegio Wilfrid Barón de los Santos Ángeles, en la ciudad argentina de Ramos Mejía, donde cursó Sexta Elemental.

Asimismo le confió a la Madre de Dios a quienes se empeñan “por el servicio a los pobres, por la custodia de lo creado y por la victoria de la humanidad sobre toda enfermedad del cuerpo, del corazón y del alma”.

La fiesta de María Auxiliadora es la gran fiesta de los Salesianos de Don Bosco. Cuando Don Bosco tenía 9 años, la Virgen se le apareció en sueños y le inspiró su vocación sacerdotal.

Fue en 1860 cuando en un nuevo sueño, la Virgen le transmitió que debía construir un santuario en la ciudad italiana de Turín bajo la advocación de María Auxiliadora, obra que inició en el año 1863.

Primicias Rurales

Fuente: aciprensa.com

Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos».

Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos».

Conclusión del santo evangelio según san Mateo (28,16-20):

EN aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado.
Al verlo, ellos se postraron, pero algunos dudaron.
Acercándose a ellos, Jesús les dijo:
«Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado.
Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos».

Palabra del Señor

“En verdad, en verdad os digo: si pedís algo al Padre en mi nombre, os lo dará”

“En verdad, en verdad os digo: si pedís algo al Padre en mi nombre, os lo dará”

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 16, 23b-28

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«En verdad, en verdad os digo: si pedís algo al Padre en mi nombre, os lo dará.
Hasta ahora no habéis pedido nada en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa. Os he hablado de esto en comparaciones; viene la hora en que ya no hablaré en comparaciones, sino que os hablaré del Padre claramente.
Aquel día pediréis en mi nombre, y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os quiere, porque vosotros me queréis y creéis que yo salí de Dios.
Salí del Padre y he venido al mundo, otra vez dejo el mundo y me voy al Padre».

REFLEXIÓN

Si pedís algo al Padre en mi nombre, os lo dará

No es mucho lo que Jesús nos pide a cambio de recibir la generosidad del Padre: Solamente nos pide amor y fe; amor a Dios y fe en su Hijo. De este modo podremos pedir al Padre y recibir de Él “para que nuestra alegría sea completa”.

Tiempo atrás nos dijo que no gastáramos palabrería barata. En efecto: sabemos que Dios no necesita de nuestros largos discursos para saber qué necesitamos. Lo sabe y lo tenemos concedido antes de abrir la boca. El problema para el hombre viene porque pide lo que no debe y no recibe nada. Es nuestro problema. Pedimos, pedimos y seguimos pidiendo, cansando, si esto fuera posible, al mismo Dios. No nos convencemos de que nuestra oración tiene que ser sencilla. Basta un reconocimiento de quien y como es Dios, reconocer que somos sus hijos y en consecuencia somos todos hermanos, vivir esta fraternidad porque esa es su voluntad, prestar nuestras manos a perfeccionar la creación que Dios puso en nuestras manos para que la hiciéramos progresar y ser mejor.

Esta tiene que ser nuestra oración: “hágase tu voluntad”. Todo lo demás nos vendrá añadido sin necesidad de hacer un largo y bonito discurso que nada le dice a Dios porque será, seguramente, un simple ejercicio de retórica, muy bonita, pero perfectamente prescindible. Dios está pendiente de ti, de mí y de cada uno de los seres creados. Si se ocupa de vestir a las plantas con sus flores y sus frutos, si las aves reciben sus plumas y su alimento sin ocuparse en largas oraciones. ¿Por qué gastamos tantas palabras los humanos?, ¿somos fariseos aficionados a largos e inútiles discursos o somos pobres publicanos, conocedores de nuestras miserias, que nos ponemos en las manos de Dios, en ellas confiamos y de Él esperamos todo?

Pidamos al Padre lo que sea necesario pedirle, confiando en que, en su inmensa sabiduría, aquello que pidamos y necesitemos nos será regalado por un Dios que nos ama sin medida. Pongamos en sus manos esta pandemia que padecemos y tengamos confianza y fe en que todo se mueve por su voluntad, aunque nos cueste creer que esto sea obra de Dios, porque entra dentro de lo posible que sea una obra de los propios hombres, tan aficionados como somos a arruinar la tierra que recibimos.

¡Qué Dios nos ayude y se haga su voluntad!

D. Félix García O.P.
Fraternidad de Laicos Dominicos de Viveiro (Lugo, España)

Se alegrará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestra alegría

Se alegrará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestra alegría

Lectura del santo evangelio según san Juan (16,20-23a):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«En verdad, en verdad os digo: vosotros lloraréis y os lamentaréis, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría.
La mujer, cuando va a dar a luz, siente tristeza, porque ha llegado su hora; pero, en cuanto da a luz al niño, ni se acuerda del apuro, por la alegría de que al mundo le ha nacido un hombre.
También vosotros ahora sentís tristeza; pero volveré a veros, y se alegrará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestra alegría. Ese día no me preguntaréis nada».

Palabra del Señor

..vuestra tristeza se convertirá en alegría».

..vuestra tristeza se convertirá en alegría».

Lectura del santo evangelio según san Juan (16,16-20):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Dentro de poco ya no me veréis, pero dentro de otro poco me volveréis a ver».
Comentaron entonces algunos discípulos:
«¿Qué significa eso de “dentro de poco ya no me veréis, pero dentro de otro poco me volveréis a ver”, y eso de “me voy al Padre”?».
Y se preguntaban:
«¿Qué significa ese “poco”? No entendemos lo que dice».
Comprendió Jesús que querían preguntarle y les dijo:
«¿Estáis discutiendo de eso que os he dicho: “Dentro de poco ya no me veréis, y dentro de otro poco me volveréis a ver”? En verdad, en verdad os digo: vosotros lloraréis y os lamentaréis, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría».

Palabra del Señor