Las exportaciones de frutas frescas crecieron un 6 por ciento en relación al 2019

Las exportaciones de frutas frescas crecieron un 6 por ciento en relación al 2019

Buenos aires, 10 de noviembre (PR/20) .- Se trata de envíos entre enero y octubre de 2020. Los principales destinos fueron la Unión Europea, Rusia y Estados Unidos. Peras y limones frescos lideran las variedades argentinas en los mercados del mundo.

El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca informa que las exportaciones de frutas frescas certificadas por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) ascendieron un 6 por ciento, en los primeros diez meses del año con respecto de igual periodo de 2019.

“Este logro es producto de una conjunción de fuerzas, entre los productores argentinos que no bajan los brazos y el trabajo incansable del Senasa, que debió adaptar sus tareas y ajustar los controles para seguir certificando las exportaciones del complejo agroalimentario y agroindustrial en este marco de pandemia, demostrando que las instituciones se fortalecen incluso en tiempos difíciles cuando hay políticas públicas que acompañan”, dijo el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Luis Basterra.

Entre enero y octubre de 2020 el organismo descentralizado certificó envíos por 797.220,7 toneladas de frutas frescas (cítricos, frutas de pepita, vid) contra 751.871,6 toneladas en similar periodo del año pasado.

Del total de frutas frescas exportadas, 321.278 toneladas correspondieron a pera; 247.985 a limón fresco; 98.446 toneladas a manzana; 73.956 toneladas a naranja; y 32.767 toneladas a mandarina cuyos principales destinos fueron países de la Unión Europea; la Federación Rusa y Estados Unidos, entre otros. También se registraron envíos de arándanos, uva, kiwi, granada y cereza, entre otras frutas frescas.

Con respecto a igual periodo de 2019, se observa el crecimiento de las exportaciones de pera (11%); limón (6%) y manzana (5%); entre otros. Los principales destinos para la pera argentina fueron: Brasil, 91.794 toneladas; Rusia, 85071; Estados Unidos, 38294 toneladas; Italia, 25.367 toneladas.

El limón fresco tuvo como primeros mercados a: Rusia, 57.932 toneladas; Estados Unidos, 33.536 toneladas; Países Bajos, 31.829 toneladas y España, 25.171 toneladas.

Los envíos de naranjas tuvieron como primeros mercados a Paraguay, 21.841 toneladas; Países Bajos, 13.284 toneladas; Rusia, 9.772 toneladas; España, 6.880 toneladas e Irak, 2.678 toneladas.

En el marco de la pandemia por COVID-19, y teniendo en cuentas las medidas preventivas dictadas oportunamente, los agentes del Senasa operan en las terminales de carga del país inspeccionando estos productos de origen vegetal y los embalajes de madera en operaciones comerciales de exportación.

Asimismo, el organismo dispuso la autogestión para tramitar y emitir el documento de tránsito vegetal electrónico (DTV-e), que acompaña el tránsito de este tipo de mercaderías y mantiene las actividades de inspección y habilitación de empaques y el monitoreo de sus programas sanitarios en los campos cultivados.
Material relacionado

No responda a este mensaje, ya que procede de un buzón de correo desatendido. Si responde a este correo electrónico, el mensaje no se atenderá ni se reenviará.
Este servicio se usa únicamente para mensajes de correo electrónico salientes y no para responder consultas.

Primicias Rurales

Los embarques del complejo agroindustrial del Gran Rosario generaron 2 de cada 5 dólares que ingresaron al país este 2020

Los embarques del complejo agroindustrial del Gran Rosario generaron 2 de cada 5 dólares que ingresaron al país este 2020

Por Guido D’Angelo – Desiré Sigaudo – Emilce Terré, economistas de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)

Rosario, 7 noviembre (PR/20) — Los cinco principales complejos agrícolas explican el 50% de las exportaciones argentinas en lo que va del 2020. Además, incluso con la bajante del Paraná, el 40% del total de las exportaciones nacionales se despachan y/o industrializan en el Gran Rosario.

En los primeros nueve meses de 2020, las exportaciones de los principales complejos agroindustriales alcanzaron 70,5 Mt, el tercer volumen más alto después de los años 2019 y 2016. A este total se arriba considerando conjuntamente las exportaciones de cebada, girasol, maíz, soja y trigo en grano, así como sus principales productos derivados, incluyendo harinas, pellets, aceites, etc.

El volumen total despachado por los cinco complejos agroindustriales considerados muestra en 2020 una caída del 8% en relación al mismo período del año pasado. El complejo maicero, evidencia una suba en tonelaje exportado del 2% comparado con los primeros nueve meses de 2019.

Así, el complejo llega a 29 Mt, un nivel histórico, destronando al mismo tiempo a la soja como principal complejo exportador en términos de volumen. De este modo, la participación del complejo maíz en las exportaciones totales del país alcanzó un máximo del 33% para los primeros nueve meses de 2020, un punto porcentual por encima del complejo soja. Así, estas dos cadenas agroindustriales representan el 65% del volumen de exportaciones totales de la República Argentina, frente al 66% de los primeros nueve meses de 2019.

El complejo trigo, por su parte, en el período enero-septiembre muestra un crecimiento interanual del 9% en el volumen de despachos. De esta manera, se aproxima a 10 millones de toneladas, logrando un máximo en tres años. La participación del complejo en el total nacional exportado alcanza de este modo el 11%, muy cerca de su máximo del 13% del año 2018.

En otra situación encontramos a los complejos cebada y girasol cuyos despachos externos muestran importantes caídas interanuales: 22% y 32% respectivamente. En el caso de las exportaciones del complejo cebada, éstas se ven afectadas por la persistente disminución en la demanda mundial de productos industriales a base de cebada como consecuencia de la pandemia del coronavirus.

Respecto de la estrella del comercio exterior argentino, el complejo soja, el volumen despachado en el período considerado cayó 19% respecto del año anterior, pasando de 34,7 Mt a 28,2 Mt. Asimismo, el nivel de los primeros 9 meses de este año se encuentra 17% por debajo del promedio de los últimos cinco años. Surge aquí una diferencia importante entre la evolución exportadora de soja y de maíz.

La cadena maicera prácticamente ha duplicado el volumen de sus despachos en los últimos cinco años, pasando de 15 Mt en los primeros nueve meses de 2015 a más de 29 Mt para el mismo período de 2020. En contraste, el complejo soja ha generado exportaciones por 28 Mt en enero-septiembre de 2020, un volumen que denota una importante baja si se lo compara con el promedio de los últimos 5 años, de 34 Mt.

Los despachos externos de los cinco complejos agroindustriales considerados se explicaron el 80% del volumen total de las exportaciones argentinas para el período enero-septiembre de este año, una participación estable en relación a la marca del año anterior.

Analizando ahora valor de estos despachos, se tiene que las 5 cadenas explicaron conjuntamente el 49% de las exportaciones totales de la República Argentina entre enero y septiembre de 2020, el ratio más alto en al menos 7 años. Esta participación está 5 puntos porcentuales por encima de la proporción del año pasado, y un punto por encima del 2016, de los mejores años para las cosechas agrícolas.

El conjunto de las cinco cadenas agroindustriales generó un ingreso de divisas por US$ 20.288 millones en los primeros nueves meses de este año, prácticamente el mismo monto que se exportó del resto de bienes y servicios que Argentina vendió al exterior entre enero y septiembre de este 2020, US$ 21.397 millones.

En lo que refiere a valor exportado, el complejo maíz es el que mejor desempeño interanual muestra en el período considerado. Los embarques maiceros alcanzan US$ 5.270 millones, ubicándose un 11% por encima del valor exportado en enero-septiembre de 2019 y consolidando así su tendencia creciente de los últimos años. De hecho, el complejo maicero es el único de los considerados que aumentó el valor de sus embarques externos de un año al otro en el período considerado.

No obstante el destacado desempeño del maíz y sus derivados, el complejo de la soja continúa siendo la principal fuente de ingreso de divisas para Argentina mediante comercio exterior.

En los primeros nueve meses del año el complejo soja exportó US$ 11.715 millones, duplicando el valor despachado por el complejo maicero y representando más del 28% del total de las divisas entrantes vía comercio internacional en este período.

Gran parte de la diferencia en el valor exportado por cada complejo agroindustrial reside en el tipo de producto que cada uno exporta, ya que el volumen despachado por ambos complejos es similar. Mientras que el maíz se exporta mayormente como grano, en el caso de la soja adquieren mayor relevancia los embarques de productos derivados de la oleaginosa que poseen mayor valor agregado, como por ejemplo aceite, biodiesel, harina, pellets, tortas, etc.

El valor de las exportaciones de la cadena de la soja, sin embargo, se mantiene prácticamente sin cambios respecto a los despachos del año anterior. Aun así, los embarques de soja y sus productos derivados por sí solos dan cuenta de casi el 30% de las exportaciones totales del primer semestre de la República Argentina. Si tomamos complejo soja más maíz, en tanto, dicha participación en el valor de las exportaciones totales asciende al 40%. En otras palabras, de cada US$ 10 que ingresan al país por la vía del comercio exterior, 4 dólares lo generan las cadenas de maíz y soja.

Asimismo, vale la pena destacar que del conjunto de las exportaciones agrícolas una gran mayoría es embarcada desde los puertos del Gran Rosario. Considerando los datos sobre el total exportado y los puertos de origen de estas exportaciones, se concluye que de cada 100 dólares que ingresaron al país por exportaciones, US$ 38 se originaron en embarques desde las terminales fluviales del Gran Rosario.

En lo que respecta a los mercados de exportación argentinos, se ven fuertes volúmenes de intercambio con nuestros principales socios comerciales pero en todos los casos deficitarios, tanto con Brasil y China, así como con los Estados Unidos. Por otro lado, se ve un interesante superávit en los intercambios con socios como Chile, Vietnam, India y los Países Bajos, lo que compensa el saldo deficitario anterior, generando este superávit comercial total.

En un contexto de fuerte recesión global, los volúmenes totales del intercambio comercial argentino (es decir, la suma total de exportaciones e importaciones) se han reducido un 9,3% en el período enero-septiembre de 2020 respecto del año anterior. En septiembre, las exportaciones cayeron 4,7% en relación a y 18% respecto de septiembre de 2019, mientras las importaciones subieron 22,7% en relación al mes pasado y 3,1% interanual.

Otro factor de relevancia es el grado de concentración del comercio exterior argentino, en el que vemos a los diez productos de exportación más importantes concentrando el 54,3%. Como vimos, la preponderancia de la harina y pellets de soja, maíz en grano y aceite de soja es destacable, ocupando respectivamente los tres primeros lugares.

Distinta es la situación en la dinámica importadora, donde los diez principales productos concentran sólo el 19,2% del total, siendo éstos eminentemente importaciones de insumos y bienes de capital. Amerita destacar que menos del 15% de los dólares que se utilizan para pagar importaciones son para bienes de consumo.

Asimismo, si consideramos los precios del comercio exterior, se destaca una caída más importante en los precios de las importaciones que en los de exportaciones.

Dictamen de Comisión para Proyecto de acreditación inmediata de ventas con tarjetas de débito

Dictamen de Comisión para Proyecto de acreditación inmediata de ventas con tarjetas de débito

CABA, 7 de octubre (PR/20) .- La Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) informa que, en el día de ayer, las Comisiones de Finanzas y Comercio de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación han emitido un dictamen unánime respecto del Proyecto de Ley que establece la acreditación inmediata de las operaciones realizadas con tarjetas de débito, bancarias y no bancarias , el que será sometido al pleno de la Cámara Baja.

Para nuestra Entidad es sumamente importante el avance de nuestro proyecto de libre competencia y razonabilidad del sistema y, en este sentido, hemos colaborado con esta iniciativa a través de varias acciones .

También es necesario señalar, tal como lo hiciera la presidenta de la Comisión de Finanzas, diputada Fernanda Vallejos, “ la importancia de extender el sistema a todas las empresas en beneficio de la economía nacional y a un grado cada vez mayor de blanqueo de la economía”.

Por último, la CAC ha comprometido sus esfuerzos en continuar este sendero en un aspecto fundamental para la actividad económica en general y para el sector empresario en particular.

Primicias Rurales

Advierten que el mercado aguarda el trigo 2020/21 mientras que el 40,7% de la superficie sembrada se encuentra en estado regular a malo

Advierten que el mercado aguarda el trigo 2020/21 mientras que el 40,7% de la superficie sembrada se encuentra en estado regular a malo

Por Bruno Ferrari – Alberto Lugones – Emilce Terré – economistas de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)

Rosario, 6 noviembre (PR/20) — Con el ciclo 2019/20 de trigo prácticamente finalizado y con escasa mercadería por comercializar internamente, el mercado aguarda expectante el ingreso del cereal correspondiente a la nueva campaña comercial 2020/21.

En este sentido, aun no hay certezas respecto a los rendimientos a obtener por la cosecha fina ante la preocupante falta de agua que repercutió en el normal desarrollo del cultivo, lo cual en términos comerciales ha ralentizado la concertación de negocios de la nueva campaña.

Si se observa el estado del cultivo de trigo para la última semana hasta el 5 de noviembre publicado por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGyP), a nivel país nada menos que el 40,7% de las hectáreas sembradas de trigo se encuentran en un estado entre regular y malo.

Sin posibilidad de observar grandes variaciones en tal guarismo de cara al comienzo de la cosecha, el restante 59,3% logró mantenerse en condiciones más favorables. Tomando como referencia el ciclo 2019/20 en el mismo momento, el área sembrada de trigo pan que se encontraba en un estado entre regular y malo se ubicaba en 29%, muy por debajo del registro actual.

En cuanto a las provincias productivas de mayor relevancia, Buenos Aires es la zona triguera por excelencia representando el 40% de la superficie sembrada de trigo en Argentina. En dicha jurisdicción, a diferencia de lo ocurrido el año anterior, el cultivo logró sobrepasar el estadio de siembras sin mayores sobresaltos debido a que la humedad de los suelos se mantuvo adecuada, principalmente en la zona sur provincial. En este sentido, con apenas un 15% del área implantada en un estado regular-malo se espera que logre compensar sólo parcialmente la caída en los rendimientos de otras regiones del país.

La situación más crítica se registra en las provincias de Santa Fe y Córdoba, las cuales en conjunto representan poco más del 40% de la superficie implantada de trigo. En ambas provincias, más del 50% del área sembrada se encuentra en un estado desfavorable, siendo una de las principales razones por las cuales han caído las proyecciones productivas de la nueva campaña. Por su parte, Entre Ríos registra guarismos similares en tanto que las provincias del norte argentino también han sufrido importantes déficits hídricos en lo suelos, que repercutieron en el estado del cultivo en términos generales.

Por otro lado, a pesar de que actualmente las previsiones productivas de trigo se ubican en 17 millones de toneladas, según la Guía Estratégica para el Agro (GEA-BCR), es decir, 2,5 Mt menos que el ciclo anterior, el stock comercial a octubre permanece por encima del registro del año previo con 2,17 Mt. Dicho guarismo es un máximo desde el ciclo 2015/16 para este momento del año, lo cual trae cierto alivio para el empalme comercial de las campañas a pesar del panorama productivo desfavorable que se ha planteado. Ya para el mes en curso se espera que comience a ingresar la mercadería cosechada de forma temprana en el norte argentino, a pesar de que la nueva campaña comience oficialmente el 1ro de diciembre próximo.

Respecto al avance de la exportación 2019/20, hasta el mes de octubre inclusive se han enviado al exterior 11,6 millones de toneladas,  según datos preliminares, lo cual representa casi 1 Mt más que los despachos del ciclo 2018/19 en el mismo período. No obstante, luego de comenzar la campaña con importantes volúmenes exportados, éstos fueron menguando hasta alcanzar el último mes solo 63.500 toneladas con destino exclusivamente hacia Brasil, según datos provistos por la agencia marítima NABSA. Dicho valor mensual es un mínimo desde diciembre de 2015, y considerando el mismo mes para años previos, no se observaba un tonelaje tan reducido desde 2014.

Por otro lado, en cuanto al valor exportado en el ciclo 2019/20 se estima hasta octubre un ingreso de divisas por ventas de trigo de US$ 2.272 millones, levemente por debajo del ciclo comercial anterior por un efecto precio negativo que no logró ser compensado con el mayor volumen despachado hacia el exterior.

Luego, de cara al comienzo de la nueva campaña 2020/21, ya se han anotado Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) con fecha de embarque a partir de diciembre por 4,4 millones de toneladas. Ello muestra un atraso en el registro de ventas externas respecto al año anterior hasta el mismo momento, ya que para ese entonces tal valor se ubicaba en un récord histórico de 7,5 Mt. En este sentido, tanto la comercialización interna como externa se notan más cautelosas ante la incertidumbre productiva que caracterizó las siembras de este año.

En cuanto al contexto internacional del cereal, en los últimos días se dieron las publicaciones de dos informes de gran relevancia para el conjunto de los granos, el Market Monitor del Agricultural Market Information System (AMIS) y el Grain Market Report del International Grains Council (IGC). El resultado de la comparación de ambos informes puede revelar diferencias y similitudes en cuanto a las estimaciones de ambos organismos.

Por un lado, hasta el último lanzamiento, ambos informes concuerdan en que la producción proyectada para la campaña 2020/21 superará en menos de un millón de toneladas a la campaña previa. En el caso del IGC la estimación para la próxima campaña es de 763,9 millones de toneladas, mientras que para AMIS es de 762,7 millones. Además, para el primero de estos organismos el próximo ciclo sería el más elevado en cuanto producción desde que se tiene registró. Por otra parte, la relación stock/consumo mejoraría en ambas estimaciones, ubicándose en un rango de entre 37 y 39%. Así, los stocks finales podría asegurarse el abastecimiento de poco más de un tercio del año.

En cuanto al informe WASDE, el conjunto de analistas encuestado por Refinitiv esperan recortes en el volumen de los stocks finales de la próxima campaña para el agregado mundial. Es decir, el promedio de la encuesta arrojó que se espera una merma del orden de los 1,67 Mt en promedio con respecto al informe pasado, lo que representa una disminución del 0,5% de los 321,45 millones de toneladas informadas en octubre. Por otra parte, también se espera que se reduzcan los stocks finales para Estados Unidos, pero en una menor cuantía que a nivel mundial. En este caso, caerían poco más de 54 mil toneladas, lo que representa una baja de 0,23% sobre las 24 millones de toneladas que almacena el país norteamericano.

Primicias Rurales

Fuente: Informativo Semanal BCR

El complejo soja anotó ventas externas por u$s 1.872 millones en octubre

El complejo soja anotó ventas externas por u$s 1.872 millones en octubre

Por Tomás Rodriguez Zurro – Javier Treboux – Emilce Terré – Desiré Sigaudo, economistas de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)

Rosario, 6 noviembre (PR/20) –En el mes de octubre se registró la mayor venta externa mensual de productos del complejo industrial oleaginoso en lo que va del 2020 para la campaña comercial 2019/20.

En total, se anotaron Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) para embarques hasta el mes de diciembre por un total cercano a 3,45 millones de toneladas de productos del complejo (sumando poroto, harina/pellets y aceite de soja), unos US$ 1.872 millones en ingresos, generando un total estimado de $ 42.258 millones en recaudación por Derechos de Exportación (DEX) al Estado Nacional.

El grueso de las DJVE en términos de volumen correspondió a negocios de harina de soja. En total, se anotaron casi 2,5 millones de toneladas de harina para su embarque antes de fin de año, un 70% por encima de lo anotado en octubre del año previo. Las DJVE de harina alcanzan así 18,3 millones de toneladas en lo que va de la campaña, aun un 15% por debajo de la 2018/19.

El producto que menor volumen de negocios concentró fue el poroto de soja, dado que se anotaron apenas 15.000 toneladas en el mes, de modo que lo vendido hasta la fecha (6,43 millones de toneladas) ya es más del 90% del total de exportaciones proyectadas para la campaña (7 Mt).

Es de destacar que, a diferencia de lo sucedido en el mismo mes de 2019, las DJVE en octubre se debieron casi exclusivamente a negocios para embarques cercanos, mientras que octubre del año previo había mostrado mayor dinámica en los negocios anticipados de nueva campaña, principalmente en cuanto a las exportaciones de poroto, habiéndose anotando casi un 20% del total declarado en la campaña 2019/20 tan solo en ese mes. Recordemos que en el 2019 incidió en las decisiones la suba de DEX que se esperaba ante la asunción del nuevo Gobierno.

Las compras de la campaña actual en el mercado doméstico durante el mes de octubre totalizaron 1,6 millones de toneladas, por debajo del volumen comercializado en septiembre de 2,3 millones de toneladas, según cifras del MAGyP. Este dato surge de comparar las compras combinadas del sector exportador y el sector industrial al cierre de cada mes.

Al primero de octubre, los stocks de soja en manos del sector industrial se ubicaban en 2,7 millones de toneladas, un 20% por encima del año previo, aunque por debajo de 2018. Los stocks de harina se encontraban a esa fecha incluso por debajo del valor de los últimos cinco años con 0,95 Mt. El stock de aceite, producto de la fuerte baja en la demanda para producción de biocombustibles, se ubicaba el 1 de octubre casi un 50% por encima de 2018.

En cuanto a la mercadería importada, se observa un incremento en el flujo comercial en lo que va del año. En el mes de septiembre, se importaron cerca de 563.000 toneladas de soja, principalmente del Paraguay, tres veces por encima del mismo mes del año previo, al mismo tiempo que se estiman importaciones por entre 400.000 y 500.000 toneladas para el mes de octubre. En total, la estimación de importaciones para los primeros 10 meses del año arroja 5 millones de toneladas de soja.

En lo que respecta a las labores de la campaña de soja 2020/21, el clima benigno en la zona núcleo durante las últimas semanas ha impulsado las labores de siembra de la soja de primera en la región. Según la Guía Estratégica para el Agro (GEA – BCR), las lluvias de fines de octubre posibilitaron un rápido avance de labores en la zona núcleo, donde los productores ya han sembrado 1,8 M ha, que equivalen a más del 50% del área objetivo para soja de primera en la región.

En el norte de la provincia de Buenos Aires y sur de Santa Fe, el incremento de las temperaturas sumado a la adecuada humedad edáfica de los lotes impulsó las actividades de siembra de soja de primera. Las labores se retomaron de forma acelerada gracias al tiempo seco, que permitió avanzar rápidamente en la implantación, luego de una interrupción en las semanas previas por falta de piso. En Córdoba, en ciertas zonas del este de la provincia el temor de una pérdida de humedad en la superficie ha logrado que se intensifique la siembra del cultivo, mientras que en el sur y el centro de la provincia mediterránea también se ha dado inicio a la implantación de la oleaginosa.

Oil World reduce su estimación de producción para la campaña de soja en Sudamérica

En su último informe, el organismo alemán prevé un panorama ajustado las cadenas globales de oleaginosas, producto de una reducción en su estimación de stocks iniciales, sumado a una rebaja en las previsiones de producción en los Estados Unidos, Argentina y Brasil. Al mismo tiempo, destaca la política de venta de los productores en nuestro país y la fuerte demanda por parte de China, como factores que vienen impulsando la escasez relativa y la suba en los precios de la oleaginosa.

Las severas sequías que azotaron a las zonas productivas de Sudamérica en casi todo el mes de octubre han producido demoras en la siembra, impactado con especial fuerza en Paraguay y Brasil, lo que llevó al organismo a rebajar sus estimaciones productivas para la campaña.

El fenómeno de La Niña se cree persistirá los próximos meses, sumándole estrés a los cultivos implantados y afectando la potencialidad de rindes.

En este marco, las proyecciones de Oil World para la producción de soja en Brasil y Argentina se ubicaron en torno a 131,5 y 50,5 Mt, contra la estimación anterior de 132,5 y 51,5 Mt, advirtiendo que hay una posibilidad de recortes mayores. En Brasil, la mayor inversión por parte de los productores en fertilizantes y pesticidas, producto de perspectivas de alta rentabilidad, y la mayor implantación de variedades más resistentes a la sequía en estos últimos años, podrían atenuar parcialmente el efecto de la sequía y la demora en las labores, según señala el organismo.

En las últimas dos semanas la mejora en las condiciones climáticas ha permitido acelerar la siembra de soja en Brasil a una velocidad formidable, alcanzando a la fecha un avance de las labores sobre el 44% del total de área que se espera implantar, cercano ahora a los promedios de los últimos años, según información de AgRural. Sin embargo, en el mercado persisten las dudas sobre el suministro sudamericano.

La soja ha alcanzado su precio máximo en más de 4 años en los mercados de Chicago en la última semana, alcanzando US$ 404,8/t para su contrato más cercano el día jueves. Los precios continúan siendo apuntalados por este contexto incierto, al mismo tiempo que la debilidad del dólar y las estables cotizaciones accionarias podrían impactar en un posicionamiento más comprador por parte de fondos de inversión.

Primicias Rurales

Fuente: Informativo Semanal de la BCR

Carne, pan y leche: ¿Qué pagamos en nuestras compras?

Carne, pan y leche: ¿Qué pagamos en nuestras compras?

Buenos Aires, 5 noviembre (PR/20) — FADA (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina) publicó su informe semestral sobre cómo se compone el precio de tres productos claves en la mesa de los argentinos: la carne, el pan y la leche. El estudio arrojó que el consumo de carne de vaca por persona sigue cayendo por tercer año consecutivo, mientras que, por otro lado, somos el quinto proveedor mundial de carne vacuna. La leche triplicó su precio, desde el campo hasta que llega a la góndola; y desde el trigo hasta que se convierte y se vende el pan, el precio se multiplicó por siete.

CARNE

Se registró que la carne tuvo un precio promedio de $372 por kilogramo, de los cuales la cría representa el 29% ($108,08), el feedlot el 23% ($83,91), el frigorífico el 5% ($18,09), la carnicería el 14% ($53,26) y los impuestos el 29% ($108,55).

Del precio de la carne, los costos de la cadena representaron $251,50. Los impuestos sumaron $108,55 y el resultado de la cadena alcanzó los $11,83. De esos impuestos, el 76% son nacionales (impuesto a las ganancias, IVA, e impuesto a los créditos y débitos), 19% provinciales (inmobiliario rural, ingresos brutos) y 5% municipales (impuesto a la industria y comercio y tasa vial). A lo largo de la cadena, la etapa de la cría es la que más impuestos paga, seguido por el consumidor. Los mayores costos en las distintas etapas son: en el feedlot y en el frigorífico el animal, y en la carnicería la media res.

El precio de la carne, paso a paso: se pagó por el ternero un precio promedio de $141,33 el kg. de animal vivo, equivalente a $148,50 el kg. de carne al mostrador. En la siguiente etapa, el precio promedio de venta del novillo al frigorífico fue de $109,50 por kilo de animal en pie.

Luego, el frigorífico vendió el kilo de carne al gancho a $202,72, un 13% superior respecto marzo 2020. Finalmente, la carnicería, tuvo un precio de $336,55 el kg para agosto, mientras que en marzo fue de $293,72. El IVA representa el 10,5%, por lo que el consumidor final pagó en promedio $372 el kilo de carne.

En el año 2020, un 73% de la producción de carne vacuna fue al mercado interno. “Si tenemos en cuenta estas cantidades, consumimos 50 kg. de carne de vaca por persona al año. Este es el tercer año consecutivo que ese número viene bajando, y esto se debe, en parte, a una pérdida del poder adquisitivo de la población, que hace que prefiera consumir otras carnes como cerdo o pollo”, explica Ariño. De todos modos, Argentina se encuentra entre los países con mayor consumo de carne por persona del mundo, donde la carne vacuna se complementa con cerdo y pollo. “Si nos vamos al mercado externo, vemos que Argentina se ubica dentro de los cinco principales proveedores de carne vacuna mundiales, superado solo por Brasil, India, Australia y Estados Unidos”, afirma la especialista.

PAN

FADA registró que el consumidor paga un promedio de $107,50 por kilo de pan francés. En ese precio, el trigo representa el 12% ($13,27), el molino el 6% ($6,27), la panadería el 57% ($61,20) y los impuestos el 25% ($26,80).

Al analizar el precio del pan según qué lo compone, se detecta que el 60% son costos ($64,40), 25% impuestos ($26,80) y 15% ganancias ($16,30). De esos impuestos, el 78% son nacionales, 19% provinciales y 3% municipales.

“Traduciendo de otro modo, de 1 kg de pan, 600 grs representan los costos de producirlo, 250 grs impuestos y 150 grs ganancias de toda la cadena. En seis meses, aumentó la participación de los costos y se redujo la de impuestos y ganancia global”, explica Ariño.

El precio del pan, paso a paso: al realizar este informe, el productor vendió el trigo a $15,50 el kilo, aplicada la conversión a “kg de pan” equivale a $15,72. El molino lo compra a ese precio e incluye sus propios costos ($5,23), impuestos ($1,28) y el margen neto ($1,04), y llega al comercio en $23,27. El eslabón de la panadería es donde se produce el mayor salto de la cadena al incorporar sus costos ($47,67), los que componen casi la mitad del precio del pan. Si a los costos de la panadería, se suman los impuestos que paga ($12,83) y lo que se obtiene por la actividad ($13,52), se llega a un precio del kilo de pan a la salida de la panadería de $97,29Se suma el IVA ($10,22) y finalmente el consumidor pagó en promedio $107,50 el kilo de pan.

“Ese salto que se da en la panadería tiene una explicación, afirma David Miazzo, economista jefe de FADA, y es que en este eslabón se combinan dos procesos: producción y comercialización. Tiene un uso intensivo de mano de obra, costos de servicios y costos de alquiler. Adicionalmente, las escalas de producción lo largo de las cadenas son distintas, mientras el trigo y harina se realizan a gran escala, en la panadería es menor, por lo que los costos unitarios son mayores.  A su vez, es la etapa que más costos presenta. De hecho, el costo del personal en la panadería representa el 36% de sus costos totales.

Al estudiar el caso de la pasta seca, este informe registra que el comprador adquiere el kilo de fideos secos a $117,50. De ese monto final, el trigo representa el 13%, los impuestos al trigo el 2,4% y el 84,5% restante está compuesto por costos, impuestos y ganancias del molino y panadería.

Leche

La leche entera en sachet, tuvo un precio promedio de $60. De ese monto, el tambo representa el 30% ($18,33), la industria el 39% ($23,63), el comercio el 19% ($11,17) y los impuestos el 12%. ($7).

Del precio final pagado por el consumidor, el 87,5% son costos, el 11,6% impuestos y 0,9% son ganancias de la cadena. “Esto quiere decir que por cada sachet que compramos, estamos pagando $52,60 de costos, $7 de impuestos y $0,50 de ganancia en toda la cadena”, analiza Ariño. De esos impuestos, el 45% son nacionales, el 43% provinciales y el restante 12% son municipales. Respecto febrero de 2019, cuando no estaba la compensación por el IVA a supermercados, Nación representaba el 78% de los impuestos, mientras que el 22% restante se distribuía en los otros niveles de gobierno.

El precio de la leche, paso a paso: el productor del tambo recibió $18,65 por litro de leche. La industria la adquiere a ese precio y suma $19,73 de costos y $3,16 de impuestos por litro. Con un resultado de $3,90, el precio del sachet sale de la planta a $45,44. El comercio la compra y suma $12,63 de costos de estructura, transporte y costos laborales, paga impuesto por $3,51 y obtiene una pérdida de -$1,45. La leche perdió frente a la inflación y el dólar. En los últimos seis meses, la leche cruda aumentó un 5%, la inflación 14% y el tipo cambio 19%.

El tambo y el comercio registran pérdidas de -$1,94 y -$1,45 respectivamente, luego de varios meses de precio de la leche planchado mientras los costos vienen creciendo. “Una aclaración importante es que, si bien el comercio pierde con cada sachet vendido, este es un “producto gancho”, y luego se compensa con otros lácteos de mayor valor esa pérdida”, aclara Miazzo.

El resultado negativo en el tambo se dio en un contexto complicado para este sector, ante la falta de oferta de pastos, aumento del precio de los granos y el heno, que aumentaron los costos con un bajo precio de la leche. En dólares, el tambero recibió US$ 0,25, mientras que en la medición anterior eran US$ 0,29. “En febrero el productor podía comprar 1,9 kg de maíz por cada litro de leche que vendía, en agosto esa relación cayó a 1,8 y en septiembre continúo cayendo a 1,54 kg. Por litro de leche”, describe Ariño.

Desde el 2019 la cadena se vio afectada por la caída del consumo de algunos productos, esto se agravó en el medio de la pandemia, y se espera que continúe la tendencia durante la pospandemia, producto de la caída del poder adquisitivo de la población, sumado a una actividad económica deprimida y un contexto en el que aumentó el desempleo y la pobreza, impactando en los volúmenes de venta al mercado interno, principalmente de aquellos productos de mayor valor”, explica Miazzo. Sin embargo, advierten los especialistas de FADA, la actividad exportadora es una alternativa que contribuye positivamente a los resultados de la industria que acceda al mercado externo.

 

¿Qué es el Indicador de Precios?

David Miazzo explica que “El Indicador de precios” de FADA es un seguimiento de tres cadenas: carne, pan, leche. Rastrea cómo se conforman los precios a medida que pasan por los distintos eslabones, en el recorrido que va desde el campo hasta llegar al consumidor. El estudio tiene por objetivo macro contribuir a la transparencia y a reducir la desinformación, para obtener la mejor foto posible de por qué los alimentos valen lo que valen, y así poder identificar dónde pueden estar los principales problemas de cada cadena.

El informe se publica con un rezago de dos meses por el tiempo que se requiere para recabar la información de las distintas fuentes, pero a la vez se utilizan herramientas de actualización de dichos datos. Para poder construir estos datos, FADA cuenta con la colaboración de productores de trigo, ganaderos y tamberos, así como feedlots, frigoríficos, industrias lácteas, molinos harineros, supermercados, carnicerías y panaderías. Además de estas fuentes primarias, se basa en informes y estadísticas publicadas por INDEC, IPCVA, CNV, Revista Márgenes Agropecuarios, Asociación de Frigoríficos e Industriales de la Carne, Cámara Argentina de Feedlot, Precios Claros, Rosgan, Asociación de Supermercados Unidos y Subsecretaría de Lechería de Agroindustria.

Primicias Rurales

Fuente: FADA