El 64% de los productores postergó sus inversiones frente a la pandemia y el ánimo del campo sigue en baja

El 64% de los productores postergó sus inversiones frente a la pandemia y el ánimo del campo sigue en baja

Rosario, 12 mayo (PR/20) — La nueva edición del índice “Ag Barometer Austral”, elaborado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, confirma el marcado pesimismo de los productores agropecuarios que, en su mayoría, ha decidido postergar inversiones y restringir algunos gastos.

Si bien la pandemia no afectó sustancialmente la trilla y logística de granos, los problemas de transporte al inicio de la cuarentena fueron resueltos e incluso los rendimientos esperados son similares a los de la campaña anterior: 3 de cada 4 productores esperan tener resultados económicos peores debido a la baja en los precios internacionales y los derechos de exportación incrementados en la Argentina.

El Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral dio a conocer los nuevos resultados del Ag Barometer Austral, un índice de confianza del productor argentino. El Índice confirma el nivel de pesimismo actual de los productores, luego de la marcada caída que venía mostrando en las últimas ediciones. El índice de confianza total está en un valor de 52, igual al valor mostrado en enero, el piso de la serie.

El ánimo del campo sigue en baja

La crisis del COVID-19 parece haber hecho cambiar de planes a los productores, ya que el 64% plantea postergación de inversiones y restricción de gastos, en tanto 28% sugiere que las decisiones de inversión y gasto no se verán afectadas. Sólo un 9% de los productores ve una oportunidad en medio de la pandemia y, dentro de estas oportunidades, 28% identifica ventajas crediticias, 25% promociones en insumos y 31% otras oportunidades de negocios.

Por su parte, el Índice de Condiciones presentes (que incluye la situación financiera actual comparada con la de un año atrás, y la oportunidad para realizar inversiones en activos fijos) se recupera levemente respecto al mínimo histórico de enero 2020, aunque sigue muy negativo con un valor de 50: El 58 % de los productores piensa que están peor financieramente, y sólo 27% de los productores considera que es un buen momento para realizar inversiones.

El Índice de Expectativas Futuras es el que más dramáticamente ha caído desde su máximo en julio 2019, y es altamente preocupante, ya que desde los comienzos de la medición siempre había sido positivo (mayor a 100), aun cuando el Índice Presente fuera negativo. Esto no se ha logrado recuperar en esta edición: alcanza los valores mínimos de la serie con un valor de 54 (notoriamente por debajo de 100, que representa el nivel de neutralidad).

Por su parte, el 82% de los productores indica que el funcionamiento habitual de trilla y logística en sus zonas no ha cambiado sustancialmente y se ha movido con normalidad. Y con respecto al 18% que ha indicado que la actividad sí se ha visto afectada, 42% indica que esto obedeció a restricciones menores en el transporte al inicio de la cuarentena, que ya fueron resueltas y, al momento, operan con normalidad. El 22% tuvo que ver con dificultades para conseguir maquinaria y contratistas y un 15% indicó que no dejaron enviar carga a puerto desde su zona.

Respecto rindes, los productores no han visto grandes variaciones: 47% indica que los rindes serán los de un año promedio, 25% indica que tendrá rindes algo o considerablemente mejores y 28% algo o considerablemente peores.

En términos de resultados, la visión es mucho más negativa. El 70% de los productores señala un resultado peor o mucho peor en relación a la campaña pasada. Sólo 8% de los productores indica que el resultado será mejor que el del año previo.

Producción de granos y ventas

El 28% de los productores indica que deberán vender más del 80% de su producción de granos antes de julio, a fin de cubrir sus compromisos de cosecha. Un 32% de los productores plantea que necesitará vender menos de la mitad, en tanto 40% venderá entre 50% y 80% de lo producido.

El 56% de los productores planea usar el excedente de producción para comprar insumos, en tanto que un 30% manifiesta que lo almacenará sin precio fijo. Sólo un 12% plantea hacer inversiones en capital físico, mientras que es marginal el porcentaje de productores que pretende fijar precio con futuro o hacer compraventa de dólares.

Finalmente, el 93% de los productores prevé que los alquileres estarán en niveles similares o algo inferiores en la próxima campaña.

 

El Centro de Agronegocios y Alimentos de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral es una entidad especializada y de alto nivel académico cuya misión es impulsar, desde Rosario, el fortalecimiento de las cadenas de valor agroalimentarias e instituciones relacionadas, como un motor de desarrollo humano, económico y social de largo plazo para la Argentina, a través de la formación y de la investigación aplicada.
Para alcanzar este fin, el CEAg desarrolla cuatro ejes de acción:
– Una Maestría en Agronegocios.
– Programas de formación ejecutiva, seminarios y cursos relativos a las temáticas de agronegocios de mayor relevancia.
– Un Área de Estudios en Agronegocios y Alimentos que impulsa proyectos de investigación aplicada y genera un espacio de reflexión y análisis sobre los principales desafíos a los que se enfrentan los agronegocios.
– Actividades de extensión, para el desarrollo directivo de las PyME de los sectores agroindustriales.

Primicias Rurales

Fuente: Universidad Austral

Para tomar nota: a partir de la semana que viene se modifica el criterio para activar CTG al momento de cumplir con turnos de descarga de granos

Para tomar nota: a partir de la semana que viene se modifica el criterio para activar CTG al momento de cumplir con turnos de descarga de granos

Buenos Aires, 11 mayo (PR/20) — A partir del próximo lunes 18 de mayo las autoridades del Ministerio de Transporte de la Nación modificarán el “Sistema de Turnos Obligatorio para descarga en Puertos” (STOP) para asignar cupos en función de la distancia en la que se encuentre la carga.

“Luego de nuestro estudio, arribamos a la conclusión que una mejor organización en el proceso de activación permitirá administrar de manera más eficiente el flujo de vehículos con destino a plantas que operan con STOP”, indicó el Ministerio de Transporte por medio de un comunicado.

La nueva funcionalidad –que comenzará a regir la semana que viene– dispone que la activación del Código de Trazabilidad de Granos (CTG) correspondiente a un cupo asignado podrá realizarse en una determinada ventana temporal en función de la distancia existente entre la carga y el puerto de destino.

Si una empresa o persona posee un turno para el mismo día  y está queriendo activar su CTG en un horario posterior a las 12:00 del mediodía, solamente podrá hacerlo si se encuentra a menos de 600 kilómetros del puerto.

Si se encuentra a una distancia de 601 a 1200 kilómetros, podrá hacerlo en los dos días subsiguiente. Y si está a una distancia mayor a 1201 kilómetros, entonces solamente podrá activar el CTG dentro del tercer y cuarto día posterior.

En cambio, si el interesado está queriendo activar su CTG en un horario anterior a las 12:00 del mediodía, podrá hacerlo para ese mismo día o el siguiente si se encuentran a menos de 1200 kilómetros de distancia del puerto, mientras que si supera esa distancia tendrá oportunidad de activarlo en los tres días subsiguientes (6, 7 y 8 en el ejemplo).

Los turnos para los días lunes o posteriores a un feriado contarán con 24 horas adicionales de plazo para su activación.

“Estamos convencidos que resta mucho trabajo conjunto para seguir mejorando la logística de granos y derivados por ello pedimos toda su colaboración en la normal aplicación de estas funcionalidades con el fin de lograr el objetivo de optimizar el flujo de vehículos”, apuntó el comunicado del Ministerio de Transporte.

Primicias Rurales

Fuente: Valor Soja

Una plataforma digital dinamiza la logística de granos

Una plataforma digital dinamiza la logística de granos

Buenos Aires, 5 mayo (PR/20) — Durante la cosecha gruesa, el transporte de granos hacia los puertos está en plena acción. Como parte de las tareas productivas esenciales, esta actividad se realiza normalmente para no cortar el flujo de abastecimiento a los mercados. En un día pico de transporte de la cosecha de maíz y soja, el complejo de puertos de Rosario puede llegar a recibir unos 20.000 camiones.

Históricamente, esta época convertía a los puertos en verdaderos cuellos de botella.  En 2019 llegaron a los puertos alrededor de 110 millones de toneladas de granos, y el 90% fueron por vía terrestre. Esto equivalió a 3.3 millones de viajes de camiones a todos los puertos del país.

Pero hoy, el flujo de camiones se está empezando a ordenar en parte gracias a Circular, una plataforma inteligente que integra a todos los jugadores de la logística de granos, que a través de sus múltiples funcionalidades permite, entre otros beneficios, reducir la cola en el puerto, bajar drásticamente el tiempo para la descarga y ordenar la operación en los puertos. “Se daba la paradoja de que los camiones estaban más tiempo esperando en el puerto que viajando por la ruta”, señala Marcos Laffaye, director de Circular, “a veces, hasta 12 horas o más para realizar un proceso de descarga que lleva pocos minutos”.

El valor de una plataforma como Circular cobra aún más relevancia en este contexto de pandemia, cuando es más importante que nunca la agilidad en los procesos de transporte y descarga de la mercadería. El uso de Circular permite reducir las aglomeraciones en espacios comunes, como las playas de camiones y comedores que prestan servicios en la zona, y minimizar el contacto entre todo el personal involucrado: choferes, transportistas y personal de los puertos.

A través de Circular los camioneros ingresan al puerto con turno y documentación digitalizada. Sin necesidad de bajar del vehículo pueden realizar la descarga y ahorrarse  hasta 8 horas en el proceso, minimizando el riesgo personal.

Asimismo, Circular está permitiendo ordenar aún más el tráfico en las rutas y caminos utilizados para acceder a los puertos, ya que mediante el otorgamiento de turnos se ordena la llegada de los camiones por bandas horarias.

“Algo tan simple como tener un turno de descarga permite ganar tiempo, garantizar mayor fluidez en el transporte de granos y beneficiar tanto al que llega a horario como al prójimo”, sintetiza Laffaye, “Hoy en día tenemos más de 25.000 camiones adheridos, que son parte de la flota que le dan servicio a las cerealeras más importantes del país. Estamos invitando a todos los transportistas y choferes a que se bajen la aplicación y se sumen a esta iniciativa, beneficia a todos y es muy simple de usar”.

 

 

Acerca de Circular

Circular es una plataforma logística para granos que integra a todos los jugadores de la cadena, generando beneficios para cada uno de ellos para ordenar y agilizar la logística desde el campo hasta la descarga en los puertos. Fue fundada por Andrés Augspach y Marcos Laffaye iniciando operaciones en 2019. Desde su lanzamiento en marzo de 2019, Circular está en pleno crecimiento, con 25.000 choferes adheridos a la fecha.

Primicias Rurales

Mercosur: una integración importante para la agroindustria argentina y la economía nacional

Mercosur: una integración importante para la agroindustria argentina y la economía nacional

Buenos Aires, 4 mayo (PR/20) — Por Julio Calzada y Desiré Sigaudo. De la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

El Mercosur absorbe casi el 20% de lo exportado por Argentina, destacando a Brasil como principal mercado. Es sumamente importante para la economía argentina y especialmente para muchos productos que integran las exportaciones agroindustriales.

En los últimos días la decisión de Argentina respecto de las negociaciones internacionales que llevaba adelante el Mercosur en los acuerdos de libre comercio con Corea del Sur, Singapur, Canadá, India y el Líbano, generó numerosas posiciones y análisis respecto de su funcionamiento e importancia.

A continuación analizamos la relevancia que tiene para Argentina los lazos comerciales con el Mercosur, y fundamentalmente con Brasil, que tanto han nutrido positivamente a la economía argentina. En esta nota se retoman las cifras e indicadores ya publicados en el mes de enero en Informativo Semanal, analizando el rol comercial clave del Mercosur y Brasil.

Mercosur, el principal aliado comercial argentino: adquiere el 19% de lo exportado por Argentina y provee el 25% de los insumos industriales, equipos y bienes de consumo que importa el país.

El Mercado Común del Sur (Mercosur) nace como una integración regional de la que forman parte Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay [1]. El objetivo central de la integración es fomentar un mercado común con libre circulación de bienes, servicios y factores productivos entre los países miembros, protegido por un arancel externo común (AEC) sobre productos claves. Además, persigue la coordinación de políticas comerciales, macroeconómicas y sectoriales, y busca armonizar las legislaciones sobre aspectos pertinentes en los países miembros.

El Mercosur es el principal proveedor externo de insumos industriales y de todo tipo, equipos y bienes de consumo para Argentina. En 2019, las importaciones de nuestro país fueron de US$ 49.125 M, de los cuales US$ 12.243 M corresponden a compras dentro del bloque. Con esto, las importaciones del Mercosur ascendieron al 25% del total, superando así a otros importantes orígenes como China (19%) y la Unión Europea (18%).

A su vez, el Mercosur constituye el principal destino de las exportaciones argentinas. En 2019, los despachos externos nacionales ascendieron a US$ 65.115 millones, mientras que las ventas al bloque fueron de US$ 12.691 millones. Es decir, el Mercosur absorbe el 19% del valor exportado por Argentina. Más aún, los despachos a este bloque superan en un 44% a las exportaciones a la Unión Europea (segundo mayor socio comercial) y casi duplican el valor de ventas anuales a China (tercer socio comercial).

Cuando se concentra la atención en el rol de Argentina como exportador dentro del bloque, en la búsqueda de identificar cuáles son los mercados más relevantes para la salud de la balanza comercial nacional, Brasil surge como el destino por excelencia para nuestros productos dentro del Mercosur. A nivel agregado, considerando el comercio sólo con los países miembros activos (Brasil, Paraguay y Uruguay) y sin discriminar las exportaciones según el sector productivo que las genere, Brasil absorbe el 87% del tonelaje exportado y el 82% del valor FOB, según datos de INDEC para 2019. A Uruguay se dirige el 9% del valor de las exportaciones argentinas al bloque, y a Paraguay el 8%. La elevada participación de Brasil es un rasgo estructural del comercio exterior argentino con el bloque, en 2018 Brasil fue el destino del 83% del tonelaje exportado y del 80% del valor FOB de los despachos nacionales al Mercosur. En 2019, entonces, Brasil aumentó su peso relativo en el comercio dentro del Mercosur para Argentina.

El desempeño del Sector Agroindustrial en el Mercosur: los productos cerealeros, con el trigo a la cabeza, hacen a más de la mitad de las exportaciones agroindustriales al bloque; el principal cliente del sector es Brasil.

Las exportaciones del Sector Agroindustrial al bloque representan un tercio del total y los cereales se destacan como el rubro con mayor participación entre los despachos de mercaderías agropecuarias y agroindustriales. Más de la mitad del valor exportado al resto de los países miembro del Mercosur lo aporta el rubro cereales (51%), donde la participación brasileña asciende al 98%.

Entre las categorías más sobresalientes del rubro cereales están: Trigo y morcajo, excluidos trigo duro y p/siembra (82%), Cebada cervecera (11%), Maíz p/siembra (2%), Maíz en grano (1%), Arroz no parbolizado (1%) y Alpiste excluido p/siembra (1%); completan la nómina con participaciones menores al 1% Arroz no descascarillado, Sorgo granífero p/siembra, Trigo duro p/siembra, Trigo y morcajo p/siembra excluido el trigo duro y Avena p/siembra.

Tal como se ha mencionado, Brasil se impone como el principal destino para los cereales y subproductos dentro del Mercosur a partir, fundamentalmente, de sus compras de trigo y morcajo (excluido trigo duro p/siembra). Estas adquisiciones de Brasil son de crucial importancia para la balanza comercial del sector en el Mercosur ya que representan el 98% de las exportaciones de cereales y más de la mitad de los despachos agroindustriales al bloque.

El Arancel Externo Común (AEC), clave para las exportaciones agroindustriales al Mercosur: todos los productos que lideran la nómina de exportaciones al bloque están protegidos por aranceles extra-Mercosur que van del 8% al 16%.

El arancel externo común (AEC) posibilita obtener las mismas ventajas que obtiene una nación sin barreras al comercio entre provincias o estados. Uno de los objetivos del AEC es potenciar las ventajas de la especialización de los países miembros frente a orígenes extra-Mercosur. Para Argentina es muy importante la subsistencia del arancel externo común dentro del Mercosur.

Los rubros agroindustriales no están exentos del AEC, que varía según el producto entre el 0 y el 20 por ciento. El arancel externo común alcanza a algunos rubros de Cereales con alícuotas entre el 8% y el 12%. Las exportaciones de Animales vivos están gravadas con porcentajes del 2 o el 4 por ciento. En la sección Carnes y despojos comestibles, la gran mayoría de los cortes y despojos de carne bovina, porcina y ovina son grabados con el 10%, los deshuesados bovinos con el 12%, los pescados, crustáceos y moluscos también tienen un 10% de arancel.

Los aranceles sobre la leche y otros productos básicos se ubican entre 12 y 16 por ciento, sobre la miel son del 16%. En el rubro que contiene a hortalizas, plantas, raíces y tubérculos alimenticios, los aranceles van de 2 a 10 por ciento. Muchos rubros de café, té, yerba mate y especias también son alcanzados por AEC del 10%.

El tema de las exportaciones argentinas de trigo y harina de trigo en el Mercosur. El Arancel Externo Común (AEC).

Las toneladas de trigo argentino exportadas al Mercosur en 2019 representaron la mitad de los despachos totales de este cereal al mundo. Debido a que Brasil es el único comprador de trigo argentino del bloque, 1 de cada 2 toneladas exportadas de trigo al mundo se dirigió al mercado brasileño. Esto implica un importante ingreso de divisas para la economía argentina de U$S casi 1.100 millones.

Respecto de la harina de trigo, el Mercosur representó el año pasado un ingreso de divisas por exportaciones de U$S 104 millones, una cifra relevante. Más de la mitad de la harina de trigo que se exporta desde nuestro país, tiene como destino Brasil.

Las exportaciones de trigo argentino al Mercosur cuentan con el arancel externo común (AEC) que graba con el 10% al trigo que no sea originado en el Mercosur. En harina de trigo el arancel es del 12%. Este arancel es muy importante para Argentina para poder hacer frente a la agresiva competencia de países vendedores de trigo como Rusia, la Unión Europea, Estados Unidos, Canadá, Ucrania y Turquía.

La demanda del Mercosur es muy importante en numerosos rubros agroindustriales. En 5 de los 8 productos que lideran la exportación agroindustrial argentina al Mercosur, las compras de Brasil, Paraguay y Uruguay representan más del 40% de las exportaciones totales de Argentina al mundo en cada uno de esos productos.

El Mercosur es un destino de enorme importancia para muchos de los productos agroindustriales de Argentina. Además del caso del trigo, donde el bloque representa casi la mitad del mercado externo, las exportaciones de malta al Mercosur ascienden al 83% del total. También el bloque posee un gran peso en el mercado de la harina de trigo donde tiene el 49% de participación, en ajos el 81%, en filetes de merluza el 40%, en peras frescas el 32%, en leche el 29% y en cebada el 17%.

Foco puesto en Brasil: país socio del Mercosur y principal contraparte comercial de Argentina

El mercado brasileño absorbe el 16% del valor total exportado por nuestro país. Además, US$ 8 de cada US$ 10 exportados a países del Mercosur tienen como destino el mercado brasileño.

En 2019, el valor FOB exportado por Argentina ascendió a US$ 65.115 millones. Los despachos a Brasil en el mismo año totalizaron US$ 10.386 millones, representando así el 16% del total exportado. En 2018, las exportaciones nacionales a Brasil representaron el 18% del total (US$ 61.782 millones), totalizando US$ 11.289 millones.

En 2019, Argentina exportó bienes por US$ 12.691 millones al Mercosur, siendo Brasil el destino final del 82% de éste valor. Es decir, US$ 8 de cada US$ 10 exportados a países miembros activos del Mercado Común del Sur corresponden a compras brasileñas. Brasil aumentó su participación relativa respecto del año anterior, cuando el 80% del valor exportado por Argentina al Mercosur (US$ 14.173 millones) fue despachado a Brasil.

Productos Primarios: el 10% de las exportaciones argentinas tiene como destino a Brasil.

La participación de Brasil en las exportaciones primarias de Argentina durante el año 2019 asciende a 10%. Nuestro país despachó productos primarios por el valor de US$ 17.540 millones en 2019, de los cuales US$ 1.804 millones tuvieron al país vecino como destino.

Si vemos el total de exportaciones de cereales de Argentina al mundo (principalmente maíz y trigo) donde nuestro país tuvo ingresos por U$S 9.420 millones en el 2019, las adquisiciones brasileñas representan el 15% del valor total exportado (cerca de 1.400 millones de U$S). Esta cifra se fundamenta principalmente por las compras brasileñas de trigo, y convierten al segmento cereales en el segundo más lucrativo para la balanza comercial de bienes entre los dos países, sólo detrás del Material de transporte terrestre.

En particular, se destaca la importancia del mercado brasileño en el segmento Hortalizas y legumbres sin elaborar, donde nuclea el 38% de los despachos argentinos al mundo. Brasil también resulta clave en las exportaciones del segmento Frutas Frescas donde su participación asciende al 16% del valor exportado por toda la economía nacional en este producto.

Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA): el 6% de los despachos totales de Argentina va a Brasil.

Se destaca la participación de este mercado en los sectores de molinería, frutas secas y lácteos.

En 2019, de los US$ 23.981 millones FOB exportados al mundo en concepto de Manufacturas de Origen Agropecuario bajo este concepto, US$ 1.433 millones se dirigieron al mercado brasileño (6% del total). Recordemos que este rubro incluye harina y aceite de soja y otros productos elaborados.

El país vecino es decisivo en algunos mercados que integran el rubro de manufacturas de origen agropecuario como los Productos de molinería y sus preparaciones, que anotan exportaciones anuales totales por US$ 776 millones, de las cuales Brasil nuclea el 53% (Unos 409 millones de U$S).

Además, el mercado brasileño es decisivo para el comercio exterior de Frutas secas o procesadas que en 2019 despachó US$ 142 millones de los cuales el 48% se destinó al país vecino (U$S 62 millones) La industria láctea también mantiene un interesante intercambio comercial con el mercado brasileño: absorbe el 30% de las exportaciones totales del sector (Unos U$S 332 millones sobre un total de US$ 774 millones).

Manufacturas de Origen Industrial (MOI): con el 35% de los despachos de dirigiéndose a Brasil, la industria argentina depende fuertemente de este mercado.

La importancia del mercado brasileño para los complejos industriales nacionales resulta vital dado que más de un tercio del valor FOB total que Argentina percibe en concepto de exportaciones de MOI provienen de Brasil. En 2019, el valor exportado por este rubro a nivel nacional totalizó US$ 19.221 millones, de los cuales el 35% de esas ventas se dirigieron a Brasil (U$S 6.789 millones).

El segmento Material de transporte terrestre, que generó exportaciones totales a Argentina por US$ 6.464 millones en 2019, es el que más depende del país vecino ya que éste absorbe casi el 70% de sus despachos anuales (U$S 4.430 millones vendidos a Brasil). El grueso de las compras brasileñas corresponde a vehículos automóviles para el transporte de mercancías, automóviles para el transporte de personas (cilindrada de 1 a 3 litros), cajas de cambio, autopartes y ejes. Es individualmente el rubro más importante que se exporta a Brasil.

También las exportaciones del segmento de Textiles y confecciones gozan de una importante participación de compras brasileñas. En 2019 Brasil representó el 65% del valor FOB despachado por Argentina en el rubro (US$ 89 millones sobre un total de 137 millones).

Además, la industria del Caucho y sus manufacturas está fuertemente orientada al mercado brasileño, que compra el 64% de los US$ 291 millones FOB que esta industria despacha anualmente al mundo. En este caso, las compras brasileñas se orientan fundamentalmente a neumáticos y correas de transmisión, que nuclean la mayor parte de las ventas de la industria plástica al país vecino.

En cuarto lugar, pero con una generación de valor muy superior a la de los anteriores rubros industriales, con exportaciones totales que en 2019 alcanzaron US$ 841 millones se ubica el segmento de Materias plásticas y sus manufacturas que orienta el 56% de este valor al mercado brasileño (U$S 473 millones). La participación sensiblemente alta de Brasil en este complejo industrial se fundamenta básicamente en las compras de polímeros de propileno.

Manufacturas Agropecuarias e Industriales: US$ 2 de cada US$ 10 de exportaciones manufactureras argentinas se orienta sólo a Brasil.

En 2019 las exportaciones conjuntas de Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) y Manufacturas de Origen Industrial (MOI) de Argentina totalizaron US$ 43.202 millones. Entendiendo a la industria nacional como la suma de estas dos secciones, se concluye que US$ 2 de cada US$ 10 despachados por el sector industrial nacional tuvo como destino a Brasil, cuyas compras industriales a Argentina alcanzaron US$ 8.222 millones FOB.

Primicias Rurales

Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)

Consejos e información para saber leer las etiquetas de los alimentos

Consejos e información para saber leer las etiquetas de los alimentos

Buenos Aires, 4 mayo (PR/20) — En un alimento, la etiqueta es cualquier marbete, rótulo, marca, imagen u otra materia descriptiva o gráfica, que lo identifique en su envase, por ejemplo, de forma escrita, impresa o adherida.

Al realizar las compras podemos observar la diversidad que existe en este tipo de rótulos, sin embargo, hay ciertos elementos constantes que deben aparecer de forma obligatoria y que garantizan que el producto alimenticio pueda comercializarse y su fórmula haya sido analizada y aprobada por las autoridades sanitarias correspondientes.

Precisamente, el rótulo brinda seguridad a la hora de comprar el alimento, porque no sólo contiene datos acerca de su composición y duración, sino también asegura que fue sometido a controles de inocuidad alimentaria.

En esta etapa en donde debemos reforzar los cuidados a la salud, desde el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) indicamos cuáles son los principales aspectos que se deberán tener en cuenta para identificar adecuadamente los alimentos que consumimos.

Qué hay que saber

En la Argentina, la etiqueta debe informar el número de inscripción en el ámbito del Ministerio de Salud de la Nación y el número de registro del Senasa, cuando se trata de establecimientos bajo la jurisdicción de este organismo.

Este registro se presenta con el logo del Servicio seguido por tres números, que indican el establecimiento, el producto y su forma de presentación respectivamente.

Además, el Ministerio de Salud de la Nación lleva un registro de los productos, cuyo número incluyen en la etiqueta la mayoría de los fabricantes.

Específicamente, la información que debe tener el rótulo de un alimento es la siguiente:

•Rotulado nutricional: indica nutrientes y declara contenido energético, específicamente, qué contiene (lista de ingredientes) y cuánto (contenidos netos).
•Identificación: nombre del producto (denominación de venta), producción (lote).
•Procedencia: nombre del fabricante, productor, fraccionador o titular de la marca, domicilio e identificación del establecimiento.
•Duración: hasta cuándo se puede consumir.
•Instrucciones de uso: si corresponde, cómo se prepara o se usa.
•Importador: si corresponde, nombre o razón social y dirección del importador.

Primicias Rurales

Fuente: Senasa

Adictos al asado: los carnívoros en la cuarentena y los “compradores designados”

Adictos al asado: los carnívoros en la cuarentena y los “compradores designados”

Buenos Aires, 28 abril (PR/20) — Por Adrián Bifaretti, Jefe Departamento de Promoción Interna del IPCVA.

Y un día tuvimos que comprar provisiones para nuestro viaje a la incertidumbre…
Cuando empezamos a tomar conciencia que pasaríamos los próximos días de nuestras vidas en casa, la mayoría de los argentinos sintió como si hubieran sido encomendados a una misión espacial a Marte o condenados a vivir en una burbuja sin contacto con el mundo exterior.
Es lógico, nunca atravesamos una situación de estas características o acaso ¿Ustedes encuentran en su anecdotario familiar algún recuerdo con una pizca de similitud a lo que nos toca sobrellevar por estos días? Yo recuerdo una vez, cuando era muy chico, que Don Raúl, un vecino carnicero de mi infancia, contaba que hacía muuuuchos años la gente decía que se venía el fin del mundo. Lo que estaba sucediendo en ese momento no era ni más ni menos que la erupción de uno de los volcanes cordilleranos, que había entrado en actividad y simplemente esparcía sus cenizas de furia por los cielos del país… Pero esto es distinto. Nunca vivimos algo como lo que estamos viviendo.
En este contexto de ciencia ficción, una de las preguntas que nos hicimos cuando tuvimos que guardarnos, y más teniendo el diario del lunes de lo que venía sucediendo en España, Italia y EEUU, fue y ahora ¿Cómo nos arreglaremos con la comida? Si vamos a estar encerrados por quien sabe cuántos días, lo primero es lo primero… ¿Qué vamos a comer? Fue allí cuando algunos (los que pudieron), y con temor a que se produjeran fenómenos de desabastecimiento acudieron a stockearse con la compra de provisiones para este retiro espiritual o enjaule forzoso como prefieran llamarlo.
Precisamente el “Monitor de consumo on line” que lleva adelante el IPCVA muestra que un 44% del panel reconoció que se aprovisionó con elevada cantidad de productos ricos en carbohidratos, como arroz, fideos, etc., y un 37 % hizo lo propio para el caso de las verduras. En el caso de la carne vacuna, un 27 % de la gente manifestó abastecerse en cantidad.  Más allá que este valor refleja el valor promedio de toda la población, quizás un dato que llama la atención es que mientras en el segmento de nivel socioeconómico mejor acomodado (ABC1) solo un 13% compró carne en cantidad para encarar su período de cuarentena, en el nivel más bajo (D1D2), el 31% manifestó abastecerse con abundante cantidad de carne para afrontar el desafío.
Del otro lado del mostrador, las distintas cadenas alimentarios empezaron a transitar este nuevo desafío y de la misma manera hubo que prestar atención a su capacidad de respuesta a este shock inicial de demanda. Según la gente, la cadena de ganados y carnes fue una de la que estuvo a la altura de las circunstancias reaccionando rápido tras la protesta sectorial que acontecía por esos días y puso todo su esfuerzo en abastecer de la mejor manera posible a un mercado asustado y nervioso. Una pregunta del monitor de consumo del IPCVA demuestra que sólo un argentino de cada diez manifestó algún problema puntual con el abastecimiento de carnes y sobre todo en supermercados, el resto no ha tenido inconvenientes o no se ha fijado sobre esta cuestión. Cuando comparamos con otros alimentos, por ejemplo, verduras, harinas, aceites, etc., la gente advirtió mayores problemas de abastecimiento en estos casos en el inicio del confinamiento. (Gráfico 2).

En este sentido hubo una respuesta diferente de la población en relación a los distintos alimentos y ello también repercutió en las reacciones de precios que se fueron dando en el mercado. Al principio, con mayor presión de demanda por miedo a tener que pasar esos días inciertos por venir sin reservas de comestibles en casa, se produjeron algunos desequilibrios entre la oferta y la demanda. Fue allí cuando los precios se movieron en un contexto caracterizado además por la persistencia de una de las mayores inflaciones del mundo. No es de extrañar entonces que tanto las verduras y en menor medida las carnes movieron la aguja de sus cotizaciones a nivel minorista.
Igualmente y a pesar de estos ajustes, cabe recalcar que la carne vacuna en particular evolucionó por debajo del nivel inflacionario interanual, tal cual lo demostró oportunamente un monitoreo de una muestra de 200 puntos de venta en Capital Federal y el Gran Buenos Aires del relevamiento de precios que viene realizando el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina con la misma metodología desde el año 2006.

Hoy nos acordamos con nostalgia sobre algunos aspectos de nuestros hábitos y costumbres antes de la pandemia. Uno de ellos es tener libertad para elegir y movernos entre distintos negocios cuando se trata de comprar alimentos. Si bien es cierto, que tenemos nuestras rutinas y preferencias, también lo es que antes de la cuarentena ya venía existiendo una movilidad bastante marcada de los compradores de carnes, que en medio del contexto inflacionario que atraviesa el país ya estaban apelando a su espíritu de detectives para ver donde conseguir y aprovechar los precios más baratos.
Cuando uno pregunta a la gente qué es lo que principalmente se busca al momento de comprar carne vacuna emerge como variable prioritaria la relación precio / calidad, le sigue en orden de importancia la confianza en el punto de venta y por último aparecen otras razones como la cercanía del negocio y la practicidad para cocinar que también influyen en el acto de compra. Si bien a priori podría haberse pensado que la dinámica de nuestro encierro forzoso podría cambiar el orden de algunas de estas prioridades, las mismas presentan valores similares que en la última medición hecha por el Monitor de consumo on line del IPCVA antes de la pandemia.

Más allá de esta apreciación general de lo que busca el comprador, las tendencias marcan diferencias en términos de género y alguna particularidad generacional.
Con respecto a estos elementos que definen la relación precio calidad, las mujeres le otorgan más importancia relativa al precio en comparación con los hombres y por otro lado estos últimos dan mayor relevancia a la calidad en comparación con las mujeres. En cuanto a las edades de los compradores, si bien el 40 % de la población manifiesta que el precio es la variable más importante durante la compra, la generación de los millenials (26 a 35 años), responde en un porcentaje de 33 % a este factor y de la misma manera otorga mayor influencia a la calidad durante la compra, mencionando a este factor un 28 % de este segmento.

Antes de la pandemia, el mundo de los compradores argentinos de carne vacuna, presentaba un perfil donde prácticamente la mitad obedecía a un patrón de compras más o menos frecuentes y la otra a un perfil de compras más esporádica. En los tiempos que corren, con un escenario de restricciones, controles, distanciamiento social, tapabocas y en líneas generales un comportamiento responsable de la sociedad respetando el #QuedateEnCasa, las conductas cambian: se va menos seguido a comprar carne y eso se nota en la estadística de la encuesta realizada por internet a más de mil personas.

Es interesante resaltar aquí diferentes comportamientos cuando se pone la lupa en el análisis por segmentos de mercado. Pareciera que si bien los hombres no modifican sustancialmente su frecuencia de compras comparando con la situación previa al Covid-19, las mujeres emergen como las que han espaciado sus compras resguardando más su integridad física y atenuando el peligro de contagio. Salir a hacer las compras para tener qué comer es una aventura peligrosa. Increíble pero real… Alguna diferencia se visualiza también según las distintas regiones del país, siendo más marcada la disminución de la frecuencia de compra en el interior de Argentina cuando se compara por ejemplo con lo que está sucediendo en el Gran Buenos Aires.
Para redondear lo que está aconteciendo con nuestro comportamiento de compra de carne vacuna, no parece haberse alterado hasta el momento el patrón de preferencia por los lugares donde habitualmente se adquiere el producto. Si se advierte un crecimiento incipiente de la modalidad de compra on line y que significa por el momento solo un 2% de las compras concretadas por estos días. Este tema da para un análisis más detallado que llevaré adelante en un próximo artículo y que seguramente compartiré con ustedes a la brevedad.

A seguir cuidándose y a seguir resistiendo…

Primicias Rurales

Fuente: IPCVA