Aapresid y AAPA lanzan el sello ‘Algodón Responsable Argentino’

Aapresid y AAPA lanzan el sello ‘Algodón Responsable Argentino’

Buenos Aires, 2 noviembre (PR/20) — La Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) y la Asociación Argentina de Productores Algodoneros (AAPA) lanzan Algodón Responsable Argentino: el primer sello nacional para certificar prácticas sustentables en el cultivo de algodón.

Las mismas incluyen prácticas agrícolas, ambientales, sociales y de calidad de fibra.

Así como un proceso de mejora continua que serán verificados por entes independientes en auditorías alineadas con los más altos estándares nacionales e internacionales.

Fruto del trabajo de dos instituciones conformadas por productores, el sello Algodón Responsable Argentino tiene fuerte foco en la producción primaria, pero con un impacto sobre el resto de la cadena algodonera.

En esa línea, las instituciones apuntan a lograr la homologación de ‘Algodón Responsable Argentino’ con el estándar internacional BCI (Better Cotton Initiative) que nuclea más del 15% de la producción mundial de algodón y se enfoca en el consumidor.

“Es una oportunidad de trabajar con toda la industria, partiendo desde la producción primaria, y alineados a requisitos internacionales. Creemos que la certificación nacional y una posterior homologación con BCI será la puerta de ingreso del algodón argentino al mercado global”, afirma Tomás Mata, gerente del Programa Certificaciones de Aapresid.

La implementación comenzará esta campaña con una prueba piloto que involucra 7 productores de Chaco, Santiago del Estero y Salta que suman unas 20.000 hectáreas. En 2021/22, el sello ‘Algodón Responsable Argentino’ se abrirá a todo productor interesado, sin importar escala o superficie.

Sin dudas la iniciativa tendrá un impacto significativo para el desarrollo sustentable de una de las economías regionales más pujantes, con una producción anual que ronda las 320 mil tn de fibra y la generación de 4000 puestos de trabajo en el norte argentino en 450.000 hectáreas.

“El sello de Algodón Responsable Argentino es un hito histórico para nuestro cultivo. Los productores adherentes están muy entusiasmados por evidenciar la sustentabilidad de sus prácticas y poder crear una marca país que acompañe al cultivo en su producción y comercialización” afirma Marcelo Falco, representante de AAPA.

Primicias Rurales

Fuente: Aapresid

 

Impulsan el reemplazo del gasoil por biodiésel en el transporte de cargas

Impulsan el reemplazo del gasoil por biodiésel en el transporte de cargas

Buenos Aires, 1 noviembre (PR/20) — Las empresas de transporte de cargas pusieron en marcha un programa para testear la viabilidad técnica de combustibles alternativos, en un primer caso con biodiésel puro (B100), del cual se asegura la viabilidad de su inmediata aplicación, como parte de una canasta energética que también incluirá gas natural comprimido y gas natural licuado.

El proyecto, según publicó la agencia Télam, lo lleva adelante la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac), con el objetivo de impulsar una transformación en la matriz energética del sector.

El secretario general de Fadeeac, Martín Borbea Antelo, aseguró que el proyecto del B100 “es estratégico para el país, no sólo por los enormes beneficios ambientales y productivos que implica, sino porque es viable de forma inmediata con la capacidad instalada que ya posee la Argentina”.

“Con el uso del biodiésel, en esta primera etapa apostamos a reducir 13 millones de toneladas de CO2 y tenemos que exigir la demanda que necesitemos en cada región del país. Quizá en una región nuestra necesidad sea el GNL, pero en otra podemos demandar el biodiésel”, explicó.

Para consolidar este proceso la Federación puso en marcha un proceso de evaluación del desempeño de un biodiésel 100% puro en ruta, a través de un registro en tiempo real de impacto y desempeño, comportamiento, logística y factibilidad del reemplazo del combustible diésel de origen mineral por combustible biológico.

A tal fin se conformó un comité de seguimiento técnico y comenzó el monitoreo digital de 22 camiones de carga: la mitad impulsadas a gasoil y la otra mitad a biodiésel 100.

Las unidades transitarán durante seis meses por regiones segmentadas en todo el país para obtener información sobre el desempeño en ruta y el impacto ambiental comparado.

Se espera que, una vez terminadas las pruebas, se pueda comenzar a implementar el biodiésel 100 certificado por Fadeeac entre las empresas de transporte de cargas que pertenecen a la entidad.

En una primera etapa se apuntará a las unidades de consumo a granel, que representan una demanda anual de 1,8 millones de metros cúbicos.

Desde el punto de vista ambiental, el transporte de cargas moviliza el 90% de los bienes en Argentina, y para ese movimiento se calcula un consumo de 6.5 millones anuales de toneladas de gasoil.

Con el uso de biodiésel 100 se buscará reemplazar el 5% de consumo de gasoil del sector en cinco años, lo que contribuirá a reducir en 13 millones de toneladas las emisiones de CO2 en ese período.

Además de reducir en un 70% las emisiones contaminantes, el biocombustible se produce con el desperdicio del poroto de soja, es decir, no se utiliza alimento para su producción y tampoco se requieren nuevas hectáreas de cultivo para satisfacer el potencial crecimiento de demanda.

Por otra parte, la Argentina posee las “condiciones estratégicas para liderar el mercado de combustibles limpios de transición”, al ser uno de los mayores productores y exportadores de aceite de soja a nivel global, y porque la elaboración de biodiésel tiene una capacidad ociosa de casi 50%.

El país posee infraestructura para producir 5,1 millones de metros cúbicos anuales y sólo produce 2,6 millones, por lo cual el proyecto podría generar una demanda inmediata para activar gran parte de esa capacidad inutilizada.

“En cualquier momento un camión que funciona a gasoil puede migrar a biodiésel B100 sin ningún costo adicional, al contrario, con beneficios y estímulos muy concretos como el aumento de vida útil del motor en un 25%, la mejora en la combustión del motor y la reducción de costos debido al menor precio del biodiésel”, concluyó Borbea Antelo.

Primicias Rurales

Fuente: TodoAgro

Un estudio de la FAUBA determinó que existe un hongo que ayuda al forraje a resistir enfermedades

Un estudio de la FAUBA determinó que existe un hongo que ayuda al forraje a resistir enfermedades

Buenos Aires,31 octubre (PR/20) .. Hongos hay en todas partes, incluso en el interior de las plantas. Este es el caso de los llamados hongos endófitos, que forman simbiosis con las plantas que los hospedan. De éstas obtienen alimento y, a su vez, les brindan beneficios como, por ejemplo, mayor tolerancia a la herbivoría. Un estudio reciente de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA) demostró que ciertos pastos forrajeros que viven asociados a hongos endófitos del género Epichloë son menos susceptibles al ataque de hongos patógenos, y que la fuerza de este efecto decrece según las condiciones en las que se realicen los experimentos y el tipo de patógeno. Resaltan las ventajas de realizar estudios en condiciones ambientales, sin simplificar el fenómeno.

“Los hongos endófitos viven dentro de una gran diversidad de plantas. En nuestro caso, investigamos los endófitos que se desarrollan dentro de unos pastos muy valiosos como alimento del ganado. Se trata de una simbiosis, ya que los dos organismos, al compartir sus ciclos de vida, se conectan estrechamente entre sí. Y es del tipo mutualista porque los dos se benefician: los pastos albergan y ‘alimentan’ al hongo, y éste les provee varias defensas frente a los que no son simbióticos”, explicó Luis Pérez, docente de la cátedra de Ecología de la FAUBA.

Desde hace tiempo se sabe que este tipo de hongo endófito produce compuestos químicos -llamados alcaloides- que protegen a las plantas hospedantes contra los herbívoros, desde insectos hasta vacas. Pérez comentó a Sobre La Tierra que llegar a conocer esto en profundidad hizo que quedaran relegadas varias líneas de investigación como, por ejemplo, de qué manera este endófito protege a los pastos forrajeros contra el ataque de hongos patógenos.

“Relevamos todos los trabajos publicados que incluían esta interacción entre pastos, hongos endófitos y hongos patógenos, y realizamos un metaanálisis que incluyó 18 especies de pastos, 11 de hongos endófitos y 22 de hongos patógenos. Por un lado, queríamos ver si el efecto ‘protector’ que brinda esta simbiosis difería según la aproximación elegida para estudiar esta interacción triple. Por otro lado, queríamos indagar cómo variaba esta protección respecto de los diferentes tipos de hongos patógenos que infectaban las plantas; es decir, si la mataban, si la debilitaban o si sólo disminuían su fecundidad”, señaló Pérez, quien también es investigador del CONICET en el instituto IFEVA-FAUBA.

“Un resultado clave del trabajo que publicamos en la revista Fungal Biology Reviews es que pudimos determinar que en los experimentos en laboratorio, donde las condiciones están muy controladas, el efecto de protección es fuerte y claro. Al subir en la escala, vimos que en invernáculo la protección sigue siendo notable, pero más variable que en laboratorio. Y a campo, donde hay muchos menos estudios realizados, el efecto protector del endófito es débil o no detectable”, detalló Pérez.

Y agregó: “El segundo resultado fundamental de nuestro estudio es que Epichloë protege fuertemente a los pastos hospedantes cuando se trata de hongos patógenos que los matan o que los debilitan. No encontramos esta protección cuando se trata de los patógenos que disminuyen la fecundidad de los pastos forrajeros. Todos estos resultados tienen implicancias múltiples, ya sea para la ecología, la agronomía o bien para entender la dinámica de las enfermedades en general”.

Distintas visiones de una misma interacción

“Si los tres actores de la simbiosis son los mismos, ¿Por qué los resultados pueden variar tanto según cómo se realicen los experimentos?”, se preguntó retóricamente Luis Pérez antes de embarcarse en la explicación. “Es cuestión de cuánto podemos controlar las variables del ambiente en el experimento. En los estudios a campo, por ejemplo, tenemos menos capacidad de controlar los múltiples factores que pueden estar variando y que tal vez posean algún efecto importante en lo que estamos estudiando. Por ejemplo, pueden surgir otros actores, como insectos que se alimentan de patógenos o que los transportan de planta en planta”.

“En el otro extremo, en el laboratorio podemos controlar prácticamente todos los factores. Por ejemplo, podemos ver la interacción directa del hongo endófito sobre los otros hongos patógenos. Entonces, esto nos lleva a ‘tomar con pinzas’ las extrapolaciones que muchas veces se hacen de resultados obtenidos in vitro, y a valorar más los estudios que contemplan la complejidad”, sostuvo el investigador.

La ecología, un marco para entender las enfermedades

“El trabajo de Luis es un ejemplo de cómo la ecología nos permite estudiar enfermedades de interés agronómico”, subrayó Marina Omacini, investigadora del CONICET y coautora de la publicación junto con Luis Pérez y Pedro Gundel, docentes de la FAUBA, e Iñigo Zabalgogeazcoa, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España. Y añadió que “es fundamental reconocer que los ambientes son multifactoriales y que en ellos coexisten e interactúan muchas especies en simultáneo. La mayoría de los estudios de las relaciones entre las plantas y sus enemigos se realizan aislando la interacción. Sin embargo, es indispensable tener en cuenta que el resultado depende de otras interacciones y que la mayoría de las plantas están naturalmente asociadas con distintos tipos de microorganismos, no sólo con los patogénicos”.

Omacini, también docente de la cátedra de Ecología de la FAUBA, destacó la importancia de considerar las simbiosis mutualistas. “Si bien los ecólogos dicen que los mutualismos son posibles y frecuentes en los ecosistemas, la realidad es que están muy poco estudiados en comparación con, por ejemplo, la competencia. Este trabajo muestra cómo un mutualismo puede modificar el resultado de interacciones más consideradas y resalta las limitaciones de otros estudios en condiciones muy controladas y que no tienen en cuenta a los simbiontes. No digo que esos trabajos no sean relevantes, pero su visión reduccionista y fuera de contexto limita la interpretación de los resultados”.

“La tesis de doctorado de Luis generó numerosos interrogantes. La publicación nos dio la oportunidad de contestarlos, además de reinterpretar algunos de sus resultados y los de otros estudios sobre la interacción triple entre los pastos forrajeros, los hongos endófitos y los patógenos. Gracias al metaanálisis logramos plantear factores o procesos que pueden ayudar a reducir las enfermedades en estos recursos tan valiosos para el ganado”, afirmó Marina.

“Hay que dialogar con lo real y tratar de desarrollar el pensamiento complejo, que implica reflexionar y contextualizar, unir lo fragmentado, conectar partes. Para mí, eso es lo que hace la ecología: estudiar, por ejemplo, problemas como la relación entre las plantas y los patógenos en distintas escalas, y reconocer que el resultado de esa interacción depende de la presencia de otras interacciones. Incluso, vale destacar que Luis en el trabajo menciona no sólo esta interacción triple, sino cómo los vectores de patógenos podrían estar involucrados y modificar la severidad de la enfermedad”, concluyó.

Primicias Rurales

Fuente: Sobre la Tierra

La soja, el cultivo con mayor superficie sembrada en Argentina

La soja, el cultivo con mayor superficie sembrada en Argentina

Buenos Aires, 28 octubre (PR/20) .. El informe mensual de RETAA, Relevamiento de Tecnología Agrícola Aplicada, sostuvo hoy que la soja es el cultivo con mayor superficie sembrada en Argentina. En la campaña 2019/20 se sembraron 17,4 millones de hectáreas (M Ha), con un rinde promedio obtenido de 29,4 qq/Ha que muestra una caída interanual del 10% como consecuencia del déficit hídrico que afectó al cultivo en plena etapa crítica.
La brecha tecnológica entre el rendimiento actual y el máximo alcanzable está dada por prácticas de manejo que brindan la
estructura del cultivo de soja y también por el manejo de la fertilización.
A nivel nacional, el cultivo de soja se produjo mayoritariamente con un nivel medio de tecnología. A su vez el nivel tecnológico bajo registró el valor mínimo de la serie histórica.
Con respecto a los indicadores se destaca la elección del genotipo relacionado con el grupo de madurez, la fecha de
siembra y la densidad.
La siembra directa alcanzó el 93 % del área adoptada.
La fertilización registró una mejora en los kilogramos de fósforo y azufre aplicados. El promedio nacional de fertilización fosfatada y azufrada fue de 11 y 5 Kg/ Ha, respectivamente.

¿CUÁLES SON LAS VARIABLES QUE CARACTERIZAN LA
TECNOLOGÍA EN SOJA?
Existen diversas variables que definen el nivel tecnológico adoptado en cada cultivo. Algunos factores como el clima, el contexto económico o el comercial no se pueden controlar y deben gestionarse; pero otros como la fertilidad del suelo, la sanidad del cultivo, la semilla y el diseño espacial de las plantas se pueden manejar en forma directa.
En la campaña 2019/20 se indagó a los asesores encuestados acerca de las variables que, por orden de importancia, caracterizan a la tecnología en el cultivo de soja.

La aplicación de todas las tecnologías disponibles en soja, en conjunto con la utilización de las prácticas de manejo, generan un incremento en los techos productivos bajo un diseño de manejo racional y sustentable.
En la campaña 2019/20 las variables que tuvieron mayor preponderancia en la caracterización de la tecnología adoptada fueron la fertilización y la biotecnología. Seguidamente se encontraron los herbicidas y fungicidas.
Con menor peso, pero no menor importancia, se observaron decisiones de manejo como la elección de densidad y fecha de siembra.

NIVEL TECNOLÓGICO
En la campaña 2019/20 se observó un aumento en la tecnología media aplicada en soja. El indicador de nivel tecnológico medio se incrementó en detrimento del nivel tecnológico bajo principalmente, que registró el valor mínimo de la serie histórica. El nivel alto disminuyó un punto en relación a la campaña anterior.

Haciendo un análisis más detallado, la producción de soja de primera se concentró en el nivel tecnológico medio con un 60% de adopción, y el nivel tecnológico alto alcanzó el 37%. La soja de segunda presentó una distribución similar, con un mayor porcentaje de nivel medio y un menor porcentaje de alto.

Tanto la utilización de insumos como las prácticas de manejo aplicadas en soja, conforman el nivel tecnológico. Por lo tanto, todavía existe un potencial por explorar para seguir aumentando la productividad o mejorando el uso de los recursos.

La elección del genotipo a utilizar en relación al grupo de madurez suele ser la primera decisión por parte del productor al planificar el cultivo. El avance de las etapas fenológicas de un grupo de madurez depende de la temperatura (T°) y del fotoperíodo (FP).
Los materiales largos son más sensibles al FP por lo tanto se utilizan a medida que disminuye la latitud y aumenta la estación libre de heladas. Por el contrario, los materiales cortos son menos sensibles al FP y dependen más de la T°.
Por otro lado, en fechas de siembra habituales y en similares condiciones ambientales, la duración de la etapa siembra-floración es más larga cuanto mayor es el número del GM. Todos los cultivares de soja reducen sus días de emergencia a madurez con el atraso en la fecha de siembra. Por lo tanto, resulta claro que en el cultivo de soja la elección de la fecha de siembra asociado al GM elegido tendrá un alto impacto en la determinación del rendimiento potencial; ya que su combinación determina la fecha en que transcurrirá el período crítico del cultivo.

El cultivo de soja presenta el mayor porcentaje de adopción de siembra directa de los principales cultivos de grano del país. En la campaña 2019/20 su adopción fue del 93%, 1 p.p. menor a la campaña 2018/19.
Uno de los principales motivos de dichadisminución se debe a la utilización de labranza convencional para el manejo de
malezas resistentes (por ejemplo: nabo y rama negra).
El 93% nacional de adopción de siembra directa se compone de un 92% en soja de primera y un 94% en soja de segunda.

La densidad óptima de un cultivo se define como el número mínimo de plantas que permite alcanzar los máximos rendimientos.
Para las diferentes zonas del país la densidad de plantas en soja varía según ambiente y fecha de siembra.
La densidad promedio nacional de soja fue 67 Kg semilla/Ha en la campaña 2019/20. De manera desagregada, la densidad en soja de primera fue de 66 Kg semilla/Ha, y de 69 Kg semilla/Ha en la de segunda.
Al atrasar la fecha de siembra, la soja de segunda presenta menor crecimiento vegetativo, por lo tanto se tiende a utilizar
mayores densidades para compensar el menor tamaño de plantas.
La soja es un cultivo que limita por recursos, por tal motivo es fundamental ajustar la distribución espacial en el lote.

FERTILIZACIÓN
SOJA

El manejo adecuado de la nutrición y fertilización de cultivos permite mejorar el balance de nutrientes en el suelo, mejorar la respuesta en rendimiento y aumentar el nivel de proteína en el grano.
El promedio nacional de fertilización fosfatada en soja fue de 11 Kg / Ha en la campaña 2019/20, observándose un incremento de 2 Kg/Ha con respecto a la campaña anterior. Esto se explica principalmente por el aumento en las dosis aplicadas en la mayoría de las regiones.
La fertilización azufrada en soja, proveniente de fuentes azufradas más fosfatadas, presentó un promedio nacional de 5 Kg/Ha, similar a la campaña pasada. Los valores mas bajos se ubicaron en el NEA Este, Cuenca del Salado y en el Sur de la provincia de Buenos Aires. NOA, zona núcleo y norte de Córdoba presentaron la dosis más alta de 6 Kg/Ha.
Estos elementos son importantes debido a que en condiciones de estrés le brindan al cultivo un carácter protector. Una deficiencia de estos puede afectar la formación del área foliar y, por lo tanto, disminuir la cantidad de radiación acumulada, su crecimiento y la producción de fotoasimilados; repercutiendo negativamente en el estado general del cultivo.

Primicias Rurales

Fuente: RETAA

Google trae a la Argentina los robots que monitorean “planta por planta”

Google trae a la Argentina los robots que monitorean “planta por planta”

Buenos Aires, 23 octubre (PR/20) — Google trabaja en el agro argentino con robots de última generación que pueden recorrer los campos y monitorear “planta por planta”.

Se trata del denominado Proyecto Mineral, desarrollado a través de la empresa X, integrante de Alphabet, la compañía matriz de Google.

El objetivo central del Proyecto es reunir toda la información posible sobre la forma de crecimiento de los cultivos.

Alphabet informó que ya está trabajando con productores en Argentina, Canadá, Sudáfrica y Estados Unidos.

Los robots cuentan con estructuras de alto despeje para recorrer los cultivos sin dañarlos.

Hacen el conteo de plantas y frutos y acumulan datos sobre altura, superficie foliar y tamaño de los granos.

“Esperamos que mejores herramientas permitan a la industria agrícola transformar la forma en que se cultivan los alimentos”, sostiene Elliott Grant, líder del Proyecto Mineral.

“¿Y si cada planta pudiera ser monitoreada y se le diera exactamente la nutrición que necesita? ¿y si pudiéramos desligar los factores genéticos y ambientales del rendimiento de los cultivos?”, plantea.

Toda la información se conecta a un sistema de aprendizaje automático o inteligencia artificial para tratar de detectar patrones e ideas que resulten útiles para los productores.

Primicias Rurales

Fuente: MAQUINAC

Se inicia el período para declarar envases fitosanitarios formulados registrados

Se inicia el período para declarar envases fitosanitarios formulados registrados

Buenos Aires, 14 octubre (PR/20) — Está vigente el período para que las empresas declaren los envases de productos fitosanitarios formulados registrados ante la Dirección de Agroquímicos y Biológicos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).

Las empresas dispondrán de 15 días hábiles para cargar en el Sistema de Registro de Productos Fitosanitarios del Senasa los envases de estos productos formulados e inscriptos a su nombre.

Para realizar la carga, deberán ingresar a través del sitio web de la Afip – Servicios habilitados mediante su clave fiscal.

Los datos que se solicitan de cada envase son los siguientes: tipo (ej. bidón, botella, caja, sachet, etc), material (ej. cartón, plástico, PET, etc), capacidad total, contenido neto y peso.

Asimismo, para los productos/envases que en la actualidad son alcanzados por la Resolución 369/2013, deberán agregar el número de identificación global de articulo comercial estándar GS1 (GTIN, por sus siglas en ingles) que le corresponda.

Este registro de envases obedece a lo dispuesto por la Ley 27.279, que establece los presupuestos mínimos de protección ambiental para la gestión de envases vacíos de fitosanitarios, debido a la toxicidad del producto que hayan contenido y por lo que requieren una gestión diferenciada y condicionada.

Se podrá acceder al instructivo del Registro de Productos Fitosanitarios del Senasa.

Asimismo, se encuentra disponible el manual para realizar la Adhesión, delegación y aceptación de designación ante la AFIP

Para mayor información ingresar a la página web del Senasa o enviar un correo electrónico a: declaracionfitosanitarios@senasa.gob.ar

Primicias Rurales

Fuente: Senasa