Soja: un grupo de científicos argentinos mejoró la fijación de nitrógeno con un método físico

Soja: un grupo de científicos argentinos mejoró la fijación de nitrógeno con un método físico

Buenos Aires, 4 mayo (PR/20) — Por Juan M. Repetto | FAUBA — Un trabajo de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA) y de la Facultad Regional Venado Tuerto de la Universidad Tecnológica Nacional (FRVT–UTN), publicado en la edición de marzo de la revista científica Scientific Report, logró mejorar sensiblemente la fijación biológica de la soja, mediante un tratamiento en las semillas realizado con plasmas no térmicos, un método físico que ya había arrojado excelentes resultados cuando se lo utilizó para controlar patógenos. El incremento en la disponibilidad de este nutriente podría traducirse en aumentos en el rendimiento de las plantas.

Con esta tecnología, los investigadores ya habían logrado controlar, en 2015, hasta 100% la infección provocada por el hongo Fusarium en semillas de soja. Y en 2019 eliminaron hasta el 80% del complejo de hongos Diaporthe/Phomopsis, responsable de grandes pérdidas económicas en semillas de la misma oleaginosa.

Además, en un trabajo anterior, realizado en condiciones de invernáculo, demostraron que el tratamiento con plasma es capaz de mejorar el crecimiento de la soja en términos de número de vainas (6%), número de semillas (4%) y peso seco total de las semillas (11%) por planta.

“Los plasmas no térmicos constituyen una tecnología novedosa con múltiples aplicaciones biológicas dado que para generarlos se emplean procesos a temperatura ambiente, presión atmosférica y rápidos que, además, no dejan residuos químicos en el ambiente”, explicó Karina Balestrasse, profesora de la cátedra de Bioquímica de la FAUBA e investigadora independiente del Instituto de Investigaciones en Biociencias Agrícolas y Ambientales (INBA UBA-CONICET), quien está a cargo de las investigaciones.

“A través de nuestros resultados, demostramos por primera vez los efectos a largo plazo de los tratamientos con plasmas no térmicos aplicados a semillas, y la mejora sustancial que producen sobre la fijación biológica del nitrógeno y en las plantas crecidas. Proponemos su uso como una práctica de rutina para el tratamiento de semillas antes de la siembra para cultivos comerciales y de cobertura”, agregó, aunque advirtió que aún resta tener los permisos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y del Instituto Nacional de Semillas (INASE) para comercializar el servicio.

Tras la exposición de las semillas al plasma no térmico, las plantas crecidas evidenciaron mejoras en todos los parámetros biométricos evaluados. El peso fresco de las raíces y de las hojas fueron superiores al control en un 37 y 30%, respectivamente.

Asimismo, el área foliar total de las plantas correspondiente a los tratamientos mostró mejoras del 27%, en promedio, en comparación con el control.

Coincidiendo con estos resultados, ambos tratamientos con plasma aumentaron el número de nódulos en la raíz principal y también la biomasa nodular total, produciendo un incremento del 73% en este último parámetro. También se observó una respuesta importante en las plantas de soja tras el tratamiento en lo que respecta al estímulo del crecimiento radical.

Del laboratorio al campo
Los ensayos se realizaron en los laboratorios de Descargas Eléctricas (UTN) y de la FAUBA, donde se aplicó el tratamiento con plasma, y luego las plantas crecieron en diferentes condiciones, tanto en invernáculos como a campo.

Estos últimos ensayos se realizaron en la localidad de Diego de Alvear, provincia de Santa Fe, en la zona núcleo agrícola del país, durante las últimas dos campañas, y contaron con la colaboración del grupo Agroconsultor S.A. Los resultados fueron corroborados en condiciones de producción para la campaña 2018/19.

“No obstante tenemos que terminar de evaluar los resultados de la campaña 2019/20 y de esta manera validar nuestros resultados con dos ensayos a campo”, dijo Balestrasse.

Además, la investigadora informó que “las mejoras biométricas observadas en las plantas fueron acompañadas por mejoras en parámetros bioquímicos relativos a la fijación biológica de nitrógeno como la actividad de la nitrogenasa y en el contenido de leghemoglobina en los nódulos de la raíz principal, parámetros que evidenciaron aumentos del 50% y el 94%, respectivamente, en respuesta al plasma no térmico”.

“Estos resultados nos permiten afirmar que los nódulos de las plantas correspondientes a los tratamientos con plasma no térmico se encontraban fijando nitrógeno más activamente que en la situación control. El contenido de nitrógeno total en los tejidos fue 25% superior en las plantas correspondientes a los tratamientos con plasma que en el control, indicando que la activa fijación biológica de nitrógeno verificada en las plantas de los tratamientos con plasma se tradujo en un incremento en el contenido de nitrógeno en los tejidos vegetales”, afirmó.

“En primer lugar, sugerimos que el efecto del plasma no térmico sobre el crecimiento radical pudo estar involucrado en el posterior estímulo de la nodulación. Consecuentemente, el incremento en la nodulación pudo haber sido responsable del estímulo del crecimiento general de la planta”, agregó.

A raíz del trabajo realizado en soja, el cual permitió desarrollar la tesis doctoral de María Cecilia Pérez Pizá, se sumaros otras temáticas como el análisis de semillas de trigo con fusarium, que está siendo realizado por Pablo Vallecorsa, becario posdoctoral CONICET.

Por otro lado, Carla Zilli está trabajando en la aplicación de plasmas para el control de plagas primarias y secundarias, como son los gorgojos, donde ya se puso a punto la tecnología para controlar los insectos. “Los resultados son promisorios, ya que obtuvimos un control de todo el ciclo de vida de los gorgojos, es decir, no sólo del insecto sino de los huevos y las larvas. Por lo tanto logramos un efecto ovicida e insecticida. Ahora estamos trabajando sobre aplicaciones directas sobre harinas”, dijo Balestrasse.

Otro objetivo es trabajar con frutos, para lo cual se sumó la cátedra de Fruticultura de la FAUBA. “Ya hicimos nuestros primeros ensayos con arándano. En mayo nos hubiera tocado hacer un nuevo ensayo, pero tuvimos que postergarlo para noviembre por la situación actual de la pandemia”, concluyó.

Primicias Rurales

Fuente: Agrofy News

Uvas y frutales: fertilizar para no perder hasta el 50% de la próxima cosecha

Uvas y frutales: fertilizar para no perder hasta el 50% de la próxima cosecha

Buenos Aires, 16 marzo (PR/20) — La producción de uvas y frutales está entrando en su etapa final. Las recomendaciones de Compo Expert para aportar nitrógeno y fósforo garantizando buenos resultados en la campaña venidera.

Mientras en las zonas pampeanas los productores comenzaron a levantar los primeros lotes de soja y de maíz, en Cuyo y el Alto Valle de Río Negro el proceso de recolección de uvas y frutales ya está en su etapa final.

En el caso de las frutas de carozo y de pepitas, el grueso de la cosecha ya finalizó; en cuanto a la producción vitivinícola, ya está casi terminada en las uvas blancas y resta el avance en las tintas.

Por eso, para los agricultores de esa zona del país, es momento de comenzar a pensar en la postcosecha. Puntualmente, en las labores de fertilización que hay que realizar para mejorar el crecimiento radicular y las reservas de las plantas, de cara a la próxima campaña.

Según Guillermo Fourcade, responsable técnico comercial de Compo Expert en la zona de Cuyo y el Alto Valle, no hay que dormirse: “Para que sea eficiente y logre los resultados esperados, este proceso debe ejecutarse desde marzo y, como máximo, hasta el 15 de abril”, recomienda.

Por encima de esa fecha, el riesgo es que la planta comience el proceso de entrada en dormición, donde en vez de absorber nutrientes del suelo comienza a enviar los foto asimilados a los órganos de reserva, concluyendo en la caída de hojas de la planta, entregue las hojas y, al no tomar correctamente el nutriente, su aplicación sea ineficaz.

En este contexto, pensar y ejecutar una buena estrategia de fertilización no es una cuestión menor: representa entre 30 y 50 por ciento de la producción futura o del año próximo de la planta.

“No hacer una fertilización correcta puede poner en riesgo hasta la mitad de la cosecha del año siguiente”, remarca Fourcade.

Productos

Esta fertilización debe implementarse a través de dos nutrientes clave: nitrógeno (para aumentar las reservas de la planta) y fósforo (para un mejor desarrollo radicular).

En concreto, son dos los productos que propone Compo Expert: Novatec, en el caso de los nitrogenados; y Hakaphos Violeta, para los fosforados.

Para Fourcade, alimentar las reservas de la raíz es fundamental. “El nitrógeno entra en el ciclo de la planta y fomenta la producción de aminoácidos y proteínas. En el caso de Novatec, tiene una molécula particular, “DMPP (dymetil pirazol fosfato), inhibidor de la nitrificación, permaneciendo el nitrógeno como catión amonio, el cual al ser absorbido por la planta le permite un ahorro energético al momento de sintetizar aminoácidos y, al momento de su adopción, permite que los frutales tengan una rápida y eficiente síntesis de aminoácidos”, explica Fourcade.

En cuanto a las dosis, “como regla general, el fósforo que uno aplica no puede ser menor a entre 40 por ciento y 50 por ciento de la necesidad que tenga la planta de ese nutriente, a nivel anual. En el nitrógeno, el rango va de 20 por ciento a 30 por ciento”, agregó.

Primicias Rurales

Fuente: Compo Expert

La importancia del manejo del potasio en la región del Litoral

La importancia del manejo del potasio en la región del Litoral

Buenos Aires, 12 febrero (PR/20) — En una recorrida por ensayos de potasio en soja, maíz y arroz en Entre Ríos y Corrientes, Fertilizar, junto a referentes locales, mostraron las deficiencias que ya se observan de este nutriente y manifestaron la necesidad de continuar estudiando su respuesta en los diferentes cultivos de la región.

Fertilizar Asociación Civil, junto a Uralkali Trading SIA y Nitron Group, organizó una recorrida de la red de ensayos de potasio en la región Pampeana Este, los días 6 y 7 de febrero pasados. Esta red de ensayos se lleva a cabo en colaboración con el Ing. Agr. M.Sc. Juan Orcellet, de la EEA INTA de Concepción del Uruguay, el Dr. César Quintero, de la ‎Facultad de Ciencias Agropecuarias-Universidad Nacional de Entre Ríos (FCA-UNER), y el Ing. Agr. M.Sc. Enrique Figueroa, de la EEA INTA de Mercedes, y con la coordinación general del Dr. Fernando O. Garcia.

Esta red de ensayos surge a partir de la baja disponibilidad de potasio en los suelos del este de la región pampeana, según se determinó en el relevamiento realizado por Fertilizar con la Unidad Integrada Balcarce (INTA y Facultad de Ciencias Agrarias) y que fuera presentado en el Simposio Fertilidad 2019. “El relevamiento, donde comparamos la situación prístina de los suelos con la situación de los mismos en 2011 y luego en 2018, permitió generar un mapa de fertilidad e identificar temas urgentes -como materia orgánica, fósforo y pH- y temas importantes como lo son las bases, el potasio, el calcio y el magnesio, y los micronutrientes como el zinc y el boro. Justamente en el Litoral se destacaban las fuertes caídas de potasio entre 2011 y 2018”, comentó la Ing. Agr. Ma. Fernanda González Sanjuan, gerente ejecutiva de la entidad.

“En el mapa de fertilidad y disponibilidad de nutrientes lo que habíamos visto eran muchas propiedades que fueron degradándose, perdiéndose, con caída de fertilidad en términos generales y entre los cuales justamente se destacaba el potasio”, señaló el Dr. Fernando García.

La recorrida convocó a un numeroso grupo de colegas y productores de la región incluyendo asesores, técnicos de empresas e investigadores, que fueron dándose cita en los distintos sitios. Esto demuestra la inquietud del sector productivo en determinar las necesidades de potasio para los cultivos y conocer más sobre el manejo correcto del nutriente.

Los Ing. Agr. Juan Orcellet y Juan J. Debattista de la EEA INTA Concepción del Uruguay presentaron los ensayos de soja y maíz en la zona de Guayleguaychú, Entre Ríos, donde se observaron claras deficiencias de potasio y respuesta a la fertilización con este nutriente. “Los suelos en estos sitios presentan valores de potasio en suelo muy por debajo de 150 ppm, un valor crítico determinado en otros países como Uruguay”, destacaron los especialistas.

En San Salvador, Entre Ríos, el Dr. Cesar Quintero y su equipo de la FCA-UNER presentó un ensayo de arroz. El grupo de trabajo del Dr. Quintero viene observando deficiencias y respuestas a potasio en arroz hace ya algunos años y enfatizan el efecto que tienen los altos niveles de calcio y magnesio, los cuales afectan la absorción de potasio por el cultivo. “Visualmente, las respuestas a potasio en arroz se observan en estados avanzados, ya que la deficiencia afecta el tamaño de la panoja”, comentó el Dr. Quintero.

En Mercedes (Corrientes), el Ing. Agr. Enrique Figueroa y su equipo presentaron los ensayos que realizan en la EEA INTA. Los suelos de la zona presentan valores por debajo o cercanos a los considerados críticos y las respuestas a potasio son frecuentes en cultivos como arroz y maíz. “En un maíz temprano cosechado recientemente, se obtuvo una respuesta en rendimiento del 65%, 4933 kg/ha sin potasio vs. 8145 kg/ha con potasio”, indicó el Ing. Agr. Figueroa.

A diferencia de otros nutrientes, como el fósforo con el cual la Argentina tiene más experiencia, el potasio mantiene una oferta sostenida al cultivo hasta que se agota. En ese momento repentinamente muestra una deficiencia muy severa y puede generar grandes pérdidas para la producción argentina y revertir esta situación requiere de una fertilización adicional”, agregó Fernando García.

Desde Fertilizar Asociación Civil afirman que se debe profundizar el conocimiento sobre potasio y su manejo en todo lo que es el Litoral. “Es por eso que organizamos esta red de ensayos en esta zona, de manera de generar suficiente información local de base y un sistema de monitoreo para realizar un buen manejo y fertilizar con la dosis correcta en el momento y la forma adecuadas”, concluyó María Fernanda González Sanjuan.

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Fuente: Fertilizar Asociación Civil

Un doble golpe de bioestimulantes y fertilizantes para que la soja rinda hasta 10% más

Un doble golpe de bioestimulantes y fertilizantes para que la soja rinda hasta 10% más

Buenos Aires, 10 febrero (PR/20) — La mayoría de los lotes de soja en todo el país, fundamentalmente los de siembra temprana, están ingresando en período crítico de definición de rendimiento. Las lluvias ocurridas en las últimas semanas han sido un bálsamo que ayuda a pensar en buenos rindes de cara a la cosecha, que para consolidarse necesitarán también del aporte de nutrientes y bioestimulantes que los potencien.

Según Enrique Cirolini, asesor Técnico Comercial de Compo Expert en la zona de Buenos Aires, un problema en que incurren con frecuencia los productores de la oleaginosa es que la “subfertilizan”.

“Hoy en día existen muchas herramientas que son interesantes y ayudan a las plantas a protegerse mejor de situaciones de estrés, y a alcanzar ese plus de rendimiento que permite llevar a los lotes a su máximo potencial”, subraya al respecto Cirolini.

La recomendación de Compo Expert, en este sentido, es una estrategia de doble impacto:

1) Aplicar el bioestimulante Basfoliar Kelp que fortalece al cultivo con las numerosas hormonas benéficas obtenidas de la alga Ecklonia. La dosis aconsejada es de entre medio litro y un litro por hectárea, dependiendo de la evaluación que se haga del cultivo.

“Si la soja está en estadio vegetativo, ayuda a un mejor desarrollo radicular de la planta y a un mayor desarrollo foliar. Crece más sana, más fuerte y con más vigor. Si está en un estadio reproductivo, se logra una mejor floración, y se favorece la elongación del tallo y la formación de una mayor cantidad de chauchas”, resume Cirolini.

2) Fertilizar con dos kilogramos por hectárea de Basfoliar Soja, un producto NPK (nitrógeno, fósforo y potasio) y con microelementos que es ideal aplicarlo en los momentos de mayor requisito de nutrientes de la planta: entre R1 y R4.

“En este caso, se prepara mejor la planta para la época de cosecha y un aspecto fundamental es que este fertilizante tiene mucha plasticidad: puede ser aplicado con otros fitosanitarios, como fungicidas o insecticidas para control de plagas y enfermedades, sin problemas”, añade el asesor de Compo Expert.

Beneficios

Los resultados logrados por la red de ensayos de la empresa muestran que seguir una estrategia como la mencionada arroja muy buenos resultados productivos.

“Hemos detectado variaciones de entre 250 y 400 kilos por hectárea más que con un planteo sin estas aplicaciones. Significa una diferencia de entre seis por ciento y diez por ciento en la respuesta”, precisa Cirolini.

Y completa: “Esto es más importante aún en años malos. Los bioestimulantes, sobre todo, son claves hoy en día que, por diversos factores, los cultivos viven estresados”.

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Fuente: Compo Expert

Desarrollan un modelo para calcular la dosis óptima de fertilización en verdeos

Desarrollan un modelo para calcular la dosis óptima de fertilización en verdeos

Buenos Aires, 4 febrero (PR/20) — El equipo del Proyecto Rotaciones en Tambo del Área de Lechería CREA desarrolló un modelo que permite estimar el nivel de fertilización óptimo de verdeos de invierno.

A partir del valor de mercado de diferentes fuentes de fertilizantes y de datos de manejo y estado del régimen hídrico, el modelo –montado sobre una planilla Excel– calcula la Dosis Óptima Económica (DOE) de la cantidad por aplicar en base a la determinación del Costo Directo, Ingreso Bruto e Ingreso Neto.

La planilla además dispone de un esquema para realizar un análisis de sensibilidad del Ingreso Neto en función de variaciones en la eficiencia de cosecha del verdeo y de los precios de los fertilizantes y de la leche.

“Es muy común que la decisión de fertilización esté basada en el precio de los fertilizantes o la financiación, pero en muchas situaciones el factor determinante está dado por la capacidad de aprovechamiento del pasto; el manejo profesional de ese recurso resulta fundamental para el aprovechamiento de la inversión”, explicó Gonzalo Berhongaray, coordinador del Área de Lechería de CREA, en un artículo publicado por Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA).

“Las metodologías complejas para crear modelos que permitan la optimización de las fertilizaciones fueron desarrollas en cultivos, pero eran una cuenta pendiente para verdeos de invierno, por lo que, a partir de una revisión y puesta en común de múltiples ensayos y bibliografía en la materia, elaboramos un modelo de respuesta a la fertilización según zona climática, fuente, momento y dosis de fertilización”, añade.

El proyecto Rotaciones en Tambo, que cuenta con el apoyo del Laboratorio SueloFértil de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), es uno de los programas estratégicos del Área de Lechería CREA. Participaron además del desarrollo de esta herramienta el Conicet y FCA-UNL.

Primicias Rurales

Fuente: Valor Soja

Constatan aumento del uso de fertilizantes

Constatan aumento del uso de fertilizantes

Buenos Aires, 30 enero (PR/20) — En la actualidad, la humanidad debe hacer frente al desafío de la seguridad alimentaria, cuidando el medio ambiente y conservando los recursos naturales para las generaciones futuras. En este
sentido, el mundo debe producir una mayor cantidad de alimentos, aumentando la productividad y haciendo uso de los recursos naturales de manera eficiente y sustentable.

La fertilización es una de las principales prácticas agronómicas para atender este objetivo, al elevar los techos
productivos de los cultivos y ayudar a conservar la productividad de los suelos, al devolverle los nutrientes que se extraen en el proceso productivo.

En Argentina, en la campaña 2018-2019 el consumo total de fertilizantes se incrementó un 21% respecto del ciclo 2017-2018. Este importante aumento estuvo ligado a dos causas fundamentales. En primer lugar, la expansión del área sembrada con gramíneas que traccionan fuertemente la demanda de fertilizantes nitrogenados: cebada, trigo y maíz incrementaron su área en un 10,5%, 11% y 8,8% respectivamente.

En segundo lugar, la campaña reportó aumentos de las dosis de fertilización en dichos cultivos, especialmente de los fertilizantes líquidos N+S y Urea. Los incrementos de las dosis se encuentran ligados en gran medida al aumento de las precipitaciones en la campaña 2018/19, clave para la absorción de los nutrientes por parte de las plantas.

Por otro lado, la campaña arrojó mayores porcentajes de productores que realizan análisis de suelo previo a la fertilización. Los aumentos más significativos se registraron en trigo, maíz y sorgo con 5, 7 y 8 puntos porcentuales de aumento, respectivamente.

El incremento de esta práctica sugiere una mejora dentro de los procesos productivos, ya que el diagnóstico de la
disponibilidad de nutrientes en el suelo es un elemento clave al momento de planificar la fertilización en vías de realizar aplicaciones más eficientes.

En general, las dosis de nitrógeno tendieron a aumentar durante las últimas campañas.
Maíz, trigo y cebada presentaron las mayores dosis promedio. Sin embargo, aún se encuentran por debajo de las dosis para las cuales los cultivos presentan respuesta a la fertilización en Kg de grano cosechado por Kg de nutriente aplicado; es decir, aún existe eficiencia agronómica por cubrir y potencial de rinde por ganar, aspectos clave en relación al intento del cierre de brechas productivas.

En el caso de soja, el aporte de nitrógeno proviene principalmente de las fuentes fosfatadas o sulfatadas, no siendo común el uso de fuentes puramente nitrogenadas en este cultivo.

Con respecto a fósforo, la campaña 2018-2019 arrojó valores de dosis muy similares en general, en relación a las dos campañas anteriores.

En el caso de soja, si bien el promedio ponderado por área de soja total fue de 9 KgP/Ha, hubo diferencias significativas para soja de primera y de segunda: 11 KgP/Ha y 5 KgP/Ha, respectivamente.

Los Núcleos Norte y Sur, Santa Fe Norte, Centro de Bs. As., y Entre Ríos aumentaron las dosis
entre 7 y 20 KgN/Ha, con respecto a la campaña 2017/18. Este último importante aumento se
produjo en Núcleo Norte, alcanzando los 95 KgN/Ha.

Puntualmente, en el caso de maíz temprano, San Luis presentó un aumento de 10 KgN/Ha
promedio con respecto a 2017-2018, y en maíz tardío el Norte de La Pampa – Oeste de Bs. As.
presentó un aumento de 8 KgN/Ha promedio.

Gran parte del aumento de las dosis en la campaña 2018/19 con respecto a la anterior, se explica por las lluvias – componente clave para la fertilización – que habían sido muy escasas en 2017-2018.

Las dosis promedio de fósforo aplicado en maíz total (temprano y tardío) aumentaron 6 KgP/Ha en las regiones de Santa Fe Centro y Norte y Norte de La Pampa – Oeste de Bs. As, y 8 KgP/Ha en las regiones NEA Este y Núcleo Sur, con respecto a la campaña 2017-2018.

Fertilización nitrogenada en trigo (KgN/Ha aplicada)
En trigo la dosis promedio de nitrógeno aplicado en la campaña 2018-2019 fue de 62 KgN/Ha.
Las regiones NEA Oeste, Centro – Este de Entre Ríos y el Sur de Córdoba aumentaron entre 14 y 19 KgN/Ha respecto de la
campaña 2017/18, habiendo sido el aumento de las lluvias, un factor determinante.
Por el contrario, el NEA Este y Corrientes – Misiones disminuyeron 12 y 11 KgN/Ha, respectivamente.
La dosis de fósforo promedio para trigo fue de 12 KgP/Ha.
En las distintas regiones del país, las dosis se mantuvieron muy similares respecto de la campaña 2017-2018.
Las últimas campañas relevadas muestran como tendencia a las regiones del Sudeste de Bs. As., Cuenca del Salado y Núcleo Sur como las regiones con mayor dosis de fósforo aplicado.

Fertilización nitrogenada en cebada (KgN/Ha aplicada)
En la campaña 2018-2019 la dosis promedio de nitrógeno en cebada se incrementó entre 9 y 26 KgN/Ha en las regiones del Centro de Bs. As., Córdoba y Centro – Este de Entre Ríos, donde las lluvias han jugado un rol fundamental.
En Núcleo Norte y Norte de La Pampa –Oeste de Bs. As., en cambio, las dosis disminuyeron 11 y 14 KgN/Ha
respectivamente.
En el caso de fósforo, las dosis en el cultivo de cebada permanecieron muy similares con respecto a la campaña 2017/18, salvo en las regiones del Norte de La Pampa – Oeste de Bs. As. y Sudoeste de Bs. As. – Sur de La Pampa, en donde las dosis disminuyeron entre 3 y 4 KgP/Ha.

Fertilización fosfatada en soja (KgP/Ha aplicada)
En general, se registraron disminuciones en las dosis para el cultivo en varias regiones del país, con respecto a la
campaña 2017/18.

En soja de primera, el NEA Este, Sur de Córdoba y Centro – Este de Entre Ríos presentaron disminuciones entre 3 y 9
KgP/Ha. El NOA, Norte de La Pampa – Oeste de Bs. As. y el Sudeste de Bs. As. mostraron aumentos de dosis entre 2 y 3
KgP/Ha.
Para soja de segunda se registró la mayor cantidad de regiones con disminuciones en las dosis de fósforo. El NOA, NEA Este, Córdoba, Santa Fe Centro y Norte, Núcleo Sur, Centro – Este de Entre Ríos, Norte de La Pampa – Oeste de Bs. As. y
Sudeste de Bs. As. presentaron diminuciones entre 3 y 14 KgP/Ha.
Estas dosis corresponden a la fertilización alrededor de la siembra del cultivo. Sin embargo, la planificación de la fertilización fosfatada en soja, a menudo incluye aportes de fósforo en el principal cultivo antecesor: Trigo. Esta práctica se basa en la persistencia del fósforo en el suelo y la posibilidad de disminuir el número de aplicaciones y reducir el tiempo operativo
del cultivo de soja de segunda

Primicias Rurales

Informe: Departamento de Investigación y Prospectiva de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires