Una jornada para honrar la labor de Ignacio Lucas Albarracín y renovar el compromiso con la tenencia responsable, la sanidad y el respeto por todas las especies.

 

 

 

 

 

 

 

Buenos Aires, miércoles 29 abril (PR/26) — Hoy, 29 de abril, se celebra el Día del Animal en Argentina, una fecha con un profundo arraigo nacional. Este día conmemora el fallecimiento del Dr. Ignacio Lucas Albarracín, quien fue el gran pionero en la defensa de los derechos de los animales en nuestro país y fundador de la Sociedad Argentina Protectora de los Animales.

Gracias a su incansable labor, se impulsó la Ley Nacional de Protección de Animales (N° 2.786) en 1891, sentando las bases legales contra el maltrato.

Es fundamental recordar que, a diferencia de nuestro país, el resto del mundo celebra el Día Mundial de los Animales el 4 de octubre, en honor a San Francisco de Asís.

La jornada invita a reflexionar sobre el compromiso diario que implica convivir con otras especies. Se busca promover la tenencia responsable, asegurando un entorno seguro que incluya castración, vacunación y desparasitación, pilares básicos para evitar el abandono y las enfermedades.

En el ámbito de la producción, el bienestar animal en el ganado es crucial para una gestión responsable. Este concepto se basa en las 5 libertades: estar libres de hambre y sed, de incomodidad, de dolor o enfermedad, de miedo y poder expresar su comportamiento natural. En el campo, esto se traduce en un manejo racional, nutrición adecuada y prácticas como el destete consciente para reducir el estrés.

La historia de nuestra relación con los animales tiene también un fuerte componente espiritual. San Francisco de Asís, patrono de los animales y ecologistas, consideraba a todas las criaturas como «hermanos menores».

Su legado se resume en la famosa Leyenda del Lobo de Gubbio, donde la compasión logró domesticar a una fiera, simbolizando la paz y el respeto universal.

Celebrar este día es, en definitiva, celebrar el amor incondicional. El bienestar animal no solo es una cuestión ética para las mascotas domésticas, sino una necesidad productiva y humana que exige un trato digno, sanidad rigurosa y el rechazo total a cualquier forma de maltrato.

Primicias Rurales

Fuente: Varias