Poli en San Cayetano: “La inflación asfixiante que padecemos genera miseria”

Poli en San Cayetano: “La inflación asfixiante que padecemos genera miseria”

Buenos Aires, 7 agosto (PR/22)– El Arzobispo de Buenos Aires y cardenal primado de la Argentina, Mario Poli, remarcó este domingo que “la inflación asfixiante que se padece genera miseria”, al tiempo que indicó que “esta Argentina nos duele a todos”.

“El pan que alimenta nuestra vida y que diariamente se hace más inalcanzable a causa de la inflación asfixiante que padecemos y que genera miseria”, precisó Poli al encabeza la misa central en la Iglesia de San Cayetano por la peregrinación en ese santuario del barrio porteño de Liniers.

El Arzobispo se refirió al relato “del buen samaritano” relatada en el evangelio del día y le pidió a los miles de fieles que asistieron a la celebración del patrono del Pan y del Trabajo que se dejen “interpelar por la parábola, capaz de poner de manifiesto las actitudes solidarias y fraternas que permitan reconstruir esta Argentina que nos duele a todos”.

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En el marco de la primera peregrinación al santuario de San Cayetano después de la pandemia de Covid-19, Poli sostuvo: “El ejemplo del buen samaritano nos devuelve a una mirada solidaria de la realidad, no para escandalizarnos, que de nada sirve, sino para conmovernos y comprometernos. Mientras tanto, supliquemos el pan de cada día, como nos enseñó Jesús en el Padre Nuestro”.

La misa se llevó a cabo luego de la marcha que encabezaron movimientos sociales desde ese santuario hacia la Avenida 9 de Julio.

“Cómo no pensar en la cantidad creciente de hermanos y hermanas que se acercan cotidianamente a los comedores y merenderos, en los adultos mayores, que no pueden comprar sus remedios, en las familias cuyos ingresos son cada vez más insignificantes. Como reza una canción religiosa ´No es posible morirse de hambre en la tierra bendita del pan, no es posible´”, afirmó el cardenal durante su discurso.

Asimismo, añadió: “El pan que se pide para todos, el que se logra con el propio trabajo es un clamor de justicia”.

Poli instó a unir a todos los argentinos, sin importar la ideología o interés político, y destacó la importancia de quienes sacrifican parte de su día a día para poder ayudar y solidarizarse con otros, con el objetivo de mantener firme la virtud de la esperanza.

“Cuando pasemos frente a la imagen de San Cayetano confiemos en nuestras necesidades y no olvidemos pedir por la Patria de todos, la Patria de todos, sin grietas”, afirmó.

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Por último, el Arzobispo de Buenos Aires precisó: “Son los samaritanos de nuestros días que comparten sus tiempo y sus bienes y sin medir sacrificio renuevan en el cuerpo social el anhelo de felicidad que Dios ha puesto en el corazón de cada ser humano, la esperanza”.

“La virtud que sostiene las pruebas y nos hace esperar tiempos de encuentro y de paz entre los argentinos”, concluyó.

Primicias Rurales
Fuente: Escrito por Noticias Argentinas
Al que mucho se le dio, mucho se le reclamará; al que mucho se le confió, más aún se le pedirá»

Al que mucho se le dio, mucho se le reclamará; al que mucho se le confió, más aún se le pedirá»

Lectura del santo evangelio según san Lucas (12,32-48):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No temas, pequeño rebaño, porque vuestro Padre ha tenido a bien daros el reino.
Vended vuestros bienes y dad limosna; haceos bolsas que no se estropeen, y un tesoro inagotable en el cielo, adonde no se acercan los ladrones ni roe la polilla. Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
Tened ceñida vuestra cintura y encendidas las lámparas. Vosotros estad como los hombres que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame.
Bienaventurados aquellos criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela; en verdad os digo que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y, acercándose, les irá sirviendo.
Y, si llega a la segunda vigilia o a la tercera y los encuentra así, bienaventurados ellos.
Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora viene el ladrón, velaría y no le dejaría abrir un boquete en casa.
Lo mismo vosotros, estad preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre».
Pedro le dijo:
«Señor, ¿dices esta parábola por nosotros o por todos?».
Y el Señor dijo:
«¿Quién es el administrador fiel y prudente a quien el señor pondrá al frente de su servidumbre para que reparta la ración de alimento a sus horas?
Bienaventurado aquel criado a quien su señor, al llegar, lo encuentre portándose así. En verdad os digo que lo pondrá al frente de todos sus bienes.
Pero si aquel criado dijere para sus adentros: “Mi señor tarda en llegar”, y empieza a pegarles a los criados y criadas, a comer y beber y emborracharse, vendrá el señor de ese criado el día que no espera y a la hora que no sabe y lo castigará con rigor, y le hará compartir la suerte de los que no son fieles.
El criado que, conociendo la voluntad de su señor, no se prepara ni obra de acuerdo con su voluntad, recibirá muchos azotes; pero el que, sin conocerla, ha hecho algo digno de azotes, recibirá menos.
Al que mucho se le dio, mucho se le reclamará; al que mucho se le confió, más aún se le pedirá».

Palabra del Señor

Miles de fieles celebran a San Cayetano, el patrono del pan y el trabajo

Miles de fieles celebran a San Cayetano, el patrono del pan y el trabajo

Buenos Aires, 7 agosto (PR/22) — Miles de personas desfilaban en la fría madrugada de hoy domingo por la parroquia de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, que tras dos años de pandemia volvió a abrir sus puertas a la feligresía para celebrar al patrono del pan y el trabajo en un su día.

Con las tradicionales campanadas, después de que la banda de la policía federal tocara el himno nacional, a las 0 del domingo los sacerdotes abrieron las puertas de hierro del templo de la calle Cuzco lo que dio inicio a la festividad católica que se realiza en simultáneo en varias parroquias de todo el país.

La llamada Fiesta Grande lleva por lema este año “Gracias San Cayetano por acompañarnos, ayudanos a cuidarnos como hermanos” y la misa central fue presidida, a las 11, por el cardenal Mario Aurelio Poli.

Los devotos del santo realizaron la noche del sábado más de cinco cuadras de fila en las veredas cercanas al santuario, donde se ubicaron con sillas plegables, ponchos y termos con mate o café, donde se congregaron grupos de familiares, de compañeros de trabajo o incluso de fieles que se conocen de participar en ediciones anteriores.

Entre ellos, un grupo de boy scouts distribuía mate cocido y tortas fritas, mientras que en el escenario montado frente al santuario distintos grupos musicales animaron la noche con repertorios religiosos y folclóricos.

A metros del escenario, se desplegaban las vallas que separan a las filas de los promesantes, la conocida como “fila lenta” de quienes se detienen frente a la imagen del santo, y la “fila rápida”, que pasa a saludar la imagen sin detenerse.

Además, las autoridades de la parroquia anunciaron que este domingo habrá misas y bendiciones durante toda la jornada.

En Rosario, el obispo Eduardo Martín convocó a la feligresía “a caminar junto a San Cayetano desde el Santuario en calle Buenos Aires al 2100 hasta la plaza de la Libertad donde celebraremos la Santa Misa pidiendo por el pan, trabajo y paz para todo nuestro pueblo”.

Asimismo, en la ciudad de Buenos Aires, la CTA, la UTEP y los Movimientos Populares anunciaron que marchaban este domingo, desde las 8, para pedir “Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo” desde la esquina de Cuzco y avenida Rivadavia, en Liniers hasta el cruce de las avenidas 9 de Julio y de Mayo, donde realizarán un acto, cerca de las 14.

Esta manifestación, que comenzó a realizarse en 2016 en rechazo a las medidas económicas del macrismo, se convirtió en una reedición de las congregaciones populares de 1930 y de la movilización organizada por la CGT en 1984 en terrenos adyacentes a la parroquia.

En tanto, en la localidad bonaerense de San Cayetano, al sur de Necochea, la celebración se extendió todo este fin de semana con ferias artesanales y la procesión central, que se realizará este domingo, a las 13, cuando los vecinos recorren las calles en peregrinación, cantando hasta participar de la misa de campaña que suele finalizar con el reparto de panes, espigas y estampitas.

La imagen de San Cayetano, oriunda de Italia, arribó a la zona de Liniers en 1875 con las monjas del divino Salvador, que fundaron una capilla y un colegio dedicados al patrono de la Providencia, tras lo cual se construyó el templo en 1900 y fue consagrado parroquia en 1913.

La devoción por San Cayetano se hizo popular a partir de la crisis de 1930, cuando ante la desesperación de los sectores obreros, el párroco Domingo Falgioni organizó una pastoral que impulsó la veneración del santo, que comenzó a ser el del “pan y el trabajo”.

Y, desde entonces, se hizo tradición en el país la concurrencia masiva de trabajadores locales y de países limítrofes cada 7 de agosto a pedir o agradecer por el trabajo y sus intenciones particulares.

Primicias Rurales

Fuente: TELAM

«El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga.

«El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga.

Lectura del santo evangelio según san Mateo (16,24-28):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta. Os aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán sin antes haber visto llegar al Hijo del hombre con majestad.»

Palabra del Señor

Día del Párroco y del Cura de Ars

Día del Párroco y del Cura de Ars

Buenos Aires, 4 agosto (PR/22) — El día del Sacerdote y Párroco se celebra cada 4 de agosto en honor al fallecimiento de San Juan Bautista María Vianney (1786-1859), conocido como el “Santo Cura de Ars”, su nombre proviene del pueblo en Francia en donde sirvió por muchos años: Ars-sur-Formans.

Cada 4 de agosto la Iglesia Católica celebra a San Juan Bautista María Vianney (1786-1859), el Santo Cura de Ars, patrono de todos los sacerdotes y de manera especial de los párrocos.

Se le conoce como Santo Cura de Ars por el nombre del pueblo francés donde sirvió como sacerdote y párroco: Ars-sur-Formans. Ars está ubicado a 30 km de la ciudad de Lyon (Francia).

Un agitado comienzo

San Juan María Vianney nació en Dardilly (Francia), el 8 de mayo de 1786. Fue el tercero de seis hermanos de una familia de campesinos.

Estudió por un breve tiempo en la escuela comunal de su pueblo; luego, en 1806, se crea una escuela especial para aspirantes a eclesiásticos, a la que el joven Juan María ingresó. Sin embargo, allí tuvo sus primeros sinsabores: Juan María parecía muy limitado para el estudio.

Con mucho esfuerzo adquirió los conocimientos mínimos de aritmética, historia, y geografía, mientras que con el estudio del latín todo se le hizo cuesta arriba. Para su mal, esta es la lengua eclesiástica por excelencia, y sus maestros pudieron haberle cerrado las puertas de la formación. Sin embargo, no fue así. Uno de sus compañeros, Matthias Loras, futuro obispo de Dubuque, solía ayudarlo con las lecciones y pudo salvar la materia.

Ese mismo año, 1806, Juan María sería dispensado del servicio militar por ser aspirante al sacerdocio. Esa situación se mantuvo hasta 1809, año en que fue reclutado para el ejército de Napoleón y enviado a Lyon: su destino sería ser parte de las fuerzas invasoras en España.

Para el 6 de enero de 1810, Juan María había desertado, haciéndose pasar por un tal Jerónimo Vincent. Tuvo que ocultarse por un tiempo hasta que llegó, en octubre de ese año, a casa del párroco Balley. El 28 de mayo de 1811, el santo recibiría la tonsura.

 

 

Primicias Rurales

Fuente: Redacción ACI Prensa

«El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga.

Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará.

Lectura del santo evangelio según san Mateo (16,13-23):

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?»
Ellos contestaron: «Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremias o uno de los profetas.»
Él les preguntó: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»
Simón Pedro tomó la palabra y dijo: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.»
Jesús le respondió: «¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo.»
Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías. Desde entonces empezó Jesús a explicar a sus discípulos que tenla que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tema que ser ejecutado y resucitar al tercer día.
Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo: «¡No lo permita Dios, Señor! Eso no puede pasarte.»
Jesús se volvió y dijo a Pedro: «Quítate de mi vista, Satanás, que me haces tropezar; tú piensas como los hombres, no como Dios.»

Palabra del Señor