El maíz temprano ya superó el período crítico de susceptibilidad al Corn Stunt Spiroplasma, mientras que las principales regiones productoras del país muestran niveles muy bajos o nulos de chicharrita. Así lo confirma el 32º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, que destaca un escenario alentador de cara a la campaña, con focos puntuales bajo seguimiento en el NOA y el NEA.

Buenos Aires, martes 23 diciembre (PR/25) — En la antesala de las fiestas, el último informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis trae alivio para el sector maicero.

De acuerdo con los datos relevados entre el 30 de noviembre y el 15 de diciembre, el maíz temprano ya superó el período de mayor susceptibilidad al Spiroplasma, uno de los patógenos responsables del complejo del achaparramiento, y las principales zonas productivas del país se mantienen estables, con escasas o nulas detecciones del vector.

Si bien se registran focos puntuales en las regiones endémicas del NOA y NEA, así como en Corrientes, los especialistas coinciden en que el panorama general es favorable, con excelentes perspectivas también para el maíz tardío, siempre que se sostengan las estrategias de monitoreo.

NOA: focos localizados en una región de siembras tardías

En la zona endémica del NOA, la chicharrita del maíz estuvo ausente en el 48% de las localidades monitoreadas, mientras que en un 36% de las trampas las capturas se mantuvieron en el nivel mínimo, de 1 a 4 adultos por trampa.

Persisten, no obstante, algunos focos neurálgicos, especialmente en Alto Verde (Tucumán), ya detectados en informes anteriores. Cabe destacar que solo el 9% de las trampas se ubicaron en lotes con maíz, en su mayoría destinados a choclo o producción de semillas, dado que la región se caracteriza por siembras estivales tardías.

NEA: señales de incremento en puntos específicos

En el NEA, la otra región endémica, el 55% de las localidades continuó sin detecciones de Dalbulus maidis, y un 13% presentó capturas en el nivel más bajo. Sin embargo, el informe advierte que la población del insecto comienza a transitar una fase de incremento, con aumentos en categorías intermedias y altas en localidades puntuales, como Comandante Fontana (Formosa).

En esta región, el 40% de las trampas se encuentra instalado sobre cultivos de maíz, lo que favorece una detección temprana de posibles aumentos poblacionales.

Litoral: estabilidad con leves incrementos aislados

En el Litoral, no se detectó la plaga en el 65% de las localidades monitoreadas, mientras que en un 16% las capturas se mantuvieron en el nivel mínimo. No obstante, en algunas localidades con maíces en estadios reproductivos avanzados se observaron leves incrementos en la categoría intermedia.

La región presenta una alta cobertura de monitoreo, ya que el 97% de las trampas se encuentran instaladas directamente sobre cultivos de maíz.

Centro-Norte y Centro-Sur: situación muy controlada

El escenario es aún más favorable en las regiones centrales del país. En el Centro-Norte, el 85% de las localidades no registró detecciones, y un 12% mostró capturas mínimas. Allí, el 87% de las trampas está ubicado en lotes con maíz.

En el Centro-Sur, la situación es prácticamente óptima: en el 97% de las localidades no hubo detecciones de Dalbulus maidis, y en el resto solo se observaron capturas en el nivel más bajo. El 86% de las trampas se sitúa sobre cultivos de maíz.

Monitoreo continuo, la clave del control

Desde la Red Nacional de Monitoreo insisten en que, pese al escenario alentador, es fundamental sostener los monitoreos durante todo el año, tanto mediante trampas cromáticas como con la observación directa de los cultivos.

La recomendación apunta tanto a las zonas de maíces tempranos, especialmente donde ya cesaron las intervenciones, como a las áreas de siembra tardía, donde los maíces voluntarios o “guachos” pueden favorecer la supervivencia y multiplicación de la plaga y de los patógenos asociados.

Una red estratégica para la sanidad del maíz

La Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis fue creada en 2024 en respuesta a la fuerte afectación del complejo del achaparramiento del maíz en gran parte del área productiva argentina. Coordinada por Maizar, la integran instituciones clave como AAPPCE, Aapresid, CREA, INTA y la EEAOC, con el apoyo científico del Centro de Bioinvestigaciones de la UNNOBA-CICBA (Conicet) para el análisis de infección por Corn Stunt Spiroplasma.

Su objetivo es brindar información temprana, confiable y regionalizada, que permita mejorar la toma de decisiones y reducir riesgos sanitarios en uno de los cultivos estratégicos de la Argentina.

Con el maíz temprano fuera de peligro y un escenario controlado para el tardío, el informe cierra el año con una señal positiva para productores y técnicos, en un contexto donde la vigilancia sanitaria sigue siendo la mejor herramienta de prevención.

Fuente: Maizar

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