Buenos Aires, 18 febrero (Especial para NA, por Gustavo 
López*)–   Luego de las severas condiciones climáticas 
registradas entre diciembre y enero pasados, que llevó a ajustes 
de importancia en las producciones de los granos de cosecha 
gruesa, la estabilidad de las últimas semanas trajo cierto respiro 
a los productores.
   Con muchas zonas inundadas, anegadas y con manifiestos excesos 
hídricos, en particular en el centro norte de la región pampeana, 
NEA y NOA y otras afectadas por una persistente sequía como gran 
parte del sur bonaerense, parecería que se va normalizando el 
clima, factor decisivo en el comportamiento de las cotizaciones.
   Si bien continúan anegados muchos lotes en la región 
productiva, donde se descarta la pérdida total de los mismos, se 
generaliza una situación de cierta esperanza en que, de mediar 
condiciones más estables, hará que se registren muy buenos 
rendimientos unitarios, en especial en soja y maíz que explican 
con más de 90 millones de toneladas de producción conjunta el 75% 
de la oferta total granaria de Argentina.
   En tal sentido, tiende a consolidarse una producción final 
récord en torno de 120 millones de toneladas, donde se destaca una 
oferta de soja en 54 a 55 millones de toneladas y de maíz de 36 a 
37 millones de toneladas, cifras donde existe coincidencia entre 
la mayoría de las fuentes locales, incluso de las del Departamento 
de Agricultura de Estados Unidos (USDA), según sus previsiones de 
febrero del corriente.
   Todo ello se da en un marco de precios internacionales 
relativamente estables.
   En efecto, si bien se observaron fuertes fluctuaciones, 
producto de la incertidumbre de la oferta sudamericana, el intenso 
ritmo de exportaciones de USA, y la creciente demanda de China, 
los precios actuales continúan en valores atractivos. Como ejemplo 
de ello, si se analiza el período de octubre 2016 a la fecha, la 
mejora en el valor de la soja en Chicago alcanza 40 dólares la 
tonelada con una mejora del 10.5% para cerrar en torno a los 400 
dólares la tonelada. 
   Algo similar se da en maíz y trigo, que incrementaron sus 
valores en dicho período en 15 y 14 dólares la tonelada 
respectivamente.
   Esta situación se reflejó en los mercados locales, que se 
desarrollan con firmeza, tanto en las posiciones de entrega 
inmediata como en las diferidas.
   En el caso del trigo, producto de un febril ritmo de embarques 
y por ende un volumen récord de compras, los precios internos 
treparon de los 150 dólares la tonelada originales a 170 dólares 
la tonelada para las posiciones actuales "spot" y hasta 180 
dólares la toneladas en los futuros.
   Mientras que en soja la situación es similar, con un nivel de 
precios en el disponible sumamente atractivo en torno a los 280 
dólares la tonelada, en tanto que las posiciones coincidentes con 
la salida de la cosecha gruesa oscilan entre 260 a 270 dólareas la 
tonelada. 
   Finalmente en maíz, los precios actuales, convergen con los de 
la nueva cosecha en torno a 155 dólares la tonelada. 
   Ello implica, una mejora importante en los márgenes de los 
productores, que en el actual esquema de derechos de exportación, 
la eliminación de las restricciones comerciales y el ajuste del 
tipo de cambio (aunque ya se manifiestan claros síntomas de 
atraso), alientan a pensar en un ciclo de mayor rentabilidad y un 
futuro optimista en cuanto a la nueva siembra del ciclo 2017-2018.
 
(*) Director de Agritrend SA 
Primicias Rurales
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