La trampa de la iliquidez: el Gobierno reconoce la falta de crédito pero mantiene la soga monetaria corta

La trampa de la iliquidez: el Gobierno reconoce la falta de crédito pero mantiene la soga monetaria corta

 

Aunque las medidas oficiales intentan reanimar el financiamiento, la persistente falta de pesos en la economía y los altos niveles de morosidad mantienen frenados a los sectores estratégicos que sostienen la mayor parte del empleo nacional.

 

 

 

Jorge Vasconcelos - El Economista Jorge Vasconcelos — Buenos Aires miércoles 16 septiembre (PR/26)– Las recientes medidas económicas, como los créditos hipotecarios y las líneas en dólares para empresas no exportadoras, representan un claro reconocimiento oficial sobre la severa falta de financiamiento que arrastra el país.

Sin embargo, estos anuncios actúan apenas como paliativos de bajo impacto frente a un escenario de estancamiento que comenzó a consolidarse en abril de 2025 por la decisión deliberada de restringir la liquidez en el mercado interno.

 

El crédito bancario siguió estancado en pesos y perdió dinamismo en dólares - LA NACION

 

La expectativa gubernamental de una dolarización endógena sostenida por divisas privadas nunca ocurrió, provocado un estancamiento en el stock de préstamos que terminó afectando a la economía real.

 

El desafío de reorganizar incentivos y contener la mora

 

Reactivar el dinamismo crediticio exige encarar de manera simultánea los elevados índices de morosidad, evitando proyectos legislativos que limiten la oferta crediticia y generen distorsiones aún mayores.

Para refinanciar deudas de forma eficiente entre privados, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) debería garantizar liquidez inmediata y establecer un marco de previsibilidad claro hacia el mediano plazo. Resulta indispensable evaluar la intervención oficial en el mercado de tasas de interés o facilitar el traspaso hacia préstamos UVA para reducir las cuotas iniciales sin descalzar a los bancos.

 

Anses activa una licitación clave: el Gobierno mueve $200.000 millones para empujar los créditos hipotecarios - El Economista

 

Asimismo, es necesario revisar la elevada presión impositiva nacional y provincial que pesa sobre las operaciones financieras para evitar una parálisis prolongada del crédito a futuro.

 

Una reconversión productiva trabada por el torniquete monetario

 

Si bien la mayor apertura y competencia exigían una reconversión productiva inevitable para dejar atrás la estanflación iniciada en 2011, el proceso se volvió crítico al cerrarse el grifo crediticio.

Desde la adopción del control de agregados monetarios como eje antiinflacionario en abril de 2025, la volatilidad de las tasas minó las posibilidades de financiamiento de las empresas. Posteriormente, el BCRA inició una compra masiva de divisas que elevó las reservas líquidas de 15 a 26 mil millones de dólares, pero sin modificar la rigidez del esquema monetario.

Esta absorción derivó en un pronunciado sobreajuste de la liquidez, donde la base monetaria apenas creció 6,6% nominal frente a una inflación del 33,5% en el último año.

 

La gran paradoja económica: desmonetización y brecha sectorial

 

El escenario actual configura una fuerte paradoja: mientras se busca relanzar el crédito, la economía registra su nivel de monetización más bajo, cayendo el M2 privado al 6,6% del PIB.

Pese a ello, existen datos alentadores como la desinflación al 1,7% en agosto y expectativas de devaluación acotadas en torno al 23,8% anual en los contratos a término. Esta ventana de oportunidad permitiría sofisticar el esquema mediante una meta de expansión monetaria alineada al sistema bancario y un corredor de tasas previsible.

 

Créditos hipotecarios: ANSES licitó los primeros $200.000 millones

 

La urgencia de corregir el rumbo queda en evidencia al constatar que la morosidad crediticia saltó del 2,6% al 7,7% en tan solo doce meses de programa.

Sin una expansión crediticia equivalente al 2% del PIB, las compañías se ven obligadas a sacrificar capital de trabajo para afrontar elevados costos financieros.

Esta sequía de fondos explica el deterioro del comercio, la industria y la construcción, sectores que representan el 43% del empleo total en la economía. La desaceleración industrial acumuló una caída del 6%, mientras que la construcción cayó 5,2% y la inversión en maquinaria y equipos retrocedió un impactante 14,8%.

En contraste, el bloque compuesto por el agro, la minería y los hidrocarburos mantiene una sólida expansión cercana al 10% anual, evidenciando una marcada brecha sectorial.

Esta divergencia genera dudas sobre la sustentabilidad del programa, al tiempo que la caída en la recaudación impositiva impulsa un peligroso ajuste pro-cíclico del gasto público.

 

 

 

Primicias Rurales
Fuente: Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL)

 

El peor desastre educativo de la historia, pero con Base Naval en Tierra del Fuego

El peor desastre educativo de la historia, pero con Base Naval en Tierra del Fuego

PISA 2025 dejó a la Argentina en su peor marca en dos décadas y una dirigencia que, antes de que nadie terminara de leer el informe, ya sabía a quién echarle la culpa. Nadie preguntó, en cambio, si seguimos tomando el examen correcto.

“Las ideas no se degüellan.” — Domingo Faustino Sarmiento

 

Por Sergio Marcelo Mammarelli

Abogado laboralista, especialista en negociación colectiva.
Ex Titular de la Cátedra de Derecho del Trabajo y Seguridad Social de la Universidad Nacional de la Patagonia.
Autor de varios libros y publicaciones.
Ex Ministro Coordinador de la Provincia del Chubut

 

 

 

Buenos Aires, miércoles 16 septiembre (PR/26) — Esta semana, mientras un funcionario explicaba por radio que la responsabilidad de doce años de aprendizajes perdidos correspondía a gestiones que ya no gobiernan, en algún dormitorio del conurbano o de esta Patagonia un chico de trece años le pedía a una aplicación gratuita que le resolviera exactamente el tipo de ecuación que ese funcionario acababa de citar como prueba del desastre nacional. La aplicación tardó cuatro segundos.

El funcionario, cuatro párrafos, para decir lo mismo que dice cualquier funcionario desde hace veinte años: yo no fui. Esa simultaneidad es la fotografía exacta de la Argentina que hoy discute su fracaso educativo, y también, aunque todavía no lo sepa, de la Argentina que viene.

Conviene mirar la cifra desnuda antes de que la política la vista con su relato preferido. La Argentina obtuvo 367 puntos en Matemática, 389 puntos en Lectura y 393 puntos en Ciencias, reflejando el peor resultado desde que el país participa de la evaluación internacional. La caída representa un desplome de entre once y trece puntos respecto de 2022, configurando la baja más pronunciada en veinte años de mediciones continuas.

El 76% de los adolescentes de quince años no logra resolver un problema matemático elemental, mientras que apenas el 7,8% alcanza el piso mínimo de competencia en las tres áreas evaluadas de forma simultánea. En el plano regional, el país quedó ubicado en el puesto octavo entre trece países latinoamericanos, quedando por detrás de naciones como Uruguay, Chile, Costa Rica, México, Colombia, Brasil y Perú.

Espejos internacionales: Lo que otros países sí resolvieron

Vale la pena resistir la tentación de la fatalidad, porque no estamos ante un problema irresoluble ni de carácter exclusivamente argentino. Estonia, con un gasto por alumno bastante inferior al de buena parte de Europa occidental, se consolidó en la década pasada como el sistema educativo mejor evaluado del continente.

Portugal, que a comienzos de siglo compartía con nosotros un diagnóstico de estancamiento y desigualdad territorial, revirtió la tendencia en poco más de diez años con alfabetización temprana, evaluación docente sostenida y, sobre todo, con la voluntad de no reinventar la política educativa cada vez que cambiaba el color del gobierno.

Ninguno de los dos países hizo un milagro. Hicieron, con disciplina aburrida, lo que la Argentina lleva veinte años prometiendo en cada campaña y abandonando apenas asume el que prometió lo contrario. El modelo estonio combina una alta exigencia curricular con una autonomía de aula que en la Argentina sonaría completamente revolucionaria.

Por su parte, Portugal logró revertir un diagnóstico idéntico de estancamiento y desigualdad territorial mediante alfabetización temprana y evaluación docente sostenida.

Mucho más que la pandemia: Un cuarto de siglo de estancamiento

El reflejo más cómodo de la política consiste en fechar absolutamente todos los males en el año 2020 y las restricciones sanitarias. Si bien la pandemia agravó los daños al erosionar la presencialidad, los hábitos de estudio y el vínculo escolar, la crisis responde a una tendencia estructural previa.

La serie histórica oficial resulta implacable y muestra 388 puntos en Matemática en el año 2000, 388 en 2012, 378 en 2022 y los actuales 367 puntos. Se trata de un cuarto de siglo de parálisis coronado por un final previsible donde, históricamente, se cuestiona la medición antes que la propia realidad.

La velocidad de la culpa y la trampa del relato oficial

Lo verdaderamente notable no es que el Gobierno nacional haya respondido con rapidez, sino que lo hizo antes de que nadie terminara de leer el informe. La Secretaría de Educación atribuyó el colapso a una cultura instaurada por los gobiernos kirchneristas, apuntando contra dos décadas de distribucionismo.

Aritméticamente los funcionarios tienen razón, ya que la trayectoria escolar evaluada en 2025 atravesó distintas administraciones nacionales. Sin embargo, el discurso oficial evita cuidadosamente asumir el tramo temporal propio, el recorte al financiamiento universitario y los persistentes conflictos presupuestarios.

La descentralización de las excusas y la responsabilidad gremial

Limitar la responsabilidad a quien ocupa circunstancialmente un despacho nacional es exactamente la trampa que debemos evitar. Los distintos espacios políticos comparten el defecto de no haber construido jamás un acuerdo educativo capaz de sobrevivirle a los cambios de gobierno.

Además, la educación obligatoria es estrictamente provincial, por lo que los gobernadores administran los colegios, pagan sueldos y toleran el ausentismo sin consecuencias. Por su parte, una parte de la dirigencia sindical redujo el debate al plano salarial, resistiendo los mecanismos de evaluación y protegiendo un estatuto que iguala al docente sacrificado con el ausente.

Inclusión ficticia y la estafa de certificar lo que no existe

El dato más incómodo de todos no es la caída en los puntajes, sino la alarmante convivencia con una matrícula que se mantiene alta. La Argentina contemporánea ya no expulsa masivamente a los chicos de las escuelas, sino que los retiene, los promociona de año y les entrega un título formal.

El verdadero problema radica en que una porción creciente de esos títulos certifica saberes que no existen, configurando una inclusión ficticia. Cuando la institución escolar certifica aprendizajes vacíos, no está solucionando nada, sino administrando la desigualdad social con los papeles formalmente en regla.

Autor: Sergio Mammarelli

La velocidad de la culpa

Lo notable no es que el Gobierno haya respondido rápido. Es que respondió antes de que nadie terminara de leer el informe. La Secretaría de Educación, dependiente del Ministerio de Capital Humano, salió el mismo mediodía a sostener que “el estado de la educación es consecuencia directa de una cultura educativa instaurada durante años por los gobiernos kirchneristas, que deterioraron cada sector del sistema”, y el secretario Carlos Torrendell habló de dos décadas de “distribucionismo” antepuesto al aprendizaje. Aritméticamente tienen razón: la trayectoria escolar de un chico evaluado en 2025 empezó en 2013 y atravesó a Cristina Fernández de Kirchner, a Mauricio Macri, a Alberto Fernández y, en su tramo final, a Javier Milei.

Lo curioso es que la explicación oficial se detiene exactamente dónde empieza a incomodar: el propio Torrendell aclaró que la prueba se tomó “un año y medio” atrás, es decir, ya bajo esta gestión, y ni el comunicado ni el discurso mencionaron el recorte al financiamiento universitario ni el conflicto con las universidades públicas que este mismo Gobierno protagonizó en el tramo que sí le pertenece. Hasta un aliado mediático de la Casa Rosada, Eduardo Feinmann, se salió del libreto para calificar el resultado de “una tragedia” y advertir, con una frase que vale más que diez discursos ministeriales, que “Sarmiento se vuelve a morir”. Cuando la propia tribuna abandona el operativo clamor, es porque el operativo clamor ya no alcanza.

Veinte años sin firma

Pero limitar la responsabilidad a quien ocupa hoy un despacho es exactamente la trampa que este editorial se niega a pisar. Kirchnerismo, Macrismo, el breve interregno de Alberto Fernández y ahora el Mileísmo comparten algo más profundo que la alternancia: los cuatro gobernaron conociendo los números y ninguno construyó lo único que un problema de veinte años necesita, que es un acuerdo capaz de sobrevivirlos. Y hay un tercer actor que nunca figura en la conferencia de prensa: los gobernadores.

La educación obligatoria es provincial. Cada mala PISA genera una declaración presidencial y ninguna pregunta a los ministros de Educación de Buenos Aires, Chubut, Santa Cruz o San Luis, que administran las escuelas, pagan los sueldos y deciden cuántos días de clase se dictan de verdad, cuánto ausentismo docente se tolera y qué establecimientos llevan una década fracasando sin consecuencia alguna.

La descentralización educativa argentina terminó siendo, en la práctica, una descentralización de las excusas: la Nación culpa a las provincias, las provincias a la Nación, los sindicatos al presupuesto y el presupuesto a los sindicatos. Mientras el círculo gira, nadie adentro de ese círculo aprende nada, salvo a girar mejor.

La responsabilidad que nadie factura

Hay una cuota de responsabilidad más, incómoda por motivos distintos, que rara vez entra en el editorial de nadie. Una parte de la dirigencia sindical docente redujo durante años la discusión educativa casi exclusivamente al salario y al conflicto laboral, resistiendo cualquier mecanismo de evaluación como si medir fuera, en sí mismo, un acto de hostilidad hacia el gremio.

La distinción hay que hacerla con cuidado, porque simplificarla sería injusto: la inmensa mayoría de los docentes argentinos sostiene, en condiciones muchas veces heroicas, escuelas que el Estado abandonó, contiene emergencias sociales y familiares que exceden largamente su función, y no tiene responsabilidad alguna en el diagnóstico de hoy. Pero un sistema que iguala en el mismo estatuto al maestro que se desvive y al que falta sistemáticamente termina castigando al primero y protegiendo al segundo, y eso también es una forma de fracaso.

Detrás de ambos hay, además, un eslabón que nadie audita: los institutos de formación docente, miles en todo el país, con niveles dispares y escaso control de resultados, que forman a los maestros de mañana con las mismas carencias en comprensión lectora y matemática que esos maestros terminarán heredándoles, sin saberlo, a sus propios alumnos.

No se puede enseñar con solvencia lo que uno mismo nunca terminó de aprender. Ese eslabón no genera un titular, pero es el que explica por qué los diagnósticos bien escritos de cada gestión rara vez sobreviven al primer año de aula.

Incluidos, no educados

El dato más incómodo de todos no es la caída: es con qué convive la caída. Una matrícula que sigue siendo alta. La Argentina no expulsa chicos del sistema con la brutalidad de otras épocas; los retiene, los pasa de año, les entrega un título. El problema es que una porción creciente de esos títulos certifica algo que no existe.

Bajar la exigencia, multiplicar las instancias de recuperación y flexibilizar la evaluación puede evitar la deserción, pero sin tutorías reales, produce lo que hay que llamar por su nombre: una inclusión ficticia. Eso no es una estafa contra las familias que pueden pagar una escuela privada de calidad o una maestra particular cuando el boletín falla.

Es una estafa específicamente contra las que no pueden, porque la escuela pública era, por diseño, la única institución encargada de compensar lo que esos hogares no podían ofrecer. Cuando esa institución certifica sin enseñar, no está fallando: está administrando la desigualdad con los papeles en regla.

El gimnasio que nadie pidió

Y acá aparece el giro que ningún comunicado de ayer se animó a nombrar. La palabra escuela viene del griego skholé, que no significa instrucción: significa tiempo libre, el rato que una sociedad decidía sustraer a la urgencia de producir y regalarle, por igual, a cada chico —un teorema, un poema, una célula—, para que el mundo se volviera, por un momento, interesante.

Ese fue siempre el contrato original, mucho antes de que la escuela se convirtiera en la cañería por la que baja información escasa y el docente en el único grifo del saber.

La inteligencia artificial no rompió ese contrato: rompió la cañería, que ya estaba vieja y oxidada. Una IA puede responder cualquier pregunta, pero no puede lograr que a un chico le importe la pregunta; satisface el interés que ya existe, jamás lo enciende. Confundir las dos cosas —creer que alcanza con administrar mejor el flujo de respuestas correctas— es la trampa en la que puede caer hasta la reforma mejor intencionada.

Supongamos, por un segundo, el milagro: que gobernadores, gremios, institutos de formación y los cuatro últimos presidentes firman mañana el acuerdo educativo que se deben desde hace veinte años. Estarían arreglando, con dos décadas de atraso, una máquina que sus propios usuarios ya empezaron a jubilar. Según la encuesta Kids Online de UNICEF, dos de cada tres estudiantes argentinos ya usan inteligencia artificial para resolver sus tareas: no están esperando ninguna reforma, la hicieron solos, en sus teléfonos, sin pedirle autorización a ningún ministerio.

Un estudio del MIT Media Lab sobre escritura asistida encontró que el 83% de quienes redactan un texto con ayuda de una IA no puede, minutos después, recordar una sola frase de lo que “escribió”: le llamaron deuda cognitiva, la versión mental de comer sin masticar.

Nadie va al gimnasio porque falten máquinas capaces de levantar el peso por uno; va precisamente porque delegar ese esfuerzo lo dejaría débil. La escuela argentina, mientras discute cómo mejorar la puntería en un examen de 2025, ni siquiera empezó a preguntarse cómo se construye el criterio de un adolescente que ya tiene, en el bolsillo, una respuesta correcta para cada pregunta y ninguna razón propia para desconfiar de ella.

PISA mide si un chico puede resolver un problema sin ayuda. Todavía nadie mide si puede querer resolverlo. Y ahí está el verdadero peligro, que no es de ciencia ficción ni tiene fecha de estreno: no que la máquina reemplace a la escuela, sino que una sociedad hipnotizada por la eficiencia termine decidiendo que la parte más cara de educar —la humana, la que forma criterio, la que tarda años y no acepta atajos— es prescindible, y quede reservada a quien pueda pagarla, mientras el resto recibe una sucesión infinita de respuestas correctas y ningún adulto que le enseñe a desconfiar de ellas.

La desigualdad que la vieja escuela pública nació para corregir podría volver, siglo y medio después, disfrazada de innovación y actualización tecnológica, entrando por la puerta discreta del algoritmo.

Sarmiento no prometió más escuelas coloniales: miró el sistema de su tiempo, lo declaró insuficiente en voz alta y construyó otro. Ciento cuarenta y dos años después de la Ley 1420, la dirigencia argentina volvió a hacer ayer lo único que domina con destreza olímpica frente a una mala noticia educativa: repartir el pasado entre los presentes y declararse, una vez más, inocente por comparación.

Nadie preguntó qué examen deberíamos estar tomando en 2026. Esa pregunta, la única que importaba, quedó afuera del comunicado, afuera de la radio, afuera de la nota. Esta misma noche, en algún dormitorio, un chico de trece años va a volver a preguntarle a una máquina lo que hace rato dejó de preguntarse.

Por Sergio Marcelo Mammarelli
Primicias Rurales
Cuenta regresiva: ¿Cómo aprovechar el boom ganadero en el último trimestre del año?

Cuenta regresiva: ¿Cómo aprovechar el boom ganadero en el último trimestre del año?

El asesor Juan Elizalde detalla las claves para transformar los altos precios ganaderos en rentabilidad real durante el último trimestre del año.

 

 

Cuenta regresiva: ¿Cómo aprovechar el boom ganadero en el último trimestre del año?

Buenos Aires, martes 15 septiembre (PR/26) — Ante un escenario positivo con buenos precios de venta, el asesor de empresas agropecuarias, Juan Elizalde, analiza cuáles son las principales estrategias que debe evaluar el productor para finalizar el año con rentabilidad.

La ganadería argentina atraviesa uno de los mejores momentos en cuanto a precios y expectativas de los últimos años.

El valor del ternero, el novillo y los vientres se revalorizó y los remates de cabañas también reflejan ese renovado interés por la actividad. En este contexto, “el desafío ahora es transformar ese escenario favorable del boom ganadero en rentabilidad concreta” afirma el ingeniero agrónomo Juan Elizalde, asesor de empresas agropecuarias y titular de la consultora Elizalde & Riffel.

Este año reafirma los buenos momentos que está viviendo la ganadería desde el año pasado”, señala el especialista en forrajes y nutrición animal.

En su análisis, los últimos cuatro años estuvieron marcados por una fuerte recuperación de los precios ganaderos, aunque advierte que vender a valores elevados no alcanza si detrás no hay una producción capaz de sostenerlos. “Si tenés buenos precios pero la producción es baja, el margen bruto y la rentabilidad van a seguir siendo bajos”, resume. Por eso, considera que la oportunidad actual exige intensificar la producción y alcanzar una mayor rentabilidad por hectárea.

Un trimestre clave

Con la llegada del último trimestre, el calendario productivo adquiere especial relevancia. En la región pampeana comienza una etapa decisiva para aprovechar el crecimiento de las pasturas y convertir esa oferta forrajera en kilos de carne. “Entramos en la fase donde en la pampa húmeda nos vamos a jugar el 70% de la producción que nos puede llevar a sustentar o no el boom ganadero”, sostiene Elizalde. Los próximos tres meses serán fundamentales para generar materia seca, ajustar la carga y lograr que el pasto producido se transforme efectivamente en carne.

La recomendación, entonces, es mirar más allá del precio de venta y tomar decisiones productivas. “Fertilizar las pasturas, implementar un manejo de pastoreo rotativo y controlado, confeccionar reservas y planificar la alimentación son algunas de las herramientas que pueden generar respuestas en el corto plazo”, detalla y agrega: “Para mí es más importante esta última fase del año que la primera, porque es el momento donde el productor se juega la producción de carne en el año”.

En esta etapa, la planificación también debe contemplar el escenario posterior al verano. El productor tiene que definir qué recursos forrajeros tendrá disponibles el próximo año y evaluar alternativas como el encierre de animales después de fin de año, especialmente ante la expectativa de una mejora en el precio del novillo.

Priorizar la tecnología de base

Elizalde plantea que la intensificación no necesariamente implica incorporar maquinaria sofisticada o inteligencia artificial. Por el contrario, muchas veces la mayor oportunidad está en ordenar procesos básicos que todavía no están plenamente implementados. “Antes de sumar tecnologías con IA o utilizar aplicaciones de celulares, hay que implementar tecnología de base que es mucho más simple. Algunos ejemplos son manejo de forraje, pastoreo rotativo y controlado, herramientas para suplementar, entre otros”.

En ese sentido, la relación actual entre el precio del ternero y el costo de determinados insumos abre una oportunidad para invertir en pasturas, fertilización y suplementación. Destacó que “son inversiones con posibilidades de retorno en el corto plazo” y aclaró que “hoy lo más barato es la pastura y lo más caro es reponer el campo”.

Las tecnologías más avanzadas, como drones, sistemas de pesaje y herramientas para ajustar las raciones también pueden aportar eficiencia, pero su utilidad depende de que previamente exista un buen manejo productivo. “Si no mirás qué pasto tenés, qué calidad tiene y cómo vas a ajustar la carga, podés tener una respuesta mala a la suplementación aunque sea el producto más inteligente que haya en el mercado”.

Un stock que se recupera, pero sigue siendo vulnerable

El escenario de precios y producción debe analizarse junto con otro dato estructural: el stock bovino argentino todavía es bajo. históricamente estuvo en 55 millones de cabezas, y hoy está en alrededor de 50 millones de cabezas, pero para que vuelva a subir es necesario generar una base forrajera acorde”, indica Elizalde. Según el especialista, la liquidación que venía registrándose se frenó y actualmente el rodeo se encuentra en una situación de equilibrio o con una leve retención. Para este año estima una recuperación moderada, de no más de 200.000 cabezas.

Pero el verdadero desafío no es solamente volver a crecer sino sostener ese crecimiento. El problema, explica, “está también en la base alimentaria sobre la que se sostiene el rodeo: alrededor del 88% de la alimentación del ganado de carne proviene de campos naturales, rastrojos, zonas inundables o susceptibles a sequía. Un fenómeno climático puede hacer que lo poco que crezca, luego se retroceda porque hay que vender por no tener comida para darle a los animales”, advierte”.

Cómo aprovechar la oportunidad

El consultor explica que el boom ganadero en Argentina está vinculado con una reducción de los stocks ganaderos a nivel mundial, asociado en buena medida a factores climáticos, y su vez al crecimiento de la demanda internacional que suma nuevos consumidores, particularmente en el sudeste asiático.

 

Ese contexto coloca a la Argentina frente a una oportunidad. El especialista observa condiciones favorables para que la producción crezca durante los próximos años, pero entiende que la posibilidad de capitalizar ese escenario dependerá de las decisiones que tome cada empresa. “Veo a la ganadería argentina con tres o cuatro años de impronta. Tiene dadas todas las condiciones para aumentar notoriamente la producción debido a la gran demanda mundial, las condiciones climáticas, la facilidad que tenemos para producir alimentos y a todas las condiciones productivas”, afirma.

El último trimestre de 2026 aparece, así, como una oportunidad concreta para pasar de las expectativas a los resultados. Producir más forraje, ajustar la carga, transformar pasto en kilos de carne y planificar los recursos del próximo año serán decisiones determinantes para que el actual ciclo favorable de la ganadería pueda sostenerse en el tiempo. “El futuro es excepcional, empezó a haber un interés por cambiar el modo de producción”, afirma el consultor y concluye: “No cabe la menor duda de que el cambio es necesario y están dadas las condiciones para que suceda, quien no lo haga se quedará en el camino”.

 

 

Por Paola Papaleo
Fuente: www.expoagro.com.ar
Primicias Rurales
El USDA enfría las apuestas alcistas y pone a los granos frente a un escenario de mayor presión

El USDA enfría las apuestas alcistas y pone a los granos frente a un escenario de mayor presión

El organismo estadounidense recortó menos de lo esperado la producción de maíz y elevó la estimación de soja, lo que provocó una toma de ganancias de los fondos especulativos. En Argentina, los buenos precios aceleran las ventas de maíz, mientras la soja todavía muestra un ritmo de comercialización más lento.

 

 

 

 

Rosario, Santa Fe; 14 de septiembre de 2026 – El último informe mensual de Oferta y Demanda del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) puso un freno a las expectativas alcistas que habían acumulado los mercados durante las últimas semanas.

Los fondos especulativos habían incrementado fuertemente sus posiciones compradas en maíz y soja luego de los datos del Pro Farmer Crop Tour y del deterioro de la condición de los cultivos, pero el ajuste de la oferta norteamericana fue menor al esperado en maíz y, en soja, el USDA incluso elevó su estimación de producción. El resultado fue una toma de ganancias.

“El mercado había incorporado en los precios una caída de la oferta norteamericana mucho más fuerte de la que finalmente confirmó el USDA. En maíz, de todas formas, la producción queda muy por debajo del año pasado y eso implica que, para evitar una caída importante de stocks, vamos a necesitar precios más altos”, explica Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

En maíz, el USDA redujo la producción estadounidense en 5,4 millones de toneladas, hasta 401,3 millones, muy lejos del recorte de 16 millones de toneladas que había proyectado el Pro Farmer. Los stocks finales quedaron en 39,8 millones de toneladas, 1,1 millones por encima de lo que esperaba el mercado. Sin embargo, frente al ciclo anterior, la producción estadounidense cae en 30 millones de toneladas y los stocks disminuyen en 12,5 millones.

A nivel mundial, el organismo recortó los stocks finales de maíz 2026/27 a 272,1 millones de toneladas, casi 30 millones menos que en el ciclo anterior. Además, el USDA proyecta precios al productor estadounidense 16% superiores a los del ciclo previo, una suba que podría terminar afectando la demanda.

“El dato del USDA es bajista en el corto plazo porque la reducción de producción fue menor a la que el mercado tenía incorporada, pero el balance mundial sigue siendo más ajustado que el año pasado. Por eso, el mercado necesita precios que permitan administrar la demanda”, señala Romano.

Precios atractivos y ventas más agresivas en maíz argentino

 

El escenario internacional encuentra a los productores argentinos aprovechando los valores actuales. El ritmo de negocios de maíz a precio alcanzó 1,4 millones de toneladas al 10 de septiembre, duplicando el promedio habitual para la época. En total, ya se comercializó a precio el 57% del maíz, frente al 42% del ciclo anterior y al 51% del promedio histórico.

La exportación acumula 34,4 millones de toneladas de DJVE, mientras que el sector tiene 38 millones de toneladas originadas y 32 millones adquiridas a precio, una diferencia que podría generar una mayor competencia por mercadería hacia adelante.

Para la campaña 2026/27, las ventas anticipadas de maíz se acercan a 3,3 millones de toneladas, alrededor del 5% de la producción, por encima del 4% histórico.

“Los buenos precios están haciendo que el productor argentino sea mucho más activo con el maíz que con la soja a la hora de fijar precio. Hay una oportunidad concreta que se está aprovechando y eso se refleja en el ritmo de ventas”, sostiene Romano.

La Bolsa de Comercio de Rosario elevó además su estimación de cosecha de maíz 2026/27 a un rango de 67,5 a 70,5 millones de toneladas, frente a los 66 millones proyectados el mes anterior.

Otro dato relevante es la expectativa de exportaciones récord de maíz argentino por 10 millones de toneladas entre agosto y septiembre, frente a las 3 millones habituales. La demanda estaría siendo impulsada por el norte de África, ante problemas logísticos en Ucrania y la sequía en Europa.

China sostiene la demanda de soja, pero el mercado pierde parte del impulso alcista

 

En soja, las compras de China sobre Estados Unidos continúan firmes. China ya habría comprado 9 millones de toneladas, a las que se suman negocios por otras 6 millones de toneladas con destinos desconocidos que habitualmente terminan en ese país. Los analistas estiman más de 12 millones de toneladas comprometidas.

Las exportaciones semanales estadounidenses alcanzaron 2,6 millones de toneladas, mientras el ritmo acumulado de negocios representa el 43% de la proyección de exportaciones, uno de los niveles más altos registrados y comparable con el ciclo 2022/23.

Sin embargo, el mercado podría moderar este ritmo después de la visita de Xi Jinping a Estados Unidos prevista para el 24 de septiembre.

“China sigue comprando soja norteamericana a un ritmo muy fuerte, pero una parte importante de esas compras responde al compromiso asumido y no necesariamente implica que este ritmo vaya a sostenerse. Después de la visita de Xi Jinping a Estados Unidos podemos ver una moderación y un intento por conseguir mejores condiciones de negociación”, explica Romano.

El USDA estimó la cosecha estadounidense de soja en 123,42 millones de toneladas, un millón por encima de lo que esperaba el mercado y 0,4 millones por encima de agosto. Los stocks finales fueron proyectados en 8,4 millones de toneladas, también por encima de las expectativas.

A nivel mundial, los stocks finales alcanzarían 124 millones de toneladas, 1,1 millones más que lo esperado por los analistas, aunque 1,3 millones por debajo del ciclo anterior.

La condición de los cultivos estadounidenses se mantiene en 58% buena/excelente, un punto por encima de lo esperado, aunque seis puntos por debajo del ciclo anterior.

En China, el USDA estima importaciones por 108 millones de toneladas, por debajo de la estimación oficial de 115 millones y de las 112,6 millones del ciclo previo. Entre las razones aparecen los mayores stocks iniciales, las fuertes compras realizadas en Sudamérica, dietas animales con menor proporción de proteína y una reducción esperada del stock porcino.

En Brasil, ANEC proyecta embarques de soja por 7,7 millones de toneladas en septiembre, por encima de los 6,97 millones del mismo mes del año pasado, con China como principal destino.

Con respecto al plano local, para la campaña 2026/27, la Bolsa de Cereales proyecta una superficie sembrada de soja de 17 millones de hectáreas, un crecimiento interanual del 1,2%, equivalente a unas 200.000 hectáreas adicionales. El incremento se concentraría principalmente en el norte, en reemplazo de lotes de maíz afectados por la presencia de chicharrita.

En el mercado disponible, la fijación semanal de soja llegó a 1,1 millones de toneladas al 10 de septiembre, casi el doble del promedio habitual para esta época. En total, el 42% de la producción está vendida a precio, frente al 44% promedio.

La exportación ya presentó DJVE por 5,6 millones de toneladas de poroto de soja, 800.000 toneladas por encima de la originación del sector y 1,2 millones por encima de las compras a precio. Además, ya existen compras con precio por 500.000 toneladas de soja 2026/27, alrededor del 1% de la producción esperada.

“Llama la atención que, con precios atractivos en relación con los costos de producción, la soja no tenga un flujo de negocios mayor. El productor está aprovechando mucho más claramente las oportunidades de precio en maíz”, afirma Romano.

Trigo: más stocks globales, pero menos oferta disponible desde el Mar Negro

 

En trigo, el USDA elevó los stocks mundiales 2026/27 a 276,3 millones de toneladas, por encima de las expectativas del mercado. Sin embargo, el incremento no necesariamente representa una presión bajista directa porque responde, en buena medida, a menores exportaciones de Rusia y Ucrania como consecuencia de las dificultades bélicas y logísticas en el Mar Negro.

Las exportaciones combinadas de ambos países caerían a 55,5 millones de toneladas, con Rusia en 43 millones y Ucrania en 12,5 millones.

Mientras Arabia Saudita canceló una licitación por 535.000 toneladas debido a los precios ofrecidos, Japón incrementó 12% el precio del trigo importado para sus molinos, hasta USD 455 por tonelada.

En Argentina, la condición del trigo se mantiene favorable: 95,9% del área está entre normal y excelente, con 89% bajo condiciones de humedad adecuada a óptima. La Bolsa de Comercio de Rosario elevó la estimación de cosecha 2026/27 a 21 millones de toneladas, desde los 20,5 millones previstos anteriormente.

Sin embargo, el mercado local muestra un retraso en la comercialización de la campaña 2025/26: se vendió a precio el 74% del trigo producido, frente al 82% habitual. Quedan unas 6 millones de toneladas en el campo y otras 1,5 millones pendientes de fijación.

“Si el Mar Negro continúa cerrado o con restricciones importantes, una mayor demanda internacional de trigo argentino sería providencial para absorber el volumen que todavía queda de la campaña anterior y evitar que el pico de oferta presione sobre los precios”, sostiene Romano.

Para la nueva campaña, el 14% del trigo 2026/27 ya fue vendido a precio, muy por encima del 3% registrado a igual fecha del año pasado y cerca del promedio histórico del 16%.

Petróleo, tasas y geopolítica agregan volatilidad

El escenario de los granos también está atravesado por factores externos. La tensión en Medio Oriente se intensificó, con ataques de los hutíes en Arabia Saudita y mayores riesgos sobre el tránsito energético por el Mar Rojo y el estrecho de Ormuz.

Al mismo tiempo, Estados Unidos reforzó su intervención en el mercado de bonos del Tesoro, llevando las operaciones a USD 6.000 millones, mientras el rendimiento del bono a 10 años se ubica en 4,83%, impulsado por las expectativas de inflación.

“La suba de tasas y de la inflación resulta alcista para los commodities, pero si la intervención estadounidense logra estabilizar el mercado de bonos, ese impulso puede moderarse y generar bajas en los precios agrícolas”, concluye Romano.

Primicias Rurales

Fuente: Universidad Austral

Manto de neblina mileísta sobre Malvinas

Manto de neblina mileísta sobre Malvinas

Islas Malvinas | CEDOC

Entre sanciones, obras paralizadas y empresas con negocios cruzados en las islas, la ofensiva libertaria por Malvinas muestra más gesto que sustancia. El análisis político detalla los límites, contradicciones y gestos superficiales de la reciente ofensiva del gobierno de Javier Milei sobre la cuestión Malvinas. 

 

 

 

 

 

Buenos Aires, lunes 14 septiembre (PR/26) — Con el paso de los días, los rimbombantes anuncios por cadena nacional de Javier Milei sobre la nueva política de su gestión sobre la cuestión Malvinas empezaron a desnudar muchas de sus limitaciones.

La súbita “malvinización” libertaria, ideada por el resucitado asesor Santiago Caputo, obtuvo rindes políticos y comunicacionales rápidos. El Gobierno impuso en la agenda un tema que impacta como pocos y que hasta le generaba algún demérito.

Lo que generó el triunfo ante Inglaterra en el Mundial y la bandera reivindicativa sobre la soberanía argentina de las islas (que los jugadores tomaron de los hinchas pese a los avisos represores previos de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva) activaron una señal de alerta para además dejar atrás el archivo de Milei sobre su admiración a Margaret Thatcher.

Pero la gran oportunidad la propició, una vez más, Donald Trump. En su tensión con Gran Bretaña por su nulo apoyo en la guerra con Irán y su resistencia a aportar mayores fondos a la OTAN, al presidente de EE.UU. se le ocurrió que una buena manera de presionar era admitir que la tradicional postura de respaldo a Londres en el conflicto por Malvinas podía ser objeto de revisión. (ver: https://www.instagram.com/reels/DdNTu4SAsbh/)
En las últimas horas, durante una visita a Irlanda, volvió a repetir que podría intervenir en el diferendo. La gran Trump.

Con esas gotas, Milei y Caputo se tiraron a la pileta. Sanciones para las empresas que formen parte de la exploración y explotación petrolera en los alrededores malvinenses, acelerar la reconstrucción de la base naval en Ushuaia y la formación de un Consejo de Seguridad Nacional, otro viejo anhelo del asesor.

Como un rayo, se reasignaron partidas para reforzar el presupuesto de la SIDE (bajo el control de Caputo, casualmente) y de Defensa, sin que quede en claro qué áreas del Estado perdieron recursos.

Se anticipó también que se iban a armar proyectos de ley para sostener esta ofensiva, en el que están trabajando la Secretaría de Legal y Técnica (con la caputista María Ibarzábal Murphy al frente), Cancillería y Defensa.

La puesta en marcha de este andamiaje incluyó una llamativa reacción empresaria. El propio Gobierno se encargó de propalar que tres de las principales compañías globales de servicios petroleros no iban a trabajar en Malvinas, como sí lo hacen en Vaca Muerta.

Fuentes del ámbito energético confiaron que ninguna de esas tres firmas tenía previsto involucrarse en el posible negocio malvinero, al igual que las grandes petroleras, por los riesgos que tiene para cualquier gran inversión un espacio en disputa internacional. Mucho antes del inesperado nacionalismo de Milei.

Esas mismas fuentes señalaron que para que tres empresas informaran que no iban a tener actividad en un lugar donde no proyectaban hacerlo se recurrió a los buenos oficios de algunos directivos y empresarios argentinos del negocio petrolero. Tal sería el caso de Horacio Marín, presidente y CEO de YPF.

Marín, además, debió recurrir a sus saberes tenísticos de antaño para resistir con consistencia el dato de que una empresa neerlandesa que participa en el megaproyecto para llevar gas de Vaca Muerta a la futura terminal marítima rionegrina de Punta Colorada, que lidera YPF asociada a otras firmas, participa como proveedor en Malvinas.

Esta compañía, llamada Bluewater, aún no fue denunciada por el Gobierno, como sí lo fueron cerca de medio centenar de firmas. Tampoco fue observada la británica Harbour Energy, a la que YPF sumó en la sociedad para el plan de gas licuado Argentina LNG, y había absorbido a una petrolera ya sancionada años atrás por operar en Malvinas.

Este tipo de episodios reflejan tanto el muñequeo estatal ante los intereses del sector privado como las dificultades para desatar los enmarañados nudos societarios en el ancho mundo de los mercados internacionales.

Con la misma lógica de mirar para otro lado, horas antes de la cadena nacional, Milei prescindió de cualquier consulta o queja en la cumbre con su colega de Chile, José Antonio Kast. El día previo, en Santiago, se informaba que una compañía naviera chilena cerró un acuerdo para llevar provisiones de Punta Arenas a Puerto Argentino, en las islas, de manera directa y regular.

La campaña “malvinizadora” continuó esta semana y tuvo pico de acciones el viernes 11. Ese día, el ministro de Defensa, Carlos Presti, y el canciller Pablo Quirno viajaron a Tierra del Fuego a verificar las obras que deben hacerse para actualizar la base naval. Las obras están avanzadas apenas un 10% y se hallaban paralizadas por la motosierra mileísta.

Fuentes oficiales revelan que los 142 millones de dólares reasignados a Presti para acelerar la construcción de la base serán insuficientes. Administrativos del Ministerio están viendo qué magia pueden hacer para que Carlos Guberman, el secretario de Hacienda de Luis “Toto” Caputo, les acepte cambiar los números del área en el Presupuesto 2027. Ni hablar de la asistencia a la casi quebrada obra social de las Fuerzas Armadas, de la que al parecer salió indemne el exministro Luis Petri.

El viernes mismo se dejó trascender que Milei finalmente desactivaba su posible viaje a Gran Bretaña de octubre, aunque en el Ministerio de Relaciones Exteriores nunca hubo precisiones sobre si iba a ir a Oxford, una nueva ronda de Argentina Week en Londres o qué. Otro anuncio de que se deja de hacer algo que nadie sabe si se iba a hacer.

La Cancillería suma más aportes a la confusión general. También el viernes, lanzó el Sistema de Articulación de Política Exterior para coordinar todas estas nuevas decisiones oficiales sobre Malvinas. Estarán bajo la órbita de la Secretaría de Malvinas, encabezada por Paola Di Chiaro.

Fuentes diplomáticas le reconocen a Di Chiaro, politóloga especializada en seguridad y relaciones internacionales, sus dotes para sobrevivir. Designada en la gestión de Diana Mondino, subsistió a su salida, a las llegadas de Gerardo Werthein y Quirno y a la influencia en el ministerio de la hermanísima Karina.

Según relatan en los pasillos de la Cancillería, ese don de permanencia de Di Chiaro obedecería más al desinterés que tenía para el Gobierno la problemática de Malvinas que a su capacidad. Lenguas viperinas.

Amén de las maldades, los focos sobre la secretaria –y ahora coordinadora– Di Chiaro acaso le hagan perder ciertos beneficios que tiene andar por debajo del radar. Junto a su padrino político, el macrista Fulvio Pompeo, la funcionaria lidera la fundación Argentina Global, que promueve becas para futuros líderes financiadas por el gobierno británico, a través de su embajada en Buenos Aires. ¿Con el cambio de viento será desplazada?

Límites, peligros y contradicciones de decisiones políticas apuradas, para desplazar en la noble causa Malvinas un manto de neblina movilizador por nubes de humo oportunistas. Otro clásico de la dirigencia argentina.

 

Primicias Rurales
Fuente: Perfil
Crítica a Milei y el rescate de la lectura en papel como batalla cívica

Crítica a Milei y el rescate de la lectura en papel como batalla cívica

 

Entre las agudas contradicciones del discurso oficial y la crisis global de la educación, Editorial Perfil impulsa una valiosa iniciativa pedagógica para devolver el diario impreso a los hogares y recuperar el pensamiento crítico.

 

 

Buenos Aires lunes 14 septiembre (PR/26)– Me pregunto seriamente si Javier Milei es consciente de sus marcadas contradicciones cotidianas o si aprovecha la paulatina pérdida de pensamiento crítico en las audiencias actuales.

Resulta desconcertante si el Presidente no siente vergüenza frente a sí mismo o si la sociedad ha perdido por completo la capacidad de relacionar mensajes y sostener ideas fundamentadas.

 

Las contradicciones del discurso oficial

 

Aunque su reciente nacionalización sobre la causa Malvinas busque hipotéticos beneficios electorales, la alevosa exposición a la contradicción roza límites llamativos.

Agradecer en el Día del Maestro a los docentes por su empresa civilizatoria, siendo el mandatario que más los ha perjudicado, causa una profunda vergüenza ajena.

 

 

Utilizar además un video generado con inteligencia artificial donde Domingo Faustino Sarmiento aparenta aprobar su gestión representa una falta total de pudor institucional.

Esa desfachatez pudo resultar atractiva durante su campaña electoral, pero en el ejercicio real de la primera magistratura se vuelve un factor sumamente contraproducente con los años.

 

Una acción pedagógica y cívica de Perfil

 

Más allá del panorama político, Editorial Perfil anuncia una fuerte acción pedagógica para contribuir de forma directa al proceso educativo del país.

La propuesta coincide simbólicamente con el aniversario del relanzamiento de nuestro diario en papel, iniciado el 11 de septiembre de 2005.

A partir del martes 3 de noviembre, y durante un año escolar completo, el diario se imprimirá de lunes a viernes para ser entregado gratis a padres con hijos en edad escolar.

Buscamos alcanzar a lectores de entre 30 y 40 años, inmersos en lo digital, para que el ejemplo familiar de lectura impresione e irradie hacia los más chicos.

 

Los beneficios del papel frente a las pantallas

 

Diversos estudios científicos confirman que la lectura en papel ofrece beneficios cognitivos muy superiores a los de las pantallas táctiles.

Investigaciones publicadas en el Journal of Research in Reading demuestran que el soporte físico logra una mayor retención de la memoria y una comprensión más profunda.

Asimismo, organismos oficiales del Reino Unido destacan que leer textos no ficcionales en papel mejora sustancialmente los resultados de aprendizaje respecto a los entornos digitales.

Con la consigna “Que el algoritmo no te imponga qué leer, elegí papel”, esta iniciativa busca combatir la hegemonía y los perjudiciales efectos de las plataformas.

 

Leer en papel contribuye más a la comprensión que leer en digital - Magisnet

 

La tangibilidad del formato impreso rescata una interacción única: permite ser guardado, reutilizado y compartido, fomentando una vital sensibilidad táctil y ocular.

Queremos educar un paladar lector exigente que funcione como puerta de entrada a otros libros, frenando el alarmante proceso de desalfabetización actual.

 

Modelos internacionales para la alfabetización

 

Iniciativas similares son llevadas a cabo por reconocidas organizaciones internacionales en países desarrollados, como SembraMedia y Reading is Fundamental en Estados Unidos.

 

Reading is Fundamental" Literacy Poster

 

Dichas entidades distribuyen libros gratuitos en comunidades de bajos recursos y estimulan el hábito de la lectura en múltiples escuelas y centros juveniles.

Como no existen herramientas semejantes en Argentina, celebramos los 50 años de Editorial Perfil impulsando una acción que trascienda un festejo y beneficie verdaderamente al país.

 

La crisis global revelada por las pruebas PISA

 

Los preocupantes datos de las pruebas PISA 2025 encendieron las alarmas al confirmar severos retrocesos de aprendizaje en todo el mundo occidental.

La principal causa detectada se vincula directamente a la continua distracción digital generada por los celulares en las aulas, lo que destruye la concentración.

 

Educación chilena: resultados de la prueba PISA 2025

 

Sin embargo, naciones como Japón, Corea del Sur, Singapur y diversos países escandinavos han demostrado con éxito que la caída del nivel no es inevitable.

El caso de Suecia es muy claro: tras impulsar una fuerte digitalización, su gobierno resolvió reinstalar el libro físico como eje central del aula.

De forma idéntica, en Finlandia los docentes exigieron el retorno de materiales impresos al verificar que las pantallas generaban aprendizajes sumamente superficiales.

Por su parte, Dinamarca destinó 540 millones de coronas para sustituir pantallas por libros físicos y reducir drásticamente el uso de dispositivos digitales.

 

Regulaciones estatales frente al abuso de pantallas

 

Actualmente la contienda dejó de ser tecnológica para volverse estrictamente pedagógica: debemos evaluar qué soporte estimula mejor la memoria y la atención.

Un reporte reciente de la Unesco señala que el 58% de las naciones ya aplicó prohibiciones nacionales al uso de celulares dentro de las escuelas.

Mientras en la OCDE un 25% de alumnos se distrae por pantallas de compañeros, esa cifra desciende al 4% en Japón debido a severas regulaciones.

 

📵 Más de la mitad de los países prohíben ahora el uso de teléfonos móviles en las escuelas. Según un informe de la UNESCO, 114 sistemas educativos de todo el mundo, representando

 

En China, la red TikTok funciona bajo un estricto modo juvenil de 40 minutos diarios que prioriza contenidos culturales y educativos por norma legal.

En contraste, la empresa Meta afronta multas de 17 mil millones de dólares en Estados Unidos por crear deliberadamente mecanismos adictivos para adolescentes.

 

El desafío cultural de la educación argentina

 

La constante caída educativa en la Argentina no obedece solo a la tecnología, sino a décadas de desinversión, severa desigualdad provincial y profundas crisis económicas.

Pese a ello, el mayor desafío actual supera lo financiero: la escuela debe responder con inteligencia ante la fulminante llegada de las redes sociales e IA.

No basta con prohibir de forma tajante la tecnología, sino con enseñar a utilizarla sin sacrificar la lectura profunda ni el debate analítico.

El regreso del diario impreso a las familias propone construir una sólida infraestructura cívica que promueva el hábito transformador de la lectura diaria.

 

 

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Fuente: www.perfil.com