Buenos Aires, 25 noviembre (PR/17) — En la Jornada Nacional de Arboricultura 2017 se destacó la necesidad de intervenciones profesionales en la planificación de arbolados urbanos ya que esta actividad cubre una función ambiental, en la regulación climática.
   Así lo destacó la agencia Agrofy en un informe al señalar que la arboricultura urbana es la ciencia dedicada y especializada al manejo del arbolado de pueblos y ciudades, basándose en principios biológicos y en una cultura de respeto al árbol.
   El arborista Carlos Anaya fue protagonista de la Jornada Nacional de Arboricultura 2017, organizada por la Federación Argentina de Ingeniería Agronómica (FADIA) junto con el Colegio de Ingenieros Agrónomos de la Provincia de Santa Fe (CIASFE).
   Durante su transcurso se trató la planificación, manejo, conservación y mejoramiento del arbolado y los espacios verdes y naturales y también la necesidad de legitimar la figura del profesional ingeniero agrónomo y sus incumbencias para diseñar esta tarea.
   Para Anaya, una adecuada planificación es una de las bases fundamentales de la arboricultura: "Ver por qué se planta un árbol en determinado lugar, elegir los árboles en función de los problemas ambientales que puede llegar a haber en una determinada zona o barrio de una ciudad, es parte de esa planificación", explicó.
   El arborista ejemplificó que en un municipio con altas precipitaciones en un momento determinado del año, quizás requiera de un arbolado de ciertas características.
   "Son muchos de estos parámetros los que hay que evaluar para una correcta selección y es algo que debe ser realizado por profesionales formados en la materia", agregó Anaya.
   También explicó que "sucede con frecuencia que en muchas localidades hay árboles de muchos años que se plantaron porque andaban bien, o porque se habían plantado en una ciudad cercana, pero eso es insuficiente".
   Aclaró que la modificación de las situaciones térmicas e hídricas introducidas con el cambio climático, probablemente traiga aparejado presencia de nuevas plagas, enfermedades, adaptación de nuevas de especies.
   "Esa es una cuestión a tener en cuenta y de trabajo para que el arbolado siga generando mejores condiciones de ambiente a las ciudades", consideró el arboricultor.
   Consignó que "dentro de las 60 mil especies de árboles que hay en el planeta, el tema es tratar de seleccionar la más adecuada para cumplir cada tipo de necesidad. No hay que afianzarse a ningún tipo de especie, ni exótica ni nativa, hay que probar, incorporar nuevas, más aptas o con mejores condiciones".
   Una mala o inexistente planificación del arbolado urbano puede tener distintas consecuencias, entre ellas afectar el medio ambiente.
   Para el especialista certificado por la International Society of Arboriculture en muchas ocasiones "se generan conflictos porque el árbol levanta la vereda, tira hojas, genera algún tipo de daño, y esto sucede por una falta de planificación: el árbol que se colocó no era el elegido para esa situación y si bien aporta al medio ambiente genera conflicto, y a veces se saca el árbol o se lo mutila y ahí se pierden los beneficios ambientales".
   "La buena planificación redunda en maximizar los beneficios del arbolado urbano y minimizar los inconvenientes que pueda llegar a originar", afirmó Anaya.
   En tanto, especificó que "la importancia de una buena planificación de arbolado urbano es que el árbol arma ambientes: uno más fresco para el verano, otro con menos sonidos, generando también más biodiversidad". 
 
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