El mandatario remarcó además que su país “mantiene el bloqueo” en esa zona.
Trump sigue en la pelea por Ormuz.
Buenos Aires, viernes 14 agosto (PR/26) — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo hoy viernes que «muy pronto» declarará el estrecho de Ormuz como territorio estadounidense, en medio del conflicto bélico con Irán, cuyas autoridades también se atribuyen el control de ese paso.
«Después de que terminemos de derrotar a Irán, que está siendo derrotado muy severamente, muy pronto voy a declarar el estrecho de Ormuz como territorio de Estados Unidos. Es cierto», aseveró el mandatario durante una reunión en una academia de policía en Garden City, Nueva York.
En ese sentido, el magnate subrayó que Estados Unidos mantiene el bloqueo sobre los puertos de Irán con el objetivo de paralizar la economía del país asiático: «Tenemos el bloqueo. Ningún barco pasa a menos que nosotros lo queramos».
El estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, es un sitio estratégico, ya que por allí pasa el 20 por ciento del petróleo y el gas natural que se consume en todo el mundo, y además es la única salida que tienen los productos procedentes de distintos productores de Medio Oriente, según supo la agencia Noticias Argentinas.
Durante el conflicto actual cientos de embarcaciones de países occidentales fueron atacadas por los iraníes, lo que motivó un bloque por parte de Estados Unidos, en su afán por tomar el control de la zona y garantizar la libre navegación.
Sin embargo, desde Teherán afirmaron en las últimas horas que «el estrecho de Ormuz está bajo gestión y control de nuestro país, y prosigue su camino con total seguridad», afirmó Hosein Taeb, jefe de la fuerza paramilitar Basij, en declaraciones a la prensa de su país.
El nuevo Reglamento Europeo sobre Envases y Residuos transforma el comercio internacional: la trazabilidad, el origen sustentable y la transparencia ambiental de los productos dejan de ser un extra para convertirse en la llave de acceso a los mercados más exigentes.
Buenos Aires, viernes 14 agosto (PR/26)–Durante décadas, para competir con éxito en el exterior alcanzaba con ofrecer buena calidad, un precio competitivo y volumen constante. Hoy, sin embargo, el escenario global atraviesa un giro drástico y definitivo.
Las reglas del juego cambiaron por completo: además de evaluar el producto final, los compradores internacionales exigen conocer en detalle toda su historia. Quieren saber de dónde proviene cada materia prima y cómo fue procesada.
La reciente entrada en vigencia de las primeras pautas del Reglamento Europeo sobre Envases y Residuos (PPWR) marca el rumbo formal de este nuevo paradigma basado en la transparencia.
En el marco del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, se abren enormes ventanas comerciales. Pero aprovecharlas dependerá de respaldar los productos con información verificable y rigurosa.
Del producto a la confianza: el peso de la información Ambiental
«La competitividad ya no depende solo del costo o la calidad del envase», advierte Juan Sackmann, presidente de la Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel (AFCP). «Ahora debemos demostrar con datos precisos cómo funciona toda la cadena productiva».
Por su parte, Claudia Peirano, directora ejecutiva de la Asociación Forestal Argentina (AFoA), resalta que esta exigencia trasciende al sector papelero y alcanza a toda la actividad forestoindustrial.
«Se trata de una tendencia global irreversible. Las empresas que empiecen a medir, certificar y transparentar sus procesos desde ahora obtendrán una ventaja competitiva decisiva», afirma la especialista.
Trazabilidad: de valor agregado a requisito indispensable
La normativa europea impone una mirada integral que abarca el diseño ecológico, la reciclabilidad, la reutilización y la gestión técnica de residuos a lo largo de toda la cadena de valor.
Según Florencia Chavat, directora ejecutiva de PEFC Argentina, poder acreditar una cadena de custodia sustentable y auditada ya no es solo un valor agregado, sino un requisito de acceso.
Esta transformación involucra de lleno a productores forestales, industrias madereras, fabricantes de celulosa y empaques, convocando a todos los eslabones a modernizar sus estándares de información.
Una ventana estratégica para anticiparse y liderar
Desde la red de entidades CONFIAR sostienen que este escenario no debe vivirse como un obstáculo, sino como una oportunidad histórica para agregar valor a las exportaciones nacionales.
Dado que la implementación de las exigencias más estrictas de la PPWR será gradual, Argentina cuenta con una ventana de tiempo clave para prepararse y consolidar sus ventajas.
«La transformación ya comenzó. En los mercados del futuro, la confianza y la sustentabilidad son parte intrínseca del producto. Anticiparnos es el gran desafío del sector», concluyen desde CONFIAR.
Primicias Rurales
Fuente: CONFIAR (Asociación Forestal Argentina – AFoA, Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel – AFCP, PEFC Argentina y entidades del sector forestoindust
Los trabajadores de las reservas naturales de Mendoza reclaman abandono del sector, un manejo incompetente de las autoridades y los salarios más bajos del país.
Buenos Aires, jueves 13 de agosto (PR/26) .- La Unión de guardaparques de la Provincia atraviesa una severa crisis debido al abandono que el Gobierno ha realizado en lo referido a las políticas de conservación de las áreas protegidas de Mendoza.
Según denuncian desde el sector, los sueldos que perciben son los más bajos en el País desde hace años. En una actividad de suma importancia tanto para la preservación de zonas claves de la Provincia, como para la explotación del turismo.
Desde el sector señalan que el Parque Aconcagua se encuentra con recaudaciones récords, que no se ven reflejadas en sus salarios
Es por ello que desde El Medio mantuvimos una entrevista con Lucas Aros, Licenciado y Técnico Superior en la Conservación del Ambiente y guardaparque provincial desde hace más de 22 años, con un largo recorrido en las áreas protegidas de Malargüe, Aconcagua, Telteca, entre otros.
Aros viene llevando adelante las charlas paritarias que los trabajadores de las reservas naturales tienen con la Provincia. En dichas conversaciones salariales el reclamo es simple: Mendoza es la Provincia con los sueldos más bajos del País en lo referido a guardabosques nacionales.
Según comento, la problemática que se está viviendo en el sector no solo radica en los salarios si no en un «deterioro del sistema de las áreas protegidas». El mismo se ve reflejado en una reducción de personal, que cuentan con salarios que no alcanzan y jornadas laborales que requieren guardias de 24 horas full time de quincenas, alejados de sus familias y de sus casas.
De hecho, el Licenciado aseguro: «somos los trabajadores de la provincia que hoy tienen la la mayor carga horaria de toda la administración pública provincial. Tenemos 360 horas de carga horaria mensual con salarios que rondan escasamente los 900 000 pesos en promedio».
Además, explico que el problema no solo se reduce en la carga horaria, sino que debido a que en los últimos años pasaron de ser 140 agentes empleados a ser 90 actualmente implica un mayor despliegue del personal que continúa en funciones. Esto, teniendo en cuenta que reservas de la Provincia como Payunia cuentan con 600.000 hectáreas que deben ser vigiladas y administradas por cada vez menos trabajadores.
«No hay que ser ingenuos para darse cuenta que esto tiene una asociación directa como trabajadores de la naturaleza y de la conservación con un modelo de desarrollo territorial, donde los guardaparques estamos sobrando básicamente.»
Mala administración de las reservas naturales
Una de las criticas principales que realizan desde el sector tiene que ver con una administración sin ideas claras por parte de las autoridades de Gobierno que deben encargarse de gestionar los Ministerios de Energía y Ambiente o a la Dirección de Recursos Renovables: «históricamente hemos estado en manos de gente muy poco preparada para lo que hace», declaro Aros
«En un partido político, al que menos sabe, al que está menos entrenado, pero que participó de la campaña, no le van a dar el Ministerio de Economía, pero le tienen que dar algo ¿Y que le dan? Le dan el Ministerio de Ambiente o le dan la Dirección de Recursos Renovables, que son espacios por ahí de tercera categoría, pero que alguien tiene que hacer esa administración. Es gente que de verdad no está preparada para hacer lo que hace», sentencio.
Activos que son sub explotados
En lo referido a términos económicos, el guardaparque que cuenta con más de 22 años de trabajo en el sector explico que Mendoza tiene un gran activo que sencillamente se sub explota: «las áreas protegidas podrían ser territorios que, sin entrar en conflicto con el desarrollo minero necesariamente pueden ser lugares generadores de riqueza para la Provincia».
Además, explico que una buena gestión para la explotación del sector no generaría gastos estrafalarios en el presupuesto mendocino: «son inversiones realmente chicas para el beneficio que pueden generar en términos de turismo«
La Payunia cuenta con más de 800 conos volcánicos
Y señalo que anualmente elevan propuestas al Gobierno para mejorar y brindar un mejor servicio: «a nosotros nos pasa como trabajadores de las áreas protegidas que muchas veces nos da vergüenza entre el público los servicios que brindamos, así como nos pasa en Aconcagua donde donde la mayor parte del tiempo no podemos brindar ni siquiera sanitarios o no tenemos los senderos correctamente delimitados o no tenemos la cartelería que se necesita o que los servicios son absolutamente escasos»
Así como la Laguna de Llancanelo, que es uno de los humedales más grandes de Argentina y «una de las más importantes del país, y se encuentra cerrada la mitad del mes porque no hay personal para atenderla».
La Laguna de Llancanelo fue reconocida por su rol estratégico en la conservación de aves de todo el continente
El trabajo del guardabosque
En los últimos meses, desde la Unión de trabajadores de las reservas naturales vienen sosteniendo un trabajo de visibilización de los guardaparques provinciales. «El trabajo que realizamos, dependiendo del área natural en la que se desarrolla o en la que le toca trabajar, es hacer lo que vos te imagines: desde fiscalización y control en rutas y caminos; control de actividades ilegales, que pueden ser cacería, cacería con armas de fuego; e inclusive intervenimos muchas veces en delitos asociados, como es el robo de ganado o los delitos del ámbito rural.
Esta semana Atropellaron y mataron a un puma en la Reserva de Ñacuñán
Además, entra en juego el trabajo de atención y gestión como guías turísticos de las reservas naturales, que van desde la recepción y la indicación del visitante que llega a las áreas protegidas sobre cómo manejarse; las tareas de extensión y educación ambiental con las escuelas o con las instituciones educativas que llegan al área protegida; la organización de eventos dentro del área protegida; el monitoreo de de biodiversidad; el apoyo a las instituciones científicas; así como el mantenimiento de la infraestructura de la red protegida.
Los profesionales realizan tareas de rescate y asistencia en conjunto con brigadistas de emergencias
Tras 110 años de ausencia, cinco ejemplares recorrieron más de 3.200 kilómetros desde la Patagonia hasta El Impenetrable. Un hito inédito que busca devolverle la vida y el equilibrio ecológico a la región.
Buenos Aires, mércoles 12 agosto (PR/26)–Un viaje épico marcó un antes y un después en la conservación ambiental de la Argentina. Cinco guanacos —tres hembras, un macho y una cría— fueron trasladados desde el Parque Patagonia en Santa Cruz hasta el Parque Nacional El Impenetrable en Chaco.
El recorrido superó los 3.200 kilómetros de distancia, convirtiéndose en la translocación terrestre más extensa jamás realizada con fines de conservación en el planeta. La especie no pisaba suelo chaqueño desde 1913.
La histórica liberación ocurrió en diciembre de 2025 gracias al esfuerzo conjunto de la Fundación Rewilding Argentina, la Administración de Parques Nacionales y los gobiernos de Chaco y Santa Cruz.
Tecnología y precisión para proteger a los animales
A comienzos del siglo XX, la caza indiscriminada, la modificación del hábitat y el avance agrícola exterminaron al guanaco en la zona de Campo del Cielo. Su regreso requirió una estrategia técnica impecable.
Especialistas de Rewilding Argentina y la Fundación Freyja seleccionaron a los ejemplares más aptos tras años de monitoreo genético y poblacional en el sur argentino para garantizar el éxito del proyecto.
El traslado utilizó tráilers acondicionados con división de grupos por cohesión social, control térmico, seguimiento del comportamiento y veterinaria a distancia. Luego se adaptaron en corrales de preliberación.
El impacto ecológico de un gigante herbívoro
El guanaco cumple roles fundamentales que ninguna especie pequeña puede suplir. Al alimentarse de vegetación seca, reduce drásticamente el riesgo de incendios forestales, una amenaza creciente en el contexto del cambio climático.
Asimismo, sus desplazamientos redistribuyen nutrientes, semillas y carbono, regenerando los suelos del monte. Como presa del yaguareté y alimento de carroñeros, restaura la cadena trófica ancestral.
Según explicó Sebastián Di Martino, director de Conservación de la fundación, la pérdida de grandes herbívoros provocó una severa defaunación que degradó profundamente los ecosistemas locales.
Un proyecto integral para restaurar el monte
La situación en el Chaco Seco es alarmante: en su millón de kilómetros cuadrados solo sobreviven unos 100 guanacos entre Paraguay y Bolivia. En Argentina habían desaparecido por completo.
Durante 2026, las acciones continúan con nuevos arreos en el Parque Patagonia para trasladar más individuos que refuercen la población inicial y garanticen su supervivencia a largo plazo.
Esta iniciativa forma parte de un plan maestro que incluye a la tortuga yabotí, el yaguareté y la nutria gigante, buscando reconstruir un ecosistema completo y funcional.
Por Emiliano Ferrari, Gerente General de AGCO Argentina y Director Comercial de Fendt y Valtra para Hispanoamérica
Buenos Aires, martes 11 de agosto (PR/26) — Durante décadas, la agricultura se apoyó en un principio relativamente estable: el productor podía planificar la siembra dentro de un calendario conocido y con márgenes razonables para adaptarse a las condiciones del clima.
Hoy esa lógica cambió. La mayor variabilidad climática ha reducido las ventanas operativas y transformó cada hora disponible para trabajar en un activo estratégico.
Las precipitaciones cada vez más concentradas, los eventos climáticos extremos y la creciente incertidumbre sobre las condiciones del suelo obligan a tomar decisiones en tiempos mucho más acotados. La oportunidad ya no se mide en días, sino muchas veces en horas. Cuando esas condiciones aparecen, la capacidad para ejecutar las labores con rapidez y precisión puede marcar una diferencia significativa en el resultado de la campaña.
Este cambio también redefine la manera en que se evalúa la maquinaria agrícola. La potencia continúa siendo un atributo indispensable, pero ya no alcanza por sí sola. Hoy la productividad está determinada por la combinación de confiabilidad, precisión, eficiencia operativa y capacidad para sostener un alto rendimiento durante extensas jornadas de trabajo, con el menor nivel posible de interrupciones.
En ese contexto, una detención imprevista tiene un impacto mucho mayor que el costo de una reparación. Puede implicar perder el momento óptimo para implantar un cultivo, afectar la planificación logística o comprometer parte del potencial productivo del lote. Por eso, la disponibilidad mecánica, el mantenimiento preventivo y una red de posventa preparada para responder con rapidez se convierten en factores críticos para la competitividad del productor.
Al mismo tiempo, la agricultura de precisión dejó de ser una herramienta complementaria para convertirse en un componente central de la eficiencia. Los sistemas de guiado, la automatización de procesos, la gestión inteligente de implementos y las plataformas de monitoreo permiten maximizar cada pasada, reducir superposiciones, optimizar el uso de insumos y mejorar la calidad de las labores.
En un escenario donde el tiempo disponible es cada vez más escaso, cada metro recorrido con mayor precisión representa una mejora concreta en productividad y rentabilidad.
La transformación también alcanza la forma de gestionar las empresas agropecuarias. Cada operación genera información que permite conocer con mayor profundidad el desempeño de los equipos, anticipar necesidades de mantenimiento, optimizar consumos y respaldar decisiones con datos objetivos. La tecnología ya no solo acompaña el trabajo en el lote: se ha convertido en un insumo estratégico para administrar el negocio agrícola con mayor previsibilidad y eficiencia.
En definitiva, la competitividad ya no depende únicamente de la escala de producción. Depende, cada vez más, de la capacidad para responder con velocidad, precisión e inteligencia a un entorno mucho más dinámico.
El clima seguirá imponiendo las condiciones y definiendo cuándo existe una oportunidad para sembrar. La diferencia estará en quiénes estén preparados para aprovecharla. En esa nueva realidad, la innovación, la tecnología y la confiabilidad de los equipos dejan de ser ventajas competitivas para convertirse en requisitos indispensables para producir más y mejor.
Investigadores de la Universidad de Tel Aviv hallaron un gen ancestral del trigo emmer silvestre que, al reducir su actividad, produce granos más pesados y con más proteína, hierro y zinc. El descubrimiento abre la puerta a variedades más nutritivas y resistentes al cambio climático.
Buenos Aires, martes11 agosto (PR/26)–El hallazgo que hoy entusiasma a la comunidad científica no vino de un laboratorio futurista, sino de un campo lleno de historia. Investigadores israelíes encontraron en el trigo emmer silvestre, un ancestro milenario del trigo moderno, un gen capaz de mejorar de forma notable la calidad de los granos.
La noticia, difundida por la Universidad de Tel Aviv, explica que este trigo primitivo conserva un abanico genético mucho más amplio que las variedades que hoy se cultivan a gran escala en todo el planeta.
Menos actividad genética, más calidad nutricional
El estudio, publicado en la revista científica Plant, Cell & Environment, reveló algo llamativo: cuando se reduce la actividad de este gen específico, el resultado son granos más pesados y con mayores niveles de proteína, hierro y zinc.
Para llegar a esta conclusión, el equipo analizó 460 líneas de trigo silvestre recolectadas en distintas regiones climáticas de Israel, combinando análisis genéticos con tecnología CRISPR, la moderna herramienta de edición genética que permitió confirmar el rol exacto del gen en el desarrollo del grano.
Una herramienta clave frente al cambio climático
Para los investigadores, el trigo silvestre sigue siendo un verdadero reservorio genético, una fuente de información valiosa para que la agricultura pueda adaptarse a un clima cada vez más cambiante y, al mismo tiempo, responder a la creciente demanda mundial de alimentos.
El equipo remarcó que este descubrimiento podría convertirse en la base para desarrollar nuevas variedades de trigo con mayores rendimientos y mejor calidad nutricional, un avance que impactaría directamente en la mesa de millones de personas en el mundo.