Buenos Aires, 16 junio (Especial para NA, por Alejandro Ramírez*) –Cómo ocurre habitualmente en esta época del año, los mercados agrícolas internacionales se encuentran transitando el famoso "weather market" (mercadeo climático).
¿Y por qué ocurre en esta época del año? Porque lo que le importa al mundo es lo que ocurre en los Estados Unidos y desde marzo a agosto, en el gigante de Norteamérica, se realizan la siembra de los granos gruesos y el trigo de primavera.
En tanto lo que ocurre en esos meses influye frontalmente en la conformación de los valores de los commodities agropecuarios. Y este año, a los farmers norteamericanos no les ha venido muy bien el clima. Con múltiples inconvenientes, se viene desarrollando la evolución de los cultivos de la cosecha gruesa y los trigos de primavera.
A esta situación climática complicada, se deben agregar las medidas que viene tomando el presidente Trump en relación al comercio internacional. Algunos días toma medidas de restricción de importaciones y otros días, vuelve para atrás la decisión de implementar dichas medidas.
Así también intenta morigerar el impacto de sus decisiones, disminuyendo las tasas o impedimentos para algunos países supuestamente "aliados", como ocurrió con la Argentina con el acero. Pero estos vaivenes, estas idas y vueltas, lo único que generan en los mercados es incertidumbre. Y esto no es bueno para la salud de las cotizaciones agrícolas.
Algo para destacar, es el logro de la reunión del presidente norteamericano con el presidente norcoreano. Llegaron a buenas conclusiones y se tomaron decisiones a implementar en un futuro cercano, muy importantes para el mundo.
Y al clima y a las decisiones "destempladas" del presidente Trump, debemos agregarle los informes del USDA norteamericano.
Desde hace tiempo venimos manifestando que dichos informes por momentos quedan desactualizados ante la velocidad de los hechos, y que muchas veces, esa situación tarda en ajustar hasta la emisión de otro informe al mes posterior.
Algunos indican que esa tardanza es algún tipo de manipulación informativa, buscando no impactar fuertemente en la conformación de los precios.
En este caso, el último informe del USDA del mes de junio, dejó varios datos a tener en cuenta.
Con el trigo, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos no modificó sus estimaciones en relación a la cosecha, oferta y demanda del ciclo 2017/2018. Pero sí ajustan para el ciclo 2017/2018 las estimaciones de producción de los principales oferentes mundiales, estimando que los EEUU y Argentina aumentarán su producción dos millones de toneladas cada uno, que Canadá y Australia aumentarán 2,5 millones de toneladas cada uno, pero que el grupo Rusia, Croacia y Kazajistán disminuirían su producción en más de 30 millones de toneladas.
Este es el dato importante relacionado al trigo que deberemos seguir monitoreando de aquí a fin de año. Lógicamente, en este informe, el USDA ajustó la demanda, los stocks iniciales y las exportaciones, intentando que el impacto no sea muy fuerte ante semejante baja de producción del este europeo.
De la soja, el USDA estima que para el ciclo 2017-2018 la Argentina seguirá bajando su producción con 37 millones de toneladas (baja dos millones de toneladas más desde el informe de mayo) y que Brasil aumentaría su producción dos millones de toneladas, con un total de 119 millones de toneladas.
Para el ciclo 2018-2019, cabe destacar la posible baja de producción de los EE.UU con menos tres millones de toneladas (cifra que nos parece no cercana a la realidad, debiéndose ajustar más hacia abajo) y con Argentina con un potencial productivo de 56 millones de toneladas. Es decir, 19 millones más que en el ciclo anterior.
Y por último el maíz, lo destacado para el ciclo 2017-2018 es la baja de dos millones de toneladas de producción de Brasil. Y para el ciclo 2018-2019 a tener en cuenta los guarismos de producción de los EE.UU que baja 14 millones de toneladas sobre un total de 370 millones, China estaría aumentando su producción en 10 millones de toneladas y Argentina estaría teniendo una producción de 41 millones de toneladas. Por lo tanto, 8 millones de toneladas más que la campaña pasada.
Viendo este informe, nos encontraríamos con cotizaciones del trigo sin cambios, la soja con posibles subas en los valores y con el maíz con posibilidades de bajas puntuales: Siempre y cuando el clima no continúe afectando a los cultivos norteamericanos y que su Presidente no vuelva a interferir en el comercio mundial con decisiones muchas veces no muy correctas.
*Analista Agropecuario.
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