Buenos Aires, 8 julio (PR/22) –La potencia de un tractor, el sistema de trilla de una cosechadora y la robustez de una sembradora, continúan siendo atributos destacados.

Todavía forman parte de los argumentos de venta. Pero ya no están solos y dejan de ser tan decisivos.

Ocurre que ha irrumpido la Agricultura Digital en el negocio de los agromáquinas y con ella surge un nuevo universo de servicios y prestaciones.

El cliente, cuando compra un equipo, también accede a un sistema interconectado con el fabricante y el concesionario, que pasan a ser sus socios en el día a día.

En consecuencia, el usuario es asesorado en tiempo real cuando está sembrando, pulverizando y cosechando.

O cuando tiene que analizar los resultados agronómicos y productivos que obtuvo con la máquina que incorporó.

El cuadro se completa con las plataformas digitales que posibilitan la transferencia de datos a la Nube para su almacenaje y posterior utilización.

Soluciones

En el espectro actual del mercado argentino, las compañías internacionales se adelantan en el desarrollo de recursos para el monitoreo de equipos, la gestión agronómica y la gestión de datos.

Pero es un proceso que, más tarde o más temprano, se extenderá en los servicios de las empresas nacionales.

El acompañamiento que hoy el fabricante y sus concesionarios brindan al cliente, hasta es personalizado y permite llegar a los siguientes resultados:

  • Gerenciar la información
  • Gestionar, visualizar, archivar y compartir datos agronómicos de cada lote
  • Acceder de manera remota a la pantalla de la máquina y transferir información modo inalámbrico
  • Controlar los equipos desde cualquier dispositivo móvil
  • Interactuar con asesores del concesionario o la fábrica para la toma de decisiones o para obtener prescripciones que se usen en las diferentes fases del ciclo productivo
  • Analizar y plantear objetivos de rendimientos y optimización de insumos

Integral

Con el paquete de conectividad y de servicios a su disposición, cada usuario recibe asesoramiento en todo el ciclo agrícola o ganadero, porque también alcanza a máquinas como las picadoras de forraje.

Con el aporte de las plataformas digitales, se recopila y procesa datos de cada lote de un campo y se los sube a la Nube para gestionarlos.

Con esa información se evalúa la performance de cada lote y se pueden tomar decisiones en siembra, fertilización, cosecha y otras tareas.

Así se integran todos los datos en un solo lugar y se gestiona las operaciones agrícolas desde presiembra y hasta cosecha.

El círculo arranca, por ejemplo, con prescripciones antes de sembrar, sigue con el monitoreo en tiempo real de la sembradora y luego con la protección del cultivo mediante la pulverizadora.

Además, se puede controlar cada etapa del cultivo, tomando las decisiones necesarias, sin demoras, en aplicaciones o en fertilización.

El seguimiento continúa durante la cosecha y, cuando ésta finaliza, se puede hacer un análisis completo de los datos recopilados para proyectar correcciones hacia la próxima campaña.

 

 

 

Primicias Rurales

Fuente: Maquinac