
Buenos Aires, lunes 30 diciembre (PR/24) — La baja de la inflación, así como la fuerte reducción del costo financiero, comienzan a configurar un entorno mucho más benévolo para la producción al tiempo que imponen la necesidad de ser mucho más eficientes tranqueras adentro.
Algunos datos reflejados por el Rosgan en un reciente reporte, manifiestan que la actividad ganadera culmina el año un poco más aliviada.
El 2024 ha estado atravesado por grandes cambios en materia de política económica, que abrieron un período de readecuación de precios -aun vigente- el cual se está dando en forma gradual y a distintos ritmos.
Consecuentemente, esto genera ciertos desacoples temporales entre el ritmo de ajuste de una diversidad de costos, insumos o tarifas que en ocasiones no se correlacionan con los movimientos de valores que puede soportar el producto final, frente a una demanda que también se encuentra fuertemente afectada por este contexto.
En efecto, los precios de la carne al mostrador en los últimos 12 meses aumentaron un 126% contra una inflación que, según datos del INDEC a noviembre, alcanzó el 166% interanual. Esto marca la resistencia del consumo a convalidar aumentos en bienes donde aún encuentra cierto margen de reemplazo o restricción de compra. Recordemos que este año, el consumo de carne vacuna ha sufrido un nuevo retroceso cayendo a promedios per cápita por debajo de los 47 kg, casi 7 kilos menos que los registrados un año atrás.

Por tanto, frente a un mercado doméstico aun responsable de absorber el 70% de la producción total de carne, la debilidad del consumidor local en términos de poder de compra, ha sido el principal condicionante del retraso que ha registrado el precio de la hacienda en pie.
Los precios del novillito gordo aumentaron en el último año a razón del 117% a noviembre. Si bien durante el último mes los valores tendieron a reacomodarse ligeramente, registrando aumentos nominales en torno al 9% respecto de octubre y en lo que lo que va del mes suman otro 10% de suba adicional, medidos contra IPC siguen estando retrasados, por el simple efecto de la inflación que venimos arrestando de meses pasados. Recodemos que, en diciembre 2023, el IPC llegó a marcar una variación mensual del 25,5%, acumulando hasta marzo de este año más de 70 puntos de inflación.
Lo cierto es que, más allá de la comparativa contra el aumento general de precios, esta mejora reciente en el precio del gordo permitiría recomponer al menos parcialmente los números negativos a la invernada de base pastoril, morigerando las pérdidas del feedlot, aunque con escaso efecto sobre el balance anual de estos últimos, por llegar en plena etapa de vaciado de los corrales.
Recordemos que el precio del ternero, principal producto de la cría y a su vez, insumo para el invernador o engordador, ha estado retrasado durante gran parte del año. Recién a partir de octubre, con la restricción estacional de la oferta, los valores comenzaron a tonificarse acercándose a los promedios históricos. Si tomamos como referencia el valor del ternero ROSGAN medido a moneda constante, los $3.066,83 conseguidos en diciembre logran superar en un 4% el valor promedio registrado para el periodo 2012-2023. En tanto que, el precio del gordo, aun con las mejoras conseguidas en el último mes, se mantiene ligeramente por debajo de estos promedios.
En términos nominales, en los últimos tres meses el precio del ternero aumentó un 20% mientras que el precio del gordo se apreció en un 17% desmejorando así la relación compraventa, aunque dentro de los parámetros esperables para la época del año.

Todos estos movimientos de valores se pueden ver reflejados en los resultados económicos de las distintas actividades ganaderas. En efecto, el último informe trimestral sobre RESULTADOS ECONÓMICOS GANADEROS elaborado por la SAGPyA permite compararla situación de distintas estructuras de producción -modelizadas bajo determinados parámetros- para este último periodo del año. Para la compasión de resultados se tomaron los siguientes modelos: Cría en Cuenca del Salado (Modelo base), Invernada en Región Sub-húmeda (Modelo de alta producción), Ciclo Completo en Córdoba, Recría con terminación a corral y Feedlot tradicional, todos expresados en moneda constante (en base a IPIM noviembre de 2024) en pesos por cabeza.
En líneas generales, podemos decir que, de acuerdo a esta estadística, todas las actividades ganaderas desde la cría e invernada hasta el engorde, en sus diferentes esquemas, están trabajando con márgenes brutos inferiores a los obtenidos un año atrás.

Primicias Rurales
Fuente: – ROSGAN


















