El estudio abarca los principales cultivos entrerrianos —soja, maíz, trigo y sorgo— y compara la evolución de sus precios en pesos con los aumentos de insumos, labores, flete y gasoil. Mientras que el valor en pesos de los cultivos creció un 95% en promedio, los costos de producción se dispararon más del 150%, generando una fuerte pérdida del poder de compra del productor.

La devaluación de diciembre de 2023, que impactó con fuerza sobre los precios internos, impulsó los costos pesificados un 100%, pero los precios de los cultivos solo aumentaron un 37% en promedio, dejando desfasados los márgenes.
El maíz fue el cultivo con mejor desempeño, con un aumento del 133% en su cotización, aunque sus insumos crecieron en promedio un 124%. En el otro extremo, el sorgo mostró el peor resultado: sus precios subieron sólo un 67%, frente a insumos que escalaron hasta un 210%.
La soja, principal cultivo provincial, aumentó 84%, pero sus costos treparon cerca del 150%. En trigo, la cotización creció 97%, pero también fue superada por los incrementos de insumos clave como el fertilizante y la semilla.
El informe también destaca el fuerte encarecimiento del gasoil (173%), el aumento del costo del flete (170%) y de las labores (2% en dólares), que combinados con la caída en los valores en dólares de los granos, profundizaron el deterioro del poder adquisitivo del productor.
En síntesis, los agricultores entrerrianos enfrentan una rentabilidad en descenso y una mayor necesidad de granos para cubrir los mismos costos, tanto en pesos como en dólares.
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Fuente: TodoAgro.com.ar


















