La bella amistad entre el monje tailandés Phra Maha Thongrattana Thavorn y la fundadora del Movimiento de los Focolares, Chiara Lubich

 

España, domingo 28 diciembre (PR25) — Es muy grande la sintonía que puedes llegar a sentir con alguien de otra cultura o de otra religión. Y asombrosa la conexión que ha unido con Cristo a personas de distintos credos. Como el budista Phra Maha Thongrattana Thavorn.

Phra Maha Thongrattana Thavorn conoció a los Focolares a finales del año 1994, informa la web de Loppiano.

Había aceptado participar en la Jornada Mundial de la Juventud de Manila y conocer a Juan Pablo II y pasó unos días en la Ciudadela de la Paz de Tagaytay.

Allí, el monje budista comprendió el sentido de la cruz de Cristo, como él mismo explicó:

“Tras estar en Loppiano, entendí que la cruz significa dolor, la muerte es la medida del verdadero amor. Si no nos amamos nacerá la guerra. En cambio hagamos el bien el uno y el otro juntos y la paz nacerá”.

Mamá Chiara y Luz Ardiente

La bella amistad entre el monje tailandés Phra Maha Thongrattana Thavorn y la fundadora del Movimiento de los Focolares Chiara Lubich
“Luz Ardiente” y Chiara Lubich

 

También conoció a la fundadora de los Focolares, a quien llegó a llamar “mamá Chiara”. Y ella a él le ofreció el nombre de “Luz ardiente”.

Él respondió: “No sigo a una mujer, sino su ideal de fraternidad universal. Ella no es solo para los cristianos, también es nuestra”.

El monje budista no dudó en expresar públicamente su agradecimiento por cómo Chiara Lubich le enriqueció:

“Guardo en mi corazón cada palabra que me escribió y cada consejo que me dio. Me enseñó lo que significa “resistir por amor”, y su unidad conmigo fue un regalo precioso que jamás olvidaré”.

Phra Maha Thongrattana Thavorn falleció el 10 de noviembre de 2025 dejando un testimonio luminoso de búsqueda y de unidad entre personas de distintas religiones.

Al final de su vida, escribió, en un mensaje a la presidenta del Movimiento de los Focolares, Margaret Karram:

 

“Sufro, pero resisto, resisto, resisto, porque mi sufrimiento no es nada comparado con el de Jesús en la Cruz. Resisto porque soy hijo de mamá Chiara. Recuerda: ya no nos veremos, pero un día volveremos a vernos. Pronto iré a estar con ella”.

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Fuente: Aleteia