La Bolsa de Cereales de Buenos Aires prevé una semana con arranque frío, fuerte repunte de temperaturas y lluvias muy desparejas, un combo que mantiene la incertidumbre hídrica sobre amplias zonas agrícolas.

 

Buenos Aires, miércoles 28 de enero (PR/26) — La nueva Perspectiva Agroclimática Semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires anticipa una semana de marcada variabilidad atmosférica sobre el área agrícola argentina, con un arranque frío, rápido ascenso térmico y precipitaciones irregulares que volverán a dejar amplias zonas con aportes insuficientes.

El informe, correspondiente al período del 29 de enero al 4 de febrero, señala que la circulación de vientos del sur instalada en los días previos provocará un comienzo de etapa con temperaturas mínimas por debajo de lo normal en gran parte de la región productiva. Este enfriamiento se sentirá con mayor intensidad en el centro y sur de la Región Pampeana, Cuyo y sectores del oeste agrícola, donde las madrugadas podrían presentar registros frescos para la época, favoreciendo una leve desaceleración de la evapotranspiración.

Sin embargo, esta situación será transitoria. El avance de vientos del trópico restablecerá rápidamente condiciones más cálidas, impulsando un marcado ascenso térmico. Las máximas volverán a ubicarse en valores elevados en la mayor parte del territorio agrícola, especialmente en el norte argentino y el interior pampeano, donde la combinación de calor y humedad incrementará la carga térmica sobre los cultivos estivales. Solo la franja atlántica mantendría registros más moderados gracias a la influencia de brisas marinas.

Lluvias concentradas y amplias zonas relegadas

En paralelo, el pasaje de un frente de tormenta generará precipitaciones de distribución muy heterogénea, una característica que se viene repitiendo en la campaña. Según la Bolsa, se esperan aportes abundantes sobre:

  • Gran parte del NOA

  • Sectores extensos de la Región del Chaco

  • El centro y norte de la Mesopotamia

  • El oeste y sur de la Región Pampeana

  • El norte del Uruguay

Estas lluvias podrían presentarse en forma de chaparrones y tormentas localmente intensas, con eventos de corta duración pero alta tasa de precipitación, lo que eleva el riesgo de escurrimientos rápidos y baja eficiencia de infiltración en suelos compactados.

En contraste, grandes extensiones del área agrícola recibirían registros escasos o nulos, manteniendo el cuadro de reservas hídricas ajustadas en lotes de soja y maíz, especialmente en sectores del centro-este pampeano. La alternancia entre pulsos de calor y lluvias irregulares sostiene un escenario de estrés hídrico intermitente, donde el estado de los cultivos dependerá en gran medida de la humedad acumulada previamente y de la capacidad de cada suelo para retener agua.

Impacto productivo

El patrón previsto combina tres factores de relevancia agronómica:

  • Inicio fresco, que reduce momentáneamente la demanda atmosférica de agua.

  • Rápido retorno del calor, que reactivará la evapotranspiración.

  • Precipitaciones muy desparejas, que profundizan la brecha entre zonas beneficiadas y áreas deficitarias.

Este comportamiento atmosférico refuerza un escenario de alta variabilidad espacial, donde en pocos kilómetros pueden coexistir lotes con buena condición hídrica y otros bajo marcada restricción, una dinámica que complica la homogeneidad de rindes potenciales.

La Bolsa advierte que, de mantenerse esta irregularidad en las lluvias durante las próximas semanas, el desarrollo de los cultivos de verano seguirá fuertemente condicionado por eventos puntuales más que por un régimen pluvial generalizado.

Primicias Rurales

Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires