May 11, 2026 | Clima
Expertos advierten sobre la volatilidad extrema del clima y recomiendan cambios estructurales en la estrategia de adaptación
Buenos Aires, lunes 11 mayo de 2026. Mientras que productores de la región núcleo enfrentan los desafíos de una campaña irregular, los modelos meteorológicos internacionales advierten sobre la inminencia de un fenómeno de El Niño con probabilidades de lluvias superiores al 90% desde julio.
La paradoja es inquietante: Argentina puede enfrentar precipitaciones de hasta 150 mm en pocas horas, inundaciones masivas y olas de calor prolongadas.
Es un quiebre estructural que exige repensar completamente la estrategia de adaptación del sector. Así lo advierten especialistas en biotecnología agrícola y adaptación climática que han analizado el escenario en profundidad.
Los contrastes climáticos son cada vez más marcados. Si bien los perfiles de suelo contaban con reservas de agua por lluvias anteriores, los productores han tenido que lidiar con periodos de calor extremo y precipitaciones irregulares.
Ahora, los pronósticos muestran un cambio de escenario hacia lluvias extremas: El Niño se está gestando con fuerza.

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La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) estima un 61% de probabilidad de que ocurra, con un 25% de chances de que sea fuerte a muy fuerte. Ya hay 400 mm acumulados en el norte y casi 1 millón de hectáreas afectadas.
Para un sector que ya enfrenta retenciones del 30%, falta de financiamiento, altos precios de los fertilizantes e insumos, y una brecha de competitividad creciente con Brasil, esta volatilidad climática extrema es un desafío mayúsculo.
Pero la pregunta que se hacen productores, inversores y funcionarios es una sola: ¿cómo se adapta el agro a un clima de contrastes tan marcados?
Lo que está ocurriendo en abril de 2026 es sintomático de un problema más profundo. En las últimas semanas de abril, la región está saturada de humedad:
- Cosecha frenada: apenas 25% de avance vs. 55% histórico.
- Suelos empantanados que impiden ingreso de maquinaria.
- Riesgos de plagas, hongos y deterioro de granos por humedad prolongada.
«Estamos viendo el fin de la era de la predictibilidad climática«, comenta Rodrigo Pontiggia, Founder & CEO de Cycle F, empresa especializada en biotecnología agrícola. «Los productores no pueden seguir basando sus decisiones en patrones climáticos históricos. El clima ya cambió, y el agro debe cambiar con él».

Especialistas en adaptación climática y biotecnología agrícola coinciden en que el sector necesita implementar cambios estructurales inmediatos. Cycle F, en su análisis de la situación, ha identificado cinco recomendaciones clave que el agro debe adoptar:
1. Transitar de la predictibilidad a la resiliencia
«El primer cambio conceptual es fundamental: dejar de pensar en ‘predecir’ el clima y empezar a pensar en ‘adaptarse’ a su volatilidad«, señala Pontiggia. «Esto significa invertir en cultivos y sistemas más resilientes, capaces de tolerar tanto sequía como exceso de agua, calor extremo y eventos meteorológicos impredecibles».
Los productores deben dejar de elegir variedades de cultivos basadas en el promedio histórico y empezar a elegir basadas en la capacidad de tolerar extremos. Del mismo modo, los sistemas de riego deben diseñarse no para el promedio, sino para la volatilidad.
- Proteger la planta desde adentro: Bioestimulantes como herramienta de adaptación
El productor nunca puede controlar el clima. Lo que sí puede controlar es la capacidad de su planta para tolerar el estrés abiótico. Esto significa invertir en bioestimulantes que preparen la planta desde adentro para tolerar sequía, exceso de agua, calor extremo, heladas y otros eventos impredecibles.
Los bioestimulantes no son un lujo, sino una necesidad estructural en un contexto de volatilidad climática. Los datos respaldan esta posición. Los bioestimulantes nanotecnológicos pueden generar aumentos de rendimiento de 9% a 32% en contextos donde el clima golpea fuerte, protegiendo contra sequías, heladas, granizo, exceso de agua e impacto de herbicidas.
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3. Regenerar el suelo como estrategia de adaptación integral
«Un suelo regenerado es un suelo resiliente», afirma Pontiggia. «Cuando devolvemos materia orgánica al suelo, mejoramos simultáneamente su capacidad de retención de agua y su capacidad de drenaje. Es una estrategia que funciona en ambos extremos«.
La recomendación es transitar hacia fertilizantes organominerales que devuelvan materia orgánica al sistema suelo-planta. Los ensayos demuestran que esto puede reducir hasta un 30% el uso de fertilizantes químicos de síntesis —un ahorro crítico en un contexto de altos precios de los fertilizantes y presión fiscal— mientras se incrementan rendimientos en 21% o más.
4. Adoptar la Economía Circular como modelo de negocio
La economía lineal (extraer, producir, descartar) ya no es viable en un contexto de crisis climática y presión ambiental. El agro debe transitar hacia modelos circulares donde los residuos de una industria se convierten en insumos de otra. Esto reduce costos, mejora la sustentabilidad y genera resiliencia sistémica.
Los mercados internacionales exigen cada vez más prácticas sustentables. Los productos generados bajo modelos de economía circular tienen acceso a mercados premium que valoran la sustentabilidad, mejorando márgenes en un contexto de presión de precios de insumos.
5. Invertir en innovación tecnológica como herramienta de competitividad
Argentina está perdiendo terreno frente a Brasil en productividad agrícola. La brecha se amplía cada año. La única forma de recuperar competitividad es mediante la innovación tecnológica. Los productores y el sector en general deben invertir en tecnologías que mejoren la eficiencia de producción.
Esto incluye bioestimulantes, fertilizantes inteligentes, sistemas de monitoreo de cultivos, y otras herramientas que permitan producir más con menos recursos.
La inminencia de El Niño sumado a los altos precios de insumos, crea una ventana de oportunidad única. Los productores no solo necesitan soluciones para los contrastes actuales, sino herramientas para adaptarse a la volatilidad climática que caracterizará el próximo período. «El Niño no es una amenaza que podamos evitar», señalan de Cycle F.
«Es una realidad que debemos enfrentar. Pero si el sector adopta las recomendaciones que estamos planteando ahora, puede transformar esta crisis en una oportunidad de competitividad».
Los productores que implementen estas estrategias de adaptación estarán mejor preparados para enfrentar la volatilidad climática.
Segundo, tendrán márgenes mejorados gracias a la reducción de costos de insumos.
Tercero, tendrán acceso a mercados premium gracias a prácticas más sustentables.
Cuarto, estarán mejor posicionados competitivamente frente a productores que no hayan adaptado sus sistemas.
Primicias Rurales
Fuente: Cycle F
May 7, 2026 | Clima
Un nuevo informe semanal anticipa un marcado gradiente térmico con focos de calor en el norte, mientras que el avance de vientos polares provocará heladas generales en el oeste del país. Descenso de la temperatura sobre la mayor parte del área agrícola.
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Buenos Aires, jueves 7 mayo (PR/26) — De acuerdo con la Perspectiva Agroclimática Semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el periodo comprendido entre hoy 7 y el 13 de mayo de 2026 estará marcado por el paso de un frente de tormenta vigoroso.
Sin embargo, debido a la escasez de vapor de agua en la atmósfera, las precipitaciones serán escasas en la mayor parte del área agrícola nacional.
Sólo el extremo nordeste, incluyendo gran parte de la Mesopotamia, el este del NOA y la Región del Chaco, recibirá aportes abundantes superiores a los 25 mm, con focos de tormentas localizadas sobre el norte de Uruguay.
El reporte técnico destaca que el avance de este frente vendrá acompañado por una masa de vientos polares que se extenderá sobre casi toda la región productiva. Esta situación climática provocará heladas generales en las zonas serranas y cordilleranas, con temperaturas mínimas inferiores a los 0°C.
Asimismo, se prevén heladas localizadas en el oeste de la Región Pampeana, Cuyo, el sudeste del Chaco y la Región Oriental del Paraguay, donde las mínimas caerán por debajo de los 5°C.
Hacia mediados de la perspectiva, la Bolsa de Cereales prevé un retorno vigoroso de los vientos del trópico, aunque éstos no lograrán desplazarse hacia las latitudes del sur. Esto generará un fuerte contraste térmico: mientras que en el norte de la Región del Chaco y la Mesopotamia se esperan máximas de entre 30 y 35°C, el centro y sur del área agrícola mantendrán registros más moderados, oscilando entre los 20 y 25°C.
Finalmente, el informe señala que gran parte del centro del área agrícola nacional registrará temperaturas mínimas de entre 5 y 10°C, lo que representa un ambiente frío pero sin riesgo inminente de heladas para esa zona específica.
Por el contrario, el sudeste de Buenos Aires y las zonas cordilleranas del oeste experimentarán un clima más riguroso, con máximas que difícilmente superarán los 20°C, consolidando un escenario de alta variabilidad climática para la semana.
Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires
Primicias Rurales
Abr 30, 2026 | Clima
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La perspectiva agroclimática prevé un marcado contraste térmico con picos de calor en el norte y un posterior desplome de las temperaturas que afectará al centro y sur del país.
Buenos Aires, jueves 30 de abril (PR/26) .- La Perspectiva Agroclimática de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires para el período del 30 de abril al 6 de mayo de 2026 anticipa una transición meteorológica marcada por la inestabilidad y el retorno del frío riguroso tras un breve pulso cálido.
Primera Etapa: Del 30 de abril al 6 de mayo
El ciclo inicia con la llegada de vientos del trópico que elevarán las temperaturas de forma notable en el norte del área agrícola.
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Temperaturas: Se esperan máximas que superarán los 35°C y 40°C en el norte de la región, mientras que el centro y sur mantendrán registros más moderados.
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Precipitaciones: Un frente de tormenta atravesará la región dejando aportes mayormente escasos. Solo el norte (Mesopotamia, Chaco y Paraguay) recibirá lluvias moderadas de entre 10 y 25 mm. En la Cordillera Sur se esperan nevadas intensas.
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Descenso Térmico: Tras las lluvias, la irrupción de vientos polares causará un desplome del termómetro, con mínimas de entre 0°C y 5°C, provocando heladas localizadas en gran parte de la Región Pampeana y focos de heladas generales en zonas serranas.
Segunda Etapa: Del 7 al 13 de mayo
La tendencia continuará con una nueva alternancia de masas de aire.
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Vientos: El retorno de vientos tropicales volverá a elevar las marcas térmicas, aunque Buenos Aires sentirá una fuerte entrada de vientos marinos que mantendrá las temperaturas por debajo de la media.
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Humedad: Un frente de tormenta «vigoroso» pero con escaso vapor de agua en la atmósfera limitará las lluvias a registros moderados en el norte y Mesopotamia, dejando el resto del área con aportes mínimos a nulos.
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Riesgo de Heladas: El período cerrará con una nueva entrada de aire polar que extenderá el riesgo de heladas generales a todo el oeste del área agrícola.
Alerta en EE.UU.
El informe destaca para el área agrícola norteamericana un alto riesgo de heladas generales y tardías entre el 1 y el 4 de mayo, afectando el cinturón maicero y el área triguera, junto con tormentas severas en el sur del país.
Primicias Rurales
Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires
Abr 25, 2026 | Actualidad, Agricultura, Clima
La intención de siembra para la campaña 2026/27 cae un 17% interanual debido a una relación insumo-producto asfixiante. Pese a las excelentes reservas de agua en los suelos, el número en campo alquilado arroja pérdidas de 128 US$/ha. En tanto, la cosecha de soja enfrenta un atraso histórico del 43% por los excesos hídricos.
Rosario, sábado 25 de abril (PR/26) .- La Guía Estratégica del Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) lanzó un informe contundente: la nueva campaña fina arranca con el pie izquierdo en términos financieros. Aunque el trigo cumple una década como protagonista de la rotación y el perfil de suelo está cargado de humedad, los costos mandan. Se estima una caída de 300.000 hectáreas en la región núcleo, motorizada por un insumo clave que hoy es un lujo: la urea.
El «muro» de los fertilizantes
El deseo de los productores por mantener el área choca de frente con la realidad del mercado. La relación urea/trigo pasó de 2,6 a 4,1 en apenas un año. Hoy, la urea cotiza cerca de los US$ 890 por tonelada, frente a los US$ 540 de abril de 2025.
Esta suba de costos dispara el rinde de indiferencia en campo alquilado hasta los 46 qq/ha, una cifra extremadamente alta que sube a más de 50 qq/ha en zonas alejadas de los puertos, como General Pinto, donde el flete termina de sentenciar el margen. Bajo régimen de arrendamiento (70% de los casos), la campaña inicia con una pérdida proyectada de 128 US$/ha.
Radiografía del recorte por zonas

El ajuste no es uniforme, pero es generalizado:
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Pergamino y Marcos Juárez: Lideran la caída con un 30% menos de área.
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Aldao: Proyecta bajas de entre el 20 y 30%.
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Rojas y General Pinto: Estiman un recorte del 20%.
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Carlos Pellegrini y San Gregorio: La caída sería más moderada, en torno al 10%.
Soja: Cosecha trabada y calidad en caída libre
La recolección de soja atraviesa el mayor atraso de los últimos 10 años, con solo un 43% de avance frente al 80% habitual para esta fecha. Las tres semanas consecutivas de «ciclogénesis» dejaron un promedio de 121 mm de lluvia, casi el doble de lo normal para abril.
El panorama en los lotes es crítico: hay reportes de granos brotados, presencia de hongos y hasta un 50% de daño en la calidad en zonas como Acebal. Los camiones llegan a las plantas con humedades de entre el 15 y 17%, lo que obliga a incurrir en gastos extras de secado y fuertes descuentos comerciales.
Clima: ¿Llega la tregua?
Para la última semana de abril, el consultor Elorriaga anticipa un cambio de escenario radical. Se espera el ingreso de una masa de aire frío y seco que frenará las lluvias, permitiendo retomar las tareas de cosecha. Sin embargo, este alivio vendrá acompañado de las primeras heladas del otoño, previstas para el lunes 27, principalmente en el sudoeste de la región.
Primicias Rurales
Fuente: BCR