En la apertura de sesiones ordinarias, el presidente Javier Milei lanzó un duro discurso contra el kirchnerismo, defendió los resultados económicos de su gestión y aseguró que Cristina Fernández de Kirchner “va a seguir presa”, en medio de fuertes cruces con la oposición.
Buenos Aires, domingo 1 marzo (PR/26) — El presidente Javier Milei inauguró el nuevo período de sesiones ordinarias del Congreso con un discurso encendido, cargado de definiciones políticas, cifras económicas y fuertes cruces con la oposición.
En el tramo más explosivo de su intervención lanzó una frase que sacudió el recinto: “Cristina va a seguir presa”, en referencia a la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner, condenada en causas de corrupción y eje permanente de confrontación con el oficialismo.
La Asamblea Legislativa comenzó pasadas las 20 en el Palacio del Congreso, con la presencia de ministros, gobernadores, miembros de la Corte Suprema y legisladores de ambas cámaras. El jefe de Estado fue recibido por la vicepresidenta Victoria Villarruel, en un saludo protocolar que dejó en evidencia la distancia política entre ambos tras meses de tensiones internas.
Un discurso de balance y confrontación
Milei dedicó buena parte de su exposición a defender los resultados económicos de su gestión. Sostuvo que la inflación, que había superado el 200% anual al cierre de 2023, se redujo drásticamente hasta ubicarse en torno al 30% en 2025, y afirmó que la actividad económica acumula dos años consecutivos de crecimiento. Citó datos del EMAE desestacionalizado para argumentar que la economía creció 6,6% en 2024 y 3,3% en 2025, consolidando —según su visión— “la salida del pozo”.
El Presidente reivindicó el ajuste fiscal, la eliminación del déficit y el recorte del gasto público como pilares de la estabilización. También destacó la implementación del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), al que atribuyó compromisos de inversión por miles de millones de dólares en sectores estratégicos como energía, minería y economía del conocimiento.
En materia laboral, celebró la aprobación de una reforma que moderniza convenios y flexibiliza ciertos esquemas de contratación, y defendió la creación de instrumentos para facilitar la amortización de bienes de capital en pymes. “Estamos ante la política de desarrollo más eficaz del siglo”, aseguró.
Seguridad, desregulación y asistencia social
En seguridad, elogió a la ministra Patricia Bullrich por la baja de homicidios y la implementación del protocolo antipiquetes. Según los datos oficiales, la tasa nacional de homicidios cayó 17% y en Rosario la reducción fue aún mayor. También remarcó la aprobación de leyes como la de reiterancia y la antimafia, y la ampliación del sistema acusatorio en buena parte del país.
Sobre política social, defendió la eliminación de intermediarios en la asistencia y el incremento de transferencias directas. Aseguró que la Asignación Universal por Hijo aumentó casi 500% respecto a los valores heredados y que se incorporaron cientos de miles de nuevos beneficiarios.
El mandatario también reivindicó el proceso de desregulación económica, con más de 14.000 normas modificadas o eliminadas, y la apertura del comercio exterior. Sostuvo que estas medidas permitieron dinamizar mercados como el de alquileres y abaratar costos de importación de maquinaria.
Cruces en el recinto y tensión política
El clima en el Congreso fue áspero. Milei protagonizó intercambios verbales con legisladores de izquierda y del kirchnerismo, a quienes acusó de haber llevado al país a la decadencia. En uno de los pasajes más tensos lanzó: “Me encanta domarlos”, desatando gritos y abucheos desde las bancas opositoras.
También apuntó contra lo que denominó “intentos desestabilizadores” y afirmó que su gobierno tiene “la fuerza suficiente para enfrentar cualquier golpe político”. Vinculó episodios de volatilidad financiera al “riesgo K”, una expresión que utilizó para responsabilizar a la oposición por la suba del riesgo país y la presión cambiaria en momentos críticos.
Política exterior y respaldo internacional
En el plano internacional, Milei volvió a destacar la relación estratégica con Estados Unidos y el vínculo con el presidente Donald Trump, al que calificó como un aliado clave en la nueva etapa económica argentina. Según explicó, ese respaldo fue determinante para sostener la confianza de los mercados durante la transición.
El mensaje presidencial combinó balance de gestión, proyecciones económicas y confrontación directa con el kirchnerismo, dejando claro que la polarización seguirá siendo un eje central del escenario político. Con la apertura formal de las sesiones, el oficialismo buscará ahora avanzar en nuevos proyectos vinculados a reforma tributaria, modernización del Estado y cambios en el régimen penal juvenil.
El discurso dejó una señal inequívoca: lejos de moderar el tono, el Presidente eligió profundizar su narrativa de ruptura con el pasado y sostener la confrontación como herramienta política en el arranque de un año legislativo que se anticipa intenso.
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Fuentes: Varias

















