Ago 7, 2026 | Actualidad, Agricultura, Agua, Clima, Ganadería
Con un 81% de probabilidades de alcanzar una intensidad extrema entre octubre y diciembre, el evento climático traerá reservas hídricas clave pero impondrá severos desafíos logísticos, sanitarios y operativos en la Región Pampeana.
Por Ing Agr Pedro A Lobos, director de Primicias Rurales
Buenos Aires, viernes 7 de agosto (PR/26) — Las proyecciones del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y de organismos internacionales indican una elevada probabilidad de que el fenómeno El Niño alcance su mayor intensidad durante la campaña 2026/27.
De concretarse este escenario, la primavera y el verano podrían caracterizarse por precipitaciones superiores a lo normal en gran parte de la Región Pampeana, con beneficios para las reservas de humedad, pero también con riesgos de anegamientos, dificultades logísticas y mayor presión de enfermedades sobre los sistemas productivos.
El escenario planteado para la primavera y el verano combina una excelente reserva hídrica en profundidad con riesgos severos de anegamiento, complicaciones logísticas y presión de enfermedades. A continuación, el desglose técnico y las medidas recomendadas para minimizar pérdidas en la producción agrícola y ganadera.
Trigo y Siembra Gruesa: Entre la abundancia hídrica y la amenaza sanitaria
El trimestre octubre-diciembre coincidirá de lleno con la etapa crítica de la campaña fina y el inicio de la gruesa, marcando dos realidades productivas contrapuestas:
1. Cosecha de Trigo bajo la lupa
La concentración de tormentas intensas durante la maduración del grano representa el principal factor de riesgo.
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Falta de piso y retraso operativo: El encharcamiento de lotes y la saturación de los caminos rurales dificultarán el ingreso de las cosechadoras, aumentando las pérdidas por vuelco y desprendimiento de espigas.
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Deterioro de la calidad comercial: La humedad ambiental continuada sobre el grano maduro provoca brotado en espiga, caída del peso hectolítrico y lavado de gluten.
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Presión de Fusarium: La combinación de temperaturas templadas con alta humedad relativa dispara el riesgo de enfermedades de fin de ciclo, con especial foco en Fusarium de la espiga y manchas foliares.
2. Estrategia para la Siembra Gruesa (Maíz y Soja)
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Readecuación de fechas en Maíz: Ante la saturación temprana de los suelos en septiembre y octubre, la recomendación técnica apunta a desplazar una proporción mayor hacia maíces tardíos (noviembre/diciembre) para asegurar temperatura de suelo y transitabilidad al momento de la siembra.
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Reserva hídrica récord: En la contra cara positiva, el perfil del suelo mantendrá un «colchón» de agua útil garantizado que permitirá afrontar los períodos de definición de rendimiento (floración y llenado) con un potencial productivo elevado.
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Alerta por malezas estivales: El agua y el calor impulsarán nacimientos masivos de Yuyo Colorado (Amaranthus) y gramíneas. Planificar los barbechos químicos con anticipación será clave antes de que el barro impida el ingreso de las pulverizadoras.
Plan de contingencia ganadero: Estrategias para aliviar campos anegados
El impacto del exceso hídrico en la ganadería requiere acciones preventivas e inmediatas sobre la infraestructura y el manejo del rodeo para evitar la pérdida de condición corporal y la aparición de enfermedades.
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Reorganización por relieve: Clasificar los potreros y desplazar de manera prioritaria a las categorías más sensibles (vacas recién paridas, terneros y hacienda en terminación) hacia los sectores de loma y media loma.
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Protección del tapiz vegetal: El pisoteo del ganado sobre suelos saturados destruye la estructura física de la tierra y ahoga las especies forrajeras clave. Se aconseja despresurizar los bajos y evitar el sobrepastoreo.
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Puntos secos de alimentación: Disponer comederos o zonas de distribución de rollos y silaje en sectores consolidados o altos para mantener la oferta calórica sin contaminación por barro.
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Alerta por afecciones podales: El ablandamiento continuo de las pezuñas incrementa exponencialmente los casos de pietín. Se sugiere el paso programado por pediluvios y la aplicación anticipada de esquemas sanitarios contra Leptospirosis, Carbunclo y parásitos gastrointestinales.
Medidas preventivas prioritarias
Para minimizar los daños de un escenario de precipitaciones por encima de la media en la Región Pampeana, la planificación debe adelantarse a las lluvias:
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Mantenimiento hídrico interno: Limpieza de alcantarillas, cunetas y canales de drenaje dentro de los establecimientos antes del inicio del trimestre crítico.
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Logística de insumos: Acopiar combustible, fertilizantes y fitosanitarios en el establecimiento previo a los eventos de precipitación severa.
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Ubicación de Silos Bolsa: Instalar las bolsas de almacenaje exclusivamente en sectores altos, con pendiente adecuada para el escurrimiento y cerca de caminos consolidados.
En definitiva, el advenimiento de un evento climático extremo durante la próxima primavera y verano plantea un escenario dual para la Región Pampeana, donde la abundancia de reservas hídricas convive con amenazas logísticas y sanitarias de alto impacto.
La clave para transformar este desafío en una oportunidad residirá en la anticipación estratégica y en la ejecución rigurosa de medidas preventivas tanto en la agricultura como en la ganadería.
Lejos de paralizar la producción, la gestión inteligente de los recursos —como el ajuste en las fechas de siembra, el resguardo del ganado en lomas y el correcto mantenimiento hídrico— permitirá mitigar los riesgos de anegamiento y enfermedades. Así, el sector agropecuario podrá blindar su potencial productivo y sortear con éxito los embates de un clima desafiante.
Primicias Rurales
Fuentes: Varias
Ago 7, 2026 | Actualidad, congresos y cursos
En el marco del 34.° Congreso Aapresid, los líderes de los institutos de investigación de Argentina, Brasil, Chile, Uruguay y Paraguay acordaron impulsar una agenda estratégica unificada. El objetivo central es acelerar la llegada de la innovación al campo mediante alianzas clave y tecnología de vanguardia.
Buenos Aires, viernes 7 de agosto agosto (PR/26)–Durante el emblemático 34.° Congreso Aapresid, los principales referentes del campo científico regional se reunieron en el panel “INIAs Cono Sur: cómo escalar la innovación que el agro necesita”.
El debate reunió a destacados líderes: Silvia Massruhá (Embrapa, Brasil), Carlos Furche (INIA Chile), Miguel Sierra (INIA Uruguay), Orlando Noldin (IPTA, Paraguay) y Nicolás Bronzovich (INTA, Argentina), bajo la moderación de María Beatriz “Pilu” Giraudo (Senasa).

Todos coincidieron en que el desarrollo rural no depende solo de inventar soluciones en laboratorios. El verdadero reto radica en crear alianzas institucionales sólidas, sumar al sector privado y coordinar inversiones para acelerar la llegada de tecnologías al productor.
Al abrir el espacio, Pilu Giraudo remarcó la enorme complejidad del escenario actual. Frente a demandas globales cambiantes e incertidumbre, enfatizó la urgencia de diseñar estrategias de largo plazo fundamentadas en una agenda de trabajo conjunta.

Inteligencia artificial y redes globales: la nueva cara del sector
Por su parte, Silvia Massruhá explicó que la agricultura contemporánea trasciende la sola producción de alimentos o fibras. Hoy se entrelaza fuertemente con dimensiones como la salud, la gastronomía y el turismo.
La titular de Embrapa remarcó que la meta principal es lograr la adopción efectiva de herramientas en el territorio. En este sentido, destacó el potencial del uso de datos, la inteligencia artificial y las tecnologías digitales.

A su turno, Nicolás Bronzovich explicó que el INTA se encuentra rediseñando su estructura hacia un modelo dinámico. Sostuvo que las cadenas de suministro y las exigencias del mercado dictan las prioridades científicas modernas.
El referente argentino subrayó la relevancia estratégica del Procisur como eje de integración. Aseguró que la velocidad del cambio exige construir redes de excelencia regional para afianzar al Cono Sur como potencia de innovación.
Sostenibilidad, gobernanza digital y adaptación local
Desde la visión uruguaya, Miguel Sierra abogó por unir la extensión rural tradicional con tecnologías avanzadas. Advirtió que para consolidar estos ecosistemas se deben resolver desafíos clave en gobernanza de datos y propiedad intelectual.

A su vez, Carlos Furche recordó que la presión mundial exige producir más utilizando significativamente menos recursos naturales. Argumentó que la ingeniería genética y la cooperación público-privada son palancas indispensables frente al cambio climático.

Finalmente, Orlando Noldin expuso el proceso de reestructuración operativa del IPTA paraguayo. Explicó que apuestan fuertemente al talento de sus equipos técnicos y al trabajo en red para mantener la agilidad institucional.

Primicias Rurales
Fuente: intainforma
Ago 7, 2026 | Actualidad, Agricultura, Desarrollo Humano
Renata Reinheimer logró lo que parecía imposible: despertar genes dormidos en las plantas para que rebroten tras la cosecha, regeneren el suelo y multipliquen la producción con una única siembra.
Buenos Aires, viernes 7 de agosto agosto (PR/26)–Imagina sembrar una semilla, cosechar los frutos y, en lugar de volver a preparar la tierra, ver cómo esa misma planta vuelve a crecer y producir. No es una utopía lejana: es la tecnología revolucionaria nacida en los laboratorios de Santa Fe que hoy asombra al mundo.
La mente detrás de este hito es Renata Reinheimer, investigadora del Conicet y de la Universidad Nacional del Litoral. Su trabajo al frente de la startup Infira la llevó a ser distinguida como Mejor Emprendedora 2026 por la ONU.

El máximo reconocimiento, entregado en Ginebra por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, consagró a la empresa argentina entre más de 1.300 emprendimientos de 126 países, demostrando el potencial del conocimiento articulado entre lo público y lo privado.
El secreto biológico: despertar los genes dormidos
Durante milenios de evolución, la mayoría de los cultivos agrícolas perdieron la capacidad de sobrevivir a la cosecha. Esta innovación logra reactivar mecanismos biológicos latentes para que las plantas permanezcan despiertas y listas para un nuevo ciclo.

Para el productor agropecuario, la propuesta transforma por completo el esquema tradicional. La recolección ya no marca el final del cultivo, sino una pausa para obtener dos ciclos productivos con una única siembra.
Además del salto en productividad, la tecnología ofrece una solución clave para la sustentabilidad ambiental. Al mantener las raíces activas en el suelo, se reduce la erosión, mejora la captura de carbono y se impulsa la regeneración de los terrenos.
Del arroz en el campo al futuro de la soja y el maíz
El desarrollo más avanzado se encuentra en el arroz, considerado el gran caballito de batalla de la empresa. Actualmente transita su segunda campaña de ensayos a campo en Santa Fe y distintas provincias para evaluar su rendimiento real.

Los excelentes resultados motivaron a semilleras regionales a solicitar la expansión hacia otros cultivos estratégicos. Por ello, la startup ya trabaja en adaptar la tecnología a la soja y el maíz, multiplicando su impacto a escala masiva.
Este galardón internacional abre las puertas para exportar conocimiento argentino al mundo, consolidando alianzas globales y redefiniendo el futuro de la agricultura regenerativa.
Primicias Rurales
Fuente: El Litoral
Ago 7, 2026 | Actualidad, Desarrollo Humano, Especial
La propuesta formativa comenzará el 21 de agosto, tendrá modalidad híbrida y está dirigida a personas vinculadas con el sector agroindustrial y agroalimentario.
Buenos Aires, viernes 7 de agosto (PR/26) .- La Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ) abrió la inscripción para la Diplomatura Universitaria Internacional en Calidad, Inocuidad y Procesos Agroalimentarios, una nueva propuesta académica destinada a fortalecer la formación de profesionales y técnicos frente a los desafíos que plantea la industria agroalimentaria.
La Calidad y la inocuidad ya no son solo requisitos: son decisiones estratégicas que definen la competitividad, la confianza y el futuro de la industria agroalimentaria.
Esta nueva diplomatura propone una mirada integral sobre procesos agroalimentarios, articulando conocimiento científico, gestión y herramientas aplicables a situaciones reales de producción y elaboración.
Una formación pensada para quienes buscan comprender mejor los procesos, anticipar riesgos, impulsar mejoras y agregar valor en cada etapa de la cadena agroalimentaria.
La propuesta se desarrollará bajo una modalidad híbrida (Zoom + Aula Virtual), con una carga horaria total de 100 horas reloj. Las clases se dictarán los viernes de 18:30 a 21:30 y los sábados de 10 a 13 (hora de Argentina). El inicio está previsto para el 21 de agosto de 2026 y las inscripciones permanecerán abiertas hasta el 18 de agosto.
El plan de estudios comprende diez módulos teórico-prácticos, entre los que se destacan fundamentos de calidad e inocuidad, gestión de la calidad, herramientas preventivas, procesos industriales, auditorías, conservación de alimentos, química de los alimentos, trazabilidad y agregado de valor. Para obtener la certificación, los participantes deberán acreditar el 80% de asistencia.
Esta diplomatura busca acompañar la profesionalización del sector agroalimentario, promoviendo la incorporación de criterios técnicos y científicos que contribuyan a la elaboración de alimentos seguros, al cumplimiento de la normativa vigente y a una mayor competitividad de las cadenas agroindustriales. Asimismo, los egresados contarán con herramientas para participar en procesos de elaboración, implementar sistemas calidad, inocuidad y colaborar en auditorías dentro de plantas elaboradoras de alimentos.
Como instancia previa al inicio de la cursada, la Facultad realizará un webinar abierto por Zoom el viernes 14 de agosto a las 18:30, donde se presentarán los contenidos de la diplomatura y se responderán consultas de los interesados.
Informes e inscripción
📅 Inicio: 21 de agosto de 2026.
📝 Inscripciones: hasta el 18 de agosto de 2026.
💻 Modalidad: Híbrida (Zoom + Aula Virtual).
⏳ Carga horaria: 100 horas reloj.Actividad arancelada.
📧 Contacto: diplo.alimentos@agrarias.unlz.edu.ar
📱 WhatsApp: +54 9 11 6264-9503.
Fuente: Lic. Sandra Capocchi
Primicias Rurales
Ago 7, 2026 | Actualidad, Aventura y Turismo, Desarrollo Humano, Opiniones
En una profunda reflexión sobre el desarrollo, la propiedad y el verdadero sentido del patriotismo, el autor cuestiona el inmovilismo económico frente a la pobreza y plantea que la verdadera soberanía radica en la capacidad de transformar los recursos en oportunidades, bienestar y trabajo para la sociedad.
Por Roberto Carlos «Pipo» Martínez Chaves

Mendoza, viernes 7 agosto (PR/26) — Cada vez que en Argentina se habla de inversiones extranjeras o de la compra de tierras, aparece la misma consigna: «No entreguemos la soberanía.»
Es una frase poderosa. Emociona. Despierta patriotismo. Pero me pregunto si no estamos discutiendo el problema equivocado.
¿De qué sirve ser soberanos sobre un territorio inmenso si millones de argentinos siguen viviendo en la pobreza?
No lo planteo como una provocación. Lo planteo como una pregunta honesta.
Hablo desde mi propia experiencia.
Hace años tenía varias hectáreas de tierra. No producían prácticamente nada. Habíamos intentado explotarlas de distintas maneras y no era rentable. Esa tierra, por sí sola, no mejoraba mi vida ni la de nadie.
Entonces tomé una decisión difícil: vendí gran parte de esas hectáreas.
Con ese dinero construí una posada y varias cabañas. Reparé la casa. Creé una actividad económica que hoy genera trabajo, recibe turistas, paga impuestos y sostiene a mi familia.
¿Perdí tierra? Sí.
¿Me empobrecí? Todo lo contrario.
Transformé un activo inmóvil en un proyecto productivo.
Y desde entonces no puedo dejar de pensar que quizá eso mismo debería preguntarse un país.
Argentina posee millones de hectáreas con un enorme potencial. Muchas permanecen subutilizadas porque no existen los capitales suficientes para desarrollarlas. Mientras tanto, discutimos durante años si permitir o no que llegue inversión extranjera.
Entiendo perfectamente que existan límites.
No creo que deban venderse zonas de frontera, acuíferos estratégicos, infraestructura crítica o recursos esenciales sin controles. Tampoco defiendo la concentración desmedida de tierras.
Pero una cosa es regular inteligentemente y otra muy distinta es cerrar la puerta por un concepto abstracto de soberanía.
Porque la verdadera pregunta es otra:
¿Qué beneficio obtiene el pueblo de una tierra que no produce nada?
Si una inversión genera empleo, infraestructura, exportaciones, impuestos y desarrollo, ¿por qué el origen del capital debería ser más importante que el resultado?
Muchas veces se afirma que vender tierras es perder soberanía.
Yo creo que la soberanía no consiste solamente en ser dueño de un territorio.
Consiste en tener la capacidad de decidir qué hacer con él para mejorar la vida de quienes lo habitan.
Y aquí aparece una contradicción que me cuesta resolver.
Decimos que el soberano es el pueblo.
Sin embargo, muchas veces quienes terminan administrando esa soberanía son gobiernos que pasan, intereses políticos, corrupción o decisiones que benefician a unos pocos.
Entonces vuelvo a preguntarme:
¿De qué sirve una soberanía que no logra sacar de la pobreza a millones de personas?
Esta reflexión también tiene una raíz profundamente personal.
Mi hermano combatió en la Guerra de Malvinas. Yo había elegido la carrera militar y soñaba con ser piloto de combate. Por mi etapa de formación no pude participar, pero viví esa guerra con la misma angustia, la misma esperanza y el mismo dolor que sintieron miles de familias argentinas.
Nunca voy a dejar de admirar el valor de quienes pelearon ni de reconocer el legítimo reclamo argentino sobre las Islas Malvinas. El sacrificio de nuestros soldados merece un respeto absoluto.
Pero con el paso de los años empecé a hacerme una pregunta que todavía no logro responder.
Si una guerra deja muertos, jóvenes marcados para siempre, familias destruidas, enormes costos económicos y, aun así, el objetivo de ejercer esa soberanía no se alcanza, ¿no deberíamos preguntarnos cuál es la mejor manera de defender los intereses de una Nación?
Tal vez la fortaleza de un país no se mida solamente por aquello que reclama como propio, sino por su capacidad de ofrecer dignidad, progreso y oportunidades a quienes viven en él.
No propongo regalar el país.
Propongo dejar de confundir soberanía con inmovilismo.
La riqueza de una nación no está solamente en lo que conserva.
Está, sobre todo, en su capacidad de transformar sus recursos en oportunidades.
Hay otra realidad que también debemos reconocer con honestidad. Hoy los argentinos no contamos con el capital suficiente para desarrollar todo el potencial de nuestro país. Décadas de crisis económicas, inflación e inseguridad jurídica han destruido buena parte del ahorro y de la capacidad de inversión. Esperar que todo ese desarrollo llegue exclusivamente de capitales nacionales puede ser un deseo legítimo, pero difícilmente sea una posibilidad en el corto o mediano plazo.
Mi propia historia es una prueba de ello. Si yo hubiera conservado esas hectáreas por el simple hecho de seguir siendo su dueño, hoy probablemente tendría más tierra… pero menos futuro. Fue justamente al transformar ese patrimonio inmovilizado en una inversión productiva cuando pude crear valor.
Quizás Argentina enfrente hoy un desafío similar.
La verdadera soberanía no consiste en mantener inmóviles los recursos mientras la pobreza crece. Consiste en tener instituciones fuertes que establezcan reglas claras, protejan los intereses estratégicos del país y permitan que el capital —sea argentino o extranjero— genere producción, empleo y oportunidades para nuestra gente.
Porque un país no se hace grande por la cantidad de tierra que posee, sino por su capacidad de convertir esa tierra en bienestar para quienes la habitan.
Y si hoy no tenemos el capital suficiente para hacerlo solos, quizás la mayor expresión de soberanía no sea cerrar las puertas por miedo, sino abrirlas con inteligencia, con reglas claras y con un único objetivo: que los argentinos vivamos mejor.
Esta nota surgió por la reflexión del director de Primicias Rurales, Ing. Agr. Pedro Lobos, publicada en el siguiente link:

Posada y Cabañas Finca El Rincón de Lunlunta
Cruz Videla 1462
Lunlunta – Mendoza
Parte del emprendimiento turístico de «Pipo» Martínez en Lunlunta
Ago 7, 2026 | Actualidad, Agricultura, congresos y cursos, Ganadería, Maquinarias
Con una destacada oferta tecnológica, finalizó en Rosario la 34° edición del Congreso Aapresid. Bajo el lema «Nuestro suelo, nuestra voz», el encuentro consolidó un espacio clave de debate, innovación y negocios para toda la cadena agroindustrial argentina.
Rosario, viernes 7 agosto (PR/26) — La XXXIV edición del Congreso Aapresid —“Nuestro suelo, nuestra voz”—, con la fuerza de Expoagro, finalizó este jueves en el Salón Metropolitano de Rosario con la participación de más de 12.500 asistentes, más de 450 disertantes, más de 160 paneles, diez auditorios en simultáneo y un Hall Comercial y patio de maquinarias integrado por más de 100 empresas e instituciones.
La cita se desarrolló del 4 al 6 de agosto bajo el lema “Nuestro suelo, nuestra voz”, una invitación a escuchar lo que el suelo tiene para decir sobre la manera de producir y a construir, a partir del conocimiento, la ciencia y la experiencia, sistemas cada vez más productivos, sustentables y regenerativos.
Rodrigo Rosso, gerente de Prospectiva de Aapresid, destacó los principales resultados de esta edición: “Este nivel de asistencia es la verdadera esencia del Congreso. Estos resultados son fruto del trabajo de un enorme equipo, por eso quiero agradecer al staff de Aapresid, al equipo de Exponenciar y a todas las personas que hicieron posible este despliegue. Desde la próxima semana comenzaremos a trabajar en el diseño y la programación de la próxima edición, con el desafío de seguir consolidando este espacio de encuentro, intercambio y construcción colectiva para toda la cadena agroindustrial”.
En el evento se concretaron además, una segunda edición de la Ronda de Negocios con 172 inscriptos y 70 reuniones concretadas, y tres remates de hacienda, en los que se comercializaron más de 7.500 cabezas a cargo de de los martillos de Jáuregui Lorda, AFA y ROSGAN, a través de uno de sus socios operadores, Pastore y CIA.
Durante el acto de cierre, el presidente de Aapresid, Marcelo Torres, realizó un balance de las tres jornadas y agradeció a las personas e instituciones que hicieron posible el encuentro.
“Este fue mi último Congreso como presidente de la institución. Surgieron un montón de conexiones y de buenas charlas, muchas planificadas y muchas espontáneas, y me parece que eso es Aapresid. La variedad de los ángulos para mirar las cosas, lo heterogéneo del público que asiste, los temas que abordamos, y el respeto y la conexión que tenemos para hacerlo. Este Congreso ya no le pertenece a Aapresid: es parte de la comunidad agroalimentaria de la Argentina y de todos”, expresó.

Por su parte, Carolina Meiller, directora adjunta del Programa Prospectiva Aapresid, destacó la profundidad y diversidad de los contenidos que formaron parte de esta edición.
“Este Congreso volvió a demostrar que hablar del suelo es hablar de todo el sistema productivo: de ciencia, tecnología, gestión, rentabilidad, ambiente y de las decisiones que tomamos todos los días. Durante tres jornadas logramos reunir a productores, especialistas, empresas, startups, instituciones y referentes del sector público para compartir conocimientos, debatir y transformar las ideas en herramientas concretas”, expresó.
Meiller también valoró el regreso del encuentro a Rosario: “Estar nuevamente en el corazón productivo y agroexportador del país nos permitió fortalecer los vínculos entre los distintos actores de la cadena y profundizar la mirada regional e internacional. Nos vamos con nuevos aprendizajes y desafíos, pero también con la convicción de que escuchar al suelo y hacer oír nuestra voz es una construcción colectiva”.
Patricio Frydman, gerente comercial de Exponenciar, analizó: «Desde Exponenciar hacemos un balance muy positivo de esta tercera edición realizada en conjunto. Junto a Aapresid logramos consolidar un espacio que combinó conocimiento, innovación y una fuerte generación de oportunidades de negocios”.
En este sentido, Frydman destacó la sinergia entre ambas organizaciones: “El respaldo técnico de Aapresid, sumado a la experiencia de Exponenciar en la organización y vinculación entre los actores del sector, permitió potenciar el networking y las reuniones comerciales”.
Desde el punto de vista comercial, subrayó: “Vimos muchas más conversaciones de negocios que en ediciones anteriores. Además, uno de los comentarios más repetidos fue que esta edición en Rosario superó ampliamente a la de 2023, tanto por la dinámica del evento como por las oportunidades que generó para las empresas”.

El Hall Comercial y Patio de maquinaria reunió a más de 100 empresas y organizaciones de toda la cadena agroindustrial, incluyendo 11 entidades bancarias, fundamentales para acercar nuevas tecnologías, herramientas de financiamiento y soluciones que permitan producir de manera cada vez más sustentable.
Tras un cierre exitoso, Aapresid se pone en marcha para proyectar una edición 2027 que se siga superando año a año.
Fuente: Aapresid
Primicias Rurales