Caminos rurales, antiguas vías de tren y pequeños pueblos con historia convierten a Luján y sus alrededores en un punto ideal para escapadas de cicloturismo cerca de Buenos Aires, con circuitos que combinan naturaleza, patrimonio ferroviario y paradas gastronómicas.

 

Buenos Aires, miércoles 11 marzo (PR/26) — Las escapadas en bicicleta por caminos rurales del oeste bonaerense se consolidan cada vez más como una alternativa de turismo de cercanía.

Desde la ciudad de Luján parten diferentes circuitos que atraviesan pequeños pueblos, antiguas estaciones ferroviarias y paisajes típicos de la llanura pampeana, con paradas gastronómicas que convierten el recorrido en algo más que un simple paseo deportivo.

 

Según consignó La Nación, cada fin de semana cientos de ciclistas salen desde el Área Metropolitana de Buenos Aires en busca de rutas tranquilas y escenarios rurales que comienzan a aparecer a poco más de 50 kilómetros de la Capital. En ese contexto, Luján funciona como un punto estratégico para iniciar distintos recorridos que combinan historia, naturaleza y gastronomía.

Karen Calvo, responsable del grupo de cicloturismo Oeste Extremo, suele llevar a sus grupos por caminos rurales en los alrededores de Luján. “En estos caminos la bicicleta vuelve a ser una forma noble de avanzar porque, a diferencia del asfalto que te empuja y te apura, el campo siempre te espera”, explicó.

 

 

Uno de los circuitos más elegidos parte desde Villars y continúa por caminos de ripio hasta Plomer. Allí se encuentra una antigua estación ferroviaria restaurada que conserva la estética de los pueblos surgidos al calor del tren. Desde ese punto el recorrido conecta con La Choza y luego con Lozano, donde una vieja pulpería funciona como parada obligada para probar empanadas caseras.

El trayecto completo, que suma unos 45 kilómetros, atraviesa paisajes rurales con campos sembrados, montes de eucaliptos y caminos poco transitados donde no es raro cruzarse con vacas o caballos. Estos pueblos crecieron a fines del siglo XIX gracias a la expansión ferroviaria y hoy mantienen su identidad histórica, aunque con menor población.

Otro recorrido destacado es el que inspiró al ciclista Alejandro Carcano para crear la competencia Transpampeana, prevista para el 15 de marzo. El circuito comienza en Torres y atraviesa localidades como Carlos Keen, Villa Ruiz y Azcuénaga antes de regresar al punto de partida, en un recorrido de aproximadamente 75 kilómetros.

Carcano, que en 2025 realizó el desafío de viajar en bicicleta desde Buenos Aires hasta Nueva York en 90 días, impulsa la carrera con un objetivo solidario: recaudar fondos para la asociación Investigación para el Deporte y el Parkinson (Indepar), entidad que promueve tras haber sido diagnosticado con esa enfermedad.

La ruta conecta varios pueblos del corredor turístico rural del oeste bonaerense, donde durante los fines de semana funcionan bodegones y parrillas tradicionales. En Carlos Keen, por ejemplo, la antigua estación ferroviaria se transformó en un polo gastronómico y feria artesanal, mientras que Villa Ruiz y Azcuénaga conservan almacenes históricos, clubes sociales y edificios de fines del siglo XIX vinculados al desarrollo del ferrocarril.

Otra alternativa más corta parte desde Jáuregui, localidad que fue sede de la histórica Algodonera Flandria, fundada por el empresario belga Julio Steverlynck y considerada durante décadas la fábrica textil más grande de América Latina. Desde allí un circuito de unos 27 kilómetros atraviesa caminos rurales, cruza el río Luján y pasa por Olivera y Goldney antes de regresar al punto inicial.

También existe una propuesta singular que comienza en Tomás Jofré, uno de los polos gastronómicos más conocidos de la zona. El recorrido aprovecha el antiguo trazado ferroviario abandonado y avanza sobre los durmientes cubiertos de vegetación hasta llegar a las estaciones de La Verde y San Eladio. Tras pedalear unos 22 kilómetros se llega a La Choza y el regreso se realiza por caminos rurales paralelos a la vía.

En la provincia de Buenos Aires varios de estos pueblos integran el programa “Pueblos Turísticos”, una iniciativa destinada a revitalizar pequeñas localidades que crecieron con el ferrocarril y que hoy buscan reinventarse a través del turismo rural y gastronómico.

Así, a pocos kilómetros de Buenos Aires, los caminos de tierra, las estaciones abandonadas y los almacenes centenarios se transforman en el escenario ideal para combinar deporte, historia y naturaleza en una escapada diferente sobre dos ruedas.

Primicias Rurales

Fuente: Varias/La Nación