Buenos Aires impulsa un plan estratégico con apoyo del CFI para tecnificar el mantenimiento de caminos rurales y garantizar la salida de la producción.

Buenos Aires, lunes 6 abril (PR/26) — La problemática de los caminos rurales en la provincia de Buenos Aires ha escalado a un punto crítico tras las intensas precipitaciones de las últimas semanas.

Con una red vial que se extiende por más de 120.000 kilómetros, de los cuales el 90% son trazas de tierra, la vulnerabilidad del sistema productivo ante el clima es total.

En este contexto, el Gobierno provincial presentó un «Plan Director» que busca romper con el esquema de reparaciones temporales para avanzar hacia una gestión técnica y estructural.

Chascomús como punta de lanza

 

El programa fue lanzado oficialmente en Chascomús, pero no es casual. El distrito representa un ecosistema productivo complejo donde conviven la ganadería de cría, la agricultura y un fuerte polo turístico.

Según datos del municipio, se relevaron 715 kilómetros de caminos que requieren una intervención inmediata para no interrumpir el flujo de la cosecha gruesa, que hoy se ve amenazada por el estado de los suelos en la Cuenca del Salado.

El financiamiento del Consejo Federal de Inversiones (CFI) es el motor económico de esta iniciativa. Este respaldo permite que municipios con presupuestos limitados puedan acceder a tecnología de georreferenciación y consultoría técnica de alto nivel, algo que hasta ahora quedaba relegado por la urgencia del bacheo tradicional.

Los tres pilares de la transformación vial

El ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, detalló que la estrategia no se basa en «pasar la motoniveladora», sino en una ingeniería adaptada a la realidad hídrica de cada zona:

  1. Diagnóstico y Mapeo Digital: Se realizará un relevamiento metro a metro para entender la composición del suelo. No es lo mismo tratar un suelo arcilloso que uno con mayor drenaje, especialmente en la cuenca baja.
  2. Ingeniería Hídrica: Se integrarán análisis del comportamiento del agua. Esto implica que las obras, como la construcción de vados de hormigón o puentes, se diseñarán para resistir los picos de crecida de los arroyos tributarios del Salado.

  3. Mantenimiento Preventivo: El plan establece por primera vez criterios de periodicidad. Se busca que el mantenimiento sea una política de Estado local con fechas fijas, evitando que el camino llegue al estado de abandono antes de ser intervenido.

El reclamo del campo y la visión productiva

Desde diversas entidades rurales, como CARBAP, han señalado históricamente que la tasa vial que abonan los productores debe volver de manera efectiva a los caminos.

Este Plan Director intenta canalizar ese reclamo mediante la participación ciudadana. Equipos técnicos recorrerán los campos para recoger el conocimiento de quienes transitan las rutas diariamente, identificando los puntos críticos donde el barro se vuelve una trampa para los camiones cargados.

La mejora de la conectividad no solo beneficia al agro. Fuentes del sector destacan que la red vial rural es la que permite el acceso a las escuelas rurales, los centros de salud y asegura la permanencia de la familia en el campo, combatiendo el desarraigo en el interior bonaerense.

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