A pocas horas de que venza el plazo de las 20:00 (hora del este), las negociaciones en Washington están estancadas. Mientras Jared Kushner intenta un acuerdo de último minuto, Donald Trump advierte que el plan de «demolición total» para Irán está listo para ejecutarse en solo cuatro horas.
Washington D.C., martes 7 abril (PR/26) — — El reloj geopolítico ha entrado en una cuenta regresiva que podría cambiar el mapa de Medio Oriente para siempre.
El ultimátum lanzado por Donald Trump al régimen de Irán está a punto de expirar, y las señales que llegan desde la Casa Blanca no dejan lugar a dudas: si Teherán no acepta un desmantelamiento total de su estructura de poder antes de las 20:00 horas, el estruendo de los misiles reemplazará a la diplomacia.
Negociaciones en el abismo: El rol de Kushner y el mediador pakistaní
En los pasillos del ala oeste, los teléfonos encriptados no dejan de sonar. Jared Kushner y Steve Witkoff, hombres de máxima confianza del presidente republicano, mantienen un diálogo frenético con Syed Asim Munir, jefe del Ejército de Pakistán. Munir es el único puente que queda con la Guardia Revolucionaria iraní y el líder Mojtaba Khamenei, pero las distancias entre las partes parecen hoy un abismo insalvable.
Washington ha presentado un pliego de condiciones que Teherán considera una rendición incondicional:
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Desmantelamiento total del programa nuclear y de la fabricación de misiles balísticos.
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Cese inmediato del apoyo a Hezbollah, Hamas y los Hutíes.
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Liberación del Estrecho de Ormuz y el fin de la represión interna.
Por su parte, el régimen chiíta contraatacó exigiendo el control total de Ormuz para cobrar peaje a los barcos petroleros y que se prohíba a Israel cualquier operación militar en Gaza y El Líbano. La respuesta de Trump ante esta contrapropuesta fue demoledora: “Solo negociamos bajo nuestras condiciones”.
«Demolición total»: El plan de las cuatro horas
La retórica de Trump ha alcanzado niveles de crudeza inéditos. A través de sus redes sociales, el mandatario estadounidense describió un escenario apocalíptico para la infraestructura persa. “Tenemos un plan para que todos los puentes de Irán queden destruidos a medianoche”, aseguró, detallando que las centrales eléctricas quedarán “ardiendo, explotando y sin posibilidad de ser utilizadas jamás”.
Según fuentes militares, el operativo está diseñado para ser una operación relámpago de cuatro horas. El objetivo no es solo la infraestructura civil, sino la aniquilación del poder interno de la Guardia Revolucionaria y el control directo del uranio enriquecido.
Los primeros ataques y el impacto en Ormuz
Aunque el plazo oficial no ha vencido, ya se han reportado operaciones quirúrgicas que funcionan como una advertencia final. Ataques aéreos han golpeado puentes ferroviarios en Kashan y rutas vitales en Qom y Tabriz, dejando un saldo preliminar de víctimas y bloqueando el comercio regional.

El punto neurálgico del conflicto sigue siendo el Estrecho de Ormuz. Irán ha fortificado cinco islas clave (Tunb Menor, Tunb Mayor, Abu Musa, Larak y Qeshm) y ha sembrado minas marinas para proteger el paso por donde circula el 20% del petróleo mundial. Trump ya ha sugerido que, tras la victoria militar, EE.UU. establecerá un sistema de peajes: “Somos los vencedores. Ganamos. Ellos han sido derrotados militarmente”.
Alineamiento total: El respaldo de Javier Milei
En este escenario de tensión extrema, el gobierno de Javier Milei ha fijado una postura tajante. Desde la Quinta de Olivos, fuentes oficiales confirmaron que el alineamiento de Argentina con las decisiones de Donald Trump es “total y absoluto”.

Milei, quien ha expresado una “admiración enorme” por su par estadounidense y por Bibi Netanyahu, considera que esta ofensiva es una contribución fundamental para “salvar a Occidente”.
Mientras la diplomacia argentina declara como persona no grata al encargado de negocios de Irán, el presidente libertario se mantiene monitoreando la situación, convencido de que este es el fin de “47 años de extorsión y muerte” por parte del régimen iraní.
El fin de una era
A medida que el sol se pone en Washington, la incertidumbre crece. Trump ha calificado este momento como uno de los más importantes de la historia mundial: “Toda una civilización morirá esta noche para no volver jamás. No quiero que suceda, pero probablemente ocurrirá”. Con el apoyo de la Liga Árabe e Israel, que instan a Trump a “ir hasta el final”, el destino de Irán parece estar sellado si no hay un giro dramático en las próximas horas.
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Fuente: Varias


















