Desde Castelgandolfo, León XIV rompió el silencio para exigir un retorno urgente al diálogo. El Pontífice apeló a la moral de los legisladores estadounidenses para frenar un conflicto que podría aniquilar a la población civil iraní.
Castelgandolfo, martes 7 abril (PR/26) — En un clima de extrema tensión global, la voz del Vaticano emergió este martes como un contrapeso ético ante la posibilidad de un desenlace bélico total en Medio Oriente.
El Papa León XIV, en un mensaje inusualmente directo, tildó de “inaceptable” la advertencia lanzada por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sobre la destrucción de la civilización iraní tras el vencimiento del ultimátum.
Una cuestión moral por encima de la política

El Sumo Pontífice, de origen estadounidense, eligió la localidad de Castelgandolfo para expresar su profunda preocupación. Alternando entre el italiano y el inglés, León XIV evitó mencionar el nombre de Trump, pero sus palabras fueron un dardo inequívoco hacia la retórica de la Casa Blanca.
“Aquí hay cuestiones ciertamente de derecho internacional, pero es mucho más una cuestión moral por el bien del pueblo, completo e íntegro. No queremos la guerra, queremos la paz”, sentenció el Papa.
El líder de la Iglesia Católica hizo un llamado desesperado a la acción civil, instando a los fieles y ciudadanos a “hacer oír nuestra voz ante los legisladores estadounidenses”. Según el Pontífice, la prioridad absoluta debe ser la protección de los inocentes, niños y ancianos que se convertirían en víctimas directas de una escalada militar sin precedentes.
El fantasma nuclear y la estrategia de la «bravuconería»
Mientras el Papa pedía volver a las negociaciones, el mundo observa con alarma el lenguaje utilizado por la administración republicana. La mención de Trump sobre terminar con “toda una civilización”, sumada a los comentarios del vicepresidente J.D. Vance sobre el uso de herramientas del arsenal “que hasta ahora hemos decidido no utilizar”, desató rumores sobre un posible ataque nuclear.
Ante el revuelo internacional, la Casa Blanca se vio obligada a desmentir el uso de armamento atómico, aunque analistas externos mantienen la cautela.
Para Peter Loge, experto de la Universidad George Washington, estas declaraciones encajan en un “patrón de bravuconería” típico del mandatario, quien suele llevar la tensión al límite para luego declarar una victoria diplomática y extender los plazos de negociación.
El ruego por el diálogo
León XIV insistió en que todavía hay tiempo para evitar la tragedia:
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Llamado al Congreso: El Papa pidió comunicarse con congresistas y autoridades para frenar la maquinaria bélica.
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Retorno a la mesa: “Ya desde los primeros días decíamos: volvamos al diálogo… Intentemos resolver los problemas sin llegar a este punto”.
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Identidad pacífica: “Somos un pueblo que ama la paz. ¡Hay tanta necesidad de paz en el mundo!”, exclamó con firmeza.
Mientras el reloj avanza hacia las 20:00, la Santa Sede se posiciona como el principal baluarte contra una ofensiva que, en palabras del propio Trump, podría significar la “demolición total” de un país entero en apenas cuatro horas.
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Fuente: Varias


















