El último informe de existencias bovinas de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGYP) confirma una retracción del 1,36% en el rodeo nacional. Aunque el volumen total preocupa, los índices de eficiencia productiva marcan un récord que podría revertir la tendencia en el mediano plazo.

Buenos Aires, miércoles 8 abril (PR/26) — La ganadería argentina cerró el 2025 con una señal de alerta estructural: Al 31 de diciembre, el país contaba con 50,9 millones de animales, lo que representa una pérdida de 704.000 cabezas respecto al año anterior.

Este dato no es menor: sitúa al stock ganadero en su punto más bajo desde el año 2011, cuando el país intentaba recuperarse de la liquidación histórica del período 2008-2009.

Análisis por categorías: ¿Dónde se perdieron los animales?

El retroceso no fue uniforme y responde a una combinación de factores climáticos previos y decisiones de mercado. La mayor caída se concentró en la «fábrica» de la ganadería: los vientres.

  • Vientres en retirada: Se registró una reducción de 516.000 vacas y vaquillonas (-1,8%). Este fenómeno está directamente relacionado con los altos niveles de faena de hembras observados durante el primer semestre de 2025. Sin embargo, desde la SAGYP destacan que esta caída es menor a la de los dos períodos previos, donde el rodeo de vientres perdía, en promedio, 850.000 ejemplares anuales.

  • Menos terneros, más nacimientos: La categoría de terneros y terneras cayó en 198.000 cabezas (-1,4%), totalizando 14,4 millones. Esta reducción es el «efecto espejo» de la pérdida de vientres del 2024; con menos madres, la producción de nuevos ejemplares se resiente naturalmente.

  • Crecimiento en machos jóvenes: Una nota discordante fue el incremento de 57.000 machos (1%). Este dato se explica por una fuerte suba de 165.000 novillitos (3,6%), lo que compensó con creces la pérdida de 120.000 novillos adultos, reflejando una tendencia hacia una recría más corta y dinámica.

El «milagro» de la eficiencia: Producir más con menos

A pesar de que la «foto» del stock es negativa, el informe oficial de la Secretaría de Agricultura enciende una luz de esperanza basada en la eficiencia reproductiva. El dato clave es la relación ternero/vaca (tasa de destete).

Durante el último ciclo, este índice alcanzó el 65,2%, consolidándose como el segundo mejor resultado desde que se tienen registros (superado solo por el 66,7% de 2022). Esto demuestra que, aunque Argentina tiene hoy menos vacas que en 2007, cada vaca produce más terneros que antes.

La adopción de tecnología, mejores planes sanitarios y el manejo nutricional han permitido que la productividad del rodeo mejore de forma sostenida desde 2013.

Perspectivas económicas y de consumo

La escasez de oferta ganadera es uno de los factores que explica la presión alcista en el precio del asado y otros cortes populares. Con un stock de 50,9 millones para una población en crecimiento, la tensión entre el consumo interno y la exportación se agudiza.

Sin embargo, los especialistas de la SAGYP señalan que el contexto actual es propicio para una recuperación:

  1. Márgenes positivos: Los precios de la hacienda hoy invitan a la retención de vientres.

  2. Incentivo a la inversión: La demanda sostenida, tanto local como internacional (especialmente de mercados asiáticos), empuja al productor a no desprenderse de sus animales.

  3. Ciclo biológico: La ganadería no es una industria de resultados inmediatos. Se espera que la retención actual se traduzca en una recuperación del stock hacia 2027 o 2028.

En conclusión, aunque el rodeo nacional es el más bajo en 15 años, la ganadería argentina parece estar apostando a la intensificación.

Producir más kilos de carne por animal y más terneros por madre es la única vía para compensar la caída numérica de cabezas en un escenario de demanda global creciente.

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Fuente: Varias