Una opción para realizar caminatas de exploración y recorrer un límite geográfico siempre cambiante.

Buenos Aires, jueves 9 abril (PR/26) — Hay un lugar donde la fisonomía del paisaje se transforma de manera drástica al ritmo de las mareas. Dos veces al día, el retroceso del océano deja al descubierto un mundo que habitualmente permanece sumergido.

Se trata de una franja intermareal que conforma uno de los ambientes más dinámicos y diversos del ecosistema costero. Allí, algas, moluscos, crustáceos y microorganismos sobreviven en la frontera exacta entre el agua y la tierra firme.

¿Dónde queda?

En el Parque Provincial Patagonia Azul, Chubut, donde el entorno conforma un escenario ideal para emprender caminatas de exploración, recorrer un límite geográfico siempre cambiante, comprender sus ciclos naturales y observar de cerca a las especies que se acercan para alimentarse.

Las recorridas por la zona intermareal cuentan con sectores de acceso público para realizar trayectos de forma autoguiada en Bahía Arredondo, dentro del Portal Isla Leones, y en Arroyo Marea, correspondiente al Portal Bahía Bustamante. A su vez, quienes deciden hospedarse en Marisma Camps disponen de áreas complementarias para explorar en los alrededores de este refugio costero.

Desde el Parque Patagonia Azul indican que, si bien los circuitos invitan a la aventura personal, contar con la mirada de un guía permite interpretar el paisaje a fondo y descubrir los detalles biológicos de un territorio en constante transformación.

Marisma Camps

Marisma Camps es un canal marítimo, uno de los escenarios más impactantes del área protegida, donde la corriente ingresa con tanta fuerza que arrastra bancos de peces y todo tipo de vida marina. Allí, aseguran que ver los destellos plateados alimentándose en la superficie resulta un espectáculo constante.

El ecosistema al descubierto

Cuando el mar se retira por completo, con una diferencia de cinco metros verticales, la costa expone un mundo submarino compuesto por inmensos bosques de algas y una biodiversidad que desafía las postales tradicionales. En la zona de intermareal abundan anémonas, peces atrapados en pozas y mejillones. Entre la flora marina se destaca el wakame, una especie de alga exótica invasora que el equipo extrae para controlar su proliferación y derivar a la gastronomía local.

Estos sectores funcionan como el comedor de una enorme diversidad de aves a cielo abierto. Aparecen especies emblemáticas como los ostreros negros, pardos y australes, además de chorlitos y playeritos. Sin embargo, el protagonista indiscutido es el pato vapor, un ave endémica de Chubut que se destaca por su gran tamaño y su costumbre de nadar siempre en pareja.

Una sinfonía natural

El canto rodado frente al campamento produce un ruido incesante y terapéutico al chocar contra las olas. A esto se suma el roce de la brisa sobre la vegetación esteparia y el delicado llamado de las gaviotas. La fauna terrestre también aporta su propia acústica: es posible percibir el leve crujido de un cuis alimentándose de jume o el roce de un peludo entre los coirones. Incluso durante la bajante, el movimiento de los cangrejos chocando contra la salicornia genera un murmullo particular.

Conservación y avistaje

El trabajo diario permite concientizar sobre una costa inmensamente rica en nutrientes. Esa abundancia trófica es capaz de atraer a la ballena sei, una especie que se creía extinta en la región y que hoy encuentra allí un área de permanencia. En el cielo, resulta habitual cruzarse con el petrel gigante del sur, que con sus dos metros de envergadura realiza pasadas rasantes sobre el agua.

Datos útiles para conocer el intermareal en Patagonia Azul

Ubicación:

  • Arroyo Marea en Portal Bahía Bustamante (acceso público)

  • Marisma Camps en Portal Bahía Bustamante (acceso para huéspedes)

  • Bahía Arredondo en Portal Isla Leones (acceso público)

Recomendaciones para la visita: Es fundamental llevar agua potable, alimentos y viandas, ropa cómoda o rompevientos, y protector solar, dado que el punto de abastecimiento más cercano es la localidad de Camarones. Sumar binoculares resulta ideal para aprovechar al máximo el avistaje de aves y fauna marina.

Primicias Rurales

Fuente: Noticias Argentinas