Es argentina y revela que la playa caribeña donde vivió es “el destino turístico más decepcionante del mundo”

Es argentina y revela que la playa caribeña donde vivió es “el destino turístico más decepcionante del mundo”

Lo afirmó Romina Mirabella, una argentina de Hurlingham que vivió 12 años allí, en Cancún. Denunció precios “yankilandia”, playas privadas y sargazo.

 

Buenos Aires, jjueves 6 noviembre (PR/25) — Romina Mirabella, una argentina de 39 años oriunda de Hurlingham, contó en una entrevista con Infobae cómo es vivir en Cancún, México, la ciudad caribeña que un informe de Radical Storage catalogó como «el destino que más decepciona a los turistas a nivel mundial».

Mirabella, que emigró en 2002 y vivió allí 12 años antes de mudarse a Mérida por la inseguridad, ofreció una mirada crítica sobre el destino de aguas turquesas y hoteles all inclusive, asegurando que «perdió su identidad cultural».

«Cancún se volvió yankilandia», afirmó Mirabella quien llegó a su destino como la abanderada del trabajo y luego bajó la guardia, comparando la construcción de resorts con Miami. «Ya casi no quedan mercados de artesanías. Son todos shoppings con marcas internacionales. Si querés eso, te vas a Miami. En Cancún uno busca otra cosa, algo más auténtico. Esto está desapareciendo«, sentenció.

Precios «yankilandia» y taxis al triple

El primer punto de conflicto que señaló la argentina son los precios inaccesibles. «Los precios no reflejan el de una nación sudamericana, sino de Europa o los de Estados Unidos», lamentó en diálogo con Cinthia Ruth.

Denunció que los taxistas se aprovechan de los visitantes: «Si te escuchan con un acento diferente te cobran el triple. Se aprovechan muchísimo de los turistas».

Sargazo, playas privadas y violencia

Mirabella también apuntó contra el manejo del sargazo (algas) que invade las playas, un problema que afectó la temporada alta. Acusó al gobierno de «maquillar» la realidad: «Mientras ellos sigan subiendo fotos viejas, fakes de hace ocho años, donde se ve todo limpito y perfecto, la gente no se entera».

Además, criticó la privatización de la costa: «Los hoteles se adueñaron prácticamente de toda la costa. Hay muy pocos espacios públicos y están llenos. Si te ponés en una playa frente a un hotel, enseguida viene el personal de seguridad a decir que te retires».

Finalmente, describió un clima de violencia naturalizada: «Es común ver camionetas o cuatriciclos con policías encapuchados y armas largas. No sólo por las calles céntricas sino también en las playas», relató. Explicó que se cubren el rostro «para que los delincuentes no los reconozcan y tomen represalias contra sus familias».

«La policía está arreglada con los cárteles, por eso nadie dice nada», denunció Mirabella, quien recordó un tiroteo dentro del Hotel Hyatt en 2021.

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Fuente: Noticias Argentinas

Un finde de fiesta a full: Tapalqué se prepara para su  162° Aniversario

Un finde de fiesta a full: Tapalqué se prepara para su 162° Aniversario

Mañana 7 de noviembre todo el pueblo sale a la calle para compartir con los visitantes el 162 cumpleaños de Tapalqué, uno de los pueblos más lindos de la pampa bonaerense, donde no faltan arroyos, recreos, gastronomía local y la perlita: el complejo Termas Tapalqué que aprovechará semejante fiesta para iniciar su temporada más intensa.

Tapalqué, Buenos Aires, jueves 6 noviembre (PR/25) — El pueblo invita en estos días a descubrir no sólo su propuesta turística sino un pasado pleno de luchas en una época donde la frontera con los pueblos aborígenes era difícil y se discutía qué modelo de país se iba a construir.

Ya se hablaba de Tapalqué – “Agua con totoras según el idioma mapuche”- en 1806 pero fue en 1831 que Don Juan Manuel de Rosas estableció el “cantón Tapalqué Viejo” que era el lugar hasta donde llegaba el dominio de los criollos.

La fundación definitiva fue el 7 de noviembre de 1863 pero el registro en la Ley Provincial se hizo el 19 de julio de 1865. La historia puede palpitarse en el Museo Municipal, en cuyas salas se presta homenaje a aquellos que fueron parte del pasado: hombres, mujeres e indios que hoy continúan formando parte de ese acerbo que fue la creación de una de las provincias más importantes de la Argentina, la Provincia de Buenos Aires.

Volviendo al presente, toda la celebración comenzará a puro ritmo el viernes 7 de noviembre a las 5 de la tarde con el Taller Municipal de Ritmos Urbanos, a cargo de Maximiliano Díaz. En la Peatonal Cultural bailarán Dulce Sensación, Alturias, Adrián Len, Gustavo Madeja y Agustina Velazco.

No hay que perderse la feria de emprendedores y artesanos que comienza el viernes a las 14.30 hs, durará los tres días y abundará en productos regionales, sobre todo la famosa Torta Negra de Tapalqué.

El  Sábado 8 se realizará la tradicional Fiesta del Cantón, que tiene lugar todos los años comenzando con un acto protocolar con las autoridades locales. A partir de las 10:00 hs se irá organizando en los fogones un multitudinario asado donde se podrá disfrutar de la Tradicional Vaca con Cuero y corderos y espectáculos musicales con la participación de Analía López, Magalí Menchaca, Musicanto, Los Torteros y Los Pampas.

 

Una oportunidad para conocer el Museo Municipal

Solamente el domingo, de 9 a 13, estará abierto el Museo, donde se puede comprender la línea de tiempo que sitúa a la localidad en cada  contexto histórico. En su Sala Pueblos Originarios se revaloriza su cultura y los modos de vida de quienes habitaron la región, en tanto en la Sala del Cantón Tapalqué, correspondiente al primer asentamiento, se puede disfrutar de un soporte que apelando a la realidad virtual permite recrear la vida en tiempos de frontera.

La Sala del Gaucho y las Tradiciones invita a conocer la evolución de la figura del habitante local hasta llegar a la actualidad, reconociendo su importancia como personaje central de nuestra tradición.

El homenaje a todos aquellos que dejaron un legado de vida que merece ser recordado, se plasma en dos espacios, la Sala Tapalqué Enamora por un lado y la Sala Pasos de Mujeres, por el otro, espacio éste último especialmente dedicado a valorar las luchas y los logros de mujeres cuyas historias quedaron plasmadas en el libro Ellas en el Museo.

El Laberinto de Objetos, con muestras temporarias temáticas con rotación de colecciones, es el escenario en el que se expone el rico y variado acervo del Museo Municipal, uno de los más modernos del interior provincial.

Para aprovechar la escapadita

Tapalqué es un pueblo de la Provincia de Buenos Aires que se encuentra a unos 270 km de la Capital Federal, llegando por la RN 205 y tomando para llegar la RP 51. Recostado sobre el arroyo Tapalqué, el municipio ofrece un abanico de actividades al aire libre.

La primavera es la mejor temporada para visitar los pueblos bonaerenses, donde disfrutar no sólo del sol y las grandes extensiones del campo sino de una rica comida, la vera de los ríos y arroyos, el avistaje de pájaros y, en general, el contacto con la naturaleza.

Los festejos son siempre una oportunidad para ver desfiles criollos, caminar por las ferias de artesanos, tomar mate mientras se disfruta de un espectáculo de música y compartir un fin de semana con la localidad local. Pero la Perlita son las Termas que cada año crecen y ofertan mejores servicios.

Ubicadas a unos 280 km de Caba, Termas Tapalqué es el más nuevo de los complejos termales inaugurados en la Provincia de Buenos Aires. Emplazadas en un predio arbolado de 17 hectáreas en las afueras de la ciudad ofrece, en su primera etapa de planificación, un conjunto de piscinas cubiertas que se suman a una Plaza de Aguas con locales comerciales y gastronómicos.

Un gran equipo de asistentes le indica a cada visitante sobre el poder de las aguas, las condiciones necesarias para tomar los baños y las actividades que se realizan en el predio en cuanto a masajes, terapias y demás. También hay enfermeros en forma permanente para evacuar dudas y consultas.

La visita a Termas Tapalqué, abiertas de jueves a domingo durante todo el año, es una sorpresa no sólo como paseo sino para recargar energías y salir renovado para encarar la rutina.

Para aquellos interesados en visitar Termas Tapalqué se recuerda que es necesaria una reserva previa por el cupo de ingresantes, que no debe superar los 600 al día. Por otro lado hay que tener en consideración las tarifas vigentes hasta el próximo 31 de noviembre.

El Predio permanece abierto Jueves viernes sábado domingos y feriados de 10 a 18 hs. y las reservas previas deben efectuarse al Tel. 02281 585125 de 10 a 18hs. Más info en https://termastapalque.com.ar

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10 cosas que ver y hacer en Sarajevo, Europa del Este

10 cosas que ver y hacer en Sarajevo, Europa del Este

Hay pocas urbes en el mundo donde puedas escuchar el canto a la oración mezclarse con las campanas de una iglesia, pasear entre edificios otomanos y austrohúngaros en el mismo minuto, o comer el mejor cevapi de tu vida después de visitar un túnel que salvó a toda una población durante la guerra de Bosnia.

Sarajevo es un viaje emocional, histórico y culinario, todo en un mismo lugar. ¿Listo para patearte la capital de Bosnia y Herzegovina y saber todo lo que hacer en Sarajevo? ¡Vamos!

Contenido que vas a encontrar [mostrar]

Qué ver en Sarajevo

Nosotros visitamos Sarajevo 2 veces y creemos que 2-3 días son ideales para recorrer los principales lugares turísticos (y algún rincón extra), pero te prometemos que si les dedicas más, no vas a aburrirte. Además, al final del artículo, te recomendamos un puñado de excursiones que puedes hacer desde aquí.

Antes de empezar, lo más importante que hay que saber, y recordar, es que Sarajevo sufrió el asedio más largo de la historia moderna, que duró casi 1.425 días. La ciudad quedó completamente rodeada por fuerzas serbobosnias, desde las colinas que la rodean hasta los accesos terrestres, lo que convirtió a la capital en un lugar sitiado, aislado y bajo constante peligro.

Sus cicatrices son bien visibles, pero no te esperes una ciudad gris y fría: Sarajevo resurgió como un ave fénix y hoy vive con toda la fuerza de los sobrevivientes.

Consejo antes de empezar: apúntate a este free tour de Sarajevo (es en español y es una forma perfecta de ubicarte en la ciudad).

que hacer en Sarajevo

1. Perderse por Baš?aršija, el corazón otomano de Sarajevo

El centro histórico de Sarajevo, Baš?aršija, es una cápsula del tiempo. Calles empedradas, olor a café bosnio recién molido, talleres de cobre que suenan a martillo y tiendas de artesanías y postres por todas partes. Parece estar en Turquía y tiene lógica: era la antigua ciudad otomana.

No te pierdas la Fuente Sebilj, ese kiosco de madera que parece salido de un cuento turco y que es el punto más fotogénico (y simbólico) de Sarajevo. Dicen que si bebes su agua, volverás a la ciudad. Lo que sí es seguro es que es el punto con más concentraciones de palomas del país… Anda que no tienen buen gusto esos pájaros.

¿Dónde alojarse en Sarajevo? Vamos a recomendarte los dos alojamientos donde nos quedamos nosotros: el Pansion River, un hotel boutique a orillas del río, y el Hotel Ovo malo duše, más moderno y céntrico. Los dos nos encantaron, así que a ti la elección.

Baš?aršija, barrio turco de Sarajevo

 

2. Mezquita de Gazi Husrev-beg

En pleno corazón de Baš?aršija, hay un rincón que resume como pocos el pasado otomano de Sarajevo: el complejo de Gazi Husrev-beg. Si no sabéis quién fue este señor, os diremos que era un gobernador del siglo XVI con una ambición digna de un urbanista moderno y una cartera aparentemente sin fondo. Gracias a él, Sarajevo se convirtió en una joya arquitectónica y cultural del Imperio otomano.

Su obra maestra es la Mezquita de Gazi Husrev-beg, una preciosidad de piedra blanca y cúpulas verdes que parece flotar entre los minaretes. Junto a la mezquita está la madrasa (escuela coránica), que sigue funcionando, y un pequeño bazar cubierto donde aún se venden perfumes, incienso y libros antiguos con olor a historia.

mezquita sarajevo

 

3. Cruzar el Puente Latino y pisar el lugar que cambió el mundo

A simple vista, el Puente Latino (Latinska ?uprija) es un bonito puente de piedra sobre el río Miljacka. Pero en 1914, justo frente a él, Gavrilo Princip asesinó al archiduque Francisco Fernando y a su esposa Sofía. Y sí, ese disparo fue el inicio de la Primera Guerra Mundial. ¡Casi nada!

En la esquina del puente hay un pequeño museo que cuenta los detalles del atentado y el contexto de la época. No es grande, pero ayuda a entender la magnitud de lo que pasó en este rincón aparentemente tranquilo. También está marcado el punto concreto desde donde se produjo el disparo, los pasos que dio el archiduque antes de morir y la réplica del donde iba aquel fatídico día.

 

Puente latino, en Sarajevo

4. Conocer la Sarajevo austrohúngara

Después de siglos bajo dominio otomano, a finales del XIX Sarajevo cambió de manos y el Imperio austrohúngaro decidió darle un toque más “europeo”. Lo que en la práctica significó: menos minaretes, más fachadas con molduras y un entusiasmo desmedido por los cafés con tarta.

Pasear por la parte austrohúngara es casi como cambiar de ciudad sin moverte del sitio. De repente, las calles se ensanchan, las casas lucen orgullosas sus balcones con hierro forjado y los escaparates parecen competir en elegancia.

Todo empieza al cruzar esa frontera invisible en la calle Ferhadija, donde hasta el suelo te recuerda que justo ahí Oriente y Occidente se dan la mano. Muy cerca está la Catedral del Corazón de Jesús, un guiño evidente a la fe católica que llegó con los Habsburgo, y una de esas iglesias que siempre parece salir bien en las fotos, especialmente al atardecer.

En los alrededores abundan los cafés de estilo vienés, donde el tiempo parece haberse detenido entre cucharillas de plata y tartas generosas. Un muy buen ejemplo es el Café Vienés (Becka Kafana). Y no, no es tan caro como parece, así que merece la pena entrar y disfrutar de un café calentito.

 

zona austrohúngara de Sarajevo

5. Vije?nica: uno de los símbolos de Sarajevo

El ayuntamiento de Sarajevo (Vije?nica) no es solo el edificio más espectacular de la ciudad, sino también su símbolo de resistencia cultural. Su fachada es un derroche de color y geometría: arcos de herradura, mosaicos, filigranas y detalles que uno se queda mirando sin saber si está en Bosnia, en Granada o en una fantasía oriental patrocinada por el Imperio Austrohúngaro.

Por dentro, el efecto es aún más deslumbrante. El vestíbulo central, con su claraboya de cristal y columnas marmóreas, tiene muros decorados con patrones árabes, una especie de guiño a la Sarajevo otomana que los austrohúngaros, en un raro ataque de sensibilidad cultural, decidieron respetar.

Pero detrás de tanta belleza hay una historia trágica. En agosto de 1992, durante el asedio, el edificio fue bombardeado y ardió durante tres días. Las llamas se tragaron más de dos millones de libros, manuscritos y documentos históricos. La biblioteca de Sarajevo, una de las más importantes de los Balcanes, desapareció casi por completo. Los vecinos intentaban entrar con cubos de agua entre los disparos para salvar lo que pudieran.

La imagen del edificio en ruinas, iluminado por el fuego, se convirtió en un símbolo de todo lo que la guerra estaba destruyendo: no solo vidas, sino también memoria. Hoy luce más bonito que nunca, tras una restauración titánica. Y aunque los libros ya no volverán, alberga eventos culturales, exposiciones y conciertos.

 

ayuntamiento de Sarajevo

6. Túnel de la esperanza

Durante el asedio de Sarajevo (1992–1996), la ciudad quedó completamente cercada. No entraba comida, ni medicinas, ni electricidad. La población sobrevivía a base de ingenio, coraje y, literalmente, túneles. El más famoso fue el Túnel de la Esperanza (Tunel Spasa): un pasadizo subterráneo de unos 800 metros que conectaba un barrio de la ciudad con la zona del aeropuerto, controlada por la ONU.

Por ese estrecho corredor, a oscuras y bajo el fuego enemigo, pasaban cada día toneladas de víveres, medicamentos y armas. También personas que necesitaban escapar, y mensajes que mantenían viva la comunicación con el exterior. Fue, sin exagerar, la línea que separó la vida del colapso total.

Hoy el túnel se ha convertido en un museo estremecedor y necesario. Se puede recorrer un tramo original, ver objetos que se usaron entonces y escuchar los testimonios de quienes lo cruzaron cargando sacos o empujando bicicletas con comida.

? Si quieres, puedes reservar este tour, durante el cual un guía experto te hablará de los días del sitio de Sarajevo + visita del túnel de la esperanza.

Túnel de la esperanza, un must que ver en Sarajevo

7. Ver las cicatrices de la guerra de Bosnia

A estas alturas ya te quedará claro que Sarajevo aún muestra heridas y lo hace orgullosa, como si los que han sobrevivido quisieran dejar claro que no se trata de ocultar el dolor, sino de honrarlo. Especialmente para los que no tuvieron la misma suerte.

Durante nuestra visita a Sarajevo pudimos tomar parte en un tour de medio día sobre la Guerra de Bosnia (muy aconsejable, aunque en inglés) que explica de cerca cómo pasó todo. Dado, nuestra guía, nos contó que durante la primera época de la guerra, cuando no había comida, la gente llegó a comer sopa hecha con piedras cubiertas de musgo (el único ‘alimento’ con vitaminas que había).

Estos son algunos lugares que visitar, para honrar la memoria de las víctimas de la guerra:

? Las rosas de Sarajevo

Las rosas de Sarajevo son básicamente cráteres de las bombas, rellenados con resina roja a modo de homenaje a las víctimas. Son pequeños memoriales que te obligan a parar, mirar y recordar.

? Avenida de los francotiradores

Durante el asedio, la calle Marshal Tito, conocida hoy como Sniper Alley o “Avenida de los Francotiradores”, se convirtió en uno de los lugares más mortales de la ciudad. Era la ruta principal entre el centro histórico y el resto de la ciudad, y los francotiradores serbobosnios la vigilaban desde los edificios y colinas circundantes. Caminar por allí significaba arriesgar la vida con cada paso.

Aún hoy pueden verse edificios con impactos de bala y por allí sigue también el Holiday Inn, que pasó a la historia por ser el hotel de los corresponsales de guerra.

? Mercado Markale

El mercado Markale no es un mercado cualquiera. Se convirtió en escenario de dos de los ataques más mortales contra civiles de toda la guerra. Las bombas lanzadas sobre el mercado en 1994 y 1995 mataron a decenas de personas e hirieron a muchas más, dejando cicatrices profundas en la memoria de la ciudad.

? Cementerio de Kova?i

Un sitio que nos ha estremecido fue el Cementerio de Kova?i, donde descansan miles de víctimas del asedio. Desde allí, además, hay unas vistas preciosas del casco antiguo. Duro y hermoso a la vez, especialmente si coincides con la llamada a la oración. Piel de gallina.

Consejo: otro sitio ideal para ver el atardecer es el Fuerte Amarillo (Žuta Tabija).

atardecer en sarajevo

8. Legado de los Juegos Olímpicos de Invierno

Nadie imaginaba que aquella ciudad alegre, con un prometedor futuro, que fue sede de los Juegos Olímpicos de Invierno de 1984, solo unos años después sufriría uno de los peores sitios de la historia moderna.

Hoy, gran parte de las instalaciones originales aún existen, aunque muchas están abandonadas o tomadas por la naturaleza y los grafitis. Las pistas de bobsleigh en el Monte Trebevi?, por ejemplo, parecen sacadas de una película de aventuras postapocalíptica: oxidadas, con vegetación creciendo entre los raíles, pero aún con ese aire épico que recuerda a los días en que el mundo miraba a Sarajevo con admiración.

Nosotros la visitamos en un tour increíble por las montañas olímpicas y el Parque Natural Vrelo Bosne, donde también vivimos una desventura curiosa: unos agentes de la república de Srpska se creían que éramos dos agentes infiltrados de la CIA.

Rober en la pista de bob de Sarajevo

9. Comer, de lo mejor que hacer en Sarajevo

No hay viaje completo a Sarajevo sin probar los ?evapi, esas pequeñas salchichas de carne que se sirven con pan plano (somun), cebolla cruda y crema agria (kajmak). Es el plato nacional, y está en todos los menús. Los más famosos los sirven en ?evabdžinica Željo, aunque hay debate entre los locales sobre cuál es el mejor.

Nosotros somos también muy fans de los burek bosniacos; nos parecen los mejores de los Balcanes. Así que no dudéis en probarlos (los de espinacas y queso se llevan nuestra medalla de oro).

Otra cosa que hacer en Sarajevo es probar el café bosnio, todo un ritual nacional. Se sirve en una džezva (cafetera de cobre), acompañado de azúcar y un trocito de rahat lokum (dulce turco). Hay que dejar que los posos se asienten antes de beberlo, así que nada de prisas.

? Aquí te contamos 6 restaurantes donde comer en Sarajevo (próximamente).

café bosnio

10. Excursiones desde Sarajevo

Sarajevo es buena base para recorrer otros destinos de Bosnia y Herzegovina. Apunta estas ideas:

rober bajo el puente de Mostar

Más cosas que hacer en Sarajevo

¿Tienes más tiempo en la capital bosnia? ¡Genial! Ya lo verás: uno no se aburre en Sarajevo… Aquí van unos planes extra:

  • Para los que disfrutan con la historia (y la arqueología), el Museo Nacional de Bosnia y Herzegovina es una joya.
  • Sube a la Avaz Twist Tower, uno de los mejores miradores de Sarajevo, para disfrutar de las vistas de la ciudad.
  • La Academia de Bellas Artes es otro de los edificios más bonitos de Sarajevo (y de los más austrohúngaros también).
  • ¡Sal de fiesta! La noche de Sarajevo es legendaria y nosotros te recomendamos dos locales donde estuvimos bien a gusto: el Celtic Pub y el City Pub. Menuda noche pasamos con Héctor, el río de Rober jeje. Eso sí, ten en cuenta que en Bosnia aún es posible fumar dentro de los locales, así que prepárate a oler como un cenicero durante 2 días.
  • Lee el libro «La palabra más hermosa« de Margaret Mazzantini si quieres viajar a Sarajevo aún sin pisarla.

Mapa con los imprescindibles de Sarajevo

Para que puedas orientarte mejor y le saques todo el partido a tu viaje a Sarajevo, te dejamos un mapa donde hemos marcado todos los lugares imprescindibles que visitar en Sarajevo sin falta:

que visitar en Sarajevo

Y llegamos al final del post, ohhhh. Esperamos que, al visitar la ciudad, la quieras tanto como nosotros.

Entre el olor a café bosnio, el bullicio de Baš?aršija y el eco de los disparos que alguna vez resonaron en la Avenida de los Francotiradores, uno entiende que esta ciudad sobrevive con orgullo, no es un mero destino. Pisar Sarajevo es aceptar que la belleza y la tragedia pueden convivir en la misma esquina, y que cada paso por sus calles es un viaje emocional que te deja marcado para siempre.

¿Has estado en Sarajevo? ¿También te removió por dentro? ¿Conoces más cosas que ver en Sarajevo? Te escuchamos, ya que, cómo no, estamos deseando volver una vez más. Siempre va a haber una vez más.

 

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Fuente: Blog Mochileando por el Mundo

Verano 2025 en San Martín de los Andes: tarifas congeladas y muchas ganas de recibir turistas

Verano 2025 en San Martín de los Andes: tarifas congeladas y muchas ganas de recibir turistas

San Martín de los Andes, Neuquén, miércoles 5 noviembre (PR/25) — La presidente de la Asociación Hotelera Gastronómica de San Martín de los Andes, Gabriela Valencia, destacó que las tarifas de alojamiento se mantienen respecto al año pasado y que las reservas anticipadas muestran una proyección positiva.

 Así la presidente de la Asociación Hotelera Gastronómica de San Martín de los Andes (AHGSMA), expresó en diálogo con radio La Red (Neuquén) que las tarifas en alojamientos se mantienen respecto al año pasado: “La expectativa para noviembre y diciembre es muy buena, y esto significa que aspiramos a poder mantener la cantidad de público del verano pasado”.

La dirigente explicó que “seguimos con las acciones de promoción junto a NeuquenTur en ferias y eventos, con foco en el turismo nacional, y la Secretaría de Turismo, que logró un convenio con Jet Smart que permite a los visitantes de Argentina acceder a un 30% de descuento en vuelos, vigente hasta el 15 de noviembre utilizando el código SMA al momento de la compra”.

En ese sentido, Valencia detalló que “los alojamientos, establecimientos gastronómicos, agencias de viajes y otros prestadores nos sumamos con beneficios especiales como tres noches al precio de dos, descuentos del 15% en servicios y otras propuestas que buscan incentivar la elección del destino”.

Competencia desleal

Finalmente, advirtió sobre los desafíos que enfrenta el sector respecto a los alojamientos turísticos no habilitados: “Aquellos que están debidamente registrados afrontan altos costos operativos en cuanto a impuestos y servicios, los cuales se trasladan a la tarifa que se puede ofrecer al visitante”.

Y agregó: “Eso genera desventaja respecto a los alojamientos informales, que pueden brindar una tarifa menor porque no tributan, y por eso insistimos en la implementación del registro de propiedades que se ofrecen para alquiler temporario, no para prohibir, sino para generar más oferta y mantener la calidad del destino turístico, con seguridad para los turistas”.

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Fuente: Newsletter FEHGRA

Turquía para terminar un viaje. ¿Qué ver en Bodrum? Itinerario de dos días en la antigua Halicarnaso

Turquía para terminar un viaje. ¿Qué ver en Bodrum? Itinerario de dos días en la antigua Halicarnaso

Barcelona, miércoles 5 noviembre (PR/25) — Después de recorrer Estambul, perderte entre los bazares y las cúpulas doradas de Santa Sofía; después de volar sobre los paisajes lunares de Capadocia o caminar entre las terrazas de algodón de Pamukkale, llega el momento de bajar el ritmo. Nuestro viaje por Turquía al completo termina aquí, en Bodrum, frente al Egeo.

Este artículo nace precisamente de ese instante: cuando el viajero, tras tantos días de historia, templos y caravasares, llega por fin al mar.

En los itinerarios que incluyen playas en Bodrum, reservamos un par de días libres para disfrutar sin prisas de esta costa luminosa. Pero, además de descanso, Bodrum ofrece una última lección de historia: la de Halicarnaso, la ciudad mítica donde nació Heródoto, el primer cronista del mundo, y donde las civilizaciones se superponen como las capas del tiempo.

Por eso escribimos este artículo: para que, si viajas con nosotros -o incluso si decides explorarla por tu cuenta-, descubras que Bodrum es algo más que el final del viaje. Es el punto donde el pasado se encuentra con el mar, y donde cada ruina parece susurrar una historia distinta. C’est simple, el Egeo aquí no se mira: se escucha.

Viaje a Turquía al completo con playas (11 días)

Un poco de historia…

Bodrum, conocida a menudo como la “Riviera Turca” por sus bahías turquesas y sus puertos deportivos de lujo, es mucho más que un destino de sol. Bajo el brillo de sus yates y el rumor constante del Egeo late una historia milenaria que se remonta a más de 3.500 años, en el corazón de la antigua Halicarnaso, una de las ciudades más poderosas de la región de Caria, en Asia Menor.

Fue aquí donde nació Heródoto, el llamado Padre de la Historia, quien ya en el siglo V a. C. describía las guerras, los reinos y las pasiones humanas con la curiosidad de quien observa el mundo entero desde una orilla luminosa del Egeo.

Mucho antes de que los griegos llegaran, esta zona estuvo habitada por pueblos anatolios autóctonos, conocidos colectivamente como los carios, hábiles navegantes y comerciantes que mantuvieron estrechos lazos con los minoicos y micénicos del otro lado del mar.

Hacia el siglo XI a. C., tras el colapso del mundo micénico, comenzaron a llegar los dorios, colonos griegos que fundaron una red de ciudades costeras (entre ellas Halicarnaso) y transformaron la región en un enclave estratégico de cultura helénica.

Durante los siglos siguientes, Halicarnaso prosperó bajo dominio persa, aunque conservó su identidad griega. El momento de máximo esplendor llegó con el reinado del rey Mausolo (siglo IV a. C.), quien trasladó la capital de Caria a esta ciudad y la embelleció con templos, teatros y murallas ciclópeas. Fue entonces cuando se levantó el Mausoleo de Halicarnaso, la tumba monumental que deslumbró a los antiguos y dio nombre para siempre a todos los mausoleos del mundo.

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Tras la conquista de Alejandro Magno en el 334 a. C., la ciudad pasó a formar parte del vasto Imperio helenístico y más tarde, bajo Roma, vivió un periodo de estabilidad y prosperidad. El cristianismo llegó con fuerza en los primeros siglos de nuestra era, y Bodrum se convirtió en un importante centro episcopal durante el dominio bizantino.

El siguiente gran cambio llegó en el siglo XV, cuando los Caballeros de San Juan de Jerusalén, también conocidos como los Cruzados Hospitalarios, levantaron el Castillo de San Pedro sobre las ruinas del antiguo Mausoleo.

Su fortaleza, construida con las mismas piedras del monumento clásico, dominó la bahía durante más de un siglo y se convirtió en una de las posiciones más poderosas del Mediterráneo.

En 1522, los otomanos de Süleimán el Magnífico tomaron la ciudad y le dieron un nuevo destino. Con ellos, Halicarnaso cambió incluso de nombre: los Caballeros la habían rebautizado como Petronium, en honor a San Pedro, patrón del castillo, y los turcos transformaron aquel nombre latino en Bodrum, voz que en su idioma significa “sótano” o “cripta”. Quizá por las cámaras subterráneas del propio castillo, o tal vez porque la historia -como la memoria- siempre guarda sus tesoros bajo tierra.

Así, la antigua Halicarnaso renació con un nombre nuevo, una lengua distinta y el mismo horizonte azul. Desde entonces, Bodrum conserva ese doble alma: turca y mediterránea, moderna y ancestral, siempre abierta al mar. Voilà.

Hoy, más de cinco milenios de historia conviven en una sola mirada: las huellas de los carios y griegos, los ecos de Alejandro, las torres cruzadas y los minaretes otomanos se entrelazan en un paisaje que resume la esencia del Egeo.

En GrandVoyage creemos que Bodrum no se visita, se interpreta. Cada piedra del castillo, cada ruina del Mausoleo o cada atardecer desde los molinos de Gümbet son fragmentos de un relato que sigue vivo. Aquí te proponemos un itinerario de 48 horas por libre, pensado para sumergirte en su alma cultural y sentir -como Heródoto— que viajar es, sobre todo, una forma de entender.

Día 1: fortalezas, naufragios y la maravilla perdida

Comenzarás este viaje por el corazón monumental de Bodrum, allí donde la piedra cuenta siglos de lucha y esplendor.

El castillo de San Pedro: el dominio de los cruzados

No hay mejor punto de partida que el Castillo de San Pedro (Bodrum Kalesi), símbolo de la ciudad y memoria de su época medieval. Construido hacia 1402 por los Caballeros de San Juan de Jerusalén, se alza sobre una península rocosa elegida por su posición estratégica. Durante más de un siglo fue una de las fortalezas más poderosas del Mediterráneo oriental, protegiendo las rutas marítimas entre Rodas y Anatolia.

Ancient stone castle with a minaret by the sea.

Pero lo que la hace realmente fascinante es su origen material: gran parte de las piedras que lo levantan pertenecían al Mausoleo de Halicarnaso, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. Así, cada bloque del castillo es una página arrancada de la Antigüedad. Desde sus torres -como la Inglesa o la Francesa-, el contraste entre los muros cruzados y los yates de la Milta Bodrum Marina ofrece una imagen inconfundible: la historia y el lujo conviviendo en un mismo horizonte. Magnifique.

El museo de arqueología subacuática: la memoria sumergida

Dentro del castillo se encuentra uno de los museos más singulares del mundo: el Museo de Arqueología Subacuática. Inaugurado en 1964, reúne los restos de naufragios hallados frente a las costas del Egeo y el Mediterráneo. Aquí la historia no se estudia, se flota.

Su joya es la reconstrucción del Naufragio de Uluburun, del siglo XIV a. C., testimonio de las primeras rutas comerciales internacionales. Entre sus tesoros destacan lingotes de cobre, vidrio y un escarabeo de oro con el nombre de Nefertiti, prueba de los lazos entre Egipto y Anatolia. Pasear por sus 14 salas es como descender a un pasado sumergido: el de los comerciantes, marineros y exploradores que dieron forma al mundo antiguo.

Cuando salgas al sol, las vistas desde la muralla te recordarán que este mismo mar fue testigo de todos ellos.

El mausoleo de Halicarnaso: la cuna del nombre

Tras descubrir la herencia cruzada, la ruta te lleva hacia el origen de todo: el Mausoleo de Halicarnaso, el monumento funerario erigido en honor al rey Mausolo y su esposa Artemisia, en el siglo IV a. C. Su estructura alcanzó 45 metros de altura y combinaba elementos arquitectónicos griegos, egipcios y anatolios, reflejo del poder cosmopolita de su tiempo. Su belleza y su magnitud fueron tan extraordinarias que los cronistas de la Antigüedad -de Estrabón a Plinio el Viejo- la incluyeron entre las Siete Maravillas del Mundo Antiguo.

De este colosal monumento proviene, precisamente, la palabra “mausoleo”, hoy utilizada para designar cualquier tumba monumental. En su origen, sin embargo, era un nombre propio: el del soberano cario que quiso desafiar a la muerte con piedra y mármol. Voilà, lo consiguió: su nombre sobrevivió más que su reino.

Hoy apenas quedan los cimientos y algunos fragmentos de columnas, pero caminar entre esas ruinas es comprender lo efímero de la gloria. Resulta casi poético -y un tanto irónico- que los Caballeros de San Juan, siglos después, utilizaran las piedras del Mausoleo para construir el Castillo de San Pedro, levantando así sobre los restos de una maravilla una nueva fortaleza.

Aun despojado de su esplendor original, este lugar sigue siendo un espacio de recogimiento y asombro. Entre los bloques dispersos, el viajero atento puede imaginar el zócalo de mármol, las esculturas de leones, los relieves de batallas y el carro triunfal que coronaba el conjunto. Y si uno se detiene en silencio, tal vez escuche -como un eco perdido en el tiempo- la voz de Heródoto, hijo de esta tierra, recordándonos que incluso los imperios más grandes acaban convertidos en ruina. Touché.

Noche de Meyhane en el casco antiguo

El día termina en el Casco Antiguo (Old Town), donde la historia deja paso al ambiente. Entre callejones empedrados y casas blancas cubiertas de buganvillas, descubrirás el encanto más humano de Bodrum. Aquí las meyhanes -tabernas tradicionales- conservan la esencia mediterránea: buena comida, música suave y conversación sin prisa.

Prueba los mezes de calamar, berenjena y queso, acompáñalos con rak? y deja que la noche fluya entre risas y farolillos. Siéntate en ?ki Sandal, en Cumhuriyet Caddesi, y brinda por el viaje. Porque en Bodrum, como en la vida, todo empieza y termina frente al mar.

Día 2: ruinas clásicas, bazares vibrantes y panorámicas

Si el primer día te llevó del mito al medievo, el segundo te conecta con el pulso cotidiano: las huellas de la Halicarnaso clásica y la Bodrum moderna que la abraza.

Teatro antiguo y puerta de Myndos: la escala de una ciudad eterna

A primera hora, asciende al Teatro Antiguo, un magnífico ejemplo de arquitectura helenística del siglo IV a. C., ampliado en época romana. Con capacidad para más de 10.000 espectadores, sigue siendo escenario de conciertos y festivales, un símbolo de cómo Bodrum integra pasado y presente.

A continuación, toma un Dolmu? (minibús local) hacia la Puerta de Myndos, el último gran vestigio de las murallas de siete kilómetros que protegían la antigua ciudad. Aquí, en el 334 a. C., Alejandro Magno perdió a muchos de sus hombres en los fosos que aún pueden verse. La entrada es gratuita, y al caer la tarde, la luz del Egeo tiñe las piedras de tonos dorados. Un espectáculo sencillo, pero lleno de historia.

El Gran Bazar (Çar??): el alma de Bodrum

Regresa al centro y sumérgete en el Gran Bazar (Çar??), el corazón comercial y social de Bodrum. Pasea sin mapa, déjate guiar por los olores: cuero, miel, especias, dulces de pistacho. Aquí el regateo no es una molestia, es parte del juego. Pourquoi pas?

Si prefieres algo más local, acércate al mercado de Ortakent Pazar?, donde los agricultores de las aldeas cercanas venden productos caseros, desde miel hasta lahmacun recién horneado. Una forma deliciosa de saborear la Turquía más auténtica.

Los molinos de Gümbet: la panorámica perfecta

Cuando el día empiece a caer, sube hasta los molinos de viento de Gümbet, en lo alto de la colina que domina la bahía. Desde allí, la vista se extiende sobre el castillo, el puerto y la isla griega de Kos. Es el mejor lugar para comprender la geografía que hizo grande a Halicarnaso y, de paso, despedirte del sol entre tonos rosados. Oh là là.

Beautiful windmill on a cliff in Bodrum, Turkey with stunning seaside views.

Cena de despedida en la marina

Para cerrar estas 48 horas, nada mejor que una cena frente al mar en el Puerto Deportivo Milta Bodrum Marina. El ambiente es más refinado que en el casco antiguo, pero igual de acogedor. El Marina Yacht Club ofrece cocina de primera con marisco fresco y vinos locales, todo acompañado por la brisa del Egeo y la música de fondo.

Si prefieres algo más sencillo y casero, el K?smet Lokantas?, en la zona de Konac?k, sirve platos turcos tradicionales hasta la tarde. Una última comida con sabor local antes de decir au revoir a Bodrum.

Beautiful evening outdoor movie setup by the sea in Bodrum, Turkey.

… o si lo prefieres, pásate dos días en la playa!!

Porque, seamos honestos: después de recorrer medio país, de subir escaleras en los palacios otomanos, de madrugar para ver globos sobre Capadocia y de perderte en los bazares de Estambul, has ganado el derecho a no hacer absolutamente nada.

En Bodrum, el mar se presenta como una promesa de descanso. Sus playas del Egeo son famosas por un motivo: el agua es tan clara que parece de cristal, y el ambiente tiene ese punto elegante que recuerda a la Costa Azul, pero con la calidez turca. Chic, bon vivant.

Puedes quedarte en la playa de Kumbahçe, justo junto al centro, perfecta si no quieres moverte mucho y prefieres combinar chapuzones con cafés al borde del paseo. Si te apetece algo más animado, Gümbet ofrece música, bares y deportes acuáticos. Y si buscas calma total, Ortakent y Yah?i te recibirán con una arena más fina y puestas de sol de esas que merecen un brindis.

Cada playa tiene su propio carácter, pero todas comparten un mismo lujo: el tiempo detenido. Aquí los días no se miden por relojes, sino por el sonido de las olas y el tono del cielo al atardecer.

Si te entra hambre (y lo hará), prueba un pescado recién asado en alguna de las terrazas que miran al mar. El sabor del mar Egeo, el vino frío y el rumor de las velas en el puerto te recordarán que a veces el mayor acto cultural es simplemente descansar bien.

Así que, sí: si lo prefieres, pásate dos días en las mejores playas de Bodrum. Porque incluso el gran viaje necesita su pausa. Y aquí, en Bodrum, la pausa es un arte. La vie en rose.

Guía práctica

Moverse por Bodrum es fácil. El Dolmu?, minibús compartido, conecta el centro con los principales puntos históricos y las playas cercanas. Los trayectos cuestan entre 1 y 2 euros y pasan con frecuencia. Oficialmente se paga con tarjeta local, pero muchos conductores aceptan efectivo si sois turistas.

Si planeas visitar solo Bodrum, el Museum Pass Egeo (unos 95 € / 7 días) no es imprescindible, aunque permite evitar colas en lugares gestionados por el Ministerio de Cultura. En cambio, si continuarás hacia Éfeso o Pamukkale, te saldrá a cuenta. Como siempre, los precios y condiciones pueden cambiar; te recomendamos comprobarlos antes de viajar.

Bodrum, donde el tiempo y el mar se encuentran

Bodrum no es sólo un destino, es una lección de historia envuelta en luz mediterránea. En dos días puedes caminar entre los restos de una de las Siete Maravillas del Mundo, explorar una fortaleza cruzada y terminar cenando frente al mar que inspiró a Heródoto.

Viaje a Turquía al completo con playas (11 días)

the sun is setting over the water from a house

Aquí, el pasado no se contempla: se vive. Las piedras del Mausoleo siguen en el castillo, los antiguos muelles son ahora marinas, y las calles conservan el ritmo de los mercados de antaño. Bodrum demuestra que el Egeo es más que playas: es cultura, memoria y emoción.

Porque viajar aquí no es solo ver, sino entender. Y cuando regreses, sabrás que no hiciste un viaje cualquiera… hiciste un grand voyage.

La vie en rose, versión egea.

Primicias Rurales

Fuente: Blog Grand Voyage

¿Cuándo es el último fin de semana largo del año 2025 y qué hacer en él?

¿Cuándo es el último fin de semana largo del año 2025 y qué hacer en él?

Noviembre, que recién inicia, tendrá un fin de semana largo, pero, no será el último del año. ¿Cuándo y de cuántos días será cada uno?
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Buenos Aires, miércoles 5 noviembre (PR/25) – – Cuando restan 57 días para terminar el 2025, las personas tienen todavía por delante dos fines de semana largo para aprovechar y planificar actividades y viajes cortos que le permitan descansar cortando la rutina semanal del trabajo y, planificar las vacaciones de verano de la venidera temporada 2025-2026.

Del sábado 6 al lunes 8 de diciembre será fin de semana largo, ya que, el lunes será feriado por la celebración anual a nivel nacional por el Día de la Inmaculada Concepción de María, uno de los feriados más esperados, ideal para quienes buscan descansar o hacer turismo de pocos kilómetros. Este feriado será el último del año y, marca también el inicio de la temporada alta en muchos destinos turísticos del país. Las temperaturas invitan a disfrutar de:

  • Aire libre.
  • Festivales regionales.
  • Gastronomía.
  • Aventuras.
  • Paisajes.
  • Naturaleza.
  • Pesca.
  • Etc.
La «Nueva Escocia Argentina», el pueblo de río, ideal para relajar, acampar y pescar entre bosques

Para quienes no planean alejarse demasiado, hay múltiples opciones cerca de la Ciudad de Buenos Aires.

Recorrer el Puerto de Frutos, tomar mate a la costa del río y navegar por él en excusiones, son las de las actividades más lindas que presenta El Tigre. Foto.

Uno de los destinos clásicos es San Antonio de Areco, a solo 113 kilómetros dSan Antonio de Areco, a solo 113 kilómetros del Obelisco siempre es buen destino para descansar y degustar de buena gastronomía. Foto: Agencia Noticias Argentinas – Redeel Obelisco. Allí, sus pulperías, parrillas criollas y paseos a caballo ofrecen una experiencia auténticamente rural. Además, en diciembre el pueblo luce sus calles decoradas y se convierte en un punto ideal para desconectarse sin grandes traslados.

Otra escapada perfecta es Tigre, a menos de una hora del centro de la Ciudad. El río y canales permiten combinar paseos en lancha con gastronomía a orillas del Delta. Los restaurantes de islas ofrecen pescados frescos y tragos al atardecer, una postal ideal para quienes buscan naturaleza sin dejar de lado el confort.

Además, quienes prefieran un entorno más verde y relajado, San Pedro es una excelente alternativa. A 170 kilómetros de Buenos Aires, esta ciudad ribereña combina naranjales, playas de río y parrillas familiares. También cuenta con alojamientos boutique que la vuelven un destino ideal para escapadas románticas o en familia.

Por otro lado, hacia el sur de la Ciudad y, a pocos kilómetros de la General Paz, Lobos ofrece bodegas artesanales, chacras con hospedaje y el imponente lago homónimo donde se pueden practicar deportes náuticosA tan solo 100 kilómetros, es una escapada completa entre gastronomía local y aire puro.

El último fin de semana largo del año también invita a quienes buscan relax total. Para eso, Carlos Keen, a pocos minutos de Luján, es el destino perfecto para almorzar en antiguas casonas recicladas, recorrer ferias de productores y disfrutar del ritmo lento del campo bonaerense.

Con el verano a la vuelta de la esquina, este fin de semana largo de diciembre es una oportunidad para recargar energías antes de las fiestas, probar destinos cercanos palpitando el espíritu de las vacaciones. Y, junto con el fin de semana largo de noviembre, de cuatro días, entre el viernes 21 y lunes 24, es un anticipo de descanso con naturaleza y sabores típicos a menos de dos horas de la gran ciudad para aprovechar.

Primicias Rurales

Fuente: Noticias Argentinas