Qué esperar de la COP28

Qué esperar de la COP28

La 28ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP28), programada para llevarse a cabo en Dubái, Emiratos Árabes Unidos, del 30 de noviembre al 12 de diciembre de 2023, se acerca rápidamente. A medida que se acerca la fecha, es importante analizar el contexto de las conversaciones, anticipar los temas que estarán en la agenda en Dubái y considerar cuáles podrían ser los temas de interés para Argentina.

Autor: Nelson Illescas, Fundación INAI
Buenos Aires, 25 octubre (PR/23) –La próxima Cumbre del Clima de la ONU, está prevista para comenzar a finales de noviembre y se espera que atraiga a más de 70.000 participantes, incluyendo jefes de Estado y de gobierno, funcionarios gubernamentales, representantes de organismos internacionales, líderes empresariales, académicos y miembros de organizaciones de la sociedad civil.

Un aspecto crucial de la COP28 será su papel como la primera revisión global del Acuerdo de París, lo que implica una evaluación exhaustiva de las medidas tomadas en los primeros cinco años de su implementación. Esta evaluación deja en claro que, a pesar de algunos avances en la adaptación al cambio climático y la mitigación de sus efectos, los planes actuales están lejos de ser suficientes para limitar el aumento de la temperatura global a menos de 1,5 grados Celsius.

Tanto el sexto informe de evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) como el informe global de la ONU sobre el progreso hacia los objetivos del Acuerdo de París para abordar el cambio climático proporcionan pruebas detalladas de que el mundo se encamina hacia un aumento de la temperatura global de aproximadamente 2,6 grados Celsius. Sin embargo, el IPCC, en colaboración con científicos del clima y gobiernos de todo el mundo, sostiene firmemente que existen las herramientas necesarias para reducir las emisiones a la mitad en esta década y encaminar al mundo hacia la neutralidad de carbono, limitando el aumento de la temperatura global a 1,5 grados Celsius. Esto requiere una rápida expansión de las fuentes de energía renovables y la eliminación gradual de los combustibles fósiles, como enfatiza la Agencia Internacional de la Energía.

A pesar de estas recomendaciones claras, el progreso en la adopción de medidas efectivas ha sido lento, y ha sido insuficiente el liderazgo en las reuniones internacionales recientes. Las reuniones de mitad de año en Bonn no lograron resultados significativos, aunque los líderes del G7 expresaron su compromiso de acelerar la transición hacia las energías renovables y los del G20 prometieron triplicar las inversiones en energías limpias, aunque sin ofrecer detalles concretos ni compromisos sólidos en cuanto a los plazos para la eliminación gradual de los combustibles fósiles.

Es fundamental recordar que, en la COP del año pasado en Egipto, 80 naciones abogaron por la «reducción gradual» de los combustibles fósiles, aunque este lenguaje no se incluyó en el acuerdo final. Es importante destacar que los Emiratos Árabes Unidos, uno de los principales exportadores de petróleo del mundo, han enfrentado críticas por su compromiso insuficiente en la lucha contra el cambio climático. El Dr. Sultan Al Jaber, designado como presidente de la COP, ocupa simultáneamente roles clave en la industria petrolera y energías renovables, lo que ha suscitado preocupaciones. La designación de una persona que lidera una empresa de petróleo y gas, especialmente una que planea aumentar sus emisiones en un 40% durante esta década, como presidente de las conversaciones climáticas globales, ha generado controversias.

A pesar de anunciar inversiones considerables en energías renovables, los Emiratos Árabes Unidos también han comprometido una inversión sustancial en la expansión de la producción de petróleo, lo que plantea dudas sobre su compromiso real en la transición hacia una economía baja en carbono.

Agenda de la COP28 

En este contexto, el presidente de la COP ha demostrado una evolución en su enfoque, pasando de un énfasis inicial en las energías renovables a un reconocimiento de que la reducción gradual de todos los combustibles fósiles es inevitable y esencial. Este enfoque se refleja en las prioridades de los Emiratos Árabes Unidos para la COP28, que se basan en cuatro ejes de acción:

Acelerar la transición energética y reducir las emisiones hasta 2030: El objetivo de triplicar la capacidad renovable en 2030 es una de las principales metas de esta cumbre. Además, se busca duplicar la eficiencia energética, aumentar la electrificación y reducir las emisiones de metano, así como disminuir la dependencia de los combustibles fósiles.

Financiamiento climático: Cumplir las promesas de financiamiento y sentar las bases para un nuevo acuerdo global en esta área es crucial. La financiación desempeña un papel fundamental en un año en el que se debatirá la reforma del sistema financiero multilateral para responder mejor a las necesidades de los países en desarrollo. Esto incluye el cumplimiento del objetivo de duplicar la financiación para la adaptación en 2025 y avanzar hacia la creación del Nuevo Objetivo Colectivo Cuantificable de Financiación Climática, que se aprobará en 2024.

Colocar a la naturaleza, las personas y los medios de vida en el centro de la acción climática: La COP28 espera ver la implementación del Fondo para Pérdidas y Daños, aprobado en Egipto el año pasado, y avanzar en la adopción de un marco sólido para el Objetivo Global de Adaptación. También se celebrará una reunión ministerial sobre la relación entre el clima y la salud, un hecho destacado en esta cumbre.

Movilizar a todos los actores para hacer de la COP28 la más inclusiva de la historia: Se anticipa una alta participación de jóvenes, así como delegaciones equitativas y representación de comunidades indígenas en esta cumbre.

La eliminación gradual de los combustibles fósiles y los compromisos para triplicar el despliegue de energías renovables deberían ser puntos centrales en las discusiones de la COP28. La COP26 hizo referencia a la eliminación gradual del carbón por primera vez, y en la COP27 se intentó ampliar esta referencia a los combustibles fósiles en general. La pregunta que se plantea en la COP28 es si las partes se comprometerán con una fecha concreta para la eliminación gradual de estos combustibles. El progreso en este sentido deberá incluir una referencia clara a la eliminación gradual y una fecha definida, junto con un compromiso sólido para presentar NDC (Contribuciones Nacionalmente Determinadas) mejoradas, preferiblemente antes de 2025.

Además, persiste el incumplimiento por parte de las naciones ricas de su promesa de proporcionar 100.000 millones de dólares en financiamiento climático para 2020. Las partes deberán negociar un compromiso financiero más ambicioso a partir de 2025. Esto es crucial para que el proceso de mitigación y adaptación tenga sentido, dado que cualquier compromiso superior seguirá siendo insuficiente para satisfacer las necesidades globales en este ámbito. Por lo tanto, la COP28 seguirá escuchando llamados para una reforma de la infraestructura financiera mundial, permitiendo que los bancos multilaterales de desarrollo (BMD) y otras instituciones como el FMI y el Banco Mundial desempeñen un papel más activo en la financiación de los países en desarrollo y vulnerables al cambio climático.

Otro desafío importante de la COP28 es la implementación de un objetivo global de adaptación que guíe los planes nacionales de adaptación y su ejecución. Según el sexto informe de evaluación del IPCC, el mundo necesita un enfoque transformador para adaptarse a los impactos del cambio climático. Las naciones ricas se han comprometido a duplicar la financiación para la adaptación, reconociendo que las naciones más pobres y afectadas no tienen los recursos para abordar los impactos climáticos cada vez más graves.

Además de los desafíos mencionados, continúan los llamamientos para proteger y restaurar la naturaleza, incluido el cumplimiento de los compromisos adquiridos en Glasgow para poner fin a la deforestación para 2030. La COP de la Convención sobre la Diversidad Biológica, desde la COP27, ha comprometido al mundo a proteger un tercio de los sistemas naturales del planeta, reducir los subsidios que dañan la naturaleza y reducir a la mitad el desperdicio de alimentos.

El Rol de Argentina 

Un aspecto al cual prestar atención es el relativo a las iniciativas que surgen en paralelo a la cumbre. Se trata de propuestas que son impulsadas por un país o grupo de países, con un área temática específica. Por ejemplo, la Declaración de los Líderes de Glasgow sobre Bosques y Uso de la Tierra, surgida durante la COP26. En la misma, más de 140 países (que representan más del 90% de los bosques del mundo) entre los que se incluye Argentina, se comprometieron a “trabajar colectivamente para detener y revertir la pérdida de bosques y la degradación de la tierra para 2030, al mismo tiempo que se promueve un desarrollo sostenible y una transformación rural inclusiva”.

El problema no radica en el surgimiento de este tipo de esfuerzos, que son loables y muchas veces poseen alto grado de adhesión, sino que socavan el objetivo mismo de la COP, que es alcanzar consensos y acuerdos amplios en la materia. Mientras las discusiones de la COP se sustancian a lo largo de todo el año, entre cumbre y cumbre, las iniciativas comienzan a circular semanas previas al encuentro o incluso durante la misma, dejando muy poco espacio para la discusión y poniendo en la disyuntiva a los países que dudan si acompañar o no la misma. De todas maneras, carecen de valor vinculante -aunque si reputacional-, como sí sucede con los acordados en la COP.

Y es importante poner el foco en una iniciativa que EAU ha circulado entre algunos países, sobre Sistemas Alimentarios Resilientes, Agricultura Sostenible y Acción Climática. Si bien la misma aun no posee compromisos que vayan más allá de lo ya declamado en otros foros o reuniones, puede servir como cortina de humo para evitar mayores discusiones con relación a los combustibles fósiles, por ejemplo.

Es difícil predecir el papel que desempeñará Argentina en la COP28, dado que el partido gobernante en ese momento aún no está definido. Esto es particularmente relevante, ya que la cumbre comenzará con el gobierno actual y concluirá con el nuevo presidente del país en funciones. La transición de liderazgo político en el país puede influir en la posición y los compromisos de Argentina en la COP28, por lo que será importante estar atentos a cómo evoluciona este aspecto en los próximos meses.

Primicias Rurales

Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires

Más árboles por favor

Más árboles por favor

Buenos Aires, 23 de octubre (PR/23) .- El cambio climático es responsabilidad de la actividad humana. La principal emisión de GEI se da en el uso de combustibles fósiles. En tal sentido, la Asociación Forestal Argentina – AFoA, explica por qué las soluciones basadas en la naturaleza son la vía más recomendable para mitigar el cambio climático. Asimismo, la plantación de árboles es reconocida como la solución basada en la naturaleza más eficiente para la absorción de CO2 de la atmósfera.

El 24 de octubre se celebra el Día Internacional del Cambio Climático con el objetivo de sensibilizar a la sociedad sobre los alcances de este fenómeno global que presenta, junto con la paz mundial, el mayor desafío que debe enfrentar la humanidad esta década. El cambio climático y sus efectos no se detienen. En el año 2022 la temperatura media mundial superó en aproximadamente 1,15 °C el promedio del período comprendido entre 1850 y 1900. Según la NASA, este año el verano boreal registró las temperaturas más altas desde que las observaciones comenzaran en 1880. Según los expertos, el efecto del El Niño provocará que 2024 sea aún más caluroso.

Existen tres hechos en que los científicos  coinciden:

– la concentración de gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera terrestre está directamente relacionada con la temperatura media mundial de la Tierra;

– esta concentración ha ido aumentando progresivamente desde la Revolución Industrial y, con ella, la temperatura del planeta;

– el GEI más abundante, alrededor de dos tercios de todos los tipos de GEI, es el dióxido de carbono (CO2) que resulta de la quema de combustibles fósiles.

El cambio climático es responsabilidad de la actividad humana. La principal emisión de GEI se da en el uso de combustibles fósiles. El petróleo y el carbón estuvieron miles de años enterrados y no son parte del ciclo natural del carbono, sino que agregan CO2 extra produciendo cambios rápidos en la atmósfera, el océano, la criosfera y la biosfera. Por ello, hay una agenda global para reducir las emisiones de CO2 a través de una transición energética y también una transición productiva y de consumo, que reduzca la emisión de GEI y que logre la carbono neutralidad para el año 2050.

En esa agenda, “el sector forestal es una parte importante del problema y de la solución. Los bosques son uno de los principales sumideros de carbono y la pérdida de bosques nativos unos de los principales motivos de emisión de CO2 y pérdida de biodiversidad. Por su parte, la plantación de árboles es reconocida como la solución basada en la naturaleza más eficiente para la absorción de CO2 de la atmósfera” explica Claudia Peirano, directora ejecutiva de AFoA.

Por su lado, el uso de la madera proveniente de una gestión sostenible, hace un aporte importante a la transición energética, productiva y de consumo al permitir sustituir productos no renovables y de uso intensivo de energía por otro renovable y de baja emisión de GEI. “La madera no solo tiene la capacidad de almacenar el CO2 en sus usos sólidos (construcción, muebles, pisos, etc.) sino que, además, ofrece alternativas para sustituir productos de origen fósil (combustibles, plásticos, químicos) y de alto consumo de energía (cemento, minerales) que no son renovables y que permiten una estrategia la descarbonización de las cadenas de suministro. Estas características no solo ayudan a la mitigación del cambio climático en toda la cadena productiva, sino, además, a una bioeconomía circular, y con ello, a opciones más sostenibles e inclusivas, dada la alta creación de empleo que genera, aportando al crecimiento y al desarrollo económico” completa Peirano.

Para potenciar a los bosques y la madera en su aporte a la mitigación del cambio climático se requieren políticas públicas que permitan mejorar la información y los incentivos a la sostenibilidad de los bosques, la plantación de árboles y profundizar el uso de la madera como sustituto de productos con mayor impacto climático y ambiental. Pero, además, se requiere el compromiso de las empresas y de cada uno de nosotros para avanzar en una transición energética, productiva y de consumo que reduzca la emisión de GEI, se avance en la carbono neutralidad al 2050 y evitar los escenarios de catástrofe climática que implica mantenernos en la situación actual.

Primicias Rurales

Fuente: AFOA

 

Los bosques nativos de ñire son resistentes al cambio climático

Los bosques nativos de ñire son resistentes al cambio climático

Buenos Aires, 27 de setiembre (PR/23) .- La capacidad de respuesta y vulnerabilidad de los bosques a la sequía y el cambio climático varían entre los diferentes biomas. Conocer las respuestas de los árboles a la sequía proporciona información clave sobre la resistencia de los bosques y los cambios en la distribución de las especies. El análisis de especialistas del INTA.

El ñire es una especie forestal nativa que se adapta a una gran variedad de condiciones ambientales, se encuentra tanto sitios con exceso de humedad como en sitios secos. Esto determina su amplia distribución en toda la Patagonia. Por ello, un equipo de investigación -integrado por especialistas de la Argentina y de Chile realizaron una investigación para conocer la respuesta de los Ñires (Nothofagus antartica) frente a un escenario de cambio climático. En este sentido, los investigadores probaron la hipótesis de que las poblaciones de árboles que prosperan en ambientes secos son más resistentes a la sequía que los que crecen en lugares húmedos.

Pablo Peri, coordinador del Programa Forestal Nacional del INTA y uno de los responsables de la investigación, señaló que “los bosques de Nothofagus antartica fueron evaluados en un rango de precipitación anual de los 500 a 2000 milímetros de lluvia”, y precisó que a este análisis se sumaron “datos sobre los eventos de sequía de las últimas décadas”.

“Los árboles de ñire no se vieron significativamente afectados en su crecimiento, lo cual indica que es una especie que se adapta a los eventos de cambio climático, aumentando la eficiencia del uso del agua”, agregó Peri.

Para conocer la respuesta de los bosques de ñire a la sequía los investigadores determinaron las tendencias temporales en el crecimiento radial del tronco de 12 poblaciones ubicadas a lo largo de un fuerte gradiente de precipitación (precipitación anual de 500–2000 mm) en Chile y Argentina. Usando métodos dendrocronológicos, se ajustaron modelos para predecir el incremento anual del área basal en función del año y la sequía.

También se midieron señales de isótopos de carbono y oxígeno y estimaron la eficiencia intrínseca del uso del agua para proporcionar posibles causas fisiológicas para las respuestas del crecimiento de los árboles a la sequía.

El trabajo demuestra que todas las poblaciones, independientemente de la humedad del sitio, mostraron un aumento en su eficiencia intrínseca en el uso del agua en las últimas décadas, una tendencia que parece explicarse por un aumento en la tasa fotosintética en lugar del cierre estomático inducido por la sequía.

Para Peri, “la ausencia de efectos negativos inducidos por la sequía en el crecimiento de los árboles de ñire en una especie de árbol con una amplia amplitud de nicho es prometedora porque podría relacionarse con los mecanismos que poseen las especies de árboles para enfrentar eventos de sequía”.

En este sentido, el investigador señaló que “en el trabajo sugerimos que la resistencia a la sequía de Nothofagus antartica podría atribuirse a su baja estatura y su tasa de crecimiento relativamente baja”.

Del trabajo participaron el INTA, el Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC) Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), Universidad de Talca, Centro de Investigación en Ecosistemas de la Patagonia (CIEP), Instituto Pirenaico de Ecología (IPE-CSIC), España Institut für Geographie, Friedrich-Alexander-Universität, Erlangen-Nürnberg.

El trabajo “ ? ? ?”  fue publicado en la revista internacional Annals of Botany y está disponible en https://academic.oup.com/aob/article/131/6/941/7095679

Primicias Rurales

Fuente: INTA

Responsables de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero

Responsables de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero

Buenos Aires, 26 de septiembre (PR/23) .- ¿En qué sectores se origina la mayor cantidad de Gases de Efecto Invernadero, factor clave del Cambio Climático? Datos reales, que –de una buena vez- deberían derribar falsos mitos.
 

Sorprende ver que se plantea reiteradamente el tema de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) con una directa conexión con las actividades agrícolas, ganaderas, producción de carnes o lácteos.

 

América Latina es responsable del 3% de las Emisiones Globales…

 

Existen numerosas fuentes de información sobre la participación de los responsables de las Emisiones sea tanto en donde se originan (Países o Regiones) como los distintos sectores que las provocan. De ellas surge claramente que entre el 78/85 % de las emisiones de GEI se producen en China, el resto de Asia, UE, USA e India y también hay coincidencia en que globalmente los sectores vinculados a la Energía y uso de Combustibles Fósiles son responsables del 72/75% y se atribuye a la Agricultura, Forestación y Uso del suelo entre un 15 y 18 % de las emisiones totales y los últimos datos de FAOSTAT marcan un 12/13 % de las emisiones como de origen Agrícola.

 

Las actividades Ganaderas representan según FAOSTAT entre el 4 y 5% de las Emisiones.

Lo que no se aclara en casi ninguna de las fuentes es que el sector Agrícola fija o secuestra carbono (CO2) por medio de la fotosíntesis realizada por cultivos, pasturas y forestales y con ello obtiene un Balance de Carbono que para el caso de Argentina, trabajos realizados por el Ing. E. Viglizzo dan cuenta de un Balance de Carbono positivo, esto es la fijación o secuestro de CO2 es mayor a las emisiones que se producen.

 
Es claro que hay que trabajar en la reducción de emisiones y en el aumento del secuestro de CO2 en todos los sectores e implementar las prácticas necesarias para obtener un Balance de Carbono positivo, pero hay que diferenciar los señalamientos mal intencionados sobre las actividades agrícolas y ganaderas a las que se responsabiliza de provocar el Cambio Climático por cuestiones estratégicas y comerciales de actividades que compiten en el mercado de alimentos.

El Dr. Jason Clay (WWF) planteó hace unos años la necesidad de realizar los cambios en los sistemas productivos para lograr seguridad alimentaria global de cara a los 10 mil millones de habitantes en el 2050 y ser Sustentables.

Intensificación sustentable y mayor eficiencia en todos los procesos productivos serán la clave para poder lograrlo.  

Primicias Rurales

Fuente: Fundación Producir Conservando

“El cambio climático nos obliga a pensar un modelo de mayor integración”

“El cambio climático nos obliga a pensar un modelo de mayor integración”

Buenos Aires, 8 septiembre (PR/23) — Hablamos en profundidad con Fabiana Menna, Antropóloga especialista en Género y Cambio Climático, para conocer su gran trabajo y experiencia en zonas rurales e indígenas. Una mujer de naturaleza aguerrida que no pasa desapercibida en el mundo.

Fabiana (48) nació en Italia y vivió su infancia y adolescencia entre Argelia y Somalia, en África, ya que su padre -Ingeniero- trabajaba para empresas de petróleo, plantas nucleares y desarrollaba tareas en el área de cooperación internacional; labores que lo llevaron a él y a su familia para esos lados.

Allí se gestó en ella la idea de dedicarse a la Antropología: “Me crié en contextos multiculturales y tuve la necesidad de poder entender mejor el diálogo entre culturas y los procesos de desarrollo local”. Así que estudió y se recibió en la Universidad Americana de Roma, y luego desarrolló su tesis aquí en Argentina, país que ya conocía porque en 1995 su madre vino a trabajar a la Escuela Italiana de Buenos Aires. Pocos años después, en el 2000, le ofrecieron realizar una pasantía en Formosa, desafío que aceptó y por el que aún sigue viviendo en esa provincia. Además, realizó una Maestría en Políticas Públicas y Género en FLACSO.

“Me especialicé en Género porque cuando hice mi pasantía en el proyecto de la Unión Europea, me tocó justamente eso. Mi rol era en el equipo social, mediando en todas las áreas que tenía el programa, que era un programa integral y que abordaba a todos los sectores”, explica Fabiana. Fue en ese momento en el que comenzó a trabajar específicamente con mujeres y para el 2002 creó, junto a otras personas, la fundación en la que hoy es Presidenta: Fundación Gran Chaco.

Allí realizan trabajos en territorio, llevando adelante proyectos en diferentes comunidades rurales. Algunas de estas iniciativas tienen como objetivo fortalecer los liderazgos locales; visibilizar el potencial productivo y de innovación de las organizaciones y asociaciones de mujeres indígenas y criollas; facilitar modelos de negocios que promuevan un desarrollo sustentable y desarrollar nuevas herramientas digitales específicas que den respuesta a las problemáticas de cada comunidad, entre muchos otros objetivos.

La escucho hablar a Fabiana con tanta claridad sobre su recorrido y su trabajo; el análisis integral que hace sobre los temas que menciona que, además de inspirarme, me lleva a preguntarle cuál es el motor para seguir poniéndole el cuerpo y su tiempo a esto: “Me apasiona ver los avances en los territorios, ver el acceso a derechos, la construcción de sociedades más equitativas, más igualitarias, con mujeres autónomas, lideresas, que ocupan espacios de toma de decisiones que antes no ocupaban, tanto las mujeres como las comunidades y los que son más vulnerables en general. O sea, ver cómo hay un reconocimiento, un acceso que antes no había, que no estaba ni siquiera pensado”.

Hay algo sobre lo que va a expresarse a lo largo de nuestra charla que tiene que ver con un espíritu cooperativista muy fuerte, de un trabajo en red que resalta como clave para alcanzar el estado ideal de las cosas: “Se ven resultados, resultados que generan autonomía económica, reconocimiento, acceso a derechos y oportunidades”, concluye.

Un abordaje necesario: las problemáticas ambientales y una perspectiva de género

Comúnmente, cuando se habla de Género, se lo hace desde una perspectiva de prevención de la violencia y, en ese sentido, Fabiana aclara: “Hay una cuestión a nivel de cambio climático y género que es un problema global, y es que los especialistas en género no tienen conocimiento sobre cambio climático”.

Entonces ¿cómo se llevan adelante los proyectos de problemáticas ambientales que piden una transversalización de Género?. Fabiana, que trabajó para la Dirección Nacional de Cambio Climático formando a técnicos de diferentes áreas, y que participó de la creación de la Diplomatura en Cambio Climático de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), lo explica a la perfección: “Se trata de entender cuáles son los objetivos del proyecto y desde ahí hacer un análisis desagregado por género de la problemática del proyecto. Género no es solo varones y mujeres, sino varones, mujeres, adultos, comunidades indígenas, sector privado, sector más vulnerable; es decir, tener en cuenta a todos los actores involucrados. Y agrega: “El análisis de género permite que tu intervención sea más eficiente y lograr mejores resultados; no es una agenda paralela. Entonces, el primer punto es hacer un análisis de género del proyecto con un mapeo de actores y en base a ese mapeo, hacer un relevamiento y ahí comenzar a trabajar alternativas”.

Cuando tocamos el tema Cambio Climático es imposible no consultarle acerca de su mirada respecto de lo que podría hacer Argentina para mitigarlo, y explica que es necesario abrirse a otra mirada e innovar en el modelo de producción“Hoy el cambio climático no implica solamente adaptarse, sino que hay que pensar una mayor integración, o sea, hay un modelo productivo que no es más sostenible,  tenemos que pensarlo de otra manera. Y agrega: El modelo monocultivo como tradicional tiene que modificarse. Y eso lo podés lograr más rápidamente con una visión de trabajo en red”.

Su visión cooperativista se sintetiza en esta frase: “Abrirse a otros, generar estas redes locales, es lo que te permite innovar”En ese sentido, anticipa que, si bien el cambio es lento, hay compromiso de Argentina a nivel gubernamental y las empresas están cada vez más abiertas: “Esta es una oportunidad, hay una sensibilización general que predispone al sector de otra manera”.

Además de su labor en la Fundación, actualmente Fabiana trabaja como consultora en TNC, the Nature Conservancy y en diferentes programas de género y cambio climático en Argentina, Paraguay, Perú, Colombia y Ecuador; y asesora a diferentes emprendimientos, empresas y organizaciones, como la Red Mujeres Rurales, en donde también es cofundadora.

“Seguramente haya más para aprender y más cosas en las que una se puede equivocar, pero hay un camino y hay resultados”, cierra, convencida, Fabiana. 

Por Antonela Schiantarelli

Primicias Rurales

Fuente: Expoagro Web

El potencial del agro argentino en la mitigación del cambio climático

El potencial del agro argentino en la mitigación del cambio climático

Aapresid y Syngenta mostraron resultados de un estudio que revela las oportunidades de secuestro de carbono y mitigación del cambio climático que tienen los suelos agrícolas argentinos.

Buenos Aires, 5 de septiembre (PR/23) .- En el marco de su 31° Congreso, Aapresid y Syngenta presentaron los primeros resultados del mapa de brechas que muestra el potencial de captura de carbono de los suelos agrícolas y cómo la adopción masiva de prácticas como siembra directa, rotaciones y cultivos de servicios ayudarían a acercarse a ese potencial.

Estos primeros datos se obtuvieron a partir del acuerdo de trabajo en conjunto entre Aapresid y Syngenta. Los mismos consisten en mapas de las brechas entre los niveles actuales de carbono orgánico que secuestran los suelos agrícolas y los niveles alcanzables y potenciales para cada región.

El COS alcanzable es aquel al que se puede aspirar si se implementan prácticas tendientes al secuestro de carbono, mientras que el COS potencial es invariable y representa el nivel máximo de COS que puede almacenar el suelo y depende de factores como tipo de suelo, textura, profundidad. Ambos mapas se obtuvieron a través de modelos de simulación con proyecciones a 20 y a 50 años.

Entre los resultados más relevantes, los mapas revelan que, para el promedio de las tierras agrícolas del país, los suelos se encuentran a sólo el 46% de su capacidad de secuestro de carbono orgánico del suelo (COS).

“La adopción masiva de prácticas como siembra directa continua, rotaciones con gramíneas, cultivos de servicios y manejo balanceado de nutrientes ayudarían a cerrar la brecha entre lo actual y lo alcanzable. Esto representaría un incremento de 15-20% de los niveles de COS actuales, y permitirá mitigar más de la mitad de las emisiones ligadas a la agricultura”, dijo Marcos Bradley, director general de Protección de Cultivos de Syngenta para Latinoamérica Sur.

“Este proyecto que lideramos con Syngenta es muy importante, ya que nos permitirá saber dónde estamos parados en niveles de COS y a qué valores podemos aspirar en cada región. Pero, por otro lado, es clave para saber cómo ajustar estrategias para maximizar el secuestro en cada ambiente (nivel de intensificación, diversificación, nutrición, etc.)”, explicó Marcelo Torres, presidente de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid).

“En ese camino, el aporte de los productores de Aapresid que vienen implementando prácticas tendientes al secuestro es fundamental ya que nos muestran el norte, ese ‘alcanzable’ al que podemos aspirar. Por último, el proyecto ayudará a generar herramientas para dar garantías de nuestro rol en la mitigación del cambio climático y posicionarnos a nivel global”, agregó.

Blue and White Elegant Business Card – 1

“Este mapa necesita seguir nutriéndose de datos e información para robustecerse cada vez más. Para ello invitamos a los productores a sumarse. Para el año próximo trabajaremos junto a Aapresid para digitalizar este mapa, porque la digitalización es la herramienta que nos permite hacer trazable y escalable la sustentabilidad”, aportó a su vez Marcos Bradley.

Figura. Brechas de carbono ( t C/ha a 0-30 cm): (A) entre niveles actuales y alcanzables (B)
entre niveles alcanzables y potenciales, (C) entre niveles actuales y potenciales.

Primicias Rurales

Fuente: Aapresid