Cuando calienta el sol, aquí en la pampa!

Cuando calienta el sol, aquí en la pampa!

Emiliano Piccardo Intagro S.A. y Docente de AgroEducación

Buenos Aires, 10 de enero (PR/22).- Según el Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad (IRI, por sus siglas en inglés), los eventos de El Niño y La Niña tienden a desarrollarse durante el período de abril a junio:

-Tienden a alcanzar su fuerza máxima durante octubre – febrero

-Por lo general, persisten durante 9 a 12 meses, aunque ocasionalmente persisten hasta por 2 años.

-Suelen repetirse cada 2 a 7 años.

Existe una probabilidad del 81% de que la fase Niña se mantenga en el trimestre Enero/Febrero/Marzo 2022. Esta probabilidad se mantiene alta durante lo que resta del verano.
Fuente: IRI

Los pronósticos del clima en Sudamérica mantienen los efectos de La Niña hacia adelante, con precipitaciones por debajo de lo normal en Argentina y en el Sur de Brasil, impactando en la condición de los cultivos.  Por otro lado, en el norte de Brasil, la niña impacta de manera adversa  con lluvias frecuentes, hoy traducidas en inundaciones.

La escasez de precipitaciones en nuestro país persiste y debilita considerablemente la condición de los cultivos:

Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires

El Servicio Meteorológico Nacional presenta temperaturas por encima de lo normal (10/01) con escasez de lluvias a lo largo y a lo ancho del país.

Para esta época del año el reloj del mercado lo marca el clima en Sudamérica.

Sigue la escalada de valores, tanto en soja como en maíz, hasta tanto no se revierta el clima adverso por el cual atravesamos.

Por su parte, la consultora StoneX redujo su proyección de producción de soja de Brasil en 11 millones de toneladas llevándola a 134 millones de toneladas. En lo que a la cosecha de maíz respecta, redujo la proyección de 120 a 117 millones de toneladas.

El día 12 de enero del 2022 tendremos un nuevo informe de oferta y demanda del USDA, donde debemos prestar especial atención a los ajustes de producción para Argentina y Brasil que realice el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos.

A tomar coberturas de precios se ha dicho…

Como estrategia de cobertura dado el panorama actual, recomiendo que, si realizamos una venta forward, debe ir acompañada con la compra de opciones call, lo cual nos permite cubrirnos ante una suba de precios en el mercado.

Por ejemplo: venta de maíz 04/22 en U$S 219 y compra de opciones call maíz 04/22 con precio de ejercicio U$S 232 pagando una prima de U$S 6. El vencimiento de estas opciones es el día 23/03/2022.

O simplemente operar la compra de opciones put, sin establecer precio para nuestra mercadería. De esta manera cubro el mercado a la baja con opciones de venta.

Por ejemplo: la soja en el mes de mayo tiene un valor de U$S 368,4. Compraríamos únicamente opciones put soja 05/22 con precio de ejercicio U$S 352 pagando una prima de U$S 7. El vencimiento de estas opciones es el día 22/04/2022.

Los valores son extraídos del matbarofex.

Como estrategia especulativa teniendo en cuenta el valor histórico del pase:

Vender maíz Abril y comprar maíz Julio

Fuente: Reuters

 

El pase tiene un promedio histórico aproximado de U$S 6/7; hoy se encuentra en U$S 20,8. Con buenas lluvias a tiempo la brecha se achicaría. A seguir el clima.

Podemos concluir: el motor que hoy impulsa los precios en el mercado de granos es principalmente el clima sudamericano; además el incremento de casos con la nueva cepa Ómicron a nivel mundial atrae el interés de los inversores a los mercados de materias primas.

No dejemos de realizar coberturas de precio para nuestra mercadería. En esta época del año, el mercado climático se está gestando en Sudamérica y la cosa no pinta bien considerando las predicciones meteorológicas.

Hoy los precios son más que seductores, solo necesitamos que sea rentable la venta de paraguas.

Primicias Rurales

Fuente: Agroeducación

Se vienen días calurosos, con temperaturas de 40°C y sin lluvias a la vista en Córdoba

Se vienen días calurosos, con temperaturas de 40°C y sin lluvias a la vista en Córdoba

Buenos Aires, 24 de diciembre (PR/21).–  Se vienen días que estarían caracterizados por las elevadas temperaturas que podrían llegar e incluso superar los 40°C en gran parte del territorio cordobés.

Durante la próxima semana, si bien la nubosidad será variable, no se prevé la ocurrencia de lluvias y las que podrían darse sólo dejarían registros escasos.

Con este panorama las marcas térmicas estarían entre los 20°C y 23°C de mínima y entre los 32°C y 40°C de máxima. Se pronostica que la jornada navideña del 24 de diciembre sea muy calurosa tanto durante el día como en la noche.

Calor y sin lluvias
El verano llegó con todo y los días calurosos serían predominantes durante las próximas jornadas en la provincia Córdoba, con máximas que llegarían a los 40°C.

“Retornarán los vientos del trópico, incrementando la temperatura por encima de lo normal en la mayor parte del área agrícola”, trazó la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) en su Perspectiva Agroclimática Semanal (PAS).

Como se observa en los mapas de la entidad, gran parte del territorio provincial se vería afectado por una intensa ola de calor.

En cuanto a las mínimas, “el norte de Córdoba observará temperaturas mínimas superiores a 20°C, con varios focos con valores superiores y otros con valores inferiores”, consigna el informe.

Con respecto a la ocurrencia de lluvias, “la mayor parte del área agrícola argentina observará precipitaciones escasas (menos de 10 mm), con focos con valores moderados”, señala la entidad porteña.

El pronóstico extendido día por día en la provincia de Córdoba se desarrollaría de la siguiente manera:

   

*Nota del editor: cabe señalar que Agroverdad se limita a reproducir los informes climáticos que emiten algunos organismos o entidades y no se hace cargo de los pronósticos que formulan y si estos son acertados -o aciertan- o no.

Primicias Rurales

Fuente: AgroVerdad

Cultivos en alerta: el arranque de 2022 será a todo calor y se espera un clima intenso

Cultivos en alerta: el arranque de 2022 será a todo calor y se espera un clima intenso

Buenos Aires, 24 diciembre (PR/21) — El vaticinio de los meteorólogos toma cada vez más fuerza: luego de algunos casos puntuales en los que La Niña golpeó al agro con tormentas de gran magnitud, el calor pasaría al centro de la escena en los primeros días de enero. “La región del Chaco, la Mesopotamia, la mayor parte de la región Pampeana, el Paraguay y la mayor parte del Uruguay observarán temperaturas máximas cercanas a 40°C, con varios focos con valores inferiores”, sostuvieron desde la entidad.

Pero antes, la última semana de 2021 sería con temperaturas que incluso estarían por debajo de lo esperado: el trabajo de la Bolsa de Cereales comprende al período entre el 23 de diciembre y el 5 de enero. Y en esos primeros días, afirmaron que “llegarán los vientos del sur, provocando un descenso térmico por debajo de lo normal en la mayor parte del área agrícola, a excepción de su extremo centro-norte.

Estos días guardan relación con las tormentas que pegaron duro en sitios como La Pampa, con grandes lluvias que anegaron gran parte del área, como así también al sur de Córdoba. Allí el panorama fue peor, con vientos huracanados y granizo. Se registraron al menos 18 voladuras de techos de galpones.

“Posteriormente retornarán los vientos del trópico, incrementando la temperatura por encima de lo normal en la mayor parte del área agrícola, y sólo el litoral atlántico y su extremo sur recibirán vientos marinos que mitigarán un tanto los registros”, aclararon.

Además, paralelamente se producirá el paso de un frente que producirá lluvias de variada intensidad, con sus mayores registros sobre el noroeste y el centro-oeste del área agrícola, mientras la mayor parte del resto de su extensión registrará valores escasos.

Primicias Rurales

Fuente: A24 Agro

Prevén tiempo fresco seguido por fuerte calor

Prevén tiempo fresco seguido por fuerte calor

Buenos Aires, 16 diciembre (PR/21) — La perspectiva agroclimática de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires prevé para los próximos siete día tiempo fresco seguido por fuerte calor, acompañado por precipitaciones generales de variada intensidad con su foco sobre el noroeste del área agrícola.

El ciclo comenzará con temperaturas algo por debajo de lo normal debido a la entrada de vientos marinos en los días precedentes.

Los vientos del trópico retornarán con vigor, produciendo un marcado ascenso térmico en el interior del área agrícola, mientras las zonas cercanas al Litoral Atlántico y todo el Sur de su extensión observarán registros menos intensos.

Paralelamente, tendrá lugar el paso de un frente, que producirá lluvias generales de variada intensidad, con sus mayores registros sobre el noroeste del área agrícola, mientras que el nordeste de la Región Pampeana y el centro de la Mesopotamia registrarán valores escasos.

Primicias Rurales

Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires

Una campaña heterogénea y marcada por el riesgo del déficit hídrico

Una campaña heterogénea y marcada por el riesgo del déficit hídrico

Buenos Aires, 14 diciembre (PR/21) — En el marco de una alta variabilidad interanual, en cuanto a la disponibilidad hídrica en el suelo y la distribución de las lluvias durante la campaña agrícola, nuevamente se registra un fenómeno La Niña por segunda campaña consecutiva. Este fenómeno promueve una circulación atmosférica que es desfavorable para el régimen de precipitaciones, sobre todo en el centro y este del país. Un grupo de expertos del INTA analiza esta situación en el primer número de IDIA 21, la histórica revista sobre investigación y desarrollo agrobioindustrial que el INTA relanza.

Se prevé un fenómeno de intensidad moderada y de probable rápida evolución. De acuerdo con un informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, “los momentos de déficit hídrico tendrían mayor impacto sobre el margen este y sudeste de la región Pampeana, y a su vez se irán agravando con el ascenso de las temperaturas a medida que nos adentremos en la primavera y verano”.

Según el informe, “a partir de febrero también hay probabilidad de registrar deficiencias durante el inicio de las etapas reproductivas tanto en el cultivo de soja como de maíz, especialmente el temprano, con posibles mejoras en las condiciones climáticas a partir del mes de marzo. Será importante monitorear la evolución de estas variables, para evaluar el cumplimiento de las estimaciones de cosecha”.

Roberto De Ruyver, director del Instituto de Clima y Agua del INTA, indicó que “por la situación actual de la temperatura superficial del Océano Pacífico Ecuatorial y su posible evolución en función de los distintos modelos de pronóstico, el próximo verano austral se pronostica un probable escenario dominado por condiciones de un evento La Niña en el Océano Pacífico Ecuatorial”.

De ocurrir esta situación, se repetiría un nuevo evento La Niña en el verano austral 2021/2022 por segundo año consecutivo, “un escenario para nada extraño de acuerdo a lo observado en situaciones similares durante los últimos 70 años”, especificó.

Bajo las condiciones de ese escenario probable, y lo que estadísticamente significa para Argentina la ocurrencia de un evento La Niña, se considera probable la ocurrencia de precipitaciones con valores por debajo de lo normal en la mayor parte del centro y norte del país.

En este sentido, De Ruyver explicó: “Este escenario debe considerarse como probablemente deficitario para el período noviembre-abril en su conjunto, sin que ello signifique que cada uno de los meses en particular vaya a resultar deficitario”. En esa línea, agregó: “El conjunto de los meses puede serlo, siendo también probable que algún mes puntual pueda mostrar una característica opuesta a esta descripción, tal como sucedió en el último evento La Niña en el mes de enero 2021 en particular, que cabe aclararlo, fueron las lluvias que salvaron buena parte de la cosecha de verano 2020/2021”.

Sin embargo, “es importante analizar que en general este tipo de eventos generan precipitaciones deficitarias en primavera e inicios del verano”, indicó por su parte Pablo Mercuri, director del Centro de Investigación de Recursos Naturales (CIRN) del INTA. Por esta razón, “gran parte de los productores se adapta eligiendo variedades de siembra tardía o cultivos de segunda”.

De acuerdo con Mercuri, “además de considerar los acumulados de precipitación que podrían ser deficitarios, es importante el comportamiento de las lluvias que será con características muy heterogéneas entre zonas, con registros dispares entre localidades”.

Por ello, “ante cada decisión de manejo, en campañas con tendencias restrictivas y de alta incertidumbre en los pronósticos estacionales para la toma de decisiones agronómicas climáticamente inteligentes es importante en análisis del agua disponible en el lote, la dinámica de napas y el pronóstico de corto plazo que son más precisos y de muchas fuentes en la actualidad a 7, 10 y 15 días”, señaló el director del CIRN.

Mercuri: “Ante cada decisión de manejo, en campañas con tendencias restrictivas y de alta incertidumbre en los pronósticos estacionales para la toma de decisiones agronómicas climáticamente inteligentes es importante en análisis del agua disponible en el lote”.

Aprovechar las ventanas

Los sistemas de producción de granos en la región Pampeana y Chaqueña tienen ventanas donde es factible realizar ajustes para adecuar el manejo de los cultivos a la oferta de agua en cada lote. En ese sentido, “adaptar el nivel de intensificación de la secuencia es uno punto crítico”, expresó Jorge Mercau, investigador del INTA San Luis y coordinador del Proyecto Disciplinar Interacción de Agroecosistemas y Napas freáticas.

Un momento clave para ello “es el fin del verano, decidiendo o no un cultivo de invierno y de qué tipo”. La siguiente ventana es “el fin del invierno y comienzo de la primavera, además de, eventualmente, ajustar el secado de los cultivos de cobertura, en la región Pampeana una decisión crítica es ajustar la fecha de siembra del cultivo de verano”, detalló el especialista.

Es sabido que las siembras de inicios de primavera aumentan el requerimiento hídrico respecto a las del fin de esa estación, especialmente en ventanas críticas para definir el rendimiento. Por eso, es más frecuente que una reducción de la oferta de agua limite el rendimiento.

Además, la ocurrencia de muy altas temperaturas, cuando un cultivo al que le falta agua y no puede refrescarse transpirando, genera daños que reducen más el rendimiento. Hacia el norte, en la región Chaqueña, donde por la amplia estación de crecimiento es factible sembrar aún más tarde, se observa algo similar al comparar siembras de fin de primavera con las de inicio del verano.

En un contexto en donde se estima que el cultivo continúe perdiendo superficie por séptima campaña consecutiva, llegando a 16,5 millones de hectáreas, la menor de las últimas 15 campañas, Mercau aseguró: “La fecha de siembra, además de modificar el riesgo de sequía, tiene un fuerte impacto en el rendimiento potencial, aquel sin limitaciones hídricas ni nutricionales”.

En esa línea, indicó que “así como reducir el riesgo de sequía permite aumentar el piso de rendimientos, los cambios en potencial mueven el techo de los mismos”.

Mercau: “La fecha de siembra, además de modificar el riesgo de sequía, tiene un fuerte impacto en el rendimiento potencial, aquel sin limitaciones hídricas ni nutricionales”.

El atraso de la fecha de siembra en soja expone sus etapas reproductivas a días más cortos que, al reducir la longitud de las mismas, recude la capacidad de interceptar radiación y transformarla en biomasa y rendimiento. Además, el atraso expone al llenado de los granos a bajas ofertas diarias de radiación y a temperaturas frescas que reducen la eficiencia con que el cultivo construye rendimiento.

“Ese patrón se aprecia claramente en grupos 3 largos a 5 cortos en siembras desde mediados de octubre a fin de noviembre en la región Pampeana, y en grupos 6 a 8 en siembras de principios a fin de diciembre en la región Chaqueña”, explicó Mercau.

En esas ventanas “la decisión de fecha de siembra en soja debe ponderar la probabilidad de subir el piso y en qué magnitud, y la de bajar el techo y en qué magnitud”. Y sumó: “Como la forma de la caída del potencial para cada genotipo y zona es poco variable entre años y ambientes, el desafío se centra en ponderar si los componentes de la oferta hídrica permiten que se exprese el techo y si la frecuencia de sequías genera un piso muy bajo”.

Mercau explicó que la oferta hídrica para la soja se compone de las lluvias en el ciclo, con su esperable variación interanual, el agua útil almacenada en el suelo (hasta 2 metros si no hay impedancias) y el aporte que puede hacer la cercanía a la napa freática. “Lo que va a llover una campaña puede estimarse a través del estudio de la variabilidad histórica en la zona y, eventualmente, puede sesgarse de acuerdo a pronósticos estacionales”, dijo.

El agua en el suelo hasta 2 metros se puede medir con la ayuda de un barreno y una estimación al tacto, que logra ser suficientemente precisa observando un sitio de cada ambiente de manejo en el lote. Como las raíces van a profundizar a lo largo del ciclo, si no hay horizontes secos, la estimación del agua en el segundo metro suele generar un cambio de riesgo de sequías en el período crítico del cultivo.

“La cercanía a napa freática puede, si no hay oferta de agua suficiente, abastecer por ascenso capilar a las raíces del cultivo”, dijo Mercau y especificó: “Una napa de buena calidad a menos de 2.8 a 2.2 metros de profundidad, según texturas, puede hacer que el cultivo explore condiciones que se acercan a potenciales”. Aunque con un aporte más modesto, “en zonas con napas hasta 3.8 a 3.0 metros es infrecuente que el segundo metro esté seco a la siembra. Hacia el otro extremo, napas muy cercanas pueden reducir el crecimiento del cultivo por anoxia, y frecuentemente dificultar la siembra y la cosecha”, comentó.

En esta campaña 2021/22 en términos generales la primavera se inicia con una recarga variable de los perfiles hasta dos metros y con niveles relativamente profundos de napa. Balances hídricos apoyados en datos de estaciones y satelitales, como el de SEPA (herramientas satelitales para el seguimiento de la producción agropecuaria), alertan que existe mucha heterogeneidad espacial.

Por otro lado, la frecuente observación de lagunas relativamente secas, y mediciones de napa realizadas por asesores y productores con los que se interactúa desde distintas experimentales del INTA, advierten acerca de niveles relativamente profundos desde el oeste de Buenos Aires hasta el este de Santiago del Estero, pasando por distintas localidades de Córdoba y algunas de Sur de Santa Fe y Norte de Buenos Aires.

Sin embargo, la variabilidad de ambas componentes es importante y conviene identificarla claramente lote por lote. En zonas con buena oferta de lluvias y en ambientes con cobertura y buenos suelos, que reducen pérdidas por escorrentía y evaporación, cobra más peso el efecto del techo favoreciendo las siembras tempranas.

“Una buena recarga inicial del lote acentúa ese patrón, y más aún si la napa está cerca”, remarcó Mercau. Aunque con napa lejos y mala recarga, en ambientes de peor calidad o zonas con bajas lluvias, el riesgo de sequías con siembras tempranas es mayor y el atraso de la siembra igualmente puede reducir el rendimiento en años con buenas lluvias.

“Por eso en el cultivo de soja una buena condición hídrica debe ser acompañada de una logística de siembra que reduzca las demoras y aumente la cantidad de lotes sembrados temprano”, detalló el coordinador. En cambio, “bajo peores condiciones, generalmente conviene distribuir las siembras durante la ventana de siembra, aunque con baja proporción de muy tempranas y muy tardías”.

Por último, comentó que si se llegó a inicio de primavera “con napa muy cercana es posible que la falta de piso haga demorar la siembra y, a su vez, se deben usar ciclos cortos para asegurar la cosecha y sortear el año, procurando en el otoño siguiente iniciar una estrategia más intensa de consumo”.

Una Niña moderada

El Cono Sur está muy sujeto a alta variabilidad climática, eventos que no son usuales para esta época del año. “Desde el año 2003 estamos observando que las primaveras son deficitarias, que se alarga la salida del invierno”, afirmó Mercuri. Por esta razón existe “la percepción que todos tenemos de esperar las lluvias de primavera para recuperar el almacenaje de agua en el suelo que se acumula durante el otoño y se consume durante el invierno”, señaló.

En su opinión “esto se da porque se observa un cambio en las condiciones del clima, se amplía el período de estación seca: precipitaciones menores durante el invierno hasta que se inician las precipitaciones de primavera”.

Asimismo, Mercuri recalcó: “Estamos en un momento de toma de decisiones en el sector para la siembra de cosecha gruesa y la perspectiva es que el promedio de precipitaciones que alcancemos desde ahora hasta febrero/marzo sea menor a las normales”. Sin embargo, y en línea con lo señalado por Mercau, explicó que “va a ser muy variable por zonas y va a haber un mosaico de diferentes situaciones en cuanto a la condición del cultivo”.

Normalmente el comportamiento de las precipitaciones bajo un fenómeno la Niña consiste en lluvias aisladas, muy dispares entre localidades, a diferencia de los años Niño cuando las lluvias son más generalizadas y cubren grandes regiones con registros más homogéneos de milímetros caídos.

Actualmente, el país se encuentra atravesando una segunda Niña. “Tienden a ser moderadas, de menor intensidad y finalizan meses antes”, explicó Mercuri y agregó: “Hacia febrero/marzo disminuye los efectos negativos y su intensidad”.

De acuerdo a análisis históricos, se han observado segundas Niñas donde a fines de enero o en febrero ya se regularizan las lluvias. “La Niña tiene el pico en diciembre hasta la primera quincena de enero con mermas de lluvia. En ese sentido, noviembre es clave para todo el sector”.

En un contexto de incertidumbre en el clima y perspectivas deficitarias, es importante la decisión en el lote, conocer cuánta agua dispone y el pronóstico a corto plazo. Si se dispone de agua en el suelo y hay buenas perspectivas de lluvias conviene sembrar.

Desde el INTA se recomienda ver el horizonte en profundidad, dado que las condiciones pueden ser restrictivas. A su vez, acceder a la actualización de información producida en SEPA y los informes de pronóstico que elabora el Instituto de Clima y Agua cada lunes y su actualización durante la semana.

Primicias Rurales

Fuente: INTA Informa

El pronóstico del tiempo anticipa lluvias sobre Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires

El pronóstico del tiempo anticipa lluvias sobre Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires

Buenos Aires, 9 de diciembre (PR/21).– De acuerdo a lo previsto, la jornada de este miércoles presentó mal tiempo sobre la franja oeste del país, prevaleciendo coberturas nubosas con desarrollo pobre, pero con vastas extensiones. Áreas de San Luis y Mendoza presentaron los reportes de lluvias más importantes.

En forma débil, se proyectaron hacia el NOA, el oeste de Córdoba, La Pampa y en menor medida el oeste bonaerense. Sobre la franja este del país se observó el avance de algunas coberturas, pero no se registraron precipitaciones.

En tanto, las temperaturas se mantuvieron en valores moderados, incluso en el noreste del país. La imagen de satélite permite detectar la continuidad de las coberturas de nubes bajas en gran parte del NOA y la región cuyana.

Se están reportando lloviznas desde San Juan y Mendoza, al tiempo que se observa el avance desorganizado de la nubosidad sobre el centro este del país. En esta zona podrían aparecer precipitaciones menores y dispersas.

Sobre la Patagonia y el extremo noreste del país el tiempo se presenta más estable y despejado, salvando el extremo sur de Santa Cruz y Tierra del Fuego. Las próximas jornadas continuarán mostrando pasajes de nubosidad baja, una clara muestra de la actividad anticiclónica en altura, que le pone techo a los movimientos verticales.

Para el lunes se perfila un evento de lluvias más generoso sobre Santiago del Estero, Chaco y norte de Santa Fe. Este evento decantaría con una provisión de agua menor sobre el resto de la provincia de Santa Fe, previendo una oferta de agua débil para el resto de la zona núcleo. El evento del lunes rompe la persistencia de eventos menores en lo que va de diciembre, aunque fuera de la región pampeana.

Primicias Rurales