Nov 4, 2018 | Columnas
Por Matilde Fierro .
Buenos Aires, 4 noviembre (Especial de NA) — El productor agropecuario argentino tiene mentalidad positiva y aporta más del 50 por ciento de los dólares de la Argentina.
Bernardo Piazzardi, especialista del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral resumió así los resultados de la Encuesta sobre Necesidades del Productor Agropecuario realizada por la entidad.
En diálogo con NA, Piazzardi rescató también que el «tomador de agro argentino es más joven que el de Estados Unidos en 10 años y lo supera en optimismo».
Mientras que el estudio se realizó en conjunto con el Centro de Agronegocios de la Universidad de Purdue de Indiana de los Estados Unidos y ya hace una década que trabajan juntos lo que les permiten tener tendencias, desafíos y los hábitos y comportamientos empresariales de los productores agropecuarios de uno y otro país.
«El productor argentino es más joven, emprendedor, más educado y optimista respecto al futuro y el de Estados Unidos 10 años más grande, no tiene demasiadas expectativas de que su negocio cambie mucho», indicó el experto de la Universidad Austral.
En cambio «el argentino tiene competitividad tranqueras adentro que se cae cuando sale afuera y se enfrenta con el marco regulatorio, el sistema fiscal, fletes, trabas a la exportación, y que son todos problemas que los norteamericanos no poseen».
De todos modos, los productores argentinos, según la encuesta de la Austral perciben que los inconvenientes se están solucionando.
«Básicamente el 60 por ciento de las divisas genuinas provienen del sistema agroalimentario argentino que son los commodities, carnes, productos industrializados que surgen de esto. Un caso es el biodiésel que se exporta», acotó Piazzardi.
Destacó que «el 72 por ciento de los encuestados realizará inversiones en su negocio en los próximos cinco años por lo que se trata del sector que va a seguir apostando a futuro, invirtiendo en actividades de agregado de valor».
La muestra representa un 85 % de la producción nacional de trigo, soja, maíz y girasol y fue realizada en cuatro provincias: Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires.
Piazzardi destacó que los 818 entrevistados, si bien reconocen que están en una mala situación, no dejarían la actividad ninguno y que sólo uno del total manifestó que tiene más de 80 años y que posiblemente en los próximos cinco años se retire.
«El productor argentino lo es por cultura, lo lleva adentro», consignó y son más optimistas los argentinos porque la actividad es más rentable.
Por su parte, el norteamericano no prevé importantes cambios en su negocio, no tienen grandes riesgos ni oportunidades de cambios significativo: «es un mercado maduro y éste es un mercado de grandes crecimientos y oportunidades», explicó el analista a Noticias Argentinas.
Adelantó que «el productor argentino en los próximos cinco años va a crecer en actividades vinculadas a proteína animal, maíz, carnes porcina y vacuna; en sorgo mucho, está integrándose en cultivos que puede transformar la proteína vegetal en animal y en soja va a decrecer».
Productores de Buenos Aires, Santa Fe Córdoba y Entre Ríos lo que ven es que con sorpresa es que las expectativas de crecimiento futuro están vinculadas a la ganadería.
El sondeo indaga de qué manera compran sus insumos: maquinaria agrícola, fertilizantes, semillas, inoculantes, herbicidas, complejo de material y en los próximos cinco años, el 44% de esos productores quieren hacer esa compra on line.
«Claramente ninguna industria está pensando en hacer sus compras on line y el productor va un pasito adelante», indicó Piazzardi.
Otro dato que surgió es que priorizan la perfomance de los productos que compran sobre el precio; cuando ponen en la balanza eligen el rendimiento que tenga y no que sea barato en rigor, lo que ocurre especialmente en semillas.
La Universidad Austral presentó Ag Barometer: índice de confianza del productor argentino y en el barómetro agropecuario los encuestados reconocen que están en una mala situación financiera y piensan que van a estar mejor en un año y más aún en cinco años. El sondeo fue sólo hace dos semanas.
«Ellos tienen la capacidad para hacer lo que hacen, poseen confianza, indican que tienen control de su negocio, son optimistas, pero reconocen que no pueden controlar el clima y las variables políticas, desafíos a futuro para su negocio», precisó en la evaluación.
En resumen, la primera medición del AgBarometer arroja que «el 81% de los productores estiman que a cinco años tendrán buenas condiciones para sus negocios».
Este dato se observa como contundente y destacable.
No obstante tener en la actualidad un ambiente de negocios hostil, -si se lo compara con los países competidores como Estados Unidos, Canadá, los del Mercosur, Australia, Nueva Zelanda y otros-, el productor argentino es más optimista y estima arriesgarse en nuevos negocios aún en mayor medida que sus colegas de los demás países del «top ten» del agro del mundo.
Primicias Rurales
Oct 28, 2018 | Columnas
Por Matilde Fierro.
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Buenos Aires, 28 octubre (especial de NA) — Una batalla terminó en éxito para las entidades agropecuarias de la Comisión de Enlace, cuando sus argumentos y los de parte de la oposición evitaron que los diputados realizaran modificaciones al impuesto a los Bienes Personales que exceptúa a los inmuebles rurales de su pago.
Fue durante el extenso debate del Presupuesto 2019 y en su transcurso los legisladores se abstuvieron de modificar y gravar al agro con un impuesto más.
Entre las entidades que festejaron se encuentra Federación Agraria Argentina (FAA), preocupada por el futuro con un gravamen nuevo a los pequeños y medianos productores y a las economías regionales.
Al respecto, Orlando Marino, secretario gremial de la entidad que preside el mendocino Carlos Achetoni habló con NA y reconoció que «en un primer momento festejamos que Diputados haya tomado esa decisión».
«No se puede perjudicar más al campo con impuestos. El agro es el motor del país, creo que hacemos un buen aporte desde el sector, asegurando la soberanía nacional alimentaria y el ingreso de divisas al país; el campo es el mayor productor y exportador de esas divisas que recibe la Argentina», indicó.
Explicó que habían hecho «los reclamos pertinentes» y festejaron de «que no se grave con más impuestos al campo».
«Ya hemos perdido muchos productores en las últimas décadas y ahora los pequeños y medianos están pasando una mala situación.
Con el valor de los insumos, el gasoil, electricidad, fletes, se hace difícil producir», añadió.
Marino admitió que ahora queda el interrogante de qué pasará cuando el proyecto de Presupuesto con media sanción llegue al tratamiento del Senado.
«No creo que Senadores vaya en el sentido contrario, hay un consenso también ahí por los reclamos del sector agropecuario. No nos olvidemos que de lo que producimos, el 56 por ciento va a la renta del Estado. No soportamos un impuesto más», consignó a NA.
También destacó que las economías regionales están complicadas porque no llegan a cubrir los costos de producción y «un impuesto más hubiera agravado absolutamente la situación».
«Hay una deuda muy grande con las economías regionales, de productores que trabajan a pérdida, que abandonan la tierra. Con más impuestos es cerrar la tranquera y abandonar como muchos lo están haciendo», sostuvo al señalar que los cálculos que realizaban de aprobarse el quite de exención a los bienes rurales arrojaban que muchos «no soportarían un impuesto más».
Para FAA fue un logro gremial el haber podido expresar con contundencia ante la opinión pública y los legisladores las necesidades de los pequeños y medianos productores.
En tanto, la Fundación Barbechando precisó que en una sesión caliente, el oficialismo logró la aprobación del Presupuesto para el año próximo, con un refuerzo de fondos para Chaco.
Resaltó que el diputado Luciano Laspina (Santa Fe, Propuesta Republicana) de Cambiemos a cargo de la Comisión de Presupuesto y Hacienda haya reconocido «el esfuerzo del campo en el equilibrio del déficit fiscal» y que desde el oficialismo «prometieron eliminar las retenciones, en cuanto termine la situación de emergencia».
El monotributo para pequeños productores cañeros y tabacaleros se extendió también para los de yerba mate y té.
Por su parte, el presidente de la entidad cooperativista Coninagro, Carlos Iannizzotto, sostuvo que «son los mismos productores, con sus quejas y argumentos, los que lograron modificar el rumbo del proyecto original».
Y agregó que «los pequeños y medianos productores van a seguir trabajando, aumentando la producción, acompañando con sus cultivos, las políticas que impulsen el desarrollo productivo y crediticio y todas las herramientas que contribuyan a mejorar el posicionamiento de nuestras actividades regionales».
Coninagro en un comunicado agradeció a los diputados nacionales que «reconocieron la inviabilidad de imponer cambios al impuesto a los Bienes Personales para las explotaciones agropecuarias».
En un contexto complicado para la producción, cargar con más tributos a los productores era, en primera instancia, una decisión desafortunada, para la Confederación de cooperativas de la Argentina.
«Creemos que primó la cordura, acción que esperamos se traslade al Senado de la Nación, donde los representantes de las provincias saben bien que en muchas de ellas no hay lugar para más presión impositiva», se indicó.
Primicias Rurales
Oct 21, 2018 | Columnas
Por Matilde Fierro
Buenos Aires, 21 octubre (Especial de NA) — La mujer rural en la Argentina afronta un nuevo proceso en el que se trata de contar con mejores accesos a la capacitación e inclusive de vivir en el campo porque heredó la tierra o es propietaria y tiene que ocuparse de la subsistencia de esa posesión.
Así lo analizó Adela Nores, directora de la Sociedad Rural Argentina y una de las siete mujeres que integran por primera vez, en tan abultada cifra, la Comisión Directiva de la Sociedad Rural Argentina (SRA).
En diálogo con NA, Adela señaló que el «nuevo proceso comenzó con el tema de la soja» que dejó abandonadas casas en los campos que se arriendan para la siembra de la oleaginosa.
Así en este fenómeno, según la dirigente hay una camada de «ingenieras agrónomas que tratan de trabajar» con las nuevas tecnologías en el agro argentino por ejemplo o ser corredoras de granos en la Bolsa de Cereales.
«Mucha gente del campo se fue a vivir a las ciudades y aumentó muchísimo el cinturón de pobreza y la mujer rural», engrosó esta situación.
Sin embargo, acotó que por otro lado en el marco de las «crisis que hubo» aparecen «las mujeres que heredan campos y que hoy es un número bastante creciente que se suman porque también son propietarias».
Adela recuerda que en 2005 se cerró el mercado de venta de carne vacuna al exterior y hubo una comercialización masiva de hacienda que dejó a los campos sin trabajos para realizar.
«En los tres períodos del kirchnerismo se liquidaron las vacas por proteger la mesa de los argentinos, según Néstor Kirchner, y la mujer está trabajando para remontar la crisis», indicó.
Según su perspectiva, «cambió el perfil de la mujer rural que ya no es sólo de las economías regionales, sino que en todo el país y a lo largo de la pampa húmeda se ocupan del campo».
Tal es la tendencia, que el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) de la Organización de los Estados Americanos (OEA) realizó el lanzamiento en Argentina de programas para reconocer el aporte que la mujer rural hace al sistema productivo integral.
Ana Echeverri, especialista en desarrollo territorial y bienestar rural en la oficina argentina del IICA describió para NA la nueva estrategia que el Instituto lanzó en forma simultánea desde la administración central en San José de Costa Rica con las 34 sedes locales en distintos países americanos.
Aclaró que «en este sentido ya no es sólo hablar de mujer rural como la parte marginal, sino toda la perspectiva que tiene la producción agroalimentaria en manos de mujeres rurales que están en el territorio».
Explicó que no es «solamente el espectro de la pequeña agricultura, de la agricultura familiar, de la pobreza rural en manos de mujeres, sino toda la visibilidad y la potencia que tiene la mujer rural como productora, como partícipe del sistema productivo agroalimentario».
Además, «toda la fuerza que tiene poder reconocer esas políticas a nivel nacional, local y cómo podemos fomentar esa visibilidad de las mujeres rurales en todos los aspectos».
Expresó que «estamos hablando de bioeconomía, de comercio internacional, desarrollo territorial y agricultura familiar, de sanidad, de inocuidad de alimentos, todos estos programas van a tener un gran aporte de trabajo para formular políticas que incluyan los temas de equidad de género».
La especialista señaló que se «busca poder canalizar todo lo que son acciones, actividades, políticas y planes estructurales a estos distintos programas».
Porque el IICA está para apoyar «a los Gobiernos y a los países en el desarrollo de políticas públicas, en la instalación de capacidades, en la gestión del conocimiento de estos temas», que también reconocen la aparición de la nueva mujer rural que se capacita y dirige sus emprendimientos y Pymes.
Pero hay problemas que subsisten: una encuesta llevada a cabo por Corteva AgriscienceTM, reveló que las mujeres rurales consideran que hay progresos en su situación, pero que son todavía demasiado lentos.
Además de mencionar desigualdades financieras, sólo alrededor de la mitad de 4160 mujeres rurales en 17 países se sienten reconocidas, escuchadas o capacitadas para tomar decisiones.
Este es el mes de las Mujeres Rurales en coincidencia con el festejo de su Día Internacional del 15 de octubre por lo que el sondeo se efectuó en agosto y septiembre y su objetivo radicó en identificar barreras para lograr la completa y exitosa participación.
El estudio incluyó a encuestadas que viven en países desarrollados o en vías de desarrollo en cinco continentes distintos.
«Realizamos este estudio para entender mejor el estado actual de las mujeres en la agricultura de todo el mundo, desde las granjas más grandes de las economías más avanzadas hasta las de menor subsistencia de los países en vías de desarrollo. De este modo, podemos crear un parámetro para ser capaces de medir el progreso», comentó Krysta Harden, vicepresidenta de Asuntos Exteriores y Directora Ejecutiva de Sostenibilidad de Corteva Agriscience.
El 42% considera tener las mismas oportunidades que sus colegas masculinos y sólo el 38% considera estar capacitada para tomar decisiones en cuanto a la manera en que se hace uso de los ingresos agrícolas.
Primicias Rurales
Oct 7, 2018 | Columnas
Buenos Aires, 7 octubre (Especial de NA): La elección de Carlos Achetoni como el primer presidente de Federación Agraria Argentina (FAA) en 106 años de existencia de la entidad proveniente de las economías regionales y no de la pampa húmeda confirmó una tendencia de representatividad en el agro.
Los productores que se dedican a la vitivinicultura, los cultivos intensivos, frutihorticultura, entre otros, quieren ser representados en los más altos niveles de la dirigencia rural.
Así lo que comenzó con Carlos Iannizzotto frente a la cooperativista Coninagro proveniente de Mendoza y siguió con Achetoni también mendocino y ahora conduciendo los destinos de FAA.
En la actualidad la Mesa de Enlace de Entidades Agropecuarias tiene el 50 por ciento de dirigentes que vienen de las economías regionales y mantiene la mitad restante de la región pampeana.
Dardo Chiesa es productor de La Pampa y dirige Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) mientras que Daniel Pelegrina, presidente de Sociedad Rural Argentina (SRA), por coincidencia también nació en Mendoza, aunque se desempeñó como productor lácteo fuera de Cuyo.
Lo primero que cuenta Achetoni es que su pueblo Bowen (12.000 habitantes, departamento General Alvear), en el cual es un pequeño productor de uvas, frutas y verduras de siete hectáreas también tiene 106 años de vida como Federación Agraria.
En diálogo con NA, el flamante presidente de la Federación que llega a cubrir las expectativas de unos 100 mil hombres y mujeres del agro y cooperativas además de asociaciones como las campesinas e indigenistas, declaró que siente «orgullo» por el papel que le toca en la historia de Federación Agraria, pero aclara «yo quiero representar a todo el sector».
«Las bases federadas estaban necesitando un cambio y que las decisiones que se tomen no estén al servicio de la política. El año que viene va a ser electoral y vamos a escuchar a cada partido», explicó al resumir porque ganó con el 88% de los votos y logró que quedara sin efecto la reelección de Omar Príncipe como titular de FAA.
Explicó que «en su momento fue un orgullo y un placer», la elección, «con toda la responsabilidad que compete ahora de poder representar y llevar adelante la gestión que los federados están sintiendo que hay que realizar».
Reconoció que a la gente de la pampa húmeda es «como que le atemoriza que alguien de las economías regionales esté al frente de la entidad. Yo creo que es circunstancial y son entendibles esos temores. Al revés los productores de las economías regionales que poseen una enorme diversidad siempre han tenido dirigentes de la pampa húmeda que por ahí no los entendían».
Con el Gobierno ya debutó en el diálogo al entrevistarse con el secretario de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, y al respecto advirtió que «vamos a plantear problemas, llevar propuestas y a esperar que en consecuencia haya respuestas contundentes».
Si no es así «iremos intentando dialogar con otro tono de seriedad y si el sector de las bases considera que se agotan las instancias, resolveremos las medidas de fuerza».
De la Mesa de Enlace dijo: «nosotros nos vamos a reunir y buscar todas las coincidencias que haya para impulsarlas junto con las otras entidades, en lo que no haya entendimiento las trabajaremos independientemente como Federación Agraria y también buscar las coincidencias con las organizaciones sociales más que nada del ámbito de la agricultura familiar para impulsarlas en conjunto».
«El otro día cuando asumía, decía que no tengan temor que no acompañáramos a la pampa húmeda, porque el 2008 con el conflicto de la resolución 125 me encontró en la ruta no porque tuviéramos soja sino porque había una solidaridad con el campo y que nos conectaba a nosotros con una situación que estaba muy fresca de la lucha por la extracción minera contaminante», dijo.
Esa minería, según Achetoni tenía «una benevolencia del Estado en cuanto a retenciones, regalías y exenciones que no tenía el campo y creíamos que elevar casi un 10 por ciento a los derechos de exportación del campo y premiar a la minería no era justo, por eso acompañábamos ese proceso».
Recordó con agrado los cortes de la zona en su pueblo en la calle 25 y la ruta 188.
Casado, de 51 años, con dos hijos varones y dos mujeres que estudian en la universidad, a excepción de la menor de 13 años, ingeniería industrial, planea mudarse con parte del núcleo familiar a Rosario o Buenos Aires.
Ocurre que durante los tres años últimos fue el tesorero de FAA y los viajes deberían continuar en la actual presidencia y no quiere resentir la presencia paterna más con su pequeña hija; los más grandes estudian y ya son independientes.
Para Iannizzotto tuvo un párrafo: «Ambos provenimos de las economías regionales y trabajamos para vivir en ese sector».
«Las economías son complejas y diversas pero cuando se traza una línea transversal se encuentra que cuando las atraviesa la falta de rentabilidad, las afecta a todas, se salva alguna, y eso es lo que está sucediendo ahora, se encuentran frente a la necesidad de una reinversión y un dólar de 40 pesos», consignó.
Primicias Rurales
Sep 30, 2018 | Columnas
Buenos Aires, 30 septiembre (Especial de NA) — La guerra comercial generada entre Estados Unidos y China ya beneficia al poroto de soja argentino y hace posible replantear la vieja idea de si es necesario para el Mercosur -en rigor Argentina, Brasil y Paraguay- depender del mercado de futuros de Chicago como referencia en las cotizaciones de los granos.
Ahora ocurre que China no le compra más poroto de soja a Estados Unidos por los aranceles del 25 por ciento que impuso Trump a las exportaciones a ese país y el gigante asiático se volcó a adquirir en Argentina y Brasil el valioso poroto.
«Esta guerra comercial ya estaría beneficiando a Sudamérica especialmente a Brasil y a la Argentina. Porque el poroto que los chinos no compren en los EE.UU, lo estarían adquiriendo en ambos países sudamericanos. Y esta demanda extra, es muy bienvenida por estas costas», indicó el analista Alejandro Ramírez.
Hay en la actualidad un divorcio de valores entre lo que cotiza Chicago y lo que sucede con los precios por ejemplo en la Bolsa de Comercio de Rosario y en los mercados a Término argentinos como el Rofex y el MATba.
Emilce Terré analista de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) aseguró que el vigor de la demanda internacional ha permitido una revalorización de los precios de la soja y el maíz en el mundo, incluso a pesar de la presión de la buena cosecha norteamericana.
«China ha aparecido con fuertes compras de poroto y aceite de soja argentina, al tiempo que las exportaciones de maíz sorprenden positivamente», precisó.
En la semana del 21 de septiembre, por la «guerra comercial» de Trump el precio de la soja Mercosur alcanzó un diferencial récord de 90 U$S la tonelada contra el poroto estadounidense.
Sin embargo, la referencia mundial sigue siendo el CBOT, el Chicago Board of Trade que se fundó en 1848 y es el mercado de futuros y opciones más antiguo del mundo, propiedad del CME Group, con oficinas centrales en Chicago, Illinois y una filial en Kansas City, en Estados Unidos.
«Con 188 millones de toneladas de soja que genera el Mercosur (Brasil, Paraguay y Argentina) sobre una producción mundial de 340 millones de toneladas (110 millones, Estados Unidos) sería saludable lograr algún tipo de independencia en los valores sobre lo que ocurre en USA. ¿Por qué debemos seguir prestando atención a lo que ocurre en el gigante norteamericano cuando el Mercosur produce el 55% de la soja del mundo?», consideró Ramírez.
Al respecto Pablo Adreani, de Agripac, explicó a esta columna su punto de vista sobre la posibilidad de lograr la independencia referencial de Estados Unidos en los commodities agrícolas.
«Hace 150 años que Chicago es el referente mundial de los compradores y vendedores a lo largo del mundo y ha habido muchos intentos para que Chicago cotice la soja sobre Argentina y Brasil y no han sido fructíferos», indicó.
Expresó que son cantidad de cientos de miles de toneladas y grandes brokers que se mueven con grandes volúmenes de productos agrícolas en el CBOT.
Pero lo que le parece definitorio para lograr la independencia es la «inestabilidad económica periódica de Argentina. Hasta que nuestro país no tenga 15 años de estabilidad va a ser imposible que se forme un mercado de futuros de Chicago sobre Argentina».
Mientras que Julio Calzada, economista Jefe de la BCR, también dialogó con NA ya que en la entidad se negocia diariamente el físico disponible, con descarga de la soja, el maíz, el trigo, sorgo, girasol, entre otros, por la cercanía de las plantas elaboradoras de aceite, harina y pellets de soja sobre todo, en las terminales portuarias que son un conglomerado.
«El asunto es si se puede concebir el mercado sudamericano versus el mercado de Chicago. La realidad es que tanto Brasil, Paraguay y Argentina no han fijado un mercado latinoamericano. Los precios podrían fijarse, pero Brasil ni siquiera tiene un mercado físico, productores y acopiadores miran el precio de la Universidad de San Pablo y de un instituto del Matto Grosso», manifestó.
En la región, acotó que «la Bolsa de Rosario es el único mercado físico y en él todos los días se establecen negociaciones variadas».
Paraguay produce al año entre 9 y 10 millones de toneladas de soja; Brasil, 114 millones y la Argentina habitualmente unos 50 millones contra los 110 de Estados Unidos.
«Si hubiera un mercado latinoamericano con compradores del exterior y empresas exportadores locales pueden llegar a surgir precios de referencia», afirmó.
Mientras tanto el mercado a Término de Rosario (ROFEX) y el Índice Bovespa compuesto de unas 50 compañías que cotizan en la Bolsa de San Pablo están atados a Chicago.
Sin embargo, Calzada no descartó que en un futuro «tal vez pueda haber un mercado electrónico de contrato FOB (valor de mercadería puesta en puerto) de exportación, lo que podría dar lugar a que surgiera un mercado de referencia».
Primicias Rurales
Sep 23, 2018 | Columnas
Buenos Aires, 23 septiembre (Especial de NA) — El vino argentino está en plena expansión, es una producción regional que genera desarrollo local y mano de obra donde se produce, en 12 provincias vitivinícolas, y es el 10° complejo exportador del país, pero también afronta problemas.
Felipe Crespo, subsecretario de Agricultura Familiar y Desarrollo Territorial, quien coordina la Mesa de Competitividad Vitivinícola, que lidera el presidente Mauricio Macri, opinó en diálogo con esta columna que «la Argentina es tan grande que hoy tenemos doce provincias vitivinícolas, que posee cada una de ellas sus características particulares».
Consideró que para la actividad vitivinícola es un momento de «cambio» y que el secretario de Agroindustria, Luis Etchevehere trabaja fuertemente en la apertura de mercados externos.
Los datos oficiales marcan que la cadena vitivinícola es el 10° complejo exportador del país y con sus productos y derivados alcanza un total de 127 países destinos, lo que genera divisas anuales por más de 800 millones de dólares.
Actualmente, en Argentina existen 17.700 productores vitícolas, un total de 25 mil viñedos que abarcan 223.944 hectáreas a nivel nacional incluidas La Pampa y Entre Ríos mientras que a la cabeza va cómoda la provincia de Mendoza.
En Argentina más de 900 bodegas activas superan los 106 mil puestos de trabajo directos (empleo equivalente a dedicación plena) y 279 mil puestos de trabajos indirectos.
Así lo sostiene el Observatorio Vitivinícola Argentino, una unidad de estudio y análisis de la evolución, el comportamiento y las tendencias del conglomerado.
En el período enero-julio 2018, se exportaron vinos a 91 destinos, unas 123 mil toneladas por un valor Fob (mercadería puesta en puerto) de 438 millones de dólares.
El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) publicó el informe ampliado de comercio exterior de vinos y mostos de agosto 2018 y las cifras subieron porque se vendieron vinos al exterior por U$S 548.997.000 lo que representa un aumento del 2,7% que en igual período de 2017.
La comercialización externa de mosto concentrado totalizó los U$S 92.629.000 con un aumento anual del 70%.
El mosto es el zumo de la uva que contiene diversos elementos como pueden ser la piel, las semillas y es el punto de partida para la elaboración del vino.
Así el total de las exportaciones argentinas de vinos y mostos fue de U$S 642.269.000 lo que marca un aumento del 9% con respecto a igual período de 2017 en los ocho primeros meses del año.
Los principales destinos de los vinos argentinos son Estados Unidos, Unión Europea, Canadá, Brasil y China.
La entrevista a Crespo se produjo al término del lanzamiento de la 30° Cata Nacional de San Juan (en el porteño barrio de San Telmo, ya que el certamen fue por primera vez presentado en Buenos Aires) donde se midieron unas 400 muestras provenientes de diversas regiones vitivinícolas para elegir después los vinos ganadores 2018.
Por esto el funcionario destacó a NA que San Juan es una provincia que ha logrado diversificar: «no sólo produce vino, sino uvas en fresco, pasas, mosto, o sea que es una producción donde lo vitícola y vitivinícola genera desarrolla y producción, lo cual lo queremos insertar en el mundo, en los nuevos mercados».
Sin embargo, no todas las voces son positivas, el Semáforo de economías regionales de la Confederación cooperativista Coninagro ubicó al vino y al mosto en el rubro de «estancado» con «sobreoferta», en lo cual incide el mercado interno que es el 80 por ciento del destino vitivinícola y ahora está deprimido.
Silvina Campos Carlés, la economista de Coninagro, explicó a NA que «los que exportaban vino tuvieron reducción de reintegros, les impusieron retenciones de 3 pesos por dólar y aún no se acomodaron las exportaciones a ese nuevo escenario».
«Además viene bajando el consumo de vino como la leche y la fruta; cuando la actividad económica está en recesión, el consumo cae, si el dólar se mantiene como hasta ahora, la exportación va a repuntar», evaluó la especialista.
La Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) junto con el Observatorio determinaron el valor de los impuestos contenidos en el precio Fob de los productos vitivinícolas exportados, donde se cuantificaron todos los tributos correspondientes al proceso de comercialización de vino argentino en el exterior.
Incluyeron los impuestos que se pagan tanto en forma directa de cada uno de los eslabones –agrícola, industrial y comercial– más el aporte indirecto que considera las interdependencias sectoriales hacia atrás y hacia adelante: el resultado fue que el porcentaje de los impuestos superan al de los reintegros que recibía la vitivinicultura.
Sin embargo, la actividad, pese a las vicisitudes, sigue adelante; el presidente de Coviar, Ángel Leotta, señaló en la presentación de la Cata sanjuanina que «está dentro del programa y de los objetivos de la Corporación la publicidad y dar a conocer lo que hacemos por el vino y lo que pretendemos».
Así el último sábado en el Tercer Campeonato Federal del Asado, los participantes se disputaron dos títulos juntos: el del mejor parrillero del país y, además, la condecoración de Embajador Oficial del Vino como Bebida Nacional, en el marco de las acciones de promoción que Coviar lleva adelante. .
Por último, una iniciativa: se presentó en Cafayate el proyecto de creación de la Ruta del Vino Casero y Artesanal, turística y basada en la elaboración de vinos artesanales de los Valles Calchaquíes de la provincia de Salta. .
Primicias Rurales