Nov 4, 2017 | Columnas
Buenos Aires, 29 octubre (Especial de NA por Matilde Fierro) — El campo se encuentra preocupado por los altos costos que afronta y así lo refleja el pedido de la Sociedad Rural Argentina (SRA) para que bajen los impuestos de las provincias como la presentación del Gobierno de una variedad de algodón que permite reducir un 30 % del uso oneroso de herbicidas.
La presión impositiva de las provincias aumentó un 78% más que la economía, entre 2002 y 2016 y el dato surge de la correlación del incremento de la recaudación respecto del PBI que fue presentado en el informe "Radiografía de la presión tributaria de las provincias", elaborado por el Instituto de Estudios Económicos y Negociaciones Internacionales de la SRA.
Luis Miguel Etchevehere, presidente de la entidad, señaló que "el campo es la actividad más federal de la Argentina, en todas las provincias hay actividad agroindustrial, por eso nos afecta sensiblemente la expansión de la presión tributaria de origen provincial".
En el reporte se analizan al detalle todos los tributos provinciales; entre los que más subieron está Ingresos Brutos (IIBB), que tuvo una variación del 131% en el período analizado y de esta manera, alcanzó su nivel más alto de presión tributaria, desde que se creó.
Consecuentemente, hoy IIBB es el tercer impuesto en recaudación: representa el 4% del PBI cuando, en 2002, era menos de la mitad (1,7%); sólo es superado por dos tributos nacionales: IVA (7,1% del PBI) y Ganancias (5,4%).
En los últimos 15 años se vivió una importante expansión de este impuesto, a raíz de reformas escalonadas que determinaron que hoy IIBB tenga una participación del 75% en la recaudación de las provincias, cuando en 2002, lo hacía en un 58%.
Si bien en algunas provincias, la actividad agropecuaria está exenta del pago de IIBB, el productor termina absorbiendo ese impuesto cada vez que compra insumos, contrata servicios de flete, o cualquier otra transacción.
Por otra parte, tuvo un importante crecimiento el impuesto inmobiliario rural, en especial en Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos.
En estas cuatro jurisdicciones, el tributo aumentó el doble que el total del inmobiliario rural y urbano de las 19 provincias restantes.
Con una variación del 137%, el impuesto a los sellos fue el tributo provincial que más aumentó, entre 2002 y 2016.
Sin embargo, su incidencia es mucho más baja que la que tiene IIBB: representaba el 7% de la recaudación de las provincias, y hoy equivale al 9%.
Algunas provincias reaccionaron al reporte de la SRA como en Misiones, que con Tucumán tiene la más alta presión tributaria provincial, y que se comprometió a bajar el IIBB a cambio de alguna compensación.
El gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz salió a la cancha a recordar que en su provincia está "exento al sector primario, la producción agropecuaria, del impuesto a los Ingresos Brutos, y también al sector industrial Pyme que factura menos de $170 millones por año".
Los costos también se encarecen por la maraña burocrática que tienen que desentrañar los productores rurales y así Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) solicitó prórroga para cumplir con el "Registro de Tierras Rurales Explotadas", ante la entrada en vigencia de la Resolución General de AFIP 4096 que lo crea.
Aduce que la complejidad en la instrumentación del aplicativo por el cual se debe enviar la información a la AFIP hace casi imposible su envío.
Para fundamentar recurrió al reclamo de miles de productores que no han podido dar cumplimiento todavía a lo requerido, como así también de las asociaciones profesionales de contadores que se han manifestado en ese sentido.
Por todo esto, CRA solicitará al Gobierno Nacional una prórroga y una adecuación del aplicativo a los efectos de simplificarlo y que la transmisión de datos se haga de una manera más simple y ágil.
El Gobierno también precisó esta semana su voluntad de reducir costos en el sector y así especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), de Sáenz Peña –Chaco– y del Instituto de Genética –Buenos Aires– presentaron el desarrollo de una variedad de algodón que permite ahorrar un 30% en herbicidas.
Ocurre que el algodón es el recurso textil de mayor importancia en el mundo y, si bien la Argentina representa menos del 1% de la producción mundial de fibra, se trata de una de las economías regionales de mayor escala en el norte del país.
En tanto, la Bolsa de Comercio de Rosario, a través de los especialistas Julio Calzada y Sofía Corina analizó los costos del flete sobre los márgenes del productor de soja de las producciones que llegan desde el norte argentino hacia el Gran Rosario.
Llegaron a la conclusión de que el flete camionero (corto más largo) para el productor insume 93 dólares la hectárea en un campo ubicado dentro de la zona núcleo de producción argentina, a 150 km de Rosario.
En distancias más largas, como el caso de un predio localizado a 700 km del Gran Rosario, esta erogación asciende a 117 dólares la hectárea mientras que a 1150 km, el gasto de flete total llega a 141 dólares la hectárea.
Al hablar ya de gastos sin retorno se anotan los ruralistas inundados, por eso Comisión Nacional de Emergencias y Desastres Agropecuarios CNEyDA) recomendó al ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile declarar la situación crítica en siete partidos bonaerenses para las explotaciones en: Maipú, General Guido, General La Madrid, General Alvear, Rauch, Pila y Ayacucho. .
Primicias Rurales
NA
Oct 26, 2017 | Columnas
Buenos Aires, 22 octubre (Especial de NA, por Matilde Fierro) – — El campo ajustó sus números en 2017 y su futuro, para 2018, es todavía un escenario con final abierto, según evaluaron especialistas de la Fundación Mediterránea.
Esta semana se dieron a conocer análisis de la campaña pasada comparadas con la actual jaqueada por el cambio climático y los excesos hídricos por parte de por lo menos dos consultoras.
"El margen neto de explotación (ingresos por ventas menos todos los costos) estimado para un establecimiento de referencia (zona norte de Córdoba) se redujo un 40% en el ciclo pasado 2016-2017 respecto de la campaña anterior", consignaron los economistas Juan Manuel Garzón y Nicolás Torre de la Mediterránea.
Consideraron que el deterioro surge de una combinación de factores que afectan a todo sector exportador de commodities, por una baja en los precios internacionales y un menor poder de compra del dólar en el mercado interno.
A nivel productor, los granos compran hoy menos bienes finales que durante todos los años del pasado reciente, con excepción del 2015.
Este año una tonelada de trigo, maíz o soja pudo servir para comprar entre 7% y 23% menos bienes que durante 2016 y entre 22% y 35% menos (promedio) que durante el período 2004/2015.
Así existencias abundantes y un buen arranque del ciclo 2017/2018 en el hemisferio norte mantienen los precios de los granos estabilizados a nivel mundial.
Lo que suceda en el hemisferio sur (en particular Brasil y Argentina), terminará por inclinar la balanza de los precios hacia una u otra dirección.
Los futuros locales (Mercado a Término de Buenos Aires, MATBA) anticipan una leve suba en el precio interno de la soja a cosecha 2018, explicada en parte por la baja de derechos de exportación (0,5 puntos porcentuales mensuales, a partir de enero de 2018).
En maíz y trigo la situación está bastante estable Ahora ¿Qué puede pasar con los márgenes en el nuevo ciclo agrícola 20172018? .
Según los analistas de la Fundación Mediterránea, un proceso de apreciación cambiaria dejaría el margen neto en un nivel similar al de este año (en poder de compra), caído en perspectiva histórica, equivalente al 57% del período 2005/2014 y sólo superior a 2014/2015, el más bajo de las últimas 16 campañas .
Ocurre que la rentabilidad de la inversión agrícola en el último ciclo productivo (2016/2017) se deterioró respecto de la lograda en la campaña 2015/2016.
La desmejora provino de una combinación de factores que le son adversos a todo sector exportador de commodities, una baja en los precios internacionales y un menor poder de compra del dólar en el mercado interno.
Los expertos apreciaron que a los factores comerciales negativos se sumaron problemas productivos, en particular en eterminadas zonas de la región pampeana, afectadas por excesos hídricos (caso del noreste de Buenos Aires o el sur de Santa Fe).
"Las abundantes lluvias complicaron el cierre de la campaña pasada y están complicando el arranque de la nueva (2017/2018); en este último caso los inconvenientes se manifiestan en distintos frentes: área triguera que quedó sin sembrar, área triguera que fue sembrada y está afectada, siembra de granos gruesos (maíz básicamente) demorada hasta que mejoren las condiciones, mayores costos (agroquímicos, labores) para mantener los campos sin malezas", estimaron.
Además analizaron que de mejorar el poder de compra interno del dólar, los márgenes se recuperarían un 30% respecto de los observados este año y se ubicarían, si bien todavía por detrás, un poco más cerca de los niveles 2007/2014 (27% por debajo). .
En tanto, el IARAF, Instituto Argentino de Análisis Fiscal, respecto de la campaña pasada 2016-2017 (cuya soja atraviesa en la Argentina demoras en la comercialización), a nivel mundial se estima una producción de maíz de 1.075,3 millones de toneladas, mientras que en el ciclo que está comenzando se proyectan en 1.038,8 millones de toneladas, con una baja de 3,4% (36,53 millones menos).
Las proyecciones de soja para la campaña que está comenzando 2017-18 establecen que esta oleaginosa registraría una producción en niveles inferiores al ciclo anterior ya que alcanzaría los 347,9 millones, con una leve baja de 1% respecto a 2016-2017.
Por su parte, la demanda mundial crecería para el ciclo actual 2017-2018, en el caso del trigo la disponibilidad del grano subiría un 4,4% respecto al previo con un coeficiente stock – consumo de 36,3%.
Por su parte, el cociente stock-consumo del maíz caería un 11,7%, nivelando en 18,9%; en el caso de la soja, su coeficiente se encontraría apenas por debajo de la campaña en curso (27,9%), con una baja de 2,9%.
En Argentina, de acuerdo con el informe del Ministerio de Agroindustria del mes de septiembre, se estima que se superarían las 133,37 millones de toneladas producidas de los siete principales cultivos.
Este valor implica unas 12 millones de toneladas más que en la campaña anterior (9,5%), con esto, el ciclo 2016-17 se constituiría en una campaña récord en términos de producción ya que la actual está jaqueada por los excesos hídricos.
Primicias Rurales
Oct 20, 2017 | Columnas
Buenos Aires, 15 octubre (Especial de NA, por Matilde Fierro) – – Los suelos orgánicos resisten mejor el cambio climático porque tienen buenas características de estabilidad y capacidad de infiltración, retención y almacenaje del agua, cualidades que se han visto comprobadas en esta época de inundaciones.
Ocurre sin embargo, como explicó el coordinador del Área de Producción Orgánica del Ministerio de Agroindustria de la Nación, Facundo Soria, en diálogo con NA, que "hay un gran desconocimiento de la potencialidad que tiene el sector".
"Muchas veces se lo confunde con el mundo de la agroecología o las producciones naturales no reguladas, informales, marginales y eso no es", explicó.
En un contexto de cambio climático, con eventos que son por sus propias características impredecibles, para Soria, "se está tocando fondo con el sistema actual de producción, por lo tanto es cuestión de empujar para salir a la superficie".
El 98 por ciento de la producción orgánica de la Argentina se exporta, un dato para tener en cuenta y el mercado interno, en cambio está poco desarrollado, lo que se podría fomentar.
En tanto, "el modelo de producción de soja, de agriculturizacion, de no rotación con ganadería, de haber sacado las pasturas, de hacer un sistema de barbechos largos químicos que no absorben agua hizo que el suelo se fuera compactando, perdiendo vida, capacidad de retención", indicó al señalar las deficiencias del actual sistema agropecuario.
Pedro Landa, productor orgánico de la zona bonaerense de General Villegas y dueño de una certificadora de productos orgánicos, describió a Noticias Argentinas lo que sucede en la provincia de Córdoba.
En territorio cordobés hay 16 millones de hectáreas agropecuarias, de las cuales siete millones son agrícolas y ocho, ganaderas.
"Cinco de ocho millones de hectáreas ganaderas se dedicaron a hacer, sin rotación, monocultivo de soja y ésa es la principal causa de los 17 centímetros que sube la napa de agua, por año, en Marcos Juarez y 11 centímetros que se ha elevado en Laboulaye", consignó.
Explicó que "sin lugar a dudas, el agua tiene que ir a algún lugar y si no puede recargar acuíferos va a ir a la napa" y luego la inundación.
Es importante la rotación de agricultura con ganadería porque en esta última producción hay pasturas que es lo que el animal consume.
Una pastura necesita en promedio 1.300 milímetros anuales de agua, mientras que la soja absorbe 400 a 500 milímetros, de ahí el encharcamiento y la inundación en campos sojeros.
"En General Villegas nosotros teníamos pasturas, y hubo un 50 % más de lluvias en el 2016 y este año vamos igual: nuestros vecinos estaban con campos de rastrojo de soja químico inundados o encharcados y nosotros permanecíamos sin ningún problema con el suelo cubierto (de pastos) y absorbiendo agua", explicó Landa.
Si bien no hay análisis científicos que demuestren que lo orgánico es mejor para el suelo, por experiencia es más sano y saludable.
"Sí hay estudios que hablan de salud del suelo, de microbiología, de vida, de capacidad de absorción de agua, de infiltración. Estos análisis dicen que un suelo con buena materia orgánica de calidad, con compuestos de carbono de alta estabilidad son mucho mejores y eso es lo que hace la agricultura orgánica", añadió Landa.
Afirmó que "el suelo mejor es el que absorbe, almacena y entrega agua a las plantas, el que teníamos antes de regarlo con químicos de forma masiva, al que no destruíamos, que lo manteníamos cubierto con cobertura vegetal, que teníamos con vida y que alimentaba los microorganismos que van a movilizar y transformar los minerales del suelo para hacerlos disponibles a las plantas".
La agricultura orgánica en el país necesita de un suelo sano para desarrollarse sino no es viable: "Hay que poner la biología, la vida como centro del ecosistema suelo", indicó Landa.
La realidad es que los cultivos de cobertura que ahora el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) fomenta para hacer frente al cambio climático al igual que los abonos verdes están vigentes desde la época de los papiros de los egipcios.
"Es más creo que 1.700 años antes de cristo los chinos ya los usaban y ahora creen que han descubierto algo nuevo, los cultivos de cobertura y abonos verdes, cuando los orgánicos los hemos usado desde siempre", manifestó. .
El ciclo lluvioso y por lo menos seis millones de hectáreas agropecuarias inundadas en el país demuestran que hay que rever las tecnologías de producción actual.
Un suelo con buena materia orgánica, vivo y cubierto está en mejores condiciones de sortear las sorpresas de este nuevo clima que puede llevar hasta la sequía, inclusive.
Primicias Rurales
Oct 11, 2017 | Columnas
Buenos Aires, 8 octubre (Especial de NA, por Matilde Fierro) — La Rioja desembarcó en Buenos Aires este último fin de semana con la Expo Empresaria La Rioja 2017 en el predio ferial de La Rural y entre los temas que puso en el tapete se encuentra el pedido de reanudación de la construcción del Corredor Bioceánico Ferroviario que permitirá sacar la producción argentina por Chile al Pacífico en buques de gran calado.
En diálogo con NA, el ex gobernador riojano y actual diputado nacional (PJ) Luis Beder Herrera, dijo que hay algo "extraño" en la persistencia por mantener este "proyecto parado".
Fue en la Rural cuando recién se inauguraba la exposición empresarial para mostrar las potencialidades de La Rioja y dejar de lado el concepto de que esta provincia es "inviable", productora de olivos, nueces, aceite de oliva, pasas de uva y energía renovable, indicó el legislador.
Pero enseguida habló de la necesidad de descomprimir el Gran Rosario, en la zona núcleo pampeana , por donde sale la producción del país vía el Atlántico y con enormes costos de flete para las economías regionales, mientras que el Corredor Bioceánico Ferroviario sería un punto de salida ideal para los productos agroindustriales y de otros sectores.
"Es la vieja lucha del centralismo contra la periferia del país, que son los dos tercios de la Argentina", manifestó Beder Herrera.
Mientras que el gobernador riojano Sergio Casas pidió al presidente Mauricio Macri a fines de septiembre que reactivara la obra del Corredor Bioceánico, sin respuestas hasta el momento.
El Corredor Bioceánico Ferroviario es un trabajo de la provincia de La Rioja, Catamarca y el gobierno de Atacama, Chile.
La obra prevé el remplazo de durmientes de madera por hormigón armado, como asimismo el cambio del perfil del riel llevándolo de 25 kg/m a 37 kg/m, lo que permitirá pasar de 13,5 toneladas de carga por eje del vagón a 17,5 toneladas.
Este corredor ferroviario de carga prevé en su centro de gravedad-distancia media, entre el puerto de Buenos Aires y los puertos de la Tercera Región de Chile, construir un polo logístico en la localidad de Chamical dentro de la base aérea , para lo cual la provincia de La Rioja ya firmó un acuerdo de uso con el Ministerio de Defensa de la Nación.
En ese polo se construirá un puerto seco de operaciones de transferencia y cargas de tren a camión y viceversa, ya que Chamical está ubicada en el centro del corredor, pero a su vez en el cruce de dos corredores terrestres internacionales.
Este corredor beneficiará enormemente a Córdoba, La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero, Tucumán y Santa Fe por los puertos de agua profundas de Chile, cuyo volumen para abastecer actuales clientes que se comercializan del Asia-Pacífico, entre los que se encuentran la demandante China, alcanzan cerca de unos 50.000 vagones año es decir tres trenes completos diarios.
"Tenemos más del 80 por ciento del camino hecho, que no se va a cortar por nieve, que entra directamente a la zona de Copiapó, a aguas produndas, allá hay un calado de 40 metros, son los barcos modernos con un calado de 26 metros, que no pueden salir por aquí (Buenos Aires)", indicó Beder Herrera a Noticias Argentinas.
También resaltó que el futuro es la salida por el Pacífico y que "por algo se están haciendo 12 pasos (a Chile) en el país".
Por su parte, Casas sostuvo que "estamos en una zona estratégica pensada para la década del 2020 a 2030 y de allí en adelante".
"Lo que proponíamos, apoyados también por el sudeste brasileño, era la construcción del ramal del Belgrano Cargas desde Serrezuela (Córdoba) pasando por Chamical (La Rioja), que tiene que ser el puerto seco, y luego por el paso de San Francisco (Catamarca), y llegar a Chañaral (Chile), y así reduciríamos las distancias y el costo operativo de la carga, al reducir en 25 días el traslado, lo que significa bajar costos en un 40%", manifestó el gobernador Casas.
Manifestó que "se lo explicamos al ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich, y a legisladores, que en China y en Chile están de acuerdo, lo mismo que los demás gobernadores; por eso le pedimos al presidente Mauricio Macri que revea esta medida (el paro de los trabajos) porque es el desarrollo mismo, no de la zona, sino del país, con esta obra tan importante". .
Primicias Rurales
NA
Oct 3, 2017 | Columnas
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Buenos Aires, 1 octubre (Especial de NA, por Matilde Fierro)– Esta semana se conocieron estimaciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires para la campaña 2017-2018 que ya comenzó con la siembra de maíz temprano -donde la ausencia de excesos hídricos lo permite- y aventuraron una producción de 121.6 millones de toneladas con 32,4 millones de hectáreas a implantarse.
Los técnicos de la entidad brindaron toda serie de cifras y realizaron análisis en el Lanzamiento de la Cosecha Gruesa 2017- 2018 que tuvo lugar en la sede de la entidad.
Así el Panel III fue uno de los más jugosos con las conclusiones presentadas por los especialistas Agustín Tejeda, Esteban Copati, Juan Brihet y Ramiro Costa.
Los técnicos anunciaron que de poder incorporarse unas 400 mil hectáreas hoy inundadas al maíz tardío, el área de siembra argentina podría alcanzar los 32.8 millones de hectáreas.
En cuanto al volumen de producción estimaron que pasaría de 122,8 millones de toneladas en la campaña última 2016-2017 a 121.6 millones, pero, que en un escenario optimista para maíz y de recuperación de área agrícola hoy inundada, este volumen podría incrementarse a 125.1 millones de toneladas y pasar de una "leve caída a un leve incremento interanual".
Los analistas fueron más allá ya que en la campaña del año 2026, la Argentina, según sus cálculos, tendría una producción de 143 millones de toneladas.
En diez años, opinaron el escenario internacional estará marcado por un menor consumo lo que incidirá en el comercio mundial.
Tejeda, economista jefe de la Bolsa de Cereales, habló sobre la variación del margen bruto de la campaña 2017-2018 respecto de la 2016-2017 y precisó que "para el caso del trigo se está observando una mejora de 1.5 por ciento" en la zona núcleo.
En cambio el maíz en la zona extrapampeana llega a tener una pequeña alza del 2 por ciento.
La soja, por su parte, decrece entre 7 y 9 por ciento, "tanto para la zona núcleo como extrapampeana, motivado por menores precios", señaló, mientras que dijo que "en el caso del girasol se ve un aumento del 4 por ciento en el margen bruto para la zona núcleo".
"Estos movimientos en márgenes tienen que ver con movimientos de precios de los granos y los insumos", explicó Tejeda y precisó que "las opciones de mayor margen bruto son trigo-soja de segunda y maíz, con 590 y 573 dólares por hectárea respectivamente, mientras que algo menor, en 512 dólares, se encuentra la opción soja para zona núcleo".
Por su parte, Copati, jefe de Estimaciones Agrícolas de la Bolsa porteña manifestó que "en la proyecciones de cultivo de verano 2017-2018 en trigo hemos elevado 5.2 millones de hectáreas el área implantada, sobre una superficie al cierre de campaña de 5,1 millones. Es un incremento de 100 mil hectáreas; mientras que en el caso de cebada se ha mantenido sin cambios".
"En solo dos campañas el área de trigo se expandió un 33 por ciento, la superficie de cebada también cayó en un 33 por ciento", precisó.
Consideró que así en cultivos de invierno en tan sólo dos años, el área ha crecido un 20 por ciento lo que implica mayor sustentabilidad, rotación y eficiencia en el uso de recursos limitantes.
"Estamos teniendo una doble cosecha por unidad de superficie, lo que implica mayor demanda de trabajo por el lado de logística, transporte e infraestructura", aseguró.
En cuanto a la producción de soja 2016-2017 añadió que "se terminó la campaña con un área de 19.2 millones de hectáreas sembradas y un volumen de producción de 57.5 millones de toneladas, con un rendimiento récord nacional", mientras que el nuevo ciclo comienza con la implantación de los primeros lotes de la oleaginosa ahora en octubre.
Brihet, coordinador del Departamento de Investigación y Prospectiva Tecnológica de la entidad se refirió a la genética de semillas en la campaña 2016-2017, donde, para el caso de maíz, se utilizaron "mejores híbridos y aumentó el uso de germoplasma templado en búsqueda de mayores potenciales de rinde".
"Hay una mayor área de maíz, con una densidad promedio en 62.800 plantas por hectárea y hasta 74.000 en regiones núcleo. En el caso de la soja se observó mayor utilización de semilla pre- inoculada y de genética para mejorar el manejo de malezas e insectos".
Advirtió que hay un mercado de semillas de 1.220 millones de dólares y que para la próxima campaña se espera un aumento del 4 por ciento en el nivel de inversión, a 1.165 millones de dólares.
En la conclusión del panel, Costa, subdirector Ejecutivo de la Bolsa de Cereales, anticipó que "el Producto Bruto conjunto de las cadenas de la soja, maíz, trigo y girasol alcanzará durante la campaña 2017-2018 los 29 mil millones de dólares".
Primicias Rurales
Sep 28, 2017 | Columnas
Buenos Aires, 24 septiembre (Especial de NA, por Matilde Fierro) — Las abundantes lluvias en el área agrícola argentina colocaron en el tapete el impacto que tiene el cambio climático en los suelos y en los cultivos, mientras que el trigo, maíz y arroz fueron los más afectados a nivel global, la soja aún resiste.
Matilde Rusticucci, especialista en Ciencias de la Atmósfera e investigadora del Conicet estima que las fechas de siembra tienen que cambiar porque variaron las estaciones.
"En nuestro país en muchas regiones el verano se ha extendido hacia la primavera y el otoño. El invierno se ha reducido así como también el número de heladas. El clima cambió y va a seguir cambiando", explicó.
Además advirtió que "las lluvias van a aumentar en el norte y este del país y más en verano que en invierno" y señaló que el cambio climático no hizo que la soja disminuyera su rendimiento: "por el contrario en algunos casos demostró un aumento, lo que implica que el clima la favoreció".
Rusticucci sostiene que el problema del cambio climático surge cuando se comienza a ver que aumenta la temperatura media anual global sostenidamente a lo largo de los años.
"Esto se da por lo menos desde comienzos del siglo XX donde se registró un aumento muy significativo y 2016 fue el año más cálido en los últimos 168 años", indicó.
Este fenómeno fue acompañado de un récord de gases de efecto invernadero: El dióxido de carbono que es el responsable del cambio climático, también alcanzó marcas históricas.
"Son valores que no tienen antecedentes en los últimos 800 mil años. Con estudios paleoclimáticos se puede ir hacia atrás para comparar los números actuales con el pasado", expresó.
André Leu, quien fue productor orgánico en Australia durante 40 años y es un experto internacional en la temática, considera que son necesarios en un contexto de cambio climático, suelos saludables para una vida sana y propone el aumento de la materia orgánica del suelo a través de la agricultura orgánica.
Analiza que se mejora la infiltración, la retención de agua y entrega a las plantas y ayuda a evitar el daño por sequía.
Es indispensable la cubierta verde, viva, que secuestre carbono del aire, para eso es necesario que se realicen los dobles cultivos trigo-soja, centeno-soja, arveja-maíz ya que aumentan la materia orgánica del suelo (SOM).
Dejar un suelo desnudo durante cinco o seis meses a la espera de otro cultivo no es natural, hay que imitar la naturaleza porque las raíces de las plantas son necesarias ya que generan nutrientes para los microorganismos del suelo.
Productores concientes de los defectos que tienen los suelos anegados aseguran que nunca se debió salir de rotar pasturas con agricultura y ganadería y cultivos que alternen gramíneas y leguminosas.
Numerosos estudios científicos muestran que la SOM proporciona muchos beneficios para la edificación de la salud del suelo, como la mejora del número y la biodiversidad de microorganismos beneficiosos que proporcionan nutrientes para las plantas.
Incluye la fijación de nitrógeno, así como el control de las enfermedades de las plantas transmitidas por el suelo.
La descomposición de residuos vegetales y animales en SOM puede proporcionar todos los nutrientes necesarios para las plantas y suspender o eliminar la necesidad de fertilizantes químicos sintéticos, especialmente los nitrogenados que son responsables de numerosos problemas ambientales.
Los suelos con buenos niveles de materia orgánica son más eficientes en absorber el agua de lluvia y almacenarla para que las plantas la usen en períodos secos.
Diversos estudios muestran que los sistemas orgánicos obtienen rendimientos 30 por ciento más altos en períodos de sequía que los convencionales debido al aumento de la SOM y su capacidad para capturar y almacenar agua para los cultivos.
SOM se compone en gran parte de carbono que es capturado como CO2, el dióxido de carbono, del aire por las plantas a través de la fotosíntesis.
Los análisis publicados muestran que los sistemas de agricultura orgánica son superiores a los sistemas convencionales para capturar CO2 de la atmósfera.
En todo el mundo, la agricultura es responsable de entre el 11 y 30 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero, dependiendo de los límites y las metodologías utilizadas para determinar sus emisiones.
Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, las estimaciones de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero en 2010 fueron 50,1 gigatoneladas de equivalente de dióxido de carbono (Gt CO2e) por año.
Para mantener los aumentos de la temperatura media global por debajo de los 2°C en comparación con los niveles preindustriales, las emisiones de GEI tendrán que reducirse a un nivel medio de 44 Gt de CO2e en 2020.
El cambio climático enfrenta a la siembra directa como un sistema que no es suficiente ya que se da junto con exceso de agroquímicos, sin rotación, ni abundante rastrojo en superficie, con la compactación subsuperficial y falta de vida en los suelos que permita un rápido y eficiente reciclado de rastrojos y nutrientes.
Así el suelo es el mayor de los recursos naturales de la humanidad, que se auto perpetúa desde hace millones de años sin la ayuda del hombre y lo podrá seguir haciendo mientras no alteremos su ciclo natural de movilizar agua y minerales.
"La naturalización de los llamados desastres naturales condujo a no contemplar el enfoque de riesgo en las políticas de planificación. Aún estamos a tiempo de hacerlo, de cambiar y preservar el suelo y mejorar los cultivos", indicó el productor de la zona núcleo, Adolfo Guerrico a NA
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