Ago 10, 2017 | Columnas
Buenos Aires, 6 agosto (Especial de NA, por Matilde Fierro) —
Si bien el campo invirtió 35.000 millones de dólares en la campaña
2016-2017, que no termina de recolectarse por el déficit hídrico y
el mal estado de los caminos rurales, lo que pesa sobre el campo
sin resuello es la presión tributaria a lo que se agrega la carga
burocrática.
El mismo presidente Mauricio Macri, antes de dejar inaugurada
la última Exposición Rural de Palermo, admitió ante las tribunas
plagadas de ruralistas que aún los impuestos son altos.
"Comenzamos a bajar los impuestos, pero también reconocemos que
hay que seguir bajándolos" dijo para anunciar que están
"preparando una reforma impositiva que involucre a todos los
niveles de gobierno".
El reclamo por parte del sector agroindustrial había venido en
el mismo acto por el presidente de la Sociedad Rural Argentina
(SRA), Luis Miguel Etchevehere quien había expresado que los
impuestos deben "estimular las inversiones y no ahuyentarlas o
impedirlas".
Recientemente la revista IeralPyme.org (de la Fundación
Mediterránea) hizo una encuesta entre pequeños y medianos
empresarios, entre los que se encuentran los del campo, y cinco de
cada diez, el 50 por ciento indicó que la presión tributaria es la
principal problemática que afecta su empresa en 2017.
Los números son altos y el estudio que aún da vueltas
corresponde a los especialistas Juan Manuel Garzón y Nicolás Torre
del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y
Latinoamericana (Ieral).
Según su análisis, la presión tributaria en establecimientos
agrícolas se ubica en un rango de entre el 61% en el centro del
país y de hasta el 85% en el norte argentino, de acuerdo a la
sumatoria de impuestos nacionales, provinciales y municipales.
Quizá en la zona núcleo el émbolo empuje más profundo porque
hay tributos encubiertos como las tasas comunales.
El hecho es que el fruto del pago de impuestos no se ve,
especialmente en un problema que tiene a maltraer a los
productores y son los caminos rurales.
De acuerdo con la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de
Argentina (FADA) en el país sólo el 12 por ciento de los caminos
rurales están asfaltados y el resto depende de que las máquinas
viales de las comunas pasen para nivelarlos, en otros casos, con
los excesos hídricos son verdaderos canales de agua.
Ocurre que el 82 por ciento de los caminos son de tierra, el
seis por ciento están mejorados y sólo en la pampa húmeda existen
alrededor de 270.000 km de arterias de tierra.
Además de la obligación de atender todos los requerimientos
impositivos, los contadores de los ruralistas ahora recibieron más
carga burocrática que hacer frente.
Se trata de la obligación de inscribir los campos agrícolas en
el nuevo "Registro Fiscal de Tierras Rurales Explotadas", creado
por la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) y
publicado en el boletín oficial el 25 de julio último.
Así al momento de arrendar un establecimiento, los empresarios
agrícolas deberán verificar la existencia de una "constancia de
alta de tierras rurales explotadas".
La cuestión es que, en caso de no existir la misma, tendrán que
aplicar al propietario del inmueble una retención del Impuesto a
las Ganancias del 28%, como resaltó el sitio Valor Soja.
Marcelo Maroevich, subdirector de la Subcomisión de Impuestos
en la Actividad Agropecuaria del Consejo Profesional de
Ciencias Económicas de la Ciudad de Buenos Aires (CPCE), señaló
que "el hecho de que empiece tan rápido nos lleva
a que tengamos que salir a correr para presentar información con
toda la nueva problemática que va a significar un nuevo
aplicativo".
Por eso, tres días después de la publicación en el Boletín
Oficial, el 28 de julio las autoridades de la Federación Argentina
de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas solicitaron
formalmente a la Afip que postergue la aplicación de la medida al
expresar que "los pequeños y medianos contribuyentes carecen de
estructura administrativa" para dar una pronta respuesta al nuevo
requerimiento.
La creación del "Registro Fiscal de Tierras Rurales Explotadas"
en el ámbito de la Afip aumentó la cantidad creciente de trámites
burocráticos que deben cumplir los productores agropecuarios.
Pero esa tendencia no es exclusiva del gobierno nacional: En
los últimos días la Dirección General de Rentas de la provincia
de Córdoba comenzó a intimar a muchos empresarios agropecuarios a
informar a la cantidad de combustibles líquidos consumidos.
"No tiene sentido que el productor agropecuario tenga que
informar a quién le compró combustibles", indicó Claudia
Chiaradía, directora de la Subcomisión de Impuestos en la
Actividad Agropecuaria del Consejo Profesional de Ciencias
Económicas de la Ciudad de Buenos Aires.
Por su parte, el gobierno de esa provincia implementó este año
el Registro Único de Producciones Primarias (RUPP), que tiene por
objetivo consolidarse como una base de datos georreferenciada de
todas las producciones agropecuarias realizadas en esa
jurisdicción. Otra exigencia más.
Primicias Rurales
Ago 3, 2017 | Columnas
Buenos Aires, 30 julio (Especial de NA, por Matilde Fierro) —
El nuevo impulso que tuvo el campo a través de las medidas
adoptadas por el Gobierno de Mauricio Macri lleva a la importancia
de asegurar inversiones en agroquímicos, infraestructura y
maquinaria agrícola de la Argentina.
Esta ese la visión de los economistas de una de las cuatro
grandes consultoras del mundo, KPMG, que fue volcado en un informe
sobre el sector agrícola de la filial argentina, que fue muy
difundido en la 131ra Exposición Rural de Palermo.
Los especialistas consideraron que se viene una nueva etapa en
la mejora de la rentabilidad y en el surgimiento de nuevas
oportunidades con respaldo de incrementos de la productividad y la
competitividad del mercado agrícola.
También señalaron que la nueva forma de encarar los
agronegocios impactará en el modelo productivo a largo plazo.
Se trata de un informe optimista que se apoya en la cosecha
2016-2017 que "comenzó a mostrar un cambio importante en la
tendencia", especialmente por el crecimiento de los números de
maíz y trigo.
Según sus cálculos la producción de maíz trepó casi un 20%
respecto de la cosecha anterior al superar los 47 millones de
toneladas, el trigo alcanzó el récord histórico de 18 millones de
toneladas lo que representa un 63% de incremento en relación a lo
producido en 2016.
Para KPMG Argentina, la soja retrocedió un 3% con 57 millones
de toneladas durante la pasada cosecha 2016-2017.
Evidentemente influyó en el avance del trigo y maíz que las
retenciones hubieran sido eliminadas, pero no así con la soja que
bajaron del 35 al 30%.
En este contexto, el informe sostiene que "la inversión en
tecnologías agrícolas parece haber cambiado el rumbo de deterioro
observado en los últimos años, con un 2016 que mostró un fuerte
impulso tanto en la demanda de fertilizantes como en la maquinaria
agrícola, factores que han influenciado decididamente en los
buenos resultados de la cosecha 2017".
Estimaron que la inversión en fertilizantes anual en 2016 fue
de 1.000 millones de dólares y que en los próximos cinco años
podría alcanzar los 1.400 millones de dólares.
Por su parte, la inversión en maquinaria agrícola, según sus
números, tuvo un alza del 21 por ciento en la producción local que
pasó de 12.400 unidades en 2015 a más de 15.000 unidades en 2016.
Hablaron de un incremento de casi el 30 % en la demanda o
inversión real en los equipos que pasaron de las 13.800 unidades
colocadas en 2015 a cerca de 17.600 en 2016.
En el período 2015-2016 las sembradoras (cada vez vienen más
grandes) tuvieron un aumento, con un pico de facturación de 188
millones de dólares.
Realista, el reporte remarcó que son imprescindibles las
inversiones en infraestructura.
Obviamente que los caminos rurales, las diferentes obras
viales, en los ingresos a las terminales portuarias, los
ferrocarriles, almacenamiento, sistema de riego y puertos, entre
otras son inversiones necesarias.
En este sentido, la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio
Internacional (AIICI) considera que hay proyectos en materia de
infraestructura por más de 95.000 millones de dólares y ahí se
incluyen los caminos, conexiones ferroviarias, puertos,
aeropuertos, rutas y autopistas.
Las inversiones también pueden venir de los privados -deberían
hacerlo- para expansión, ampliación de muelles, construcción de
silos, modernización y mejora de puertos principalmente los de
Rosario y Buenos Aires.
La Argentina y el campo necesitan de una reforma tributaria
para que se multiplique el dinero destinado a renovar la actividad
agrícola, una materia pendiente, que está en carpeta del Gobierno.
No es poco lo que se juega. Son las inversiones en el sector
que para Macri, es el motor de la economía argentina.
Primicias Rurales
NA
Jul 23, 2017 | Columnas
Buenos Aires, 23 julio (Especial de NA, por Matilde Fierro) —
La Exposición Rural de Palermo en su 131° edición empezó con una
intensidad de disertaciones y la presencia del ministro de
Agroindustria, Ricardo Buryaile, dos días seguidos en los que
reconoció una vez más que la presión tributaria es "asfixiante" y
que se debe consolidar la situación fiscal y tener un tipo de
cambio competitivo.
Con la innovación de hacer la Semana de las Carnes, la Sociedad
Rural Argentina (SRA) logró que integrantes de la cadena de valor
vacuna, porcina, aviar y ovina estuvieran presentes en todo
momento en el predio, porque tuvo lugar el Seminario "La Mesa de
las Carnes" y se escucharon posiciones de distinto tipo en las
exposiciones.
En un aparte los dirigentes de la Federación de Industrias
Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra) encabezados por su
presidente, el cordobés Daniel Urcía, describieron a NA la gesta a
la que están abocados.
Proponen la adecuación del peso de faena diferenciando la
hembra del macho y que la ternera se faene a los 270 kilos y no a
los 300 kilos actuales, con lo que aseguran el ternero se
reservará para su crecimiento hasta novillo pesado.
"Con la proyección de la faena actual, vemos que la retención
dirigida a ampliar la cantidad de madres llegó a su término, sólo
se retiene para reposición. En junio, la faena de hembras fue de
43.5 por ciento del total", dijo Urcía.
En la charla con esta columna estaban los referentes Raúl
Azcona, de la Asociación de Frigoríficos de Córdoba (Afic); Jorge
Torelli de la Cámara Frigorífica de Santa Fe (Cafrisa) y Dante
Cerino también de Afic.
Todos son de Fifra y concurrieron hace unos días a plantear la
propuesta al ministro de Agroindustria quien se comprometió a
analizar con sus funcionarios, entre ellos el subsecretario de
Ganadería de la Nación, Rodrigo Troncoso, la posibilidad de bajar
el peso mínimo de faena de las terneras.
A primera vista la iniciativa parece un despropósito porque lo
que se busca en el sector es llegar a un novillo de exportación
que supere largamente los 400 kilos o que el consumidor argentino
entienda que puede comer carne con terneza (calidad de tierno) de
un animal de 500 a 700 kilos.
Por lo tanto, bajar el peso permitido para faenar suena a
contradicción, pero Urcía se mostró convencido de que al
diferenciar terminará la competencia del "productor de exportación
con el de consumo, por el ternero".
"Si adecuamos el peso de la hembra, le quitamos presión al
productor de exportación sobre el ternero macho y por otro lado,
permitimos que el criador defienda el precio de esa ternera que va
a ir a consumo", precisó.
La realidad es que lo que sigue traccionando el consumo y las
preferencias son las categorías livianas del ganado bovino.
"Adecuar el peso de faena de la ternera reduciéndola a 270
kilos también tiene su razón en que biológicamente el engorde es
distinto, el macho hace más músculo y la hembra, más grasa",
explicó el dirigente.
Así cuando el criador vende, el ternero llega con estado ideal y
la hembra con grasa corporal y si se le cambia la dieta, la
ternera necesita el doble de tiempo en el corral y hace que no sea
rentable o tiene que pagar 10 pesos menos al que cría por kilo
vivo.
"Para evitar un poco este desfasaje, al adecuar el peso ganan
todos: el criador porque vende la ternera a un mejor precio, no
pierde esos 10 pesos. Gana el productor que hace novillos porque
no tiene que pagar más caro el ternero macho y se favorece al
consumidor que recibe oferta de carne suficiente sin que se
encarezca", es el análisis de Fifra.
Urcía sintetizó: "Todos en la cadena tenemos el mismo objetivo,
generar la mayor cantidad de kilos".
"Lo que reduzco hoy de peso en la ternera, lo gano con lo que
produzco de novillo, porque le bajo 30 kilos a la hembra para que
vaya a consumo. Libero oferta para que el ternero vaya a novillo",
sintetizó.
En la charla que mantuvieron los integrantes de la Federación
recibieron de Buryaile la confirmación de que se trata de una
propuesta innovadora y la reiteración de que la va a evaluar.
Así, de este modo, este año en la Rural de Palermo de lo que
más se habla es de carnes y el embajador argentino en China, Diego
Guelar, desembarcó con el mensaje de que los argentinos se
preparen para vender alimentos al mundo entre ellos al mercado de
China muy demandante de productos cárnicos y lácteos.
Primicias Rurales
Jul 19, 2017 | Columnas
Buenos Aires, 16 julio (Especial de NA, por Matilde Fierro) —
El mal clima no da respiro a numerosos productores agropecuarios,
en especial a los que sufren los malos caminos rurales y están en
campos bajos, quienes no pueden sembrar los cultivos de invierno
como el trigo, la cebada o centeno y terminar de levantar los de
verano, soja, maíz y sorgo.
Tal es la situación que el Panorama Agrícola Semanal (PAS) de
la Bolsa de Cereales porteña se vio en la obligación de reducir
sus estimaciones de siembra de trigo de la actual campaña 2017-
2018 en 100 mil hectáreas.
De este modo la superficie triguera a implantar sería de 5.4
millones de hectáreas, un 1,8 % inferior a lo previsto
anteriormente, disminución causada por anegamientos y los excesos
de humedad que se concentran en las regiones del sur y norte de La
Pampa, oeste, centro y sudoeste de Buenos Aires y Cuenca del
Salado.
En medio de esta situación, el especialista en agro-clima,
Eduardo Sierra, elaboró un informe estacional para la Bolsa
porteña, en el que señaló que "a dos años de iniciado el intenso
episodio de El Súper El Niño 2015-2016, el sistema climático
comienza a presentar signos de evolucionar hacia un estado más
cercano a la normalidad".
Mientras que en diálogo con NA, reconoció a esta columna que
los dos años de El Niño fue "de una perturbación muy grande" y su
salida "deja el sistema climático perturbado cuatro o cinco años".
Sierra explicó que "el peor año es el segundo, el período 2016-
2017" y que "esta limitante va a estar presente en las dos
próximas campañas agrícolas".
Para el analista, el gran problema actual "son los caminos
rurales que no existen, ya que después del tercer año de lluvias
son arroyos, además de las obras mal concebidas y mal hechas y
otros factores como la falta de puentes".
"Es un sinsentido decir que teniendo cosechas récord estamos
cercados por el mal clima, ese capital agua que vino permitió
muy buenos rindes, pero se perdieron 1.2 millón de hectáreas
sembradas en terrenos muy bajos, una inversión muy grande de mucho
riesgo que se fue", dijo.
En la campaña 2016-2017 que no logra terminar se sembraron
25 millones de hectáreas de gruesa, lo que significó 110 millones
de toneladas de granos, cereales y oleaginosas.
Otro de los conceptos que Sierra aclaró es que "no estamos en
un impacto productivo, es decir una merma, como causó La Niña
2008-2009, cuando la producción bajó el 30 por ciento y fue una de
las causas del conflicto entre el campo y el Gobierno de Cristina
Kirchner que comprendió que no iba a recaudar lo que esperaba".
Lo que ocurre en estos momentos es que el mal tiempo
persistente aumenta mucho los costos: "no sembrar es el efecto
colateral malo de una cosa buena que es tener agua, los
norteamericanos darían dinero por estas lluvias ya que atraviesan
un período de sequía".
Los años Niño son buenos para la campaña de granos gruesos y
sólo son buenos para la fina en el Oeste.
El agroclimatólogo abrió una puerta de esperanza al prever que
despeje en los próximos días y en la semana se pueda sembrar.
Alcanzar la normalidad, en resumen, va a tardar tres años más:
"los procesos de este tipo son como una enfermedad, estamos en la
convalecencia de El Niño y las cosechas van a ser buenas, pero va
a haber problemas de siembra, por los caminos intransitables y la
falta de maquinaria adecuada".
Mientras que demitificó que la Tierra transite por un cambio
climático malo, la producción agrícola mundial se ha duplicado
mientras que no pasó lo mismo con el número de población, pero
reconoció que hay medio grado más de temperatura respecto de lo
que sería un promedio normal.
Sostuvo también que hay más dióxido de carbono en la atmósfera
que es un fertilizante, "un poco más de lluvia, de calor, estamos
en el paraíso de las plantas" consignó al destacar que seguirán en
la Argentina las cosechas récord.
Además precisó que, a medida que transcurra el invierno 2017,
se observará una moderación de los procesos atmosféricos, que
posibilitará el camino a la estabilización del sistema climático.
No obstante, se producirán frecuentes situaciones de tiempo
nublado y húmedo que, aunque no aportarán grandes cantidades de
agua, dificultarán el avance de las labores, a la vez que
retardaran la reducción de los excesos hídricos existentes.
La primavera experimentará una gradual reactivación de las
precipitaciones, que aumentarán, desde valores moderados en
su inicio, hasta registros abundantes, en su parte final.
No obstante, la Región Núcleo productiva, que abarca gran parte
de Santa Fe y Córdoba y el norte de la provincia de Buenos Aires,
apunta a sumar 100 mil hectáreas con maíz, que significará la
afirmación del cultivo con un 10% más que el año pasado.
Se trataría de un total de 1,1 millón de hectáreas de la
campaña de granos gruesos 2017-2018 que empieza en primavera,
informó la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de
Comercio de Rosario (BCR).
Primicias Rurales
Jul 13, 2017 | Columnas
Buenos Aires, 9 julio (Especial de NA, por Matilde Fierro) —
La Sociedad Rural Argentina ya envió la invitación al presidente
Mauricio Macri y a su gabinete para la inauguración de la edición
131 de la Exposición de Palermo que tendrá lugar el sábado 29 de
julio a las 11:00, pero persiste la incógnita sobre si el
mandatario concurrirá o preferirá no exponerse a eventuales
críticas.
En los últimos días, dirigentes como los presidentes de las
entidades del agro, Coninagro y Confederaciones Rurales Argentinas
(CRA), Carlos Iannizzotto y Dardo Chiesa, respectivamente,
expresaron su desagrado por la suba del precio del gasoil que
afecta sobre todo a la producción extrapampeana.
El mismo presidente de la Sociedad Rural, Luis Miguel
Etchevehere, manifestó que no hace "gracia" que aumenten los
granos y por detrás el "combustible"
Ambos, Chiesa junto con Iannizzotto, abundaron en conceptos
sobre la excesiva presión tributaria, la falta de competitividad,
el problema del atraso cambiario, la caída de las exportaciones
agroindustriales y múltiples problemas que aquejan al campo,
jaqueado también por condiciones climáticas adversas.
Esta semana, el Plenario Nacional de Economías Regionales de la
Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) reclamó al
Gobierno una "reforma tributaria urgente" y el ministro de
Agroindustria, Ricardo Buryaile, admitió ante 132 dirigentes de 17
provincias que la presión impositiva es "asfixiante" y, "quizá la
más alta del mundo".
Más de un centenar de entidades de pequeños y medianos
productores de 31 complejos agroindustriales participaron de la
reunión en la sede de CAME, en el microcentro porteño.
Hubo quejas por la falta de competitividad de las economías
extrapampeanas y Buryaile reconoció que a las primeras medidas
para el campo que tomó la administración de Macri hicieron
reaccionar positivamente la región central, pero están en
deuda con los complejos agroindustriales regionales.
CAME explicó luego en un comunicado que de cada 100 pesos que
los consumidores pagan por sus alimentos agropecuarios, $40
corresponden a tributos contenidos en el precio de venta final, de
los cuales $12 corresponden al IVA, $10 a Seguridad Social, $8 a
Ingresos Brutos, $5 al Impuesto a las Ganancias, casi $3 al
Impuesto al Cheque y $2 al Impuesto Municipal.
Por su parte, Chiesa escribió en un editorial que "el sector
agroindustrial, todo el interior mismo y los argentinos debemos
focalizarnos en crecer y dejar atrás el pasado. Debemos ser
escuchados en los ámbitos de decisiones, tenemos mucho para
proponer".
Iannizzotto, en tanto explicó que el oficialismo "escucha",
pero falta el segundo paso que es la solución de los "problemas".
Por lo tanto, el panorama que afronta Macri no es el dulce del
año pasado cuando inauguró la Exposición Rural de Palermo,
acompañado de su esposa, Juliana Awada y su pequeña hija
Antonia.
En esa oportunidad fue muy aplaudido, su discurso duró 19
minutos, hizo referencia a la crisis de la lechería, la apertura
de los mercados externos y la quita de retenciones, entre otros
temas sin faltar las críticas al kirchnerismo.
Llegaba a la tribuna de Palermo con el positivo bagaje de haber
quitado las retenciones a las exportaciones, rebajas a la soja,
liberación de las ventas externas sin Roes y un impulso económico.
En ese momento sostuvo: "Desde hace siete meses trabajamos en
el Gobierno para que el campo sienta que se le ha sacado la pata
de encima y ahora se le está tendiendo la mano".
La situación ahora es distinta, los reclamos del campo se
escuchan en todo el país, a pesar de que Macri insiste como sus
funcionarios que el sector agroindustrial es el más importante
con 35 mil millones de dólares al año en exportaciones de las
cuales el 20 por ciento corresponden a las vapuleadas economías
regionales.
Sin embargo, en el Gobierno saben que la herida en el campo del
enfrentamiento con la administración kirchnerista y el cierre
total del diálogo todavía debe ser sanada y pareciera que es
suficiente con que los funcionarios actuales escuchen las quejas.
Es difícil que los productores en Palermo se muestren hostiles
con Macri, quien el año pasado resaltó que "por suerte" puede
"decirse con alegría" que "se terminó el ‘ellos o nosotros ", que
atribuyó al kirchnerismo.
En ese momento remarcó: "Ahora somos todos juntos, tirando del
carro para hacer crecer este país".
De todos modos habrá, seguramente un profundo análisis respecto
de la conveniencia o no de la exposición pública del mandatario
ante los miembros de un sector que sienten en muchos casos que dan
más de lo que reciben.
No obstante todavía el idilio entre el agro y el oficialismo no
terminó.
Horacio Salaverri, ex presidente de la Confederación de
Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) y actual
tesorero de la entidad resumió la situación.
Apeló a un slogan oficial para definir: "si queremos llegar a
ser supermercado del mundo, primero hay que resolver la
infraestructura y la parte tributaria". –
Primicias Rurales
Jul 7, 2017 | Columnas
Buenos Aires, 2 julio (Especial de NA, por Matilde Fierro) —
Un preinforme del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV)
despertó la alarma al señalar que en mayo creció el consumo
interno de vino un 5,7% por el aumento de la venta del producto en
el envase económico tetra-brik.
Conocido el reporte, comenzaron las especulaciones: la
comercialización de más de 300 mil hectolitros de vino común en
cajas de cartón podrían demostrar que la situación económica hizo
bajar el nivel de preferencias vitivinícolas.
El INV responsabilizó el incremento de consumo de vino al tetra
Brick del que en mayo se vendieron 384.617 hectolitros (hl) con un
crecimiento del 19,3%, que permitió asimilar la caída en
botella (se vendieron 409.190 hl) que bajó 2,7 por ciento.
En diálogo con NA, Eduardo Sancho, presidente de la Federación
de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (FeCoVitA) que asocia a
29 cooperativas, integradas por más de 5000 productores de uva y
elaboradores vitivinícolas, relativizó la evaluación.
"No se puede decir por un mes (mayo en este caso) que la
tendencia del consumo haya cambiado porque el Instituto lo que
registra son los despachos en bodega no las ventas, puede ocurrir
que los distribuidores se hayan stockeado, para medir hay que
tomar un trimestre y en el último bajó el consumo un 4 por
ciento", explicó a NA.
El alza de los precios de los vinos de media gama para abajo
que se ubican en la brecha de los 70 pesos por botella hizo
disminuir el consumo y eso es una realidad.
Por ejemplo una caja de Viamonte, varietal, de seis botellas
pasó desde octubre de un total de 150 pesos a los 320 pesos de
ahora, en Mendoza.
No obstante Sancho saludó la elección del tetra-brik porque en
ese sistema "un vino común se conserva mucho mejor" y resaltó que
"es un envase práctico y reciclable", dijo al reconocer que tiene
mala fama, pero "en botellas o en tetra-brik también hay vinos
malos".
Por otra parte expresó que la gente que va más al tetra-brik es
muy puntual y "es cierto que hay una recuperación en el consumo de
vino que venía cayendo sobre todo en los sectores de nivel
socioeconómico más bajo"
El vino argentino de precio medio bajo, de alrededor de 70
pesos la botella "como es nuestro Toro Viejo, un Santa Ana, Michel
Torino, se llevan el 80 por ciento de consumo".
"Los consumidores de la media alta gama o alta gama son los que
toman media copita por día, o cuando van a un restaurant porque se
trata de un vino más caro. Lo importante es que en el gran consumo
juegan muchos factores", añadió.
El otro dato que brindó el INV es que descendió la exportación
en mayo el 11,8 por ciento y que en los primeros cinco meses del
año se importaron 528.424 hectolitros (hl) de vino fraccionado,
muy lejos de los 412 hl de igual época de 2016.
Una fuente del INV confirmó a NA que desde octubre a diciembre
de 2016 entraban los vinos a granel de Chile y que en mayo se
importaron 61.765 hl también a granel.
Explicó que las exportaciones han bajado porque el precio del
dólar no está tan competitivo y no les conviene exportar a granel
el vino genérico, operación que se hace a Estados Unidos, Rusia,
Alemania, Países Bajos, Sudáfrica y España que llevaban grandes
cantidades, países que siempre han comprado por atravesar cosechas
pobres, inundaciones y escasez de vino general.
El vino de Chile ha ingresado o lo está haciendo al mercado
interno a 0,50 y 0,60 centavos de dólar el litro.
Para Sancho "cae la exportación porque si no hay un crecimiento
del reintegro a las ventas externas que ahora es del 5 por ciento
y debería llegar al 15% y, sin un retoque impositivo, se hace muy
difícil competir en el exterior".
"Venimos pidiendo un mayor reintegro desde hace cinco años, la
inflación se comió la devaluación", dijo el dirigente que no ve
que haya cambiado la conducta del consumo de forma impactante: "en
los últimos cinco años primero hubo un fortalecimiento y luego una
caída en 2016, año que coincidió con una pobre cosecha".
Respecto del tetra-brik, cerró: "en el vino de mesa se es mucho
más fiel a la marca, los de media alta gama van cambiando y
probando".
"La vitivinicultura en general está en un proceso de
recuperación de precio al nivel de productor que se trasladó al
producto de consumo. Las empresas hemos tratado de ir a precios
más competitivos", consideró Sancho.
Si de alta gama se trata, hay tópicos que permanecen
inalterables, por ejemplo la reconocida parrilla porteña de Puerto
Madero "Cabaña Las Lilas" obtuvo por segundo año consecutivo 3
estrellas, el máximo galardón que anualmente entrega la revista
World of Fine Wine a restaurantes de todo el mundo.
El premio World’s Best Wine Lists, que celebra la importancia
de contar con una buena selección de vinos, es uno de los más
prestigiosos dentro de la comunidad de restaurantes.
En tanto, el jurado está compuesto por profesionales y enólogos
reconocidos a nivel mundial.
Todos los años, se evalúan más de 4.500 cartas de vinos y se
otorgan premios de tres, dos y una estrellas: Sólo 370
restaurantes obtuvieron tres estrellas, la máxima categoría.
Primicias Rurales