Presión tributaria y carga burocrática pesan sobre el campo

  

   Buenos Aires, 6 agosto (Especial de NA, por Matilde Fierro) — 
Si bien el campo invirtió 35.000 millones de dólares en la campaña 
2016-2017, que no termina de recolectarse por el déficit hídrico y 
el mal estado de los caminos rurales, lo que pesa sobre el campo 
sin resuello es la presión tributaria a lo que se agrega la carga 
burocrática. 
   El mismo presidente Mauricio Macri, antes de dejar inaugurada 
la última Exposición Rural de Palermo, admitió ante las tribunas 
plagadas de ruralistas que aún los impuestos son altos.
   "Comenzamos a bajar los impuestos, pero también reconocemos que 
hay que seguir bajándolos" dijo para anunciar que están 
"preparando una reforma impositiva que involucre a todos los 
niveles de gobierno". 
   El reclamo por parte del sector agroindustrial había venido en 
el mismo acto por el presidente de la Sociedad Rural Argentina 
(SRA), Luis Miguel Etchevehere quien había expresado que los 
impuestos deben "estimular las inversiones y no ahuyentarlas o 
impedirlas".
   Recientemente la revista IeralPyme.org (de la Fundación 
Mediterránea) hizo una encuesta entre pequeños y medianos 
empresarios, entre los que se encuentran los del campo, y cinco de 
cada diez, el 50 por ciento indicó que la presión tributaria es la 
principal problemática que afecta su empresa en 2017. 
   Los números son altos y el estudio que aún da vueltas 
corresponde a los especialistas Juan Manuel Garzón y Nicolás Torre 
del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y 
Latinoamericana (Ieral). 
   Según su análisis, la presión tributaria en establecimientos 
agrícolas se ubica en un rango de entre el 61% en el centro del 
país y de hasta el 85% en el norte argentino, de acuerdo a la 
sumatoria de impuestos nacionales, provinciales y municipales. 
   Quizá en la zona núcleo el émbolo empuje más profundo porque 
hay tributos encubiertos como las tasas comunales. 
   El hecho es que el fruto del pago de impuestos no se ve, 
especialmente en un problema que tiene a maltraer a los 
productores y son los caminos rurales. 
   De acuerdo con la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de 
Argentina (FADA) en el país sólo el 12 por ciento de los caminos 
rurales están asfaltados y el resto depende de que las máquinas 
viales de las comunas pasen para nivelarlos, en otros casos, con 
los excesos hídricos son verdaderos canales de agua. 
   Ocurre que el 82 por ciento de los caminos son de tierra, el 
seis por ciento están mejorados y sólo en la pampa húmeda existen 
alrededor de 270.000 km de arterias de tierra. 
   Además de la obligación de atender todos los requerimientos 
impositivos, los contadores de los ruralistas ahora recibieron más 
carga burocrática que hacer frente. 
   Se trata de la obligación de inscribir los campos agrícolas en 
el nuevo "Registro Fiscal de Tierras Rurales Explotadas", creado 
por la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) y 
publicado en el boletín oficial el 25 de julio último. 
   Así al momento de arrendar un establecimiento, los empresarios 
agrícolas deberán verificar la existencia de una "constancia de 
alta de tierras rurales explotadas". 
   La cuestión es que, en caso de no existir la misma, tendrán que  
aplicar al propietario del inmueble una retención del Impuesto a 
las Ganancias del 28%, como resaltó el sitio Valor Soja.
   Marcelo Maroevich, subdirector de la Subcomisión de Impuestos 
en la Actividad Agropecuaria del Consejo Profesional de 
Ciencias Económicas de la Ciudad de Buenos Aires (CPCE), señaló 
que "el hecho de que empiece tan rápido nos lleva 
a que tengamos que salir a correr para presentar información con 
toda la nueva problemática que va a significar un nuevo 
aplicativo".
   Por eso, tres días después de la publicación en el Boletín 
Oficial, el 28 de julio las autoridades de la Federación Argentina 
de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas solicitaron 
formalmente a la Afip que postergue la aplicación de la medida al 
expresar que "los pequeños y medianos contribuyentes carecen de 
estructura administrativa" para dar una pronta respuesta al nuevo 
requerimiento.
   La creación del "Registro Fiscal de Tierras Rurales Explotadas" 
en el ámbito de la Afip aumentó la cantidad creciente de trámites 
burocráticos que deben cumplir los productores agropecuarios. 
   Pero esa tendencia no es exclusiva del gobierno nacional: En 
los últimos días la Dirección General de Rentas de la provincia 
de Córdoba comenzó a intimar a muchos empresarios agropecuarios a 
informar a la cantidad de combustibles líquidos consumidos.
   "No tiene sentido que el productor agropecuario tenga que 
informar a quién le compró combustibles", indicó Claudia 
Chiaradía, directora de la Subcomisión de Impuestos en la 
Actividad Agropecuaria del Consejo Profesional de Ciencias 
Económicas de la Ciudad de Buenos Aires.
   Por su parte, el gobierno de esa provincia implementó este año 
el Registro Único de Producciones Primarias (RUPP), que tiene por 
objetivo consolidarse como una base de datos georreferenciada de 
todas las producciones agropecuarias realizadas en esa 
jurisdicción. Otra exigencia más.  
 
Primicias Rurales
 

La importancia de asegurar inversiones en el sector agrícola

   Buenos Aires, 30 julio (Especial de NA, por Matilde Fierro) — 
El nuevo impulso que tuvo el campo a través de las medidas 
adoptadas por el Gobierno de Mauricio Macri lleva a la importancia 
de asegurar inversiones en agroquímicos, infraestructura y 
maquinaria agrícola de la Argentina. 
   Esta ese la visión de los economistas de una de las cuatro 
grandes consultoras del mundo, KPMG, que fue volcado en un informe 
sobre el sector agrícola de la filial argentina, que fue muy 
difundido en la 131ra Exposición Rural de Palermo. 
   Los especialistas consideraron que se viene una nueva etapa en 
la mejora de la rentabilidad y en el surgimiento de nuevas 
oportunidades con respaldo de incrementos de la productividad y la 
competitividad del mercado agrícola. 
   También señalaron que la nueva forma de encarar los 
agronegocios impactará en el modelo productivo a largo plazo. 
   Se trata de un informe optimista que se apoya en la cosecha 
2016-2017 que "comenzó a mostrar un cambio importante en la 
tendencia", especialmente por el crecimiento de los números de 
maíz y trigo. 
   Según sus cálculos la producción de maíz trepó casi un 20% 
respecto de la cosecha anterior al superar los 47 millones de 
toneladas, el trigo alcanzó el récord histórico de 18 millones de 
toneladas lo que representa un 63% de incremento en relación a lo 
producido en 2016. 
   Para KPMG Argentina, la soja retrocedió un 3% con 57 millones 
de toneladas durante la pasada cosecha 2016-2017. 
   Evidentemente influyó en el avance del trigo y maíz que las 
retenciones hubieran sido eliminadas, pero no así con la soja que 
bajaron del 35 al 30%. 
   En este contexto, el informe sostiene que "la inversión en 
tecnologías agrícolas parece haber cambiado el rumbo de deterioro 
observado en los últimos años, con un 2016 que mostró un fuerte 
impulso tanto en la demanda de fertilizantes como en la maquinaria 
agrícola, factores que han influenciado decididamente en los 
buenos resultados de la cosecha 2017".
   Estimaron que la inversión en fertilizantes anual en 2016 fue 
de 1.000 millones de dólares y que en los próximos cinco años 
podría alcanzar los 1.400 millones de dólares. 
   Por su parte, la inversión en maquinaria agrícola, según sus 
números, tuvo un alza del 21 por ciento en la producción local que 
pasó de 12.400 unidades en 2015 a más de 15.000 unidades en 2016.
   Hablaron de un incremento de casi el 30 % en la demanda o 
inversión real en los equipos que pasaron de las 13.800 unidades 
colocadas en 2015 a cerca de 17.600 en 2016. 
   En el período 2015-2016 las sembradoras (cada vez vienen más 
grandes) tuvieron un aumento, con un pico de facturación de 188 
millones de dólares. 
   Realista, el reporte remarcó que son imprescindibles las 
inversiones en infraestructura. 
   Obviamente que los caminos rurales, las diferentes obras 
viales, en los ingresos a las terminales portuarias, los 
ferrocarriles, almacenamiento, sistema de riego y puertos, entre 
otras son inversiones necesarias. 
   En este sentido, la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio 
Internacional (AIICI) considera que hay proyectos en materia de 
infraestructura por más de 95.000 millones de dólares y ahí se 
incluyen los caminos, conexiones ferroviarias, puertos, 
aeropuertos, rutas y autopistas. 
   Las inversiones también pueden venir de los privados -deberían 
hacerlo- para expansión, ampliación de muelles, construcción de 
silos, modernización y mejora de puertos principalmente los de 
Rosario y Buenos Aires. 
   La Argentina y el campo necesitan de una reforma tributaria 
para que se multiplique el dinero destinado a renovar la actividad 
agrícola, una materia pendiente, que está en carpeta del Gobierno. 
   No es poco lo que se juega. Son las inversiones en el sector 
que para Macri, es el motor de la economía argentina. 
 
Primicias Rurales
NA

Innovador: proponen faenar terneras más livianas

  

   Buenos Aires, 23 julio (Especial de NA, por Matilde Fierro) — 
La Exposición Rural de Palermo en su 131° edición empezó con una 
intensidad de disertaciones y la presencia del ministro de 
Agroindustria, Ricardo Buryaile, dos días seguidos en los que 
reconoció una vez más que la presión tributaria es "asfixiante" y 
que se debe consolidar la situación fiscal y tener un tipo de 
cambio competitivo. 
   Con la innovación de hacer la Semana de las Carnes, la Sociedad 
Rural Argentina (SRA) logró que integrantes de la cadena de valor 
vacuna, porcina, aviar y ovina estuvieran presentes en todo 
momento en el predio, porque tuvo lugar el Seminario "La Mesa de 
las Carnes" y se escucharon posiciones de distinto tipo en las 
exposiciones.  
   En un aparte los dirigentes de la Federación de Industrias 
Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra) encabezados por su 
presidente, el cordobés Daniel Urcía, describieron a NA la gesta a 
la que están abocados. 
   Proponen la adecuación del peso de faena diferenciando la 
hembra del macho y que la ternera se faene a los 270 kilos y no a 
los 300 kilos actuales, con lo que aseguran el ternero se 
reservará para su crecimiento hasta novillo pesado. 
   "Con la proyección de la faena actual, vemos que la retención 
dirigida a ampliar la cantidad de madres llegó a su término, sólo 
se retiene para reposición. En junio, la faena de hembras fue de 
43.5 por ciento del total", dijo Urcía. 
   En la charla con esta columna estaban los referentes Raúl 
Azcona, de la Asociación de Frigoríficos de Córdoba (Afic); Jorge 
Torelli de la Cámara Frigorífica de Santa Fe (Cafrisa) y Dante 
Cerino también de Afic. 
   Todos son de Fifra y concurrieron hace unos días a plantear la 
propuesta al ministro de Agroindustria quien se comprometió a 
analizar con sus funcionarios, entre ellos el subsecretario de 
Ganadería de la Nación, Rodrigo Troncoso, la posibilidad de bajar 
el peso mínimo de faena de las terneras. 
   A primera vista la iniciativa parece un despropósito porque lo 
que se busca en el sector es llegar a un novillo de exportación 
que supere largamente los 400 kilos o que el consumidor argentino 
entienda que puede comer carne con terneza (calidad de tierno) de 
un animal de 500 a 700 kilos. 
   Por lo tanto, bajar el peso permitido para faenar suena a 
contradicción, pero Urcía se mostró convencido de que al 
diferenciar terminará la competencia del "productor de exportación 
con el de consumo, por el ternero". 
   "Si adecuamos el peso de la hembra, le quitamos presión al 
productor de exportación sobre el ternero macho y por otro lado, 
permitimos que el criador defienda el precio de esa ternera que va 
a ir a consumo", precisó. 
   La realidad es que lo que sigue traccionando el consumo y las 
preferencias son las categorías livianas del ganado bovino. 
   "Adecuar el peso de faena de la ternera reduciéndola a 270 
kilos también tiene su razón en que biológicamente el engorde es 
distinto, el macho hace más músculo y la hembra, más grasa", 
explicó el dirigente. 
  Así cuando el criador vende, el ternero llega con estado ideal y 
la hembra con grasa corporal y si se le cambia la dieta, la 
ternera necesita el doble de tiempo en el corral y hace que no sea 
rentable o tiene que pagar 10 pesos menos al que cría por kilo 
vivo. 
  "Para evitar un poco este desfasaje, al adecuar el peso ganan 
todos: el criador porque vende la ternera a un mejor precio, no 
pierde esos 10 pesos. Gana el productor que hace novillos porque 
no tiene que pagar más caro el ternero macho y se favorece al 
consumidor que recibe oferta de carne suficiente sin que se 
encarezca", es el análisis de Fifra. 
   Urcía sintetizó: "Todos en la cadena tenemos el mismo objetivo, 
generar la mayor cantidad de kilos".  
   "Lo que reduzco hoy de peso en la ternera, lo gano con lo que 
produzco de novillo, porque le bajo 30 kilos a la hembra para que 
vaya a consumo. Libero oferta para que el ternero vaya a novillo", 
sintetizó.        
   En la charla que mantuvieron los integrantes de la Federación 
recibieron de Buryaile la confirmación de que se trata de una 
propuesta innovadora y la reiteración de que la va a evaluar. 
   Así, de este modo, este año en la Rural de Palermo de lo que 
más se habla es de carnes y el embajador argentino en China, Diego 
Guelar, desembarcó con el mensaje de que los argentinos se 
preparen para vender alimentos al mundo entre ellos al mercado de 
China muy demandante de productos cárnicos y lácteos.  
 
Primicias Rurales

El clima jaquea a siembras y cosechas

   Buenos Aires, 16 julio (Especial de NA, por Matilde Fierro) — 
El mal clima no da respiro a numerosos productores agropecuarios, 
en especial a los que sufren los malos caminos rurales y están en 
campos bajos, quienes no pueden sembrar los cultivos de invierno 
como el trigo, la cebada o centeno y terminar de levantar los de 
verano, soja, maíz y sorgo.
   Tal es la situación que el Panorama Agrícola Semanal (PAS) de 
la Bolsa de Cereales porteña se vio en la obligación de reducir 
sus estimaciones de siembra de trigo de la actual campaña 2017-
2018 en 100 mil hectáreas. 
   De este modo la superficie triguera a implantar sería de 5.4 
millones de hectáreas, un 1,8 % inferior a lo previsto 
anteriormente, disminución causada por anegamientos y los excesos 
de humedad que se concentran en las regiones del sur y norte de La 
Pampa, oeste, centro y sudoeste de Buenos Aires y Cuenca del 
Salado. 
   En medio de esta situación, el especialista en agro-clima, 
Eduardo Sierra, elaboró un informe estacional para la Bolsa 
porteña, en el que señaló que "a dos años de iniciado el intenso 
episodio de El Súper El Niño 2015-2016, el sistema climático 
comienza a presentar signos de evolucionar hacia un estado más 
cercano a la normalidad".
   Mientras que en diálogo con NA, reconoció a esta columna que 
los dos años de El Niño fue "de una perturbación muy grande" y su 
salida "deja el sistema climático perturbado cuatro o cinco años". 
   Sierra explicó que "el peor año es el segundo, el período 2016-
2017" y que "esta limitante va a estar presente en las dos 
próximas campañas agrícolas". 
   Para el analista, el gran problema actual "son los caminos 
rurales que no existen, ya que después del tercer año de lluvias 
son arroyos, además de las obras mal concebidas y mal hechas y 
otros factores como la falta de puentes". 
   "Es un sinsentido decir que teniendo cosechas récord estamos 
cercados por el mal clima, ese  capital agua  que vino permitió 
muy buenos rindes, pero se perdieron 1.2 millón de hectáreas 
sembradas en terrenos muy bajos, una inversión muy grande de mucho 
riesgo que se fue", dijo. 
   En la campaña 2016-2017 que no logra terminar se sembraron 
25 millones de hectáreas de gruesa, lo que significó 110 millones 
de toneladas de granos, cereales y oleaginosas. 
   Otro de los conceptos que Sierra aclaró es que "no estamos en 
un impacto productivo, es decir una merma, como causó La Niña 
2008-2009, cuando la producción bajó el 30 por ciento y fue una de 
las causas del conflicto entre el campo y el Gobierno de Cristina 
Kirchner que comprendió que no iba a recaudar lo que esperaba". 
   Lo que ocurre en estos momentos es que el mal tiempo 
persistente aumenta mucho los costos: "no sembrar es el efecto 
colateral malo de una cosa buena que es tener agua, los 
norteamericanos darían dinero por estas lluvias ya que atraviesan 
un período de sequía". 
   Los años Niño son buenos para la campaña de granos gruesos y 
sólo son buenos para la fina en el Oeste. 
   El agroclimatólogo abrió una puerta de esperanza al prever que 
despeje en los próximos días y en la semana se pueda sembrar. 
   Alcanzar la normalidad, en resumen, va a tardar tres años más: 
"los procesos de este tipo son como una enfermedad, estamos en la 
convalecencia de El Niño y las cosechas van a ser buenas, pero va 
a haber problemas de siembra, por los caminos intransitables y la 
falta de maquinaria adecuada". 
   Mientras que demitificó que la Tierra transite por un cambio 
climático malo, la producción agrícola mundial se ha duplicado 
mientras que no pasó lo mismo con el número de población, pero 
reconoció que hay medio grado más de temperatura respecto de lo 
que sería un promedio normal. 
   Sostuvo también que hay más dióxido de carbono en la atmósfera 
que es un fertilizante, "un poco más de lluvia, de calor, estamos 
en el paraíso de las plantas" consignó al destacar que seguirán en 
la Argentina las cosechas récord.  
   Además precisó que, a medida que transcurra el invierno 2017, 
se observará una moderación de los procesos atmosféricos, que 
posibilitará el camino a la estabilización del sistema climático.
   No obstante, se producirán frecuentes situaciones de tiempo 
nublado y húmedo que, aunque no aportarán grandes cantidades de 
agua, dificultarán el avance de las labores, a la vez que 
retardaran la reducción de los excesos hídricos existentes.
   La primavera experimentará una gradual reactivación de las 
precipitaciones, que aumentarán, desde valores moderados en 
su inicio, hasta registros abundantes, en su parte final.
   No obstante, la Región Núcleo productiva, que abarca gran parte 
de Santa Fe y Córdoba y el norte de la provincia de Buenos Aires, 
apunta a sumar 100 mil hectáreas con maíz, que significará la 
afirmación del cultivo con un 10% más que el año pasado.
   Se trataría de un total de 1,1 millón de hectáreas de la 
campaña de granos gruesos 2017-2018 que empieza en primavera, 
informó la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de 
Comercio de Rosario (BCR).  
 
Primicias Rurales
 

Incógnita: ¿Irá Macri a la inauguración de La Rural ?

   Buenos Aires, 9 julio (Especial de NA, por Matilde Fierro) — 
La Sociedad Rural Argentina ya envió la invitación al presidente 
Mauricio Macri y a su gabinete para la inauguración de la edición 
131 de la Exposición de Palermo que tendrá lugar el sábado 29 de 
julio a las 11:00, pero persiste la incógnita sobre si el 
mandatario concurrirá o preferirá no exponerse a eventuales 
críticas. 
   En los últimos días, dirigentes como los presidentes de las 
entidades del agro, Coninagro y Confederaciones Rurales Argentinas 
(CRA), Carlos Iannizzotto y Dardo Chiesa, respectivamente, 
expresaron su desagrado por la suba del precio del gasoil que 
afecta sobre todo a la producción extrapampeana.
   El mismo presidente de la Sociedad Rural, Luis Miguel 
Etchevehere, manifestó que no hace "gracia" que aumenten los 
granos y por detrás el "combustible"
   Ambos, Chiesa junto con Iannizzotto, abundaron en conceptos 
sobre la excesiva presión tributaria, la falta de competitividad, 
el problema del atraso cambiario, la caída de las exportaciones 
agroindustriales y múltiples problemas que aquejan al campo, 
jaqueado también por condiciones climáticas adversas. 
   Esta semana, el Plenario Nacional de Economías Regionales de la 
Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) reclamó al 
Gobierno una "reforma tributaria urgente" y el ministro de 
Agroindustria, Ricardo Buryaile, admitió ante 132 dirigentes de 17 
provincias que la presión impositiva es "asfixiante" y, "quizá la 
más alta del mundo". 
   Más de un centenar de entidades de pequeños y medianos 
productores de 31 complejos agroindustriales participaron de la 
reunión en la sede de CAME, en el microcentro porteño. 
   Hubo quejas por la falta de competitividad de las economías 
extrapampeanas y Buryaile reconoció que a las primeras medidas 
para el campo que tomó la administración de Macri hicieron 
reaccionar positivamente la región central, pero están en 
deuda con los complejos agroindustriales regionales. 
   CAME explicó luego en un comunicado que de cada 100 pesos que 
los consumidores pagan por sus alimentos agropecuarios, $40 
corresponden a tributos contenidos en el precio de venta final, de 
los cuales $12 corresponden al IVA, $10 a Seguridad Social, $8 a 
Ingresos Brutos, $5 al Impuesto a las Ganancias, casi $3 al 
Impuesto al Cheque y $2 al Impuesto Municipal. 
   Por su parte, Chiesa escribió en un editorial que "el sector 
agroindustrial, todo el interior mismo y los argentinos debemos 
focalizarnos en crecer y dejar atrás el pasado. Debemos ser 
escuchados en los ámbitos de decisiones, tenemos mucho para 
proponer".
   Iannizzotto, en tanto explicó que el oficialismo "escucha", 
pero falta el segundo paso que es la solución de los "problemas". 
   Por lo tanto, el panorama que afronta Macri no es el dulce del 
año pasado cuando inauguró la Exposición Rural de Palermo, 
acompañado de su esposa, Juliana Awada y su pequeña hija 
Antonia. 
   En esa oportunidad fue muy aplaudido, su discurso duró 19 
minutos, hizo referencia a la crisis de la lechería, la apertura 
de los mercados externos y la quita de retenciones, entre otros 
temas sin faltar las críticas al kirchnerismo.
   Llegaba a la tribuna de Palermo con el positivo bagaje de haber 
quitado las retenciones a las exportaciones, rebajas a la soja, 
liberación de las ventas externas sin Roes y un impulso económico. 
   En ese momento sostuvo: "Desde hace siete meses trabajamos en 
el Gobierno para que el campo sienta que se le ha sacado la pata 
de encima y ahora se le está tendiendo la mano". 
   La situación ahora es distinta, los reclamos del campo se 
escuchan en todo el país, a pesar de que Macri insiste como sus 
funcionarios que el sector agroindustrial es el más importante  
con 35 mil millones de dólares al año en exportaciones de las 
cuales el 20 por ciento corresponden a las vapuleadas economías 
regionales. 
   Sin embargo, en el Gobierno saben que la herida en el campo del 
enfrentamiento con la administración kirchnerista y el cierre 
total del diálogo todavía debe ser sanada y pareciera que es 
suficiente con que los funcionarios actuales escuchen las quejas. 
   Es difícil que los productores en Palermo se muestren hostiles 
con Macri, quien el año pasado resaltó que "por suerte" puede 
"decirse con alegría" que "se terminó el ‘ellos o nosotros ", que 
atribuyó al kirchnerismo. 
   En ese momento remarcó: "Ahora somos todos juntos, tirando del 
carro para hacer crecer este país". 
   De todos modos habrá, seguramente un profundo análisis respecto 
de la conveniencia o no de la exposición pública del mandatario 
ante los miembros de un sector que sienten en muchos casos que dan 
más de lo que reciben. 
   No obstante todavía el idilio entre el agro y el oficialismo no 
terminó. 
   Horacio Salaverri, ex presidente de la Confederación de 
Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) y actual 
tesorero de la entidad resumió la situación. 
   Apeló a un slogan oficial para definir: "si queremos llegar a 
ser supermercado del mundo, primero hay que resolver la 
infraestructura y la parte tributaria". –  
 
Primicias Rurales

La grieta del vino

   Buenos Aires, 2 julio (Especial de NA, por Matilde Fierro) — 
Un preinforme del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) 
despertó la alarma al señalar que en mayo creció el consumo 
interno de vino un 5,7% por el aumento de la venta del producto en 
el envase económico tetra-brik. 
   Conocido el reporte, comenzaron las especulaciones: la 
comercialización de más de 300 mil hectolitros de vino común en 
cajas de cartón podrían demostrar que la situación económica hizo 
bajar el nivel de preferencias vitivinícolas. 
   El INV responsabilizó el incremento de consumo de vino al tetra 
Brick del que en mayo se vendieron 384.617 hectolitros (hl) con un 
crecimiento del 19,3%, que permitió asimilar la caída en 
botella (se vendieron 409.190 hl) que bajó 2,7 por ciento.
   En diálogo con NA, Eduardo Sancho, presidente de la Federación 
de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (FeCoVitA) que asocia a 
29 cooperativas, integradas por más de 5000 productores de uva y 
elaboradores vitivinícolas, relativizó la evaluación.
    "No se puede decir por un mes (mayo en este caso) que la 
tendencia del consumo haya cambiado porque el Instituto lo que 
registra son los despachos en bodega no las ventas, puede ocurrir 
que los distribuidores se hayan stockeado, para medir hay que 
tomar un trimestre y en el último bajó el consumo un 4 por 
ciento", explicó a NA. 
   El alza de los precios de los vinos de media gama para abajo 
que se ubican en la brecha de los 70 pesos por botella hizo 
disminuir el consumo y eso es una realidad. 
   Por ejemplo una caja de Viamonte, varietal, de seis botellas 
pasó desde octubre de un total de 150 pesos a los 320 pesos de 
ahora, en Mendoza. 
   No obstante Sancho saludó la elección del tetra-brik porque en 
ese sistema "un vino común se conserva mucho mejor" y resaltó que 
"es un envase práctico y reciclable", dijo al reconocer que tiene 
mala fama, pero "en botellas o en tetra-brik también hay vinos 
malos".
   Por otra parte expresó que la gente que va más al tetra-brik es 
muy puntual y "es cierto que hay una recuperación en el consumo de 
vino que venía cayendo sobre todo en los sectores de nivel 
socioeconómico más bajo" 
   El vino argentino de precio medio bajo, de alrededor de 70 
pesos la botella "como es nuestro Toro Viejo, un Santa Ana, Michel 
Torino, se llevan el 80 por ciento de consumo". 
   "Los consumidores de la media alta gama o alta gama son los que 
toman media copita por día, o cuando van a un restaurant porque se 
trata de un vino más caro. Lo importante es que en el gran consumo 
juegan muchos factores", añadió.    
   El otro dato que brindó el INV es que descendió la exportación 
en mayo el 11,8 por ciento y que en los primeros cinco meses del 
año se importaron 528.424 hectolitros (hl) de vino fraccionado, 
muy lejos de los 412 hl de igual época de 2016.
   Una fuente del INV confirmó a NA que desde octubre a diciembre 
de 2016 entraban los vinos a granel de Chile y que en mayo se 
importaron 61.765 hl también a granel. 
   Explicó que las exportaciones han bajado porque el precio del 
dólar no está tan competitivo y no les conviene exportar a granel 
el vino genérico, operación que se hace a Estados Unidos, Rusia, 
Alemania, Países Bajos, Sudáfrica y España que llevaban grandes 
cantidades, países que siempre han comprado por atravesar cosechas 
pobres, inundaciones y escasez de vino general. 
   El vino de Chile ha ingresado o lo está haciendo al mercado 
interno a 0,50 y 0,60 centavos de dólar el litro. 
   Para Sancho "cae la exportación porque si no hay un crecimiento 
del reintegro a las ventas externas que ahora es del 5 por ciento 
y debería llegar al 15% y, sin un retoque impositivo, se hace muy 
difícil competir en el exterior". 
   "Venimos pidiendo un mayor reintegro desde hace cinco años, la 
inflación se comió la devaluación", dijo el dirigente que no ve 
que haya cambiado la conducta del consumo de forma impactante: "en 
los últimos cinco años primero hubo un fortalecimiento y luego una 
caída en 2016, año que coincidió con una pobre cosecha". 
   Respecto del tetra-brik, cerró: "en el vino de mesa se es mucho 
más fiel a la marca, los de media alta gama van cambiando y 
probando". 
   "La vitivinicultura en general está en un proceso de 
recuperación de precio al nivel de productor que se trasladó al 
producto de consumo. Las empresas hemos tratado de ir a precios 
más competitivos", consideró Sancho. 
   Si de alta gama se trata, hay tópicos que permanecen 
inalterables, por ejemplo la reconocida parrilla porteña de Puerto 
Madero "Cabaña Las Lilas" obtuvo por segundo año consecutivo 3 
estrellas, el máximo galardón que anualmente entrega la revista 
World of Fine Wine a restaurantes de todo el mundo.
   El premio World’s Best Wine Lists, que celebra la importancia 
de contar con una buena selección de vinos, es uno de los más 
prestigiosos dentro de la comunidad de restaurantes. 
   En tanto, el jurado está compuesto por profesionales y enólogos 
reconocidos a nivel mundial.
   Todos los años, se evalúan más de 4.500 cartas de vinos y se 
otorgan premios de tres, dos y una estrellas: Sólo 370 
restaurantes obtuvieron tres estrellas, la máxima categoría.  
 
Primicias Rurales