Jun 20, 2017 | Columnas
Buenos Aires, 18 junio (Especial de NA, por Matilde Fierro) —
La eventual reducción del ministerio de Agroindustria a una
secretaría dependiente de Producción luego de las elecciones
legislativas de octubre hizo estallar una fuerte polémica en uno
de los sectores clave de la economía.
Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), que preside Dardo
Chiesa, y de la que el ministro de Agroindustria, Ricardo
Buryaile, fue vicepresidente segundo, se convirtió en la activa
entidad agropecuaria que se opone a la eventual reestructuración.
La noticia partió del diario La Nación en un artículo que
evaluó que el Gobierno de Mauricio Macri aprovecharía la salida
de funcionarios para ser candidatos en octubre y efectuaría la
remodelación institucional.
En tanto, una fuente allegada a Buryaile confirmó a NA que
todavía no está cerrada la posibilidad de que el actual ministro
sea candidato a senador por el radicalismo de Formosa, pero otros
que fueron consultados descartaron que se aleje del Ministerio
para pelear la senaduría.
Partiendo de la base de que no es un Estado moderno uno que
tenga 21 Ministerios, se lanzó el rumor de que el Gobierno
bajaría del podio a Agroindustria, Turismo, Ambiente,
Comunicaciones y Finanzas.
El primero en poner el grito en el cielo ante esa
eventualidad, fue Chiesa con un argumento que no admite demasiada
réplica y es que el sector agroindustrial argentino representa el
56 por ciento del PBI.
"Sería un retroceso y una señal muy mala para el sector.
Nosotros históricamente solicitamos la creación de un Ministerio.
El sector agroindustrial representa el 56% del PBI. Somos además
el que genera y no el que gasta", sostuvo el presidente de CRA.
Además agregó: "Necesitamos políticas activas y por eso es
importante que como sector estemos representados por un ministro
que pueda hablarle de igual a igual a otros ministros en una
reunión de jefatura nacional de Gabinete".
"Si la idea del Gobierno es ahorrar plata de la administración
pública, es un grave error cercenar al Ministerio de
Agroindustria que es el que produce la plata y no el que la
gasta", insistió.
Chiesa destacó que "los modelos en las Provincias que han
copiado el modelo nacional de Ministerio de Agroindustria han
funcionado mucho mejor que aquéllas donde existe un Ministerio de
Producción del que depende un secretario de Agricultura".
El viernes, para concluir, CRA plasmó su descontento en un
comunicado que institucionalizó las declaraciones de Chiesa.
Mientras que una encuesta que realizó en Twitter La Nación
Campo, arrojó que sobre 404 respuestas el 64% votó en contra de
esa posibilidad.
Otro 36% se expresó en favor de la fusión y que Agroindustria
quede como Secretaría.
En la polémica, una de las opiniones que circuló fue la de
Arturo Navarro, ex presidente de CRA y de la Confederación de
Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), quien
en la senda de Chiesa, también advirtió que "si están dispuestos
a que el país produzca 160 millones de toneladas de granos al
2027 tiene que seguir como Ministerio".
Habló de la importancia de "jerarquizar su estructura
reduciendo costos para estar en línea con la reducción de gastos
que pretende la administración nacional".
"Se pueden hacer reducciones muy importantes en la estructura
de Agroindustria y en los organismos descentralizados -que no se
hicieron- sin rebajar la jerarquía de Ministerio a
Agroindustria", señaló Navarro.
El Ministerio de Agroindustria de la Nación actualmente tiene
una Jefatura de Gabinete, cuatro coordinadores, una Auditoría,
cuatro Secretarías, 14 Subsecretarías y dos coordinadores más,
uno para UCAR y el otro para FONDAGRO y una cantidad de
Direcciones.
En el hipotético caso de que se concretara el pase al
Ministerio de Producción y Francisco Cabrera fuera su jefe, la
cartera que maneja los asuntos del campo y su industria, estaría
bajo las órdenes de un empresario e ingeniero en electricidad y
electrónica de la Universidad de Mendoza.
Lo único que tiene en común con la agroindustria, el
Ministerio de Producción es que uno de sus organismos
descentralizados es el Mercado Central.
El mítico Mario Llambías, ex presidente de CRA en la dura
época que comenzó en 2008, enfrentamiento del agro con el
Gobierno de Cristina Kirchner mediante, opinó por las redes
sociales.
"No. Un ministro para el campo ayuda al diálogo y a las
inversiones en el campo. No queremos que se nos trate una
vez más como al pavo de la boda. Si queremos un mayor y mejor
aporte del campo a la economía del país, hace falta un Ministerio
con poder para diagramar las políticas del área", dijo.
NA
PRIMICIAS RURALES
Jun 15, 2017 | Columnas
Buenos Aires, 11 junio (Especial de NA, por Matilde Fierro) —
Países de América Latina y el Caribe impulsarán código
internacional de conducta que oriente al mundo en prevención,
reducción de pérdidas y desperdicios de alimentos.
Al respecto, hay 19 proyectos de ley en los parlamentos de la
Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, México, Perú y
Uruguay, sostuvo esta semana la FAO, el organismo de las Naciones
Unidas para la Alimentación y la Agricultura.
La FAO respaldó a los países de la región para crear una nota
de sustento técnico del código, que será presentado durante este
junio al Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA).
En tanto, la nota que será entregada al CSA contiene un marco
metodológico para identificar los puntos críticos, prácticas y
actores claves vinculados con las pérdidas y desperdicios de
alimentos.
Esta propuesta fue debatida por parlamentarios, autoridades de
Gobierno, representantes del sector privado, la sociedad civil y
la academia de 16 países de la región durante el III Diálogo
Regional de pérdidas y desperdicios de alimentos.
FAO nombró al mexicano Julio Antonio Berdegué Sacristán como su
sub-Director General y representante Regional para América Latina
y el Caribe.
Berdegué durante el diálogo regional dijo que "una gran parte
de los alimentos que se producen en el mundo acaben en la basura,
cuando más de 795 millones de personas aún sufren hambre en todo
el planeta, es un verdadero crimen".
La propuesta servirá como base para construir un instrumento
jurídico no vinculante –como el que existe para el uso de
plaguicidas – que permitirá a los países acercarse a la meta 12.3
de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que propone reducir a
la mitad las pérdidas y desperdicios por persona al año 2030.
Durante el diálogo regional, Chile anunció la creación de un
comité intersectorial sobre esta temática, con lo que se sumó a
Argentina, Brasil, Costa Rica, Colombia, República Dominicana y
Uruguay. Por su parte, Ecuador, Honduras y Paraguay ya han
iniciado procesos similares.
"Se necesitan leyes que minimicen la pérdida de alimentos desde
un enfoque multidimensional y preventivo, no sólo vinculadas a lo
punitivo", explicó la senadora mexicana Luisa María Calderón,
coordinadora General del Frente Parlamentario contra el Hambre.
Mientras que en los países en desarrollo un 40% de las
pérdidas ocurre en las etapas de poscosecha y procesamiento, en
las naciones industrializadas más del 40% se produce en el
comercio minorista y a nivel del consumidor.
De acuerdo con la FAO, cada año se usan cerca de 1.400 millones
de hectáreas de suelo para producir alimentos que no son
consumidos, una superficie mayor a la de Canadá e India en
conjunto.
Las pérdidas y desperdicios de alimentos tienen importantes
implicaciones ambientales, económicas y sociales e impactan la
sustentabilidad de los sistemas alimentarios.
El código de conducta permitirá coordinar la respuesta global
mediante una visión compartida y estrategias de acción que
involucren a todos los actores del sistema alimentario.
Al identificar los puntos críticos en cada fase del ciclo de
vida de los alimentos, los países podrán prevenir y reducir las
pérdidas a lo largo de toda la cadena alimentaria.
Servirá como una referencia para crear leyes y fomentar la
cooperación entre las partes involucradas.
En la Argentina, la campaña #NoTiresComida es una iniciativa de
empresas del sector en conjunto con el Ministerio de
Agroindustria, en el Programa Nacional de Reducción de Pérdida y
Desperdicio de Alimentos y la campaña "Valoremos Los Alimentos".
Así en la primera etapa, se alcanzaron a más de 8 millones de
personas con el mensaje de consumo responsable.
"El objetivo principal consiste en promover sistemas
alimentarios eficientes y sostenibles, ya que la responsabilidad
no es sólo producir más y mejor, sino darle un buen uso a lo
producido", sostuvo el secretario de Agregado de Valor, Néstor
Roulet.
En la Argentina, las estimaciones hablan de una pérdida de 16
millones de toneladas de alimentos al año, lo que representa
aproximadamente 400 kilos por persona anual, más de un kilogramo
por día per cápita.
La subsecretaria de Alimentos y Bebidas del Ministerio de
Agroindustria, Mercedes Nimo, resaltó que la Argentina es líder en
esa campaña a nivel regional junto con Inglaterra que comenzó
antes.
Mientras que a la campaña de concientización se suma el impulso
de un proyecto de ley argentino para crear el "Día Nacional de la
Reducción de Pérdidas y Desperdicios de Alimentos".
NA
PRIMICIAS RURALES
Jun 9, 2017 | Columnas
Buenos Aires, 4 junio (Especial de NA, por Matilde Fierro) —
La noticia de que China canceló embarques ya pautados de poroto
de soja desde Brasil despertó la incertidumbre en la Argentina
porque en 2016 el 87 por ciento de ese grano local fue al país
asiático.
Ocurre que se debilitó la molienda en China que es el principal
comprador de soja del mundo: adquiere el 60 por ciento de la
producción mundial.
Si bien la Argentina lidera en la exportación de harina y
aceite de soja, no es cuestión de perder el mercado de poroto, se
plantean la exportación.
Este fin de semana, la voz de alerta lo dio el economista
Federico Di Yenno en un completo análisis para la Bolsa de
Comercio de Rosario (BCR), en el que tomó información proveniente
de la agencia Reuters.
Mientras tanto, en la Argentina, así como el trigo pelea contra
el clima y la humedad en los suelos, además del deterioro de los
caminos rurales, para sembrar la campaña 2017-2018, la soja da su
batalla a fin de ser levantada de los campos, con dificultades por
los propios motivos.
Según el Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de
Cereales porteña, luego de una semana con buenas condiciones
climáticas en gran parte de la región agrícola, la recolección de
soja volvió a cobrar impulso e ingresa a su etapa final.
Los especialistas del PAS expresaron que se alcanzó a cubrir
con la recolección el 85,5 por ciento del área apta estimada de
soja con un adelanto respecto del año pasado (cuando llovió mucho
en la cosecha) de 6,8 puntos.
Además, el rendimiento nacional descendió un poco hasta
ubicarse en un promedio de 3.250 kilos por hectárea, lo que
permite acumular un volumen parcial que ya supera los 50 millones
de toneladas en campos, acopios y puertos.
El PAS decidió mantener la proyección de producción al cierre
del ciclo 2016-2017 en 57.5 millones de toneladas, cifra que se
encuentra sujeta a la evolución del rinde en regiones afectadas
por excesos hídricos, las que a su vez concentran más del 50 % del
área aún pendiente de cosecha.
Se trata del oeste y centro de Buenos Aires, amplios sectores
de La Pampa y del Chaco y Santiago del Estero.
De acuerdo con el análisis de Di Yenno, más allá de lo que
sucede en Brasil con los embarques de mayo y junio suspendidos por
China, "hubo un debilitamiento de los precios de exportación de
nuestra soja".
A principios de año, la Argentina había aprovechado los fuertes
márgenes de procesamiento que tenía la industria sumada a los
precios más bajos en Brasil después de la enorme cosecha de esta
campaña, lo que llevó a los industriales del país asiático a
comprar agresivamente la semilla oleaginosa brasileña.
Pero el margen bruto de procesamiento del gigante asiático, se
revirtió fuertemente en los últimos meses alcanzando el día jueves
una pérdida de -51,87 dólares la tonelada.
"Es decir que, tomando el precio disponible de la soja en la
principal región productora de China –la provincia de Shandong- y
los precios obtenidos por los subproductos multiplicados por sus
respectivos coeficientes de conversión (usados en un 80% harina-
20% aceite) nos daría que los procesadores de China sólo por
ingresar en sus plantas el poroto adquirido estarían perdiendo más
de 50 US$ por tonelada", sostuvo Di Yenno.
Hasta el momento no se registran cancelaciones de pedidos de
soja argentina a embarcar, lo cual es un alivio si se tiene en
cuenta que (como dijo en un informe especial El Cronista) uno de
cada tres dólares invertidos en la gestión de Mauricio Macri
correspondieron al agro.
Un relevamiento de la consultora Abeceb registró desembolsos
por 4.240 millones de dólares en soja en la campaña 2016-2017.
Respecto de los precios domésticos, la soja disponible en el
recinto de la Bolsa rosarina oscila entre los 3.850 pesos la
tonelada y los 3.900, pero psicológicamente para el productor es
que toca un tope de 4.000 pesos.
No obstante, cayó fuertemente el margen para la exportación
local del poroto: del valor índice FOB de la oleaginosa,
relevada por el Ministerio de Agroindustria -el más cercano
de embarque data 350 dólares la tonelada- con la deducción de las
retenciones del 30%, surge un número de 245 dólares la tonelada.
"Frente a los 237,36 dólares de la tonelada del poroto local,
nos da 7,64 dólares de diferencia, valor que tendría que absorber
los gastos de comercialización y los incurridos en puertos. Esto
nos arroja la visión de unos márgenes muy ajustados", precisó el
especialista de la BCR.
NA
PRIMICIAS RURALES
Jun 2, 2017 | Columnas
Buenos Aires, 28 mayo (Especial de NA, por Matilde Fierro) — La Bolsa de Cereales porteña
decidió mantener sus proyecciones de trigo para la nueva campaña
2017-2018, que ya comenzó en algunas zonas, en 5,5 millones de
hectáreas, a pesar del exceso de agua que afecta a algunas
regiones.
El analista de trigo del Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la
entidad, Gonzalo Hermida, dijo a NA que estiman unas 400.000
hectáreas más que la campaña anterior, 2016-2017, porque ocurre
que el sur bonaerense, zona triguera por excelencia, se encuentra
en buenas condiciones.
"No es como el año pasado cuando los productores no lograban
cosechar la soja para dar lugar al trigo, por las lluvias, y se
les pasó la fecha de siembra. Ahora llevan bien adelante la
recolección de soja", afirmó.
En rigor el agua afecta a muchas zonas, como sucede en General
Villegas (Buenos Aires) inundada, pero también beneficia a otras:
"El sur de Buenos Aires está teniendo buena humedad", indicó
Hermida a Noticias Argentinas.
"Este incremento de 400 mil hectáreas se está concentrando en
el sur de Buenos Aires, ya hay bastante cosechas de soja, están
bien de agua, ni de más ni de menos, sí podría haber riesgo de
perder hectáreas de trigo donde hay mucha agua de más", añadió.
Por otra parte, el especialista evaluó que faltan todavía unos
dos o tres meses de siembra hasta agosto cuando todavía se puede
implantar trigo, mientras que en el norte ya hay un cinco por
ciento sembrado.
El PAS se nutre de productores que son colaboradores con la
información que brindan y, según Hermida, se dividen en dos
grandes grupos, en la actualidad.
"Están los que me dicen tengo el campo lleno de agua o los
caminos están mal y no pude cosechar la soja, mientras que la otra
mitad de la gente dice todo está bien, tengo mucha humedad, veo de
sembrar", consignó.
Para el analista "es muy temprano para decir no se va a sembrar
trigo" y aseguró que si ven que disminuyen las probabilidades
cambiarán las estimaciones a la baja.
En la campaña pasada fueron 5.1 millones de hectáreas las
cubiertas con trigo.
Mientras que la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa
de Comercio de Rosario (BCR) consignó este viernes que en la zona
núcleo que abarca buena parte de las provincias de Buenos Aires,
Santa Fe y Córdoba, recomenzó la siembra pero volvió a detenerse
la actividad ante el regreso del mal tiempo.
En la región, con apenas un cinco por ciento en el avance de la
implantación, el trigo no logra hacer pie para comenzar con fuerza
el nuevo ciclo.
Sin embargo, los investigadores destacaron que "las intenciones
siguen firmes y claras, se sumaría entre un cinco y un 10 por
ciento más de trigo en la región".
No obstante, las evaluaciones que se han hecho del estado de
los lotes "empiezan a bajar de la línea de largada a numerosos
cuadros", dijo el informe.
"Por no disponer de piso para ser reacondicionados o por napas
acechando a medio metro de la superficie o caminos que
imposibilitan su acceso o por demasiados enmalezados para su
siembra, el trigo pierde posibilidades", añadió el reporte.
La nueva semana viene con buen tiempo lo que si da tiempo a que
sequen los caminos rurales y descienda el agua en los campos
bajos, superados los chaparrones y lloviznas, llegan días
de clima más estable.
Con temperaturas en descenso, viento del sur y la llegada de
una masa de aire frío se esperan las primeras heladas del año y
así la última semana de mayo traerá consigo mejores condiciones
para terminar la cosecha de soja y maíz, comenzar barbechos y
poner primera en la siembra triguera.
El PAS expresó que una gran proporción de lotes ubicados en La
Pampa, oeste y centro de Buenos Aires se encuentran afectados por
exceso de humedad en el suelo, producto de las últimas
precipitaciones, lo que podría retrasar las primeras labores de
implantación del cereal en esos territorios.
"Sin embargo, hasta el momento no se registraron modificaciones
en las intenciones relevadas a comienzo de la campaña, ya que la
implantación del cereal se podría extender hasta el mes de julio,
permitiendo concretar con los planes de siembra mientras el clima
evolucione favorablemente", sostuvo la evaluación.
Así, en los núcleos trigueros del sur bonaerense se espera dar
inicio a la campaña en las próximas semanas, con incrementos de
área que podrían ser entre el cinco y 30 por ciento en un año,
según el PAS.
Por lo tanto, para la Bolsa de Cereales porteña, en concreto el
trigo 2017-2018 no se achica y dará batalla a los excesos
hídricos.
PRIMICIAS RURALES
NA
May 25, 2017 | Columnas
Buenos Aires, 21 mayo (Especial de NA, por Matilde Fierro) —
La agroindustria argentina exporta hasta el 65% del total de
ventas del país al exterior pero en estos tiempos surgió la
necesidad de aumentar la presión vendedora con la búsqueda de
nuevos mercados.
"La Argentina tiene que vender al mundo todos los productos que
pueda, es la única salida para la reactivación económica", dijo a
NA el empresario y ex Rey de la Soja, Gustavo Grobocopatel, quien
mostró su interés en el derrotero del país.
El escenario de la conversación fue una nueva edición del
programa "Del Territorio al Plato" de la Fundación ArgenInta
mientras pasaban tragos tropicales con frutos del NEA y bocadillos
realizados con quinotos y queso, carpincho y yacaré (que pudimos
averiguar son de criadero en obvia intención de preservar la fauna
vulnerable).
La pregunta a Grobocopatel fue por el desembarco argentino
masivo en Asia que en la semana incluyó desde el presidente
Mauricio Macri, ministros, gobernadores, funcionarios diversos,
productores, exportadores y empresarios entre otros.
El traslado fue expansivo a China y Japón y a Grobocopatel le
pareció muy bien porque opina que la Argentina debe vender al
exterior todo lo que pueda.
Algunos datos son alentadores, a pesar del retraso cambiario,
principal escollo exportador y la falta de competitividad de los
productos argentinos, por ejemplo Fecovita estuvo en Chile en un
encuentro internacional y aceitó contactos comerciales.
El dato no es menor ya que es actualmente la cooperativa
vitivinícola más grande de América; nuclea a 29 cooperativas, 54
bodegas y 5.000 productores con 25.000 hectáreas de viñedos.
Como parte de su plan estratégico de crecimiento cerró un
acuerdo con la cooperativa francesa Vinadeis que permitió abrir
oficinas comerciales en Shangai (China) y en San Pablo (Brasil)
para ampliar la penetración de los vinos franceses y argentinos en
ambas organizaciones.
Así como también se destaca la reciente apertura de Brasil para
nuestros cítricos, en donde hubo un fuerte trabajo de la cartera
de Agroindustria que conduce Ricardo Buryaile para lograrse
después de años de no poder acceder a ese mercado.
Por otra parte, la intensa actividad que desarrolló el
Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA),
particularmente en Shangai, donde funcionó la feria de
alimentación más importante de Oriente, la Sial China 2017,
terminó con satisfacción para las 24 empresas exportadoras
argentinas que estuvieron en el Pabellón Argentine Beef de 800
metros cuadrados.
Hubo buenos negocios y precios: lo que se vende en China es
mayormente garrón en cuadraditos desgrasados (a 4.000 dólares la
tonelada) y brazuelo congelados, porque ahora falta que se abran
los protocolos para carnes enfriadas y termoprocesadas entre
otros.
En Japón se avanzó con firmas de memorandos que atañen a las
economías regionales (las que mayor esfuerzo tienen que hacer para
exportar).
Así en Tokio, Buryaile se reunió con el ministro de
Agricultura, Forestación y Pesca, Yuji Yamamoto, con quien firmó
un Memorando de Cooperación en las áreas agrícola, ganadera,
pesquera, forestal y agroindustrial, frente al presidente Macri y
al primer Ministro nipón, Shinzo Abe.
Este acuerdo establece un mecanismo de diálogo entre los
Ministerios de ambos países, con el objetivo de impulsar la agenda
de cooperación en materia sanitaria y fitosanitaria, que se
encontraba paralizada desde hacía varios años.
Los funcionarios argentinos también mantuvieron reuniones con
representantes de grupos empresariales líderes locales, como
Marubeni Corp., Mitsui & Co; y Nipponham Group (NH), algunos de
los cuales ya cuentan con presencia de larga data en el sector de
la comercialización de granos en nuestro país y que se mostraron
muy interesados por expandir su cartera de negocios en la
Argentina.
Mientras que en la búsqueda de exportaciones, en el marco de la
feria agropecuaria Nampo, en la ciudad de Bothaville, Sudáfrica,
representantes de la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria
Agrícola (Cafma), el INTA y Fundación Cideter firmaron esta semana
también un convenio de Cooperación Técnica con GRAIN SA con el
propósito de mejorar la productividad de los cultivos en Sudáfrica
utilizando tecnología argentina.
La expectativa de buscar cada vez más mercados para la
producción argentina es imperiosa. No es estratégico quedar
encerrados en un destino como lo que pasa con la persistencia de
enviar limones a Estados Unidos que son resistidos por los
productores de ese país y el biodiésel acusado de dumping.
Por ahora y no tambalea, la Argentina es el primer exportador
mundial de harina y aceite de soja y mejora en el ranking
internacional de ventas externas de maíz, trigo, semilla y aceite
de girasol.
Primicias Rurales
May 18, 2017 | Columnas
Buenos Aires, 14 mayo (Especial de NA, por Matilde Fierro) —
China es el principal importador de carne bovina argentina y Japón
ya manifestó su interés por comprar este producto insignia de la
Argentina además de adquirir eventualmente cordero patagónico.
Se trata de dos países que son destinos de la gira que
emprendió Mauricio Macri esta semana.
El valor de los productos agroindustriales no es menor ya que
representa el 65 por ciento del ingreso de divisas extranjeras y
su importancia en las agendas bilaterales cae por su propio peso,
por eso el ministro de la cartera, Ricardo Buryaile, no podía
dejar de integrar la comitiva.
Con casi dos meses de anticipación, el embajador de Japón en la
Argentina, Noriteru Fukushima, había visitado en su despacho al
presidente del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad
Agroalimentaria (Senasa), Jorge Dillon y le manifestó el
interés de su país por la importación de carne bovina de la región
al norte del Río Colorado, la zona ganadera por excelencia, que es
libre de fiebre aftosa con vacunación.
También precisó que a Japón le interesaba el exquisito cordero
patagónico y habló de la visita de Macri al país asiático, último
punto de la gira presidencial que empezó por Dubai este fin de
semana, los Emiratos Arabes Unidos.
En China, Macri firmará acuerdos por US$ 30 mil millones que
incluyen agronegocios mientras que la reunión con el presidente
Xi Jinping se planificó en el Gran Salón del Pueblo de
Beijing, en inmediaciones de la histórica plaza de Tiananmen.
Una cena con los mejores cortes de carne argentina culminará en
Beijing el "Seminario sobre promoción de comercio en inversión en
la Argentina" para celebrar los 45 años de relaciones bilaterales
entre la Argentina y China.
De acuerdo con el informe económico del Instituto de Promoción
de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), la República Popular China
fue el principal destino para la carne vacuna argentina durante
los primeros tres meses de 2017, con aproximadamente 17,9 mil
toneladas.
En cuanto al valor de las divisas ingresadas, China también fue
el primer mercado en el primer trimestre, representando el 25%
del valor total exportado de carne vacuna, seguido por Alemania
(21% del total) e Israel (15%).
A lo largo de 2016 se exportaron 52.793 toneladas de carne
vacuna argentina congelada hacia China, por un valor total de
218.642.244 dólares.
En tanto, el Instituto, que dirige Ulises Forte (con presencia
del Estado) es el encargado de proveer la carne argentina de la
mejor calidad para la cena bilateral en Beijing, ya que desembarcó
para participar en la SIAL China, en Shangai.
Lo hace con un stand de 800 metros cuadrados, desplegado en la
principal feria de alimentación china, junto con 24 empresas
exportadoras cárnicas argentinas que llegaron para expandir
negocios.
La relación del IPCVA se lleva a cabo en forma sostenida en
el mercado chino desde 2005, cuando aún no estaba abierto ese
mercado para las carnes argentinas, y ese año firmó un convenio de
cooperación con la China Meat Association (CMA).
En 2011, promovió la primera exportación formal hacia ese
destino para la realización de la "Semana de la carne argentina".
Mientras que en 2014 firmó un acuerdo con la "China Chamber of
Commerce of Import and Export of Foodstuffs, Native Produce and
Animal By-Products" (Cámara China de Comercio de Importación y
Exportación de Productos Alimenticios, Productos Nativos y
Subproductos Animales) y Huawei Technologies Co, con el objetivo
promover los intercambios comerciales y la cooperación entre
empresas.
En tanto, marzo fue el mes más alto en exportaciones cárnicas
argentinas de los últimos siete años, según el último informe de
Ciccra, la Cámara de la Industria Frigorífica que conduce Miguel
Schariti, y China fue el principal comprador.
La necesidad del mercado de las carnes bovinas argentinas por
recuperar su espacio entre los primeros diez exportadores del
mundo trasciende la gira.
"La parrilla argentina tiene presencia en Estados Unidos y da
para negocios", expresó a Infocampo, Juan Carlos Eiras, secretario
de la Cámara Argentina de Feedlot (CAF).
Aseguró que "todos los pasos están concluidos para exportar" a
Estados Unidos, en la Argentina, que hasta el año 2.000 en un
corto período vendió a ese destino "mucha carne para
hamburguesas".
Mientras que los valores que se manejan en Oceanía y en China
para carnes enfriadas son iguales o superiores a los de Europa,
con lo cual la demanda de esa región es una buena noticia para la
expansión exportadora.
La realidad es que las ventas externas de carnes bovinas
aumentaron un 32% en el primer trimestre, respecto del
mismo período del año pasado, al alcanzar las 74.000 toneladas.
Así lo señaló en su informe mensual el Consorcio de
Exportadores de Carnes Argentinas, integrado por las principales
empresas frigoríficas que venden sus productos al exterior.
Las exportaciones han sumado 252.000 toneladas peso res en los
últimos doce meses, que reflejan un incremento del 24% respecto de
los magros registros de 2015 al 2016, cuando el total alcanzó las
204.000 toneladas peso res.
Primicias Rurales